PEQUEÑO DRAGÓN

Summary

- Los sentimientos surgen de forma muy inesperada, sin avisar. Dos dragones sin hogar, después de salvar la vida de alguien casualmente, encontraron un hogar en un lugar especial. Pero nunca esperaron que su futuro estaría marcado por aquel lugar tan profundamente.

Genre
Fantasy
Author
lumine
Status
Ongoing
Chapters
10
Rating
n/a
Age Rating
18+

1


El sol sale lentamente por el horizonte en todo su esplendor, los primeros rayos de luz calida iluminan gradualmente el mundo que antes estaba sumido en la oscuridad y frialdad, dando paso a un nuevo dia.


De los animales que despertaban empezando a pastar y merodear por el vasto bosque, algunos se acercaron a un claro a beber agua cuando, en la superficie del agua aparecieron leves hondas.


La tierra retumbaba de forma leve, causando un leve temblor que despertó los sentidos alertas de varios animales que no tardaron en correr lejos del claro.


A medida que los segundos pasaban, los temblores se hacían más fuertes cerca del claro, donde a través de las densas ramas y hojas de los árboles una criatura que los superaba en tamaño por creces asomo la cabeza.


Tenía escamas blancas con un extraño y exquisito brillo plateado, garras filosas y largas, ojos morados con pupilas verticales y un tamaño colosal.


Aquel ser llegó hasta la orilla del claro en sólo unos pocos pasos, sin detenerse su cuerpo entró en el agua pero parece que su tamaño era demasiado grande, y sólo estaba medianamente sumergido cuando llegó a la parte más profunda del claro.


Emitió un zumbido y se sambuyo en el agua, de hecho, se estaba dando un baño matutino.


Debido a su intrusión el nivel del agua había aumentado, no al punto de inundar la zona pero igual era imposible que cualquier otra criatura se acerque sin morir ahogada, aunque ninguna se atrevía a molestar al gigante que disfrutaba de su baño.


Los peces en el agua huían desesperadamente de un lado a otro dentro del agua, ignorados por la gran criatura, quien a veces, con un mínimo movimiento, los arrastraba lejos.


Mientras la criatura se daba un baño, corriendo por la hierba con pasos apresurados una joven apareció frente al claro.


Tenía ojos grandes y redondos, tan brillantes como las más exquisitas amatistas, cabello blanco que ondulaba en el aire al correr, un rostro delicado y hermosos, y una figura pequeña, sobre su cuerpo, sólo habia una capa que lo cubría por completo.


La niña al ver el desastre que había causado la gran criatura, en lugar de asustarse, se acerco a grandes zancadas enojada.


"¡Hermano!¿No pudiste esperar a que llegáramos al mar para bañarte?¡Un claro tan pequeño no es suficiente para que ambos nos demos un baño!" Dijo con voz nítida la fémina obteniendo la atención de la criatura.


Sorprendentemente, aquel ser bajo la mirada hasta la diminuta niña, que podía aplastar con un movimiento de su cola y hablo con voz fría.


"Puedo disminuir mi tamaño."


"¡Pero no sería lo mismo!" Replicó la fémina.


"....Es igual." Dijo el dragón, y sin más, salió del agua sintiéndose renovado.


Un baño después de volar por más de un mes sin descanso es muy agradable, ya no sentía la desagradable sensación del polvo en sus escamas.


La niña no se resignó Y quiso hacer un escándalo, sintiéndose furiosa por que su hermano la dejó atrás, a ella también le gustaban los baños.


"¡Debiste esperarme al men- Ahh!" Soltó un grito de sorpresa cuando el gran dragón la rodeo con la punta de su cola y la arrojó dentro del agua, mientras salía del claro lentamente.


La niña a varios metros bajo el agua, pataleo furiosa y nado a la superficie con velocidad pero tan pronto como asomo la cabeza, el dragón, con la punta de su cola, la empujó dentro del agua de nuevo.


"Se sensata." El dragón volvió la mirada y empezó a caminar montaña arriba, buscando alguna cueva donde dormir los próximos días.


La niña al ver su espalda alejarse, asomo la cabeza fuera del agua escupiendo un chorro de agua, enojada, al ver a varios peces nadando a su alrededor, atrapó uno grande y se lo llevó a la boca, tragandolo al instante.


"Humph." Resoplo empezando a darse un baño no muy contenta.


"..."


Cuando la niña salió de agua, con una gran pila de peces en sus manos, corrió hacia la cima de una montaña que se veía particularmente lúgubre debido a la presencia constante de niebla, árboles desnudos, cuervos y otros tipos de bestias carroñeras.


Ese tipo de lugares eran sus preferidos como refugios temporales, no sólo garantizaban que no los molestarían, si no que también eran los lugares donde podían quedarse por más tiempo.


La fémina siguió el olor de su hermano hasta llegar a una cueva humeda, que por fuera se veía aterradora y fría, al entrar el ambiente fue un poco mejor, el lugar estaba limpio y no había bichos ni nada por el estilo.


"Hermano, volví, traje pescado." La fémina dejó las cosas en el suelo, que formaron una pequeña montaña de peces y corrió a lo más profundo de la cueva, donde el gran dragón estaba acurrucado, durmiendo con la cabeza reposando sobre sus patas delanteras.


La fémina, al verlo así, se dio la vuelta, y minutos después volvió de nuevo con la misma pila de pescado que impestaba el lugar con su olor, la fémina puso la pila de pescado cerca del dragón, quien la ignoro y siguió durmiendo.


"Primero este." Tomando un pescado grande al azar, la fémina abrió con confianza la boca llena de grandes dientes afilados y puntiagudos del dragón metiendo en ella el pescado, luego puso otros más, cerrando la boca del dragón. "Ahora, ¡Traga!"


El sonido de tragar llegó a sus oídos, asintiendo con satisfacción hizo el mismo proceso hasta que todo el pescado desapareció y terminó en el estómago del dragón.


"¡Bien! Hermano, ahora puedes dormir." Dijo alegremente la fémina, acurrucandose cerca de la cabeza del dragón. "Este lugar es bastante solitario, por lo que podremos quedarnos aquí por un largo tiempo! Es perfecto."


La fémina tenía una sonrisa leve, murmurando y bostezando: "Espero que algún día, podamos encontrar un hogar..."


"...."


En la oscuridad y frialdad de esa cueva, un dragón y una niña se quedaron dormidos uno después del otro.


Ami y Aizen son dos jóvenes dragones del clan Dragón, pertenecientes a una facción muy importante del clan de los dragones, del cual huyeron hace aproximadamente medio año.


Ambos hermanos nacieron con grandes habilidades y eran muy respetados y alabados dentro de su clan, además, ambos eran valiosos omegas, lo que hacía que fueran aún más cuidados y su estatus fuera incomparablemente alto.


Pero debido a varias disputas y comflictos internos, decidieron desertar juntos, y debido a esto, fueron tomados como traidores, por lo que tuvieron que huir.


Desde que salieron de su clan, han visto y experimentado muchas cosas nuevas y novedosas en el exterior, pero debido a que en los primeros meses eran constantemente cazados y perseguidos por los de su propia especie, no podían quedarse en un mismo lugar por mucho tiempo, unos días a lo sumo.


Sólo después de llegar a aquel continente, donde abundaban los seres de otras razas y el clan de los dragones no podía actuar con tanto desenfreno como antes, es que pudieron relajarse al fin.


Ambos anhelaban un lugar al que pudieran llamar hogar, sin importar donde fuera, un lugar donde no fueran cazados ni perseguidos, sino que pudieran vivir sus vidas tranquilamente.