PrĂłlogo
Hay muchas reglas que un Sacerdote no puede romper. Un Sacerdote no puede casarse.
Un Sacerdote no puede abandonar su rebaño. Un Sacerdote no puede faltar a la confianza sagrada que su parroquia ha puesto en él.
Las reglas parecen obvias. Las reglas que recuerdo como un nudo en mi cinturón. Las reglas por las que juré vivir cuando me pongo mi casulla y ajusto mi estola.
Siempre he sido bueno siguiendo reglas. Hasta que él llegó.
Mi nombre es Min Yoongi. Tengo veintiocho años de edad y tengo una licenciatura en Lenguas Clásicas y una maestrĂa en Divinidad. He estado en mi parroquia desde hace tres años y me encanta estar aquĂ.
Hace varios meses rompĂ mi promesa de celibato en el altar de mi propia iglesia y, Dios me perdone porque lo volverĂa a hacer.
Soy un sacerdote y esta es mi confesiĂłn.