Corazones en Conflicto

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Summary

Matheo y Simón dos amigos de la infancia, que al entrar a la high school, les toca en clases distintas, en donde sus respectivos grupos sociales tienen diferencias, por lo que ellos se terminan alejando influenciados por sus amistades, al punto de convertirse en enemigos a muerte. Matheo, tenía una vida común, casi perfecta, con una novia popular y guapa igual que el, con la cual terminó por su enorme falta de comunicación, debido a los tantos rumores sobre infidelidades de Leah que corrían por los pasillos de la escuela. En cambio, Simón estuvo ausente todo un ciclo escolar, cuando por fin regreso, conoció a Leah Carter, la cual se le hizo atractiva desde el primer momento en que la vio, lo que Simón no sabía en ese momento era que aquella chica era la novia de su enemigo.

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
13+

Capítulo 1.

★MATHEO★

-No lo puedo creer, es mi novia, maldito imbécil- le digo mientras le suelto un gancho derecho con todas mis fuerzas, haciendo que pierda el equilibrio.

Aprovecho esa ventaja para volver a estampar mi puño en su rostro, está vez en su nariz, la cual comienza a sangrar haciendo que el lleve su mano a ella, cuando la quita la sangre comienza a notarse. La gente empieza a llegar, formando un círculo alrededor de ambos; Leah está al lado de él, tratando de ver si hay alguna fractura, me mira mal, como si fuera yo el que se estaba besando con otra; maldita hija de puta, se estaba besando con él, sabiendo que lo odio más que a nadie en este mundo, mientras que yo solo la buscaba para hablar con ella.

Los amigos de Simón se hacen presentes y los míos no tardan en llegar a la habitación, la gente que nos rodea comienza a gritar:

-¿En serio te vas a dejar Simón?, yo que tú le regresaba un golpe peor.

Sus amigos retroceden un paso, Leah sigue ahí, ahora tiene sangre del bastardo que estoy a punto de volver a golpear en sus lindas manos, sigo sin creer que siga de su lado, sus ojos cafés comienzan a verse más brillosos de lo normal, lo cual quiere decir que está a nada de llorar, gestiona sus labios en un «perdón» lo que acaba de hacer no tiene perdón.

Creí que solo eran falsos rumores los de hace una semana cuando Simón llegó, en los pasillos de la escuela decían que ellos estaban saliendo, incluso Inez (la persona que dirige el periódico escolar semanal) público acerca de los rumores que había, aún siendo de mis mejores amigas; tuve una discusión con Leah el mismo día que el regresó, no tuve el valor de hablar con ella en toda la semana, los chicos de la escuela me avisaron que habría una fiesta y que todos estaban invitados, que habría alcohol, bebidas, comida chatarra, buena música y sobre todo mucha gente.

Cuando invite a Leah me dijo que haría una pijamada con sus amigas y que no podía fallarles ya que llevaban tres días planeando todo, pero cuando la ví aquí desde lejos con el muy idiota de Simón, entrando en esta habitación, supe que todo lo que decían aquellos rumores era real, mentirosa de mierda.

Me suelta un gancho derecho el cual logro esquivar con suerte, le regreso la misma maniobra la cual no logra esquivar, sigue desequilibrado, ahora comienzo a dudar de la posibilidad de que se haya mareado, toma impulso hacia mi para intentar tirarme, falla en el intento ya que lo esquivo, volviendo a darle otro gancho, está vez izquierdo nuevamente le doy en la nariz, uno de sus amigos intenta intervenir, falla en su intento ya que Iker, mi mejor amigo interviene, provocando que lluevan golpes por doquier, logro salir de la habitación localizando a Leah, está agitada, me sigue y la ignoro, restándole importancia, salgo de la casa y noto que aún me sigue.

- ¿Qué se te ofrece?, me vas a decir otra mentira como la de hace rato o intentaras ser manipuladora como lo haces con tus amigas para que hagan lo que quieras- suelto con rabia, estoy molesto con ella, acaba de mandar a la mierda un año entero de relación, y ni siquiera por algo que valga la pena.

-Yo... puedo explicarlo, te juro que puedo explicarlo, pero por favor, perdóname, enserio Math, perdóname- dice sollozando, las lágrimas surgen, y me da lastima verla así, dudo un momento en escucharla, pero sigo lo suficiente molesto como para no prestarle atención.

-Otro día con más calma Leah, otro día que no tengas alguna "pijamada"-dibujo las comillas en el aire con los dedos- con tus amigas la cual no puedas cancelar, porque la llevan planeando durante días, claro, dejaré que me expliques todo el día en que dejes de ser una manipuladora de mierda y si aún no está claro, terminamos Leah.

-Math... por favor, déjame explicarte ahora- me toma del brazo al ver que intento irme, me safo de su agarre de manera un poco brusca, me da igual, aún sigo enojado con ella a pesar de haberme desquitado con el hijo de puta de Simón.

Ahora mi mano tiene sangre de ese bastardo.

-No Leah, no vuelvas a llamarme así, hablaremos en otro momento, por ahora sigo muy enojado por todo esto.

Sigo avanzando hasta llegar a mi auto, aún me sigue y no sé qué más quiere aparte de hablar conmigo.

-¿Se te ofrece alguna otra cosa? -pregunto antes de voltear a verla. Detrás, observo que viene Simón con los estúpidos de sus amigos en mi dirección.

-Dejaran que sea una pelea justa o intentarán intervenir igual que hace rato.

Observo las ventanas de la casa, la de aquella habitación en específico hay menos movimiento que cuando salí, la gente se asoma y comienzan a hablar entre ellos y cuando menos me doy cuenta otra vez estoy con Simón rodeados de toda la gente, cada vez llegan más y más, algunos otros sacan sus celulares y comienzan a grabar, maldita sea, ¿Dónde están Iker y Damián cuando más los necesito? A lo lejos veo que se acercan de seguro se estaban ligando a una que otra chica por ahí, atraviesan a todo el montón de gente que hay y logran llegar a mis espaldas.

-Tienes ventaja Math, escuché a sus amigos decir que estaba muy mareado después de tantos golpes- susurra Iker para que solo nosotros tres escuchemos.

Aún tiene sangre en su rostro, mucha más en la nariz; no veo a Leah, se esfumó en cuanto Simón y sus amigos llegaron.

-Busca a Leah y llévala a casa, por favor, estaba ebria y no creo que sea buena opción que ella conduzca a casa sola- miro a mis amigos, esperando a qué alguno de ellos vaya por ella, ambos se quedan quietos.

-Safo- dicen los dos a la par. Ruedo los ojos.

-Cuidado- grita Iker, logro esquivar lo que iba a ser un golpe de Simón en mi abdomen, como defensa le regreso la misma maniobra, grave error el de el venir a buscarme una pelea sabiendo que está muy inestable ya que a penas y puede mantener el equilibrio.

-Uuuuuy- grita la gente de nuestro alrededor a coro.

Le doy una tanda de golpes en el abdomen, hasta que termina por caer en el piso.

-Leeh- me llama Iker por mi apellido -suficiente por hoy, esperemos que se le baje el ego con esto y deje de meterse con chicas ajenas. Al menos por un buen tiempo.

Simón lo observa con asco, para nadie es un secreto que hay una rivalidad enorme entre Oscar, Carssoon, Simón, con Iker, Damián y yo.

-En mi defensa y como único argumento que me queda es que ella me dijo que estaba soltera, yo no sabía absolutamente nada de que era tu novia, se que nos llevamos mal, pero jamás me metería con la novia de alguno de ustedes tres y creo que mis amigos tampoco lo harían -dice alzando las manos a la altura de sus hombros, en señal de rendición, mientras que a la vez nos señala a mis amigos y a mi y después a los suyos que siguen detrás de el. Parecen más sus guardaespaldas que sus amigos.

-No hables por los demás Simón, yo si que lo haría sin remordimiento alguno- dice Oscar.

Al parecer a Damián le molestó mucho lo que dijo, ya que comienza a apretar aún más de lo normal sus puños. Que alguien le calle la boca a Oscar de una buena vez, al menos antes de que Damián explote.

-¿Qué, tienes algún problema con eso Damián?- dice Oscar intentando provocar a Damián, y no falla en el intento ya que Damián ejerce aún más fuerza en sus puños al punto de que sus nudillos se vuelven blancos, frunce el entrecejo y yo solo rezo porque no sería para nada bueno si comienzan otra pelea ahora.

-No, ¿Pero sabes con que si tengo un problema? -mierda, está a nada de reventar, cómo Oscar lo siga retando, más duro le va a pegar. Solo ve su puño cerrado.

-No, la verdad no sé y no me interesa nada de lo que digas.

-Esto- dice agarrando impulso antes de estrellarle el puño en el rostro, lo golpea con fuerza.

Oscar pone su mano en el golpe para revisar si sangra, ve a Damián fatal, al igual que el toma impulso y le suelta un golpe tras otro, Daniel no se deja, se defiende soltando golpes como puede. La gente que sigue en la casa comienza a salir corriendo, se suben a sus respectivos autos y huyen, no entendemos el motivo hasta que una patrulla se escucha a lo lejos.

-Mierda- digo por lo bajo y salgo corriendo hacia mi auto.

-¡Tenemos que irnos ya!- le gritó a todos.

Subimos a los autos como podemos, arranco sin pensarlo dos veces. Hay alguien en la parte trasera de mi auto. En el primer semáforo en rojo volteo. Maldita sea, de todos los que se podían subir a mi auto se subió Simón.