La huida
Eran las cinco y media de la mañana y ya estaba lista para ir al gym, asi que cuando salgo de mi apartamento cierro con llave y voy al gym, agarro mis audífonos de la mochilita y me pongo uno, la música empieza a sonar y guardo todo intentando que no se note nada, cinco minutos después ya estaba en el gym, por suerte en este horario no hay casi nadie, me saco la campera y empezó a correr en la máquina, luego de diez minutos, voy a por el entrenador y él me da la rutina, hoy tocaba abdomen y brazos, así empecé a hacerlos.
-Sofi ten cuidado con doblar tanto la espalda, hazlo despacio y si ves que no puedes con el peso nuevo, intenta hacer las primeras con el peso anterior y después con el nuevo- Dijo mi entrenador, le hago caso porque la verdad sí que me costaba-Muy bien, ahora hazte un poco para atrás y baja los brazos con la barra hasta tu pecho
-Okkk-Dije con voz de sufrimiento.
-Muy bien, ve intercalando los ejercicios de brazo con los de abdomen, si necesitas algo me llamas
-Bueno, graciass
Y así me pase una hora más de sufrimiento, una vez terminé, agarro mi botella y mi campera, saludo a mi entrenador y me voy a mi depa, me baño, me maquillo un poco y salgo para poder ir a mi uni, ya eran las siete cuando me subí al subte, y diez minutos después llego a mi aula en la cual había unos pocos estudiantes, los saludo y me pongo a hacer el proyecto de la empresa que estoy creando con ayuda de mi profesor Andrés, esta tarde lo tengo que ir a ver para preguntarle algunas dudas que tengo y si conoce a alguien que me ayude en la creación de la app ya que yo no tengo idea de cómo hacerlo, arregló algunas cosas y en eso veo que van entrando más personas, me fijo en mi reloj y ya eran las ocho, en unos minutos entraría el profe, así que guardo todo y saco la carpeta de lo que tocaba ahora, Economía.
-Hola chicos, buenos días
-Hola profee-Respondimos los que estábamos despiertos.
-Voy a tomar asistencia así que hagan el favor de responderme todos-Dijo mirando a los dormidos-Despiértenlos
-Si profe-Dijeron algunos.
Y si empezó la clase, dos horas el profe seguía explicaba cómo debería ser el correcto equilibrio entre los ingresos y egresos de una empresa, tres horas después, la clase había terminado y salimos a comer, la verdad era que está clase fue una de las mejores que hemos tenido, o la que a mí me ha servido bastante con el tema de cómo deberían ser los egresos e ingresos de mi empresa, asi que cuando llego a mi depa lo agrego al documento y lo empiezo a imprimir mientras meto al horno la tarta que había hecho anoche, veo si están todas las hojas del proyecto, una vez noto que sí, las meto en mi carpeta y lo guardo en mi mochila, sacando la carpeta de economía, ya que hoy no íbamos a tener más y meto la de administración, le mandó un mensaje a mi familia y pongo la mesa, una vez termine, saco la tarta y empiezo a comer en silencio.
Cuando termino lavo las cosas, guardo el individual y me lavo los dientes, me retoco el maquillaje y voy directo a la uni, quería ir un poco más temprano para hablar tranquilamente con el profesor Andrés, él era un hombre bastante agradable y que no nos daba cosas anticuadas sino que siempre nos ha hecho utilizar la tecnología y nos ha dado estrategias nuevas e innovadoras, así que se convirtió rápidamente en mi salvador, cuando nos mandó a hacer un proyecto, el mío le pareció el mejor de todos, según dijo él , así que me dijo si quería hacer realidad la idea y no lo dude, con la condición de que él me ayudaría y así fue, llevamos un año y pico haciéndolo y agregándole cosas al proyecto y este año era momento de materializar la idea, así que estaba bastante emocionada.
Pero la emoción me duró poco, porque cuando estoy por entrar a su aula, escucho voces, no soy de ser chusma, pero el profe no suele hablar con muchos colegas por su forma de pensar, asi que pongo mi ojo en el rabillo de la cerradura y desee nunca haberlo hecho.
Mi profesor estaba tirado en el piso y a su alrededor había hombres de traje y todos estaban con armas, no escuchaba lo que decían y por pánico di media vuelta y empecé a caminar, hasta que siento un disparo y no puedo evitar ir por él, no podía dejar que lo mataran, él me había ayudado todo este tiempo, no podía perderlo ahora que quedaba tan poco para terminarlo, así que sin siquiera pensarlo abro la puerta de par en par y veo a mi profesor, al cual le estaba sangrando la pierna.
-Oh por dios-Dije mientras ponía mis manos en mi boca.
-Sofi vete, ahora-Dijo mi profesor preocupado.
No le hice caso y corrí a él, sabía que todos nos estaban mirando, pero no me importo.
-Sofi por el amor de dios vete, estoy bien-Volvió a insistir.
- ¿Cómo puedes decir eso cuando literalmente tu pierna está sangrando? ¿En qué se ha metido profesor?
-Vaya, vaya, vaya, pero ¿Y esta escena que es? -Dijo un hombre con voz grave pero burlona.
-Por favor, no le hagan daño, ella no tiene nada que ver en esta situación, solo es una niña
-No soy una niña tengo veintiún años profesor ¿Y quiénes son ustedes? -Dije girándome para ver al dueño de dicho comentario.
-Tienes quince minutos para largarte si no quieres que te mate-Dijo el hombre con una sonrisa ladeada.
No eran españoles, su acento parecía ruso, lo sabía porque estuve estudiándolo por un tiempo, jamás lo aprendí por completo, simplemente podía distinguir el acento.
-Bien, pero en esos quince minutos no quiero que nadie, absolutamente nadie, se mueva
- ¿Te crees con el derecho de dar órdenes?
La cara con la que me miro, hubiera hecho correr a cualquier persona, pero yo no podía, necesitaba a mi profesor vivo, así que me hice la fuerte y le respondí.
-Solo estoy poniendo las cartas sobre la mesa
-Ja bien, si quieres jugar, jugaremos, pero te advierto que te están quedando trece minutos, yo empezaría a apurarme
Y en ese momento reaccione, me saque la remera que tenía quedando en una musculosa, la corte a la mitad y se le enredé en la pierna que le habían disparado.
- ¿Sofi que mierda haces? Vete
-Doce- Dijo con voz contundente el hombre tras mío.
-Salvando mi única fuente de llegar al puto éxito, ahora ayúdame a levantarte
-Sofii no puedes
-PROFESOR HÁGAME CASO POR UNA VEZ EN SU MALDITA VIDA, por favor-Dije desesperada.
Ante mi tono, miró al hombre que estaba atrás mío y luego a mí, e hizo el esfuerzo de levantarse con mi ayuda.
-Ahhh vamos
Él tenía la mayoría de su peso en mí y digamos como que yo no era la representación de alta ni fuerte, mi profesor me sacaba casi dos cabezas y tenía un cuerpo grande, no era gordo, sino que su cuerpo era el de un boxeador prácticamente, asi que mi cuerpo era la mitad del suyo, tenía fuerza gracias al gym, pero no tanta como sostenerlo sola, pero aun así seguí intentando.
-Diez
-Mierdaa, vamos por favorrr
-Sofi no podremos-Dijo mientras salíamos.
-Por favor, ayuudaaaaaaaaaaa necesito que alguien me ayude
- ¡¿SOFI QUE HACESSSSSS?!
-Salvándole la vida-Y en ese momento apareció Jonathan, uno de mis mejores amigos.
- Pero ¡¿Qué está pasando acá?!
-Jonathan ayúdame a sacarlo de la uni YAAA
-Está bien, pero quiero explicaciones
-Te las daré cuando estemos en el hospital
-OCHO CACHORRITO
- ¿Quién carajos fue el que dijo eso? -Dijo Jonathan mirando para atrás mientras íbamos al ascensor.
-No importa, apresúrate
Una vez llegamos al ascensor marque el primer piso y al llegar mire para arriba y ahí estaba el hombre del arma, mirándome con una sonrisa sádica. Ante esto, agarró al profesor con más fuerza y empezamos a correr, pasó un taxi y levante la mano, paro y subimos, le indique que nos tenía que llevar al hospital y una vez llegamos le pagué y bajamos.
-POR FAVOR AYUDAA-Grite intentando que alguna enfermera me escuchara y así fue, dos enfermeras vinieron corriendo hacia nosotros y otra agarro una camilla y la acerco.
- ¿Qué ha ocurrido? ¿Cómo pasó esto? -Dijo la enfermera mirándonos.
-Fue un ladrón, llevaba un arma y le disparó- Mentí.
-Está bien quédense acá, nosotros intentaremos ayudarlo
Esperamos cerca de una hora, yo estaba dando vueltas por el pasillo hasta que caí en cuenta de que mi mochila no estaba, miro las silla y tampoco y recordé que me la saqué para sacarme la remera, pero jamás me la puse de vuelta.
-Mierdaaaaa-Dije golpeando la pared.
- ¿Qué pasa? -Dijo Jonathan mientras se acercaba, todavía no había exigido explicaciones, pero sabía que lo haría, al igual que yo, estaba preocupado por la salud del profesor.
-Yo, yo, perdí mi mochila
Explique mientras me sentaba y me ponía las manos en la cabeza, ahí tenía todo, las llaves del depa, mi billetera, y mi proyecto, el que tanto me había costado hacer, si tan solo tuviera las llaves no me preocupa tanto, ya que está el documento en mi compu, pero no, ya no tenía nada, y tampoco podría entrar a dormir, podía alquilar alguna habitación en algún motel con la plata que tenía en el teléfono, pero ¿Que haría al día siguiente y para comer? Estaba jodida.
- ¿Y? ¿Tenías algo importante?
-Tenía todo Jonathan, mi proyecto, mis llaves del depa, y mi billetera, les costará menos de un minuto encontrarnos
- ¿Quienes? Intenté esperar, pero ya no puedo ¿Qué es lo que realmente pasó? - Y cuando le estaba a punto de contar todo llegó la enfermera.
-Lamento interrumpir, pero el señor ya se encuentra estable, pueden pasar
-GRACIASSS-Dije mientras entraba corriendo a la habitación- Profesor
-No debiste hacerlo Sofi, ahora tienes a la mafia atrás tuyo también
¿Qué? ¿Mafia? Creí que eran prestamistas o algo así ¿En qué mierda se ha metido profesor?
-Eso no importa ahora, lo importante es que ambos se tienen que ir de aquí inmediatamente o no dudaran en matarlos
-No creo que no nos maten si no estamos aquí, nos van a encontrar de todas formas-Dijo Jonathan mirando el techo.
-A ti no, tu no viste nada, asi que vete de aquí, yo no tengo donde ir, así que me quedaré aquí hasta el amanecer
-No te voy a dejar Sofi-Dijo Jonathan mirándome.
-Jona necesito que me hagas caso ¿Sí? Confía en mí, estaré bien, ahora vete y estate atento al cel, cierra todo y agarra el cuchillo más afilado que tengas y mantenlo cerca de ti en todo momento, si escuchas algún ruido, llama a la policía urgentemente ¿Okey? O a tu padre, él seguro te atiende más rápido
-Sofii no puedo
-JONATHAN HAZLO AHORA, VETE-Y mirándome, sacó su billetera y me dio cien euros.
-Por si acaso
-Gracias, ahora largo
Y diciendo esto último, se acercó a mí y me dio un beso en la frente, junto con un abrazo y se largó sin decir más.
-Ahora usted me dirá qué carajo está pasando, y cómo hacer para lograr sacar a flote el proyecto
-Bien… mi esposa cayo enferma hace dos años, tenía cáncer y los medicamento eran muy caros, asi que fui a hablar con un prestamista, pero no estaba y en ese momento apareció el que pensé que sería mi ángel, pero termino volviéndose el diablo en persona, él me ofreció dinero y me dijo que cuando el necesitara un favor me llamaría, lo acepte sin rechistar y fui corriendo al hospital, pague los medicamento y empezaron con el tratamiento, asi estuvo un mes, pero se lo habían detectado tarde asi que murió, el día de su funeral, mi teléfono sonó y yo conteste, era la voz de ese hombre, me dijo que quería ese dinero en una semana y yo le dije que no podía conseguirlo en tan poco tiempo, que mi esposa había muerto justo ese día, que si me dejaba, se lo iría pagando en tandas, él me dio un año para pagar todo, pero con cada mes que pasara habrían más intereses, se lo intente pagar todo pero no pude, el negocio en el que estaba me funcionaba, pero no tanto como necesitaba y hace seis meses, el contrato finalizo, no logre pagarle todo, él me amenazo y yo le dispare en la pierna y escape.
-Por dios ¿Y cuánto dinero era?
-Más de cuatrocientos mil millones
-Por dios
-Si y ahora tu estas metida en esto, dios lo siento tanto
-Ya está, no podemos cambiar nada, ahora dígame que hago con el proyecto
-Te daré las llaves de mi casa, en él está todo lo que pensé para el proyecto y los contactos que necesitas, también tendrás celulares, estará todo a tu disposición
-Pero necesito ayuda
-Yo ya no puedo ayudarte más Sofi, vendrán a matarme tarde o temprano y si te encuentran conmigo también a ti, así que toma las llave de mi casa, y mi celular, te marcare dónde está mi casa con Google Maps, pero vete ahora, por favor
Las lágrimas salieron de mis ojos sin siquiera poder controlarlas, como nena chiquita, no quería perderlo, se había convertido en más que un profesor para mí, se había convertido en un socio y en un amigo.
-Lo siento tanto, lamento tanto no poder ayudarlo-Dije mientras me tiraba a darle un abrazo.
-Está bien, has hecho más que suficiente, ahora, escucha bien lo que te voy a decir- Me separo de sus abrazos y me agarro la cara con ambas manos.
-Ve a mi casa lo más rápido posible, si sientes que alguien te persigue intenta despistarlo, ponte una capucha, tapate la cara, una vez que llegues a mi casa, te encontraras con un maletín que está al lado de mi escritorio, en este hay dinero y ropa, tómalo y cámbiate la ropa, te quedara enorme, pero será mejor, una vez hecho eso, incendia la ropa y déjala sin apagar, la casa se tiene que quemar, toma las llaves de mi auto y huye lo más que puedas, no uses tarjetas de crédito, ni llames a nadie, rompe tu celular, destrózalo y ve con el contacto de la lista que estará en el maletín, la dirección también está ahí, en el maletín también hay un celular, úsalo solo para Google Maps ¿Entendido? No vayas a la uni, ni llames a ningún familiar, si alguien sabe dónde estás, ellos también lo sabrán, ahora toma, en esa bolsa está mi campera, póntela y la capucha también, ahí está mi celular, con ese no te podrán rastrear por ahora, pero cuando llegues a mi casa rómpelo junto con el tuyo ¿Entendido?
-Si-Dije aun con lágrimas en mis ojos.
-Ahora vete
Me puse la campera y la capucha y me despedí, deseando alguna vez poder volver a verlo.
-Adiós profesor y gracias
-Lárgate y una cosa más, te quiero Sofi
Con eso último corrí a la puerta, la abrí y salí corriendo a la entrada del hospital, estaba a punto de pasar por ella cuando veo camionetas negras y no dude ni un segundo de que eran de ellos, así que doy la vuelta y salgo por la salida de emergencia, sigo el mapa por unos veinte minutos hasta llegar a un departamento bastante grande, sin nadie ni nada alrededor, agarro las llaves y abro la puerta, no fue muy difícil encontrar el escritorio, estaba literalmente a la vuelta, lo agarro y me cambio de ropa, me quedaba enorme pero no me importo, me até el pelo y me lo puse por debajo del pasamontañas, me vuelvo a colocar la capucha y me fijo que hay lentes de contacto, los que yo necesitaba, se me hizo raro que mi profesor tuviera eso, pero aun asi me los puse, guardo mis lentes en el maletín, rompo mi celular y el del profesor y busco alcohol para incendiar la casa.
Una vez lo encuentro lo rompo contra el piso cerca de la ropa y prendo un fósforo, lo tiro y salgo por la puerta de al lado, al hacerlo encuentro un auto, las llaves estaban puestas, me subo y sacó la lista del maletín y el celular, pongo la ubicación en este y arranco sin mirar atrás, el olor a humo se empezaba a sentir y en unos minutos estarían todos aquí, así que acelero y no me detengo hasta salir de la ciudad.