Roomies
Mi nombre es Ana, estoy cursando mi 4 semestre de derecho, desde que tengo memoria quise ser abogada. Mi cuerpo es el sueño de todo hombre, tengo unas tetas increíbles, grandes, pezones parados mas cuando los chupan, cintura pequeña y un culo respingado.
Aunque he tenido muchas relaciones con hombres, últimamente solo hay alguien que me mantiene caliente, Carla, mi roomie. Nos conocimos en la facultad, nos hicimos amigas y después roomies. Es una morena tan deliciosa, con tetas normales pero con un culo grande que desde que lo vi me dieron ganas de besarlo. Ella no sabe obviamente que me toco pensando en ella, me éxito tanto pensar como seria follar con ella.
Por fin es fin de semana e iba a estar sola en el departamento. Carla se iba a ir a su casa el fin de semana, lo cual significaba que me podía masturbar cuando quisiera, sin tener que callar mis gemidos ni como grito su nombre mientras froto mi coño. Ya era de noche y ella se había ido, caminaba por mi casa con solo top que apenas cubría mis tetas y bragas. Me fui a la sala a ver televisión, pasaba una película donde las protagonistas se besaban y me empecé a poner tan caliente. Cambie la película y puso algo de porno. Total no había nadie. La escena era tan rica. Una rubia tetona estaba sentada en el rostro de una morena cuyo culo me recordó el de Carla. empecé a mojarme, empecé a tocar mis labios vaginales, tomaba fluidos de mi vagina para hacer circulos sobre mi clítoris. Gemí. Se sentía tan delicioso. Pensé en el culo de Carla, en como seria besarlo, chocar mi coño contra sus nalgas. Moví más rápido mi mano. Tenía las piernas abiertas, me tocaba mi senos pellizcando mis pezones. Ah! si, Seguí con mi fantasía, ahora pense en como Carla y yo hacíamos una tijera. Su coño contra el mío, mis tetas moviéndose cada que ella se movia contra mi. Me metí dos dedos, tenia la cabeza hacia atrás con los ojos cerrados, estaba gimiendo tanto. -Ah Carla que rico coño! ah.
Estaba tan concentrada que no me di cuenta que mi roomie acababa de entrar...
-Pero Ana, ¿Qué carajos estas haciendo?
Al escuchar la voz de mi roomie, sentí como la sangre caliente como se enfriaba de golpe
-Joder Carla. no se supone que estuvieras aquí-
Carla rio -Bueno no me pude ir, y mira que me encontré, a mi roomie metiéndose los dedos tan rico, gimiendo mi nombre- Se acerco hasta estar parada frente a mi, de la impresión seguía con las piernas abiertas, exponiendo mi vagina mojada- Mira que puta eres ni siquiera haz cerrado las piernas
Inmediatamente las cerré, sin éxito porque las mano de Carla lo impidieron.
-Carla... Que estas haciendo- dije en un susurro
Se puso de rodillas frente a mi, mi coño quedaba a la altura de su cara.
-Bueno Ana, creo que si vas a gemir mi nombre... debo ser yo quien te haga gemir-
Quedé estupefacta, y solo pude observar como mi amiga, pasaba su lengua por toda mi vagina, un gemido salió de mi boca, y antes de que pudiera decir algo más. Carla empezó a comerme el coño de una forma desesperada, su lengua caliente pasaba por mis labios hasta llegar a mi clítoris, donde hizo círculos con ella, empezó a succionarlo. -Ah Carla, si, que rico- No podía parar de gemir, estaba tan mojada y ella estaba chupando todo lo que salía de mi. Al sentir como me penetraba con la lengua grité de placer. Siguió torturándome, intercalaba meter su lengua a mi vagina y succionar mi clítoris. Sus manos en algún punto, se encontraban apretando mi culo empujando mi coño a su boca.
-Ah Carla, estoy cerca, me voy a veniiiiiir! AH!
no paró de chuparme hasta que gritando su nombre me corrí en su cara. Mi vagina palpitaba, tenia la respiración agitada, abrí los ojos y la vi chupandose los labios.
- Estas deliciosa Ana- Subió por mi cuerpo y susurró contra mis labios -Deberias probarte- Empezamos a besarnos, su lengua jugando contra la mía mis manos viajaron a mi mayor fantasía, su culo, era tan rendondo y firme. Lo apreté y Carla gimió en mi boca. Nuestro beso se tornó más desesperado, sentía sus manos en mis tetas. Yo no podia parar de tocarle el culo.
-Vamos a mi cuarto- le dije, ella solo sonrió y se alejo de mi, caminó a mi cuarto. Yo la seguí. Solo sabía que la noche solo estaba empezando.