Elementales III: Mente

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Summary

Los Elementales son la raza que guarda la seguridad de los habitantes de las siete islas. Tras el nacimiento de uno de ellos, una bruja hace una profecía, pero ésta no es seguro que se cumpla y, menos, si la bruja no pone de su parte para ello. Los meses pasan en la vida de Amanda que, en esos momentos, está hasta arriba de pacientes. En su apretada agenda tendrá que hacer hueco para ayudar a encontrar a un pirómano que está haciendo estragos en Isla Psique. Ésta búsqueda y el incendio causado en una vivienda familiar por el pirómano, la llevará a conocer a su alma gemela, el jefe de bomberos, el subcomandante Robert Mind. Por otro lado, su primo Oliver tendrá que hacer frente a la amenaza del enemigo de la familia que se confabulará con el obsesivo fanático que acosa a su alma gemela, la diseñadora de moda, Ariadne Future. ¿Lograrán atrapar al hombre que intenta acabar con ellos para hacerse con el poder del mundo o tendrán que seguir guardándose las espaldas?

Status
Complete
Chapters
21
Rating
n/a
Age Rating
18+

Mente controlada. Prólogo

Nueva York. 1940

El edificio estaba en llamas, a pocos minutos de derrumbarse. El novato había incumplido la orden de su superior y había entrado en el centro del fuego para ayudar a salir a quien quedase aún dentro. No estaba dispuesto a que nadie tuviera ese final tan horrible.

El bombero subió las escaleras gritando para que el vecino despistado lo escuchara.

Al fondo de un pasillo escuchó el grito de terror de un joven que se había quedado atascado cuando el techo de su casa se le había venido encima.

El joven bombero abrió la puerta y observó a su alrededor, gritando a pleno pulmón para volver a escuchar la voz del hombre proveniente de los escombros que se encontraban encima de la mesa del salón.

El chico retiró los escombros, dejando espacio para que el muchacho pudiera salir de aquella jaula de ladrillos.

Ambos se encaminaron hacia las escaleras y bajaron a toda velocidad. Estaban a solo unos pocos escalones para llegar a la primera planta cuando la pierna del bombero se quedó atrapada en la escalera. Le gritó al chico que se marchara y el edificio se vino abajo en cuanto los compañeros del bombero ayudaron a escapar al vecino.

El novato cerró los ojos, respiró hondo y esperó su final.

Notó que algo lo engullía hacia abajo y que caía desde una gran altura. Abrió los ojos y vio un cielo azul lleno de nubes blancas que se alejaban de él.

Sus ojos se abrieron de par en par al comprobar que caía a una gran velocidad y que se estamparía con el lago que se encontraba debajo de él. Se deshizo de la mascarilla de oxígeno que le tapaba todo el rostro y cayó al agua.

Buceó hasta la superficie y cogió una gran bocanada de aire. Miró a su alrededor y vio a una mujer y dos hombres que lo observaban desde la orilla con una sonrisa amable en los labios.

El bombero nadó hasta la orilla con dificultad por el traje empapado que pesaba una tonelada y la bombona de oxígeno a su espalda. Salió gateando del agua, se quitó la chaqueta y contempló a las tres personas que no le quitaban ojo de encima.

—Bienvenido, Robert Mind —lo saludó la mujer.

—¿Cómo sabe mi nombre? ¿Dónde estoy? —preguntó el joven bombero con la respiración agitada por el esfuerzo de salir del agua con la ropa mojada.

—Me llamo Mágissa. Ellos son Jonathan y Andrew Flames. Estás muy lejos de Nueva York. Y sé tu nombre porque he visto tu futuro en las estrellas.

—¿Mi futuro? ¿No estoy muerto?

—No lo estás. Te saqué justo a tiempo de aquel edificio. Tu destino está aquí y, por eso, te he hecho venir.

—¿A dónde me ha hecho venir exactamente? —quiso saber el joven entrecerrando sus ojos con desconfianza.

—A isla Pyrena. Ven, te dejaré algo de ropa seca y charlaremos de todo lo que quieras mientras comemos.

—Tranquilo, no estás soñando. Nosotros también llegamos así, más o menos —le explicó Jonathan mientras le ofrecía una mano al recién llegado para ayudarlo a subir hasta la colina donde se encontraba la cabaña de la mujer.

—Estás en buenas manos —añadió Andrew para que se tranquilizara.