𝓒𝓪𝓹𝓲́𝓽𝓾𝓵𝓸 1: 𝓒𝓪𝓶𝓲𝓷𝓸 𝓭𝓮 𝓹𝓲𝓵𝓪𝓻
𝓜𝓪𝓷𝓮𝓻𝓪 𝓷𝓾́𝓶𝓮𝓻𝓸 1...
Hace ya mucho rato, después de la tragedia que marcó mi vida, tuve el discernimiento de saber que sería una cazadora de demonios, quizás después tendré el tiempo y el momento de contarles que pasó... O en el transcurso de lo importante en esta historia quizás lo sepan, no prometo nada de lo que diga a partir de ahora, o algún detalle o spoiler, no prometo nada...
Así que... Quiero comenzar con mi historia. Quiero comenzar específicamente con aquella tarde en la que le di importancia a su existencia de la nada.
┅┅┅┅🩵♡✨𝓣𝓲𝓮𝓶𝓹𝓸𝓼 𝓪𝓽𝓻𝓪́𝓼... ✨┈
𝓟𝓸𝓿'
El día de hoy fue intenso y cansado, mis entrenamientos con Uzui habían sido agotadores últimamente.
Todos los pilares me tienen en alta estima (excepcionando a Tokito, que nunca me había relacionado con él, así que nunca he sabido que piensa de mi) especialmente Mitsuri y Shinobu, a quienes también les tengo el mismo aprecio, me consideran como una niña pequeña, Uzui también piensa eso de mi y a si mismo se postuló mi padre.
En fin volviendo al tema. Los entrenamientos de él eran algo a lo que mi cuerpo no estuviera acostumbrado, y el no intenta no presionarme, lleva tiempo conociendome y me trata de una forma muy gentil y protectora, me pide que no me fuerce y que trate bien a mi cuerpo.
Y justamente, intento ser paciente con mi cuerpo y no forzarlo, poco a poco iran aumentando sus capacidades. Al día próximo, íbamos a tener una práctica nocturna, por alguna razón, me comentó él y me dijo que era secreto, por lo que ningún cazador en su entrenamiento lo sabe nada más que yo.
Después de los entrenamientos con Uzui, iba caminaminando hacia un bosque cerca de ahí con mi amiga Rinari Usagi, camino al lugar donde suelo entrenar físicamente.
-¿Qué crees que haya mañana?
Me preguntó.
-¿O tienes alguna especie de planes?
-¿Entrenar cuenta como plan? Si es así, si... Y no se que loca idea se le ocurrirá a Uzui mañana.
Hablábamos mientras caminabamos, veníamos cansadas del entrenamiento de Uzui y ahora tocaba mi entrenamiento personal.
-¿Cómo sientes los entrenamientos?
Le pregunté.
-Bien, sinceramente cansado, pero se que no quedará mucho para terminarlo
-Eso está muy bien...
Dije y me detuve.
-Bien... aquí.
Luego dejé mis cosas y me dirigí al árbol que más me llamara la atención (en realidad, es un árbol que siempre uso y que de milagro no se ha caído, trae una cuerda a su alrededor, tipo envolviéndolo y ahí me pongo a darle golpes y patadas)
Y empecé a golpear y a golpear con fuerza y generando habilidad en cada golpe.
Hice un entrenamiento para mi primera postura, TIC TAC inicial, trata de dar una estocada y rápidamente agiliza para dar un golpe, genera velocidad. Dirigía mi mano a un punto del árbol con rapidez y después di una patada doble.
-No pierdes el tiempo.
-Es lo más valioso que tengo
Respondí apenas pude, debido a la falta de respiración. Me detuve un instante a respirar y a seguir golpeando
-Porque siento que eres alguien inconforme?...
-¿Sientes o es porque lo sabes?
Me detuve a mirarla un momento
-Lo se y lo supe desde que te conoci, recuerdo cuando gritaste de frustración porque el tiempo pasaba lento.
-¿Se escuchó mi grito?
Dije tras darle un golpe al árbol imaginándome a Muzan.
-Si, si, pensaba que había sido que te habían devorado.
-Vaya fe
Mencioné divertida
-¿Cómo te sentiste en esa prueba de cazadores?
-La verdad muy tensionada
Me contestó
-Y la verdad- creo que internamente estaba como Zenitsu, apenas había acabado la prueba y ya se estaba lamentando…
-¿Porqué?
Dije tras dar una patada al árbol
-Por que… bueno, era complicado creer que pudiera sobrevivir más allá de esa prueba, además, de que pudiera seguir con vida di me dieran una misión y salir ilesa, y pues… ya estoy aqui, viendo como mi amiga acaba con la vida de ese árbol por entrenamiento
Dijo de forma burlesca
-Tranquila, el árbol tiene protección, lleva días sin caerse, el día que se caiga, fue que entró en mi ira y de tan cegada que esté, haber sacado mi fuerza interior como desahogo.
-Bueno, como sea
Dijo
-Siempre y cuando el árbol esté bien, yo estaré satisfecha.
-Y siempre y cuando tú estés bien, yo también estaré satisfecha.
Di un par de golpes más y me detuve un rato a respirar
-¿Cómo va tu respiración de la bestia?
-Va bien
Contestó al momento
-¿Aaah si?
Me crucé de brazos
-Demuéstralo.
Saqué mi vara de madera, parecida a una katana
-Jajajaja, está bien, como digas…
Yo traje otra, la cual se la extendí.
-Deberíamos crear una respiración de entrenamiento
-Vaya, eso si me interesa
Me reí tras decir eso
-Claro claro, si es entrenamiento…
Estabamos dando vuelta en círculo viéndonos cara a cara. Hasta que en mi mente sonó un ring.
Me aceleré a una velocidad descumunal para atacar ella esquivó rápidamente y dirigió en golpe al no haber acertado al golpe, pero salté esquivando el ataque, ambas nos acercamos quedando frente a frente con las espadas de madera chocando. Ambas con una sonrisa convincente…
Me alejé y ella se acercó para atacar, salté encima de ella y di un toque en su espalda, para hacer la postura de tic tac inicial.
Ella inmediatamente al darse cuenta lo bloqueó. Me causó una sonrisa victoriosa.
-Muy bien
Le dije
Pero con más fuerza aplaqué su vara de madera, generando más fuerza y tensión, al punto que casi se cae
Pero sorprendentemente pasó por debajo de mi e intentó golpear, rápidamente giré a mi lado derecho.
-Ya sabes aplacar mis movimientos…
Le dije
-Claro que si
Contestó
-Está muy bien que busques otras alternativas a los ataques.
Con decir eso, desaparecí de su vista.
-… ¿Kimura?
Dijo entre riendo
Aparecí en frente de ella para darle un golpecito con los dedos en su frente
-Aauu
Dijo
-Si un demonio desaparece de tu frente, concéntrate en el movimiento del aire.
-¿Cómo? Si ni se ve
-Pero el aire mueve cosas
Me puse a jugar con la vara
-Cuando algo se mueve el aire también se mueve con él, y si no es cuateloso puede darte pistas de dónde está y donde va a aparecer.
Luego detuve la vara en seco.
-Pero si eres más cautelosa que tu oponente, le saldrá mal la jugada. Bueno ¿Continuamos?
------✨𝓻𝓪𝓽𝓸 𝓭𝓮𝓼𝓹𝓾𝓮́𝓼✨--..'
-Has mejorado mucho desde nuestro último entrenamiento.
Le comenté
-Vaya gracias
Sonrió.
-No es nada
-Aún me sorprende lo agil que eres
Comentó
-Pareces jugar con el tiempo.
-Eso me alaga mucho
Dejé mi vara a un lado
-Tus golpes luego parecen como si me lanzaran piedras pesadas.
Dije torpemente.
-Concentras mucho tu fuerza en el impacto.
-Así acabaré por abatirlo…
Puso la otra vara alrededor de su hombro.
-Claro, claro.
Agarré mis cosas que había puesto un poquito más lejos del árbol para que no estropeáramos las cosas y no romperlas.
-¿Nos vamos?
Le pregunté.
-Claro, vamos…
Ella agarró sus cosas y caminamos hasta la mansión mariposa.
-¿Cómo crees que estén el resto de entrenamientos de los hashiras?
Me preguntó
-Yo no lo sé realmente… pero cada cuerpo se le facilita más cosas que otras. Así que depende de que sean los entrenamientos.
Me puse a pensar.
-Quizás y creo que el de Gyomei será más complicado.
Comenté.
-O el de Mitsuri, el de ella trata de flexibilidad, no soy tan flexible
Le dije
-Claro…
Respondió
-Creo y opino que el de Gyomei es complicado
-Team Gyomei
Me reí
-Oye por cierto
Me habló la pelinegra
-¿Cómo los hashiras te conocen tanto?
-Aaah-
No creí que entrara al tema, por lo que la miré sorprendida.
-P-Pues… es una larga historia
Me avergoncé un poco, pero miré al suelo algo entristecida
-¿Es algo malo?
-No, no realmente… es que eso tiene que ver con mi pasado.
-Oh...
-Y... Bueno, ellos me cuidaron desde que me encontraron y lo que estoy es agradecida con ellos. Ellos me conocen y nunca fui alguien insoportable, así que también me enseñaron a ser cazadora.
Caminamos y sobre nosotras se alzaba una entrada grande... La puerta a la mansión mariposa.
-¿Te ha gustado alguna vez un cazador o alguien?
Tras su pregunta negué.
-Creo que en mi vida he tenido un interés amoroso, creo que no sabría cuando lo esté, porque no se cómo se siente.
-Creo que hasta yo que me he enamorado y no sabría explicarte como se siente.
Atravesamos aquella puerta
Y...
Lo ví.
Recuerdo que de vez en cuando intercambiamos palabras, recuerdo que también chocamos miradas y recuerdo que una o que otra vez hicimos algo juntos (y no estoy hablando de misiones) choqué con su cabello negro con azul menta. Siempre que lo veía lo primero que me se ocurría era ver su cabello, después, si me encontraba la mirada, saludarlo sonriente.
Es el único hashira con el que no he hablado tanto, en comparación con los demás hashiras. Recuerdo que una vez por curiosidad le pregunté a Shinobu por él y me dijo que tenía pérdida de memoria, así que creo que no me recuerde.
-Ey, ey ¿Kimura?
-??? Aaaa perdón perdón...
-¿Que mirabas?
Volteó a ver a la dirección en la que estaba viendo y se encontró con Tokito Muichiro.
-¿El pilar de la niebla eeeh??
Tomó una pausa, luego volteó y miró a mis ojos.
-¿Te gusta?
-¿Qué? No, ¿porque?
-Aaaa.... No se si confiar en tí, acabas de decir que no sabes cuando te enamoras.
-Meeh... Quizás cuando lo sienta lo sepa. Y te contaré.
-Claro... Porque si no me cuentas... Te haré cosquillas.
Me empecé a reír.
-Si enana, claro.
Con eso me alejé.
-Esta vez no te iré a dejar a tu aposento, me voy a adelantar al mío.
Di un par de pasos.
-Ya me abandonan.
Hizo drama después de eso.
-Yaaa calma, te veré mañana, cuídate mi bestia.
-Adiós Himiko-chan.
Me fui pensando...
¿Cómo se siente gustarte alguien?...