Prólogo
La curiosidad es un rasgo evolutivo, una comezón mental que impulsa a encontrar respuestas, un sentimiento, una sensación que induce al saber; se puede ser curioso de forma obsesiva o con frialdad objetiva y Hannibal Lecter posee ambas, un hombre cuya mente es impenetrable para cualquiera excepto para Will Graham, a quien su capacidad de empatía lo sobrepasa al igual que a las nociones del concepto, él como ninguno, puede casi transformarse en la persona con la que habla de tal modo que accede a los lugares más escondidos de la psique humana, es por ello que Hannibal ve en él algo único e irrepetible, una habilidad tan poderosa como dañina.
Ésta historia se desarrolla tras el final de la tercera temporada de la serie Hannibal, donde Will y el doctor Lecter han sobrevivido a la larga caída desde el acantilado, la esperanza de una nueva vida surge, en ella no hay cabida para el arrepentimiento o la culpa; sin embargo el camino que han elegido es tortuoso, sombras del pasado nublan el presente y hacen casi imposible ver el futuro, Hannibal hará cualquier cosa por atar a Will a su lado, su curiosidad por las acciones de Will no tiene límite, pero ¿Will estará dispuesto a seguir ese camino y dejar atrás todo lo que conoce cómo correcto para saciar la peligrosa curiosidad que la influencia dicta sobre él?








