Corazón
Aquella noche fue la última en la que contemplé tu mirada, aunque fuera desde lejos. El balazo que acribilló tus costillas acabó con tu vida… Ansío volver a verte, mas no a tenerte, porque nunca fuiste mía. Jamás te sostuve entre mis fríos brazos, ni siquiera aquella tarde en la que me hablaste e intentaste saludarme con tus cálidos brazos.
Sé que no te merezco y nunca te mereceré. Ni siquiera una parte de ti.
Entonces, ¿por qué me encuentro en esta sala de cirugía recibiendo tu corazón? Deseaba tener tu corazón, pero no de esta forma.
Mi codicia me trajo hasta aquí. No debí haber hecho ese trato con el diablo… No debí.