Sapore Del Piacere Bts One Shots (+18) by killinithope at Inkitt
Customize readability
Aa

SAPORE DEL PIACERE - BTS ONE SHOTS (+18)

Summary

đŸ· Sapore del Piacere | El sabor del placer One shots +18 | BTS x TĂș Bienvenida a un lugar donde el deseo se sirve a la carta. Este no es un restaurante cualquiera. AquĂ­, tĂș decides el menĂș... y ellos lo preparan a fuego lento. Cada platillo es un one shot erĂłtico, creado a partir de las fantasĂ­as y peticiones de las lectoras mĂĄs atrevidas. Kim Namjoon, Park Jimin, Min Yoongi, Jeon Jungkook, Jung Hoseok, Kim Taehyung y Kim Seokjin estĂĄn listos para hacerte probar lo mĂĄs delicioso del placer... en todas sus formas. ÂżTe atreves a ordenar? El menĂș estĂĄ abierto. El chef estĂĄ esperando. Y tĂș... solo tienes que elegir quiĂ©n te va a devorar esta noche.

Status
Complete
Chapters
21
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

JungKook * Leeme y te lo haré

Nunca me interesaron mucho los libros hasta que la vi leer uno con las piernas abiertas, el ceño fruncido y los labios entreabiertos como si lo que estaba pasando en esas pĂĄginas la estuviera tocando por dentro.ï»ż

Desde ese momento, supe que querĂ­a que me leyera.

Y no cualquier cosa.

—¿QuĂ© parte te calienta mĂĄs? —le preguntĂ© una noche, mientras se sentaba en mi cama con una taza de tĂ© que no se iba a terminar.

—¿En el libro?

Asentí, apoyado contra la cabecera, desnudo de cintura para arriba, con las såbanas apenas cubriéndome el abdomen.

Ella bajĂł la mirada, fingiendo pensar, pero sabĂ­a que ya lo tenĂ­a marcado. El capĂ­tulo exacto. La pĂĄgina exacta. El pĂĄrrafo que la hacĂ­a cerrar las piernas, como si intentara atraparse la humedad.

—Capítulo nueve —susurró.

—Tráelo.

Ella dudĂł, pero se levantĂł. Y volviĂł con el libro apretado contra el pecho, como si fuera algo prohibido. Me encantaba verla asĂ­. Con esa vergĂŒenza cargada de ganas.

—Quiero que me lo leas. En voz alta.

—¿Todo?

—Solo la parte caliente. Y quiero que entiendas algo, nena... —Le tomĂ© la muñeca y la atraje hacia mĂ­, sentĂĄndola sobre mis piernas—. Todo lo que digas, voy a hacĂ©rtelo. Tal como estĂĄ escrito.

Ella tragĂł saliva.

Y empezĂł a leer.

“Él la acorraló contra la pared, tomándole la mandíbula con una sola mano. El calor de su cuerpo la envolvió al instante. Sus labios rozaron los de ella, sin besarla, solo respirándola, como si el aire entre ambos fuese demasiado denso para ignorarlo...”

—Ven aquĂ­ —murmurĂ©, quitĂĄndole el libro de las manos—. PĂĄrate.

Se puso de pie frente a mí. Me levanté. Tomé su mandíbula como lo decía el texto, sujetåndola con firmeza. Mi pulgar trazó su labio inferior. No la besé. Solo respiré su aliento. Su olor. Su expectativa.

—¿Así?

AsintiĂł.

VolviĂł a tomar el libro con manos temblorosas y leyĂł:

“La besó. Fuerte. Con hambre. Con esa urgencia que no pide permiso, que arranca el aliento y lo deja temblando.”

La besĂ©. Fuerte. MordĂ­ su labio, lamĂ­ su lengua, la atrapĂ© por el cuello con una mano y la cadera con la otra. La apretĂ© contra mĂ­, como si su cuerpo fuera el Ășnico aire que pudiera respirar.

Ella gimiĂł. Cortito. Contra mi boca.

“Él le levantĂł la blusa sin romper el beso. Le acariciĂł los senos por encima del encaje. No tuvo paciencia para el sostĂ©n.”

No la tuve.

Le subí la polera y metí la mano por debajo. Sus pezones ya estaban duros, esperåndome. La empujé hacia la cama. Se dejó caer. Despacio.

Me quité el pantalón de pijama. Mi erección golpeó contra mi abdomen cuando quedé completamente desnudo. Ella me miraba con los muslos apretados y la respiración temblando.

TomĂł el libro y siguiĂł:

“Ella jadeó cuando sintió su lengua bajar por su pecho, su estómago, su entrepierna. Él no le quitó la ropa interior. Solo la corrió a un lado. Y la lamió como si fuera la primera vez que probaba algo así de delicioso.”

—Abre las piernas —ordenĂ©, con la voz rasposa por lo duro que estaba.

Ella obedeció. Su ropa interior estaba empapada. Corrí la tela, la dejé expuesta y bajé la cabeza.

La lamí. Lento al principio, saboreando cada línea de su humedad. Luego mås profundo. Mås sucio. Ella se arqueó con un gemido entre dientes. La sujeté de las caderas para que no se moviera y hundí la lengua como si quisiera marcar territorio.

—Sabe mejor que lo que imaginaba —susurrĂ© contra su clĂ­toris, y ella soltĂł un “fuck” que me hizo mĂĄs duro aĂșn.

—Sigue leyendo.

“Cuando ella estaba a punto de correrse, Ă©l se detuvo. SubiĂł por su cuerpo y la penetrĂł de una sola estocada. No fue suave. No fue dulce. Fue hambre, pura y brutal. El sonido de sus cuerpos chocando llenĂł la habitaciĂłn.”

Me arranqué el condón del cajón y lo puse råpido.

—¿Estás lista para eso?

—Sí —jadeó—. Hazlo, Kook.

La levanté por la cintura y la giré boca abajo sobre la cama. Le abrí las piernas, la tomé de la cadera y la penetré de una sola embestida.

Gemimos al mismo tiempo.

Estaba tan hĂșmeda que entrĂ© hasta el fondo sin resistencia. Me quedĂ© quieto un segundo, solo sintiendo cĂłmo me apretaba por dentro.

Y luego la cogĂ­ como dice el libro.

Como un animal.

Las embestidas eran secas, rudas, rĂĄpidas. El sonido de piel contra piel era brutal. La habitaciĂłn olĂ­a a sexo, a sudor, a ella.

Sus gemidos ya no eran suaves. Eran rotos. De esos que no se pueden controlar.

Le tomé el cabello y tiré de él hacia atrås, arqueåndola para mí.

—Mírame mientras te follo.

Ella girĂł la cara hacia atrĂĄs. Sus ojos brillaban. Sus labios estaban hĂșmedos. VolvĂ­ a embestir, mĂĄs profundo. MĂĄs sucio.

Le escupĂ­ la espalda baja y dejĂ© que resbalara por su piel antes de meterla mĂĄs duro aĂșn.

—Eres tan jodidamente deliciosa —gruñí.

“Él le dio una nalgada fuerte. Luego otra. Y otra. Hasta que la piel quedó marcada, caliente. Hasta que ella suplicó por más.”

Le di una. SonĂł fuerte. Ella gimiĂł.

Otra. Esta vez se quejĂł, pero empujĂł la cadera hacia mĂ­. La querĂ­a toda.

Otra.

Sus jadeos eran desesperados.

—Dime que quieres más.

—Quiero más, Jungkook... por favor...

Me sentĂ­a al borde. Pero no iba a venirme todavĂ­a.

Le di vuelta como si no pesara nada. Boca arriba de nuevo. Su pelo desordenado sobre las sĂĄbanas. Sus labios rojos. Las piernas abiertas para mĂ­.

La volvĂ­ a meter. Ahora mĂĄs lento. Pero mĂĄs profundo.

Se retorciĂł.

—MĂ­rame mientras te rompo en dos —le ordenĂ©.

Sus ojos se clavaron en los mĂ­os.

Le levanté una pierna al hombro. Entré mås profundo. Ella gritó. Me apretó fuerte por dentro. Le tomé el cuello con una mano. No fuerte. Solo lo suficiente para sentir su pulso bajo mis dedos.

—Tan mojada... tan perfecta para mí.

Mis caderas golpeaban contra ella sin piedad. El colchĂłn crujĂ­a.

“Ella se vino gritando su nombre, temblando, mientras Ă©l la miraba con devociĂłn y deseo salvaje. Y no parĂł. No hasta correrse tambiĂ©n. Dentro de ella. Hundido hasta el fondo.”

—Córrete para mí —le dije—. Hazlo ahora.

Le metí dos dedos mientras la follaba, presionando su clítoris sin descanso. Ella se vino con un grito agudo, arañåndome los hombros, convulsionando alrededor de mí.

No paré.

SeguĂ­ dĂĄndole.

QuerĂ­a llenarla.

Y cuando sentí que el orgasmo me arrastraba, la tomé del rostro con ambas manos y la besé con violencia.

Me corrĂ­ con un gemido gutural. Hundido. Preso. Entero.

Mi cuerpo temblĂł contra el suyo. El sudor nos pegaba la piel.

CaĂ­ sobre ella, jadeando.

El libro yacĂ­a al borde de la cama, abierto por la mitad.

Nos quedamos en silencio, envueltos en el olor de lo que acabĂĄbamos de hacer.

Pero ni siquiera me habĂ­a calmado del todo.

Mi mano volviĂł a recorrer su vientre, bajando entre sus muslos, lento, como si aĂșn buscara mĂĄs de ella.

Ella temblĂł bajo mi palma.

—Otra vez no —murmuró, sonriendo apenas—. Voy a derretirme.

—Ese es el punto —susurrĂ© contra su cuello—. AĂșn no termino contigo.

Mis dedos estaban hĂșmedos otra vez. Su cuerpo seguĂ­a respondiendo, incluso agotado. Ella abriĂł los ojos, jadeando.

—Jungkook...

La besé, esta vez mås suave. Pero igual de deseoso.

La querĂ­a exhausta. Desnuda. Desarmada.La querĂ­a cada noche.

Y ahora también quería algo mås.

—¿Me lees mañana el capĂ­tulo diez?

Ella riĂł, sin aire.

—¿Y quĂ© vas a hacerme si lo hago?

Le lamĂ­ el lĂłbulo.

—Lo que venga escrito... y lo que me invente.


Let killinithope know what you thought about this chapter!
Love this

6

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

6

Spicy

Suspenseful

1

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

1

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

3

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

1

Great Character

Strong Dialog

2

Strong Dialog

Further Recommendations

His dark little secret

C.: Die Charaktere sind toll herausgearbeitet, die Story spannend und abwechslungsreich. Ich kann nicht aufhören zu lesen. ❀

Read Now
Knight Takes Bishop

Diana: Muy buena historia tensiĂłn y redacciĂłn en la lectura se siente el aura, se transporta y vive uno la historia buenĂ­sima 100% recomendable. đŸ„°

Read Now
Alpha Zach

Stephany Elworth: I LOVED THIS! Great story. Keep them coming!

Read Now
The Lycan King's Second Chance

meghartley86: I’m really enjoying reading this book!

Read Now
Her Saviors

Cwatson74: Perfect, funny, loved it.

Read Now
Unhinged

Violet: I love ghis book and will most likely reread it again and again when i get bored or when i forget to get a new book i dont know anyone else who likes spicy books so idont know fkr the referal but i really love this book

Read Now
The Mafia's Chef

Miriam0011: Hi! I just finished reading your story and I have to say, it was amazing. Your writing style is so captivating and full of emotion. I really enjoyed every part of it. What inspired you to write this story

Read Now
Provoc' & Séduction

Ngakala: J’ai bien aime l’histoire , ce qui m’a plu c’est l’histoire est tellement bien naratter qu’on ressens les sensations fortes qu’il y’a malgrùs le faites que la fin m’a pas vraiment le faite que personnellement la fin m’a pas vraiment plu.Mais je le recommande à tous le monde,on ressens et comprend b...

Read Now