En tiempos de Brujas

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Summary

Constance Halliwell, hija única del Pastor de Malmesbury, nunca ha conocido la bondad ni el amor. Siempre ha sido un enigma para la gente de la aldea, pues su extraña belleza, marcada por un rasgo imposible de ocultar, la ha convertido en objeto de desprecio y murmuraciones. Nadie desea su compañía: sus vecinos la rehúyen, su padre la detesta, y en las noches más oscuras una sombría voz susurra su nombre desde algún rincón del abismo, incitándola a cometer actos prohibidos. Las pesadillas la persiguen incluso al amanecer y los secretos que guarda su sangre comienzan a despertar. Cuando un lobo de aterradores ojos verdes empieza a acecharla entre las sombras, Constance comprende que su existencia no es un error, sino una condena ligada a un secreto ancestral con un propósito tan cruel como inevitable. Pero la traición llega con Bella Blackwood, su única amiga, la cual se aleja de ella al caer bajo los encantos del conde Enoch Bellerose, el hombre al que Constance ama con una devoción enfermiza. Consumida por la envidia, el deseo y la voz que cada noche reclama su obediencia, Constance deberá elegir entre someterse al destino o abrazar la oscuridad que siempre la ha llamado... aun si eso significa manchar sus manos con la sangre de quien alguna vez la amó.

Status
Ongoing
Chapters
8
Rating
n/a
Age Rating
18+

DEDICATORIA


⋆˖⁺‧₊☽◯☾₊‧⁺˖⋆

A todas las mujeres, en todas sus formas y edades.

A las niñas que sueñan, a las jóvenes que se atreven, a las madres que aman incondicionalmente y a las ancianas que guardan en sus ojos la sabiduría del tiempo.

A todas aquellas que, con sus manos, su voz o su silencio hicieron frente a la injusticia, al miedo y al olvido. A las que se negaron a arrodillarse, a las que fueron llamadas rebeldes, locas o brujas por atreverse a pensar, a sentir o a ser distintas.

A las que encendieron luces en la oscuridad, a las que murieron por un ideal, a las que vivieron con dignidad pese a la opresión.

Este libro es para todas ellas.

Las que fueron, las que son y las que serán, porque su fuego aún arde en nosotras. Somos su legado, su voz que no se extingue, la llama que sigue resistiendo al viento.