Not So Innocent || Eunso

Summary

Mi nuevo hermanastro no es tan inocente como pensaba.

Genre
Erotica
Author
emovere96
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Al principio fue como si todo estuviese bien, podía mantener las cosas muy bajo control. Solo era un nuevo inquilino instalándose en mi habitación, estaba bastante acostumbrado a ello. Solo era mi madre casándose otra vez, con un hombre que también tenía un hijo. Ya había pasado tantas veces, no duraba más que un par de meses. Mi madre era enamoradiza y dejaba a cada hombre jugar a la familia feliz con ella.

No podías pensar más allá de un cuarto compartido, como un alquiler de un par de meses. Tocaba fingir que me agradaba todo el hecho, de que ahora tenía un nuevo hermanastro. Estaba consciente de que era un hombre igual que yo, talvez por eso subestime las interacciones a futuro. Porque ya había convivido con tantos en mi habitación, que uno mas no iba a ser la gran diferencia.

Sohee se veía como alguien que no mataba una reverenda mosca y yo me comí toda esa realidad por completo. Me llego a parecer muy tierno su actuar, parecía siempre querer mi atención todo el tiempo. Era su hermanastro mayor entre líneas, así que lo vi como algo de lo cual debía estar orgulloso. Lo deje ser a mi alrededor, dándole ese trato de hermanastro mayor.

La verdad es que nunca malinterprete ninguna de sus acciones o palabras que de alguna forma chocaron contra mí. Incluso me convencí a mí mismo de que nada sucedía, cuando con el tiempo cosas fueron pasando. Lo único que hice fue ignorar lo que era bastante obvio, Sohee parecía estar obsesionado conmigo. Me gustaría llamarlo un simple platónico, pero, hubo algo que me hizo poner los pies en la tierra.

Encontrármelo follandose una de mis almohadas, fue ese choque con la realidad que no necesitaba. Definitivamente no necesitaba verle tan desesperado dándole a esta, frotándose en ella como si su orgasmo dependiese de terminar en ella. En parte creí que así podía ser, por la forma en como gemía mi nombre entre labios. Por supuesto que lo escuche bien, no era para nada discreto en sus actos. Sohee gimoteaba al borde del orgasmo, sus ojos vidriosos en lágrimas de placer.

En ese momento solo me quede paralizado, sin poder hacer mucho al respecto. El morbo me gano, me quede de espectador ante su espectáculo. Lo que no me espere fue notar como este, termino por descubrirme observándole. Mas eso no lo hizo detenerse, más bien siguió con su moción. Mirándome fijo a los ojos, como disfrutando de que lo contemplase. Siguió así hasta que se corrió bruto, dejo mi almohada hecha un desastre. Admito que aquello no me incomodo, más bien me gusto en sobremanera.

Desde entonces las interacciones entre nosotros se habían vuelto un tanto extrañas, pues ahora yo entendía lo muy que estaba en mí. Compartir cuarto no ayudaba mucho, pues eso solo me daba menos tiempo para poder saber qué hacer. El cómo Sohee parecía no estar avergonzado me mataba, mientras yo luchaba con mi juicio cada uno de mis días con él.

Aproveche ese tiempo en el que ambos habíamos regresado de clases y en la casa solo estábamos nosotros dos. Mientras veíamos la televisión como de costumbre y él descansaba su cabeza en mi hombro. Apague la televisión rápidamente y me zafe de Sohee de una. Este se me quedo mirando confundido, se había quedado medio dormido en mi hombro.

_ ¿Qué? _Sohee musito.

_Necesito hablar contigo de algo. _Me atrevía decir finalmente.

Sohee se froto los ojos adormilado, se me quedo mirando confundido. Así hasta que se le paso el sueño repentino y volvió en si para mí. Se acomodó la gran camiseta que ocupaba y dejo ver sus clavículas. Enrede mi vista en estas distrayéndome, la profundidad de estas me sedujo. No recordaba cuando empecé a fantasear con el chico, pero algo tenía que ver con aquel suceso que debíamos discutir.

_Está bien. _Sohee evito mi mirada.

_Creo que ya sabes a lo que me refiero. _ Me limite a decir.

Se acomodó incomodo dejando ver sus pantaloncillos cortos y el largo kilometraje de piernas. Estas lucían brillantes frente a mi atenta vista, este las sobijo sin mucho rodeo ante mí. Me atrapo mirándolas por quien sabe cuánto, pareció dejar ir una sonrisilla de satisfacción. Sus mejillas más sonrosadas que de costumbre y sus ojos vidriosos puestos en mí. Se relamió los labios antes de contestarme, acercándose aún más a mí. Sus rodillas chocaron contra las mías y mis manos picaron al tenerle tan cerca.

_Si. _Sohee me dio entonces toda su atención.

Le di una mirada. _Quiero una explicación acerca de ello. _

Sohee termino por bajar su mirada nuevamente, ocupo su atención en sus manos. Estas jugaban entre ellas en su regazo, lo deje ser. Sohee probablemente estaba recordando el asunto, el sonrojo de sus mejillas se intensifico. Luego volvió su vista hacia mí, trago hondo como nunca. Partió sus labios como quien dudaba a decir o no decir, entendía su debate mental. Le di su tiempo para contestar, era lo menos que podía hacer por él. No se me olvidaba como había invadido su privacidad, debía disculparme al menos de alguna manera.

_Es la primera vez que me pasa algo así con alguien, así que no supe cómo reaccionar. Solo me dejé llevar por cómo me sentía por ti y no me pude controlar en lo absoluto. Sé que no es la mejor manera de masturbarse, pero no es como que sepa mucho sobre ello. _Sohee recito.

Respire profundo al escuchar sus palabras, puesto que todo concordaba muy bien. En efecto el chico era como era, por venir de una familia muy conservadora. Los dieciocho años que tenía no le hacían justicia, en cuanto a experiencias sexuales. Parecía que solo se había dedicado a abstenerse a todo, hasta que simplemente había explotado. Y yo era el culpable de aquello, eso me sacudió los sentidos.

_Disculpa que haya sido tan directo en preguntártelo, pero creo que merecía saberlo de alguna forma. _Dije en tono de disculpa.

_Si. _Sohee se me quedo mirando con ojos de borrego.

Me sentí escudriñado por aquellos ojos. _Solo no lo vuelvas a arruinar mis almohadas, me tuve que echar la culpa por ti. Tú padre piensa que no eres capaz, igual no me hubiese creído si le decía la verdad. _

Alargue mi mano para acariciar su cabellera desordenada, esta no daba tregua a mis caricias. Me pareció adorable al toque, esta era suave contra mí. Sohee se apegó a mi tacto como si de un cachorro se tratase, lo sentí suspirar como nunca. Eso me pudo un poco, no lo iba a negar. Sus ojos brillantes puestos en mí, como si fuese lo único en su vida.

_Sería mucho mejor si te arruinase a ti y lo disfrutaríamos ambos. _Sohee soltó en una fina línea.

Mi mirada se oscureció de la nada. _Piensa antes de hablar. _

_Lo he pensado muchas veces, sé que puedes darme lo que te pido. Conozco muy bien lo que te gusta y puedo darte lo que quieres. _ Sohee hablo en un hilillo de seducción.

Sohee parecía saber a lo que se estaba enfrentando, cuando de meterse conmigo se trataba. Compartíamos habitación, sabia de mis preferencias. Sohee había descubierto entre mis gabinetes, mirado desde lejos todo este tiempo. Curioso ante todo lo que hacía con las chicas y los chicos con los que me solía enrollar. Sohee aún seguía ahí necio, rogándome con la mirada. Verlo rogar genero un no sé qué en mí, algo que no podía explicar a detalle. Políticamente incorrecto, esa era la explicación talvez. No sé cuándo se sentó sobre mi regazo, acorralándome contra la esquina del mueble. Se acercó a mí en sobremanera, tentando mis labios a cometer una locura.

_Me conoces Sohee. _Solté de un tajo.

_Tengo curiosidad. _ Su voz sedosa contra mi brusco juicio.

Sohee me dio esa mirada de triangulo, de la más pura seducción. Perdí con eso y me dejé besar de él. Este me beso torpe en los labios, practico contra mis labios como el virgen que era. Me sentía usado como nunca, pero no lo detuve en lo absoluto. Yo era mucho peor que él, cuando de usar a las personas se trataba. Sohee se desesperó sobre mí, frotándose contra mi entrepierna. Lo sentí duro contra mí, me toco tomarlo de las caderas. Al paso que iba, ya sabía lo que quería.

_Voy a darte una sola oportunidad de probar mi mundo, pero si te asustas siempre podrás huir cuando quieras. _ Cante sobre sus labios. Sohee sonrió complacido. _Eso me gusta. _

No quería asustarlo tomándolo, así que lo deje hacer conmigo lo que quisiese. Lo deje ir a donde quisiese, deje que condujese mi cuerpo. Ya estaba sobre mí de todos modos y no se le hizo difícil hacerlo de siempre. Me tomo tal cual su almohada y empezó a dar estocadas en seco sobre mí. Coger en seco no era lo mío, pero, eso no evito que me pusiese como roca. Sohee iba a su son de desesperación pura, moví sus caderas con ayuda de mis manos. Viéndolo desde donde estaba, lo vi perder el juicio. Reí como lo que realmente era, un sadista.

_Te ves precioso cuando saltas sobre mí, sigue moviéndote justo así para mí. _ Cante sobre sus labios.

_ ¿Te gusta así? _ Sohee se me quedo mirando. _ Solo para ti. _

_Te quiero mal. _Mordí sobre sus labios.

Sohee gimoteo mi nombre, se agarró de mi pecho para estabilizarse. Estaba hecho un desorden, sus pantalones apretados. Le había prendido lo que había dicho, totalmente en mí. Me volvió a tomar el rostro para besarme, su boca contra la mía. No me pude contener en jugar con su labio inferior, lo chupé a mi gusto. Un par de veces, hasta que me dio cabida a su boca y mi lengua pudiese encargar de voltearle los sesos. Empuje contra su boca follandola con mi lengua, este gimió contra mi sin cesar.

Las estocadas se volvieron rusticas, cada vez más rápidas. Nuestras respiraciones a la par, miradas fijas en el otro. Sonreí al ver la perfecta o en sus labios, llego fuerte contra sus pantalones. Yo me seguí moviendo en contra, en busca de mi propio orgasmo. Lo abrase para que este me siguiese dando, mientras este se aguantaba. Acelere mis estocadas zumbándolo en un trote delicioso, que lo hizo irse al borde.

Mientras yo me lo cogía bruto, no entendía como algo así podía tenerme tan al borde. Mi respiración volviéndose pesada, mis manos guiando el golpe de nuestras caderas. Me vine dejando ir un alarido ahogado, me estrellé contra ese orgasmo como nunca. Me falto el aire, pero me sobraron sus besos. En mi cuello siendo húmedos, haciéndome poco a poco volver en sí.

_ ¿Habías hecho esto antes? _Sohee se me queda viendo.

Trago hondo dándome cuenta de mi realidad. _Solo contigo soy capaz de hacer estas cosas. _

El orgasmo si, lo había subestimado. No era de hacerlo en seco, me parecía una pérdida de tiempo. Mas no criticaba los kinks de nadie, cuando los míos no eran ningún detalle. Sohee parecía gustarle más el juego previo, que el acto en sí. Con poco se había venido en los pantalones y me había arrastrado consigo en el acto. Me sentí como un crio otra vez, me le quedé viendo tratando de comprender. Como esos ojos podían manipularme de tal manera, como estos me habían vencido.

Ambos nos quedamos viendo, nuestros pantalones estaban hechos un desastre. Me llego la realidad de golpe, estábamos los dos en la sala. En la sala a la que todos podían entrar, en la que fácilmente podíamos haber sido descubiertos. Negué una vez pude terminar de procesarlo, a la vez que le di un beso en la frente a Sohee. Se me quedo mirando con ojos brillantes, parecía estar aun en éxtasis.

_Terminemos esto en otra parte. _Solté coloquial.

_Pero si ya terminamos. _ Sohee se sonrojo ante mis palabras.



Sohee no había sido el más calmado, de hecho, parecía no poder quedarse quieto en lo absoluto. A la habitación nunca llegamos, terminamos encerrándonos en el baño. Fue una decisión desordenada de nuestra parte o talvez simplemente congeniamos ese lugar muy bien. Me perdí a mi mismo siguiéndole el juego y me llevo a lo que estaba haciendo en esos instantes. Mi mano en su pene bombeando sin piedad, lo estaba haciendo mirar todo en el espejo frente a nosotros. Parecía no poder creer como lo tenía, como lo ponía al borde. Ya era la tercera vez que se venía en mi mano y a este punto ya estaba suplicando que terminase.

_ ¿Te gusta ver cómo te hago correrte? ¿Te gusta ver como to lindo pene luce en mi mano? _Me burle mal de su patética cara de desesperación.

Sohee lloriqueo contra mí. _Me quiero correr … _

Apreté mi dedo pulgar contra la punta de su extensión, sentí como su pene se retorcía en mi agarre. El pecho de Sohee se movía al compás de su desesperación, sus caderas controlándose para no moverse contra mi mano. Parecía estar a punto de romper en llanto del placer, pero para eso necesitaba primero correrse. Me deleité con la imagen, mientras acariciaba sus bolas a mi gusto con ayuda de mi otra mano. Pude sentir como todo su cuerpo temblaba contra el mío, tal desgraciado. Su orgasmo amenazando con explotar, viéndose limitado por mis juegos retorcidos.

_Te correrás cuando yo diga, se un buen chico para mí. _Llegue a susurrar cerca de su oído.

Bombee contra su extensión, sintiendo como se retorcía contra. Ese sonido obsceno retumbaba en la habitación del baño, haciéndonos olvidar cualquier pensamiento que no fuese sexo. Su cuerpo se movía a mi merced, lo mejor era como Sohee lo veía todo. El tinte de vergüenza en sus mejillas, sus ojos bordeados en lágrimas. Todo por placer, era mi tiempo de usarle. No iba a mentir, lo estaba disfrutando.

_Mierda. _Sohee maldijo.

_Veo que te gusta follar mi mano ¿Te gusta como se ve contra el espejo? Puedes follar cuanto quieras, vente en mi mano bonito. _

Mordisquee su cuello ya sumido en él y en como sus gemidos hacían que se me olvidase mi juicio. Un lloriqueo de su parte al sentir mis dientes en él y un jadeo ahogado siguiendo. Sisee una vez deje ir su cuello, sonreí de la nada. Moví mi mano en estocadas bruscas, este se movió a mi par. Disfrutando de mi ritmo, contra el suyo. Sohee follo mi mano ya al borde de perder la compostura, golpeándose contra mi fuertemente. Guturales saliendo de su garganta, follando mi mano desordenado.

_Eunseok. _Llamo mi nombre más de una vez.

Un gritillo agudo antes de pringarme la mano, yo seguí con mis movimientos llevándolo al borde. Este se retorció como un desgracio ante la sobre estimulación, yo seguí dándole más fuerte, hasta que lo acorralé contra mi cuerpo. Podía ver como Sohee miraba de a pocos nuestro reflejo en el espejo, el morbo seguía ahí. Sus piernas temblaron cuando apreté sus bolas.

El sonido húmedo destruyo lo que quedaba de mi juicio, sus gritillos eran melodía.Eso fue lo último antes de que se desplomase, un alarido de su parte. Su pene dejo ir lo que quedaba de su semilla, a medida que revoloteaba. Lloriqueaba del puro placer, yo solo lo miraba. Era bonito incluso hecho aquel desastre, quizás no había sido tan mala idea dejarlo que probase de mi mundo. Sohee parecía haberlo disfrutado, había confiado en mí como nadie.