Hermanas Inuyama (Yuru Camp)
Personajes: Akari Inuyama y Aoi Inuyamaï»ż
Anime: Yuru Camp
One-Shot: Hermanas Inuyama
La noche habĂa caĂdo por completo. A orillas del lago Shoji, una solitaria tienda de campaña se alzaba en silencio, reflejada tenuemente en las aguas oscuras. Desde allĂ, el Monte Fuji se recortaba a lo lejos, majestuoso, mientras un rĂo de estrellas se extendĂa sobre el cielo, envolviĂ©ndolo todo en un manto de luz.
Tres personas habĂan decidido acampar esa noche. Y como si el destino les hubiera sonreĂdo, tuvieron la fortuna de que nadie mĂĄs eligiera ese mismo dĂa para hacerlo, regalĂĄndoles una quietud absoluta, interrumpida solo por el murmullo del agua y el susurro del viento.
Dentro de la tienda se encontraban tres personas: dos adolescentes de diecisiete años âuna chica y un chicoâ y una niña de doce.
Las dos chicas compartĂan rasgos sorprendentemente similares; bastaba una sola mirada para saber que eran hermanas. La mayor era Aoi Inuyama, mientras que la menor, Akari Inuyama, conservaba aĂșn la energĂa inquieta y luminosa propia de su edad. El chico, situado entre ambas, era compañero de clase y novio de Aoi.
El plan de acampar en aquel lugar habĂa sido idea de Aoi y su novio desde el principio. Lo habĂan planeado en casa, con cuidado y entusiasmo⊠sin darse cuenta de que Akari escuchaba cada palabra desde la escalera. Para la menor, aquella conversaciĂłn fue suficiente para despertar su curiosidad. Siempre habĂa sido una bola de energĂa inocente, y las historias que su hermana le contaba sobre campamentos, fogatas y cielos estrellados habĂan terminado por encender en ella un deseo irrefrenable de acompañarla.
Cuando Akari expresĂł su intenciĂłn de ir con ellos, el novio de Aoi esbozĂł una mueca apenas disimulada, un gesto de incomodidad. Para Aoi, la sensaciĂłn no era muy distinta. DespuĂ©s de todo, ambos habĂan imaginado ese viaje como una oportunidad para disfrutar de cierta intimidad; con su hermana menor de por medio, aquello parecĂa imposible.
Sin embargo, el rechazo que Aoi estaba a punto de expresar fue desarmado por una sola frase⊠dicha por su madre.
âMe parece bien que Akari te acompañe âdijo con calmaâ. Ella tambiĂ©n se ha interesado en acampar. Las historias que siempre le cuentas la han entusiasmado mucho. SerĂa ideal que fuera contigo.
âPero, mamå⊠ârefunfuñó Aoiâ. Puedo llevarla otro dĂa.
El gesto de rechazo fue evidente en su rostro, una mezcla de frustraciĂłn y resignaciĂłn ante las palabras de su madre.
Akari observaba la escena con los ojos brillantes, las manos juntas frente al pecho, balanceĂĄndose ligeramente sobre la punta de los pies. Para ella, la idea de acampar con su hermana mayor era un sueño hecho realidad. No entendĂa del todo las miradas tensas ni los silencios incĂłmodos; solo sentĂa emociĂłn pura.
Aoi, en cambio, luchaba contra un torbellino interno. Amaba a su hermana, lo hacĂa de verdad, pero tambiĂ©n habĂa imaginado aquel viaje como un pequeño refugio, un espacio solo para ella y su novio. La culpa se mezclaba con la frustraciĂłn, dibujando una mueca incĂłmoda en su rostro.
El chico, hasta entonces en silencio, carraspeĂł suavemente. Sus hombros se tensaron y, con evidente timidez, hablĂł mientras desviaba la mirada, evitando encontrarse con los ojos de la madre de las Inuyama.
âY-yo creo que⊠âcomenzĂł, rascĂĄndose la nucaâ. Que Akari es⊠bastante responsable para su edad.
Akari se irguiĂł al instante, como si aquellas palabras fueran un certificado oficial de madurez.
âP-pero âcontinuĂł Ă©l, apresurĂĄndoseâ, la Ășltima palabra deberĂa ser de Aoi. DespuĂ©s de todo⊠es su plan.
Mientras hablaba, sentĂa un nudo formarse en su estĂłmago. SabĂa exactamente lo que estaba haciendo: trasladar la decisiĂłn ây el peso de estaâ directamente a su novia.
Lo sientoâŠ, pensĂł en silencio, consciente de que acababa de lanzarle la piedra y esconder la mano.
La madre los observĂł a ambos con atenciĂłn, una leve sonrisa asomando en su rostro, como si entendiera mĂĄs de lo que decĂa.
Aoi apretĂł los labios. Su mirada pasĂł del rostro esperanzado de Akari al de su novio, que evitaba verla, claramente nervioso. SoltĂł un suspiro largo, derrotado.
ââŠSolo por esta vez âmurmurĂł finalmenteâ. Pero tendrĂĄs que obedecer y ayudar en todo, Akari.
âÂĄSĂ! ÂĄPrometido! ârespondiĂł la niña al instante, lanzĂĄndose a abrazarla con una fuerza desproporcionada.
Aoi cerró los ojos por un segundo, resignada⊠aunque una pequeña sonrisa traicionera terminó por aparecer en sus labios.
X-X-X
Akari no dejĂł de mirarlo desde que salieron de casa.
El coche esperaba frente a la acera: un Berlingo Multispace de color gris, limpio, bien cuidado, reflejando las luces de la calle como si acabara de salir del concesionario. No era un coche deportivo ni llamativo, pero tenĂa algo que a Akari le parecĂa impresionante. Era grande, sĂłlido⊠y, sobre todo, era suyo.
âÂżDe verdad es tuyo? âpreguntĂł por tercera vez, inclinĂĄndose para mirar el interior con ojos brillantes.
âS-sĂ ârespondiĂł Ă©l, algo avergonzadoâ. Bueno⊠mis padres me ayudaron, pero lo cuido bastante.
Eso fue suficiente para que, en la mente de Akari, el novio de su hermana ascendiera varios niveles de aprecio.
Mientras ayudaba a subir las mochilas y el equipo de camping, Akari no dejaba de observarlo. Le parecĂa increĂble que alguien tan joven tuviera un coche propio, y mĂĄs aĂșn uno tan espacioso, perfecto para cargar tiendas, mantas y utensilios sin dificultad. En su imaginaciĂłn infantil, aquello lo hacĂa ver⊠responsable. Casi adulto.
Akari acomodĂł su sombrero de calavera gris y negro antes de subirse al asiento trasero. Su cabello castaño largo caĂa por su espalda, contrastando con el abrigo de invierno magenta y negro que ya llevaba puesto, preparado para el frĂo que se habĂa adelantado ese año. Sus mejillas, sonrosadas por la emociĂłn, resaltaban aĂșn mĂĄs sus ojos azul agua.
âMi hermana tiene suerte⊠âmurmurĂł en voz baja, mĂĄs para sĂ misma que para los demĂĄs.
Aoi, que ya estaba en el asiento del copiloto, girĂł ligeramente la cabeza al escucharla.
âÂżQuĂ© dijiste?
âNada ârespondiĂł Akari rĂĄpido, sonriendoâ. Solo que tu novio es genial.
El chico se atragantĂł un poco al escuchar eso y desviĂł la mirada, concentrĂĄndose en ajustar el retrovisor. Aoi frunciĂł el ceño apenas un segundo, una punzada incĂłmoda cruzĂĄndole el pecho⊠aunque no sabĂa bien por quĂ©.
Durante el trayecto, Akari hacĂa preguntas sin parar: sobre el coche, sobre acampar, sobre cĂłmo Aoi habĂa conocido a su novio. Cada respuesta que Ă©l daba, aunque breve y tĂmida, parecĂa reforzar aĂșn mĂĄs la pequeña admiraciĂłn de la niña.
Aoi los observaba de reojo, envuelta en su abrigo, intentando convencerse de que aquello no le molestaba.
Después de todo⊠Akari solo era una niña.
ÂżVerdad?
X-X-X
Se detuvieron en una pequeña cafeterĂa antes de continuar el viaje. Nada elegante: mesas de madera, una vitrina con pasteles simples y el aroma persistente del cafĂ© reciĂ©n hecho. Justo lo suficiente para entrar en calor.
Hiroto bajĂł primero del coche.
Era un poco mĂĄs alto que Aoi âalrededor de un metro setenta y dosâ, de complexiĂłn delgada y hombros algo encorvados por costumbre mĂĄs que por cansancio. Llevaba una bufanda oscura mal acomodada y una chaqueta gruesa que parecĂa quedarle apenas grande. Su cabello castaño oscuro siempre se negaba a quedarse en su sitio, y sus ojos, suaves y algo inseguros, evitaban el contacto visual mĂĄs de lo necesario.
Aoi lo mirĂł unos segundos de mĂĄs.
Es lindoâŠ, pensĂł sin querer.
Lindo de esa forma tranquila, dulce. De esas personas que no llaman la atenciĂłn al entrar a un lugar, pero que, una vez las notas, ya no puedes ignorarlas.
Dentro del local pidieron algo ligero: café caliente, jugo y una gaseosa para Akari, acompañados de un par de rebanadas de pastel para compartir.
Hiroto sostenĂa su taza con ambas manos, como si le diera seguridad. Y fue entonces cuando lo notĂł.
Dos mujeres, claramente mayores que ellos âtal vez a inicios de sus veinteâ, sentadas en la mesa contigua. Desde el primer momento, sus miradas se desviaban hacia Ă©l con descaro contenido. Sonrisas suaves. Comentarios al pasar. Una risa que duraba medio segundo de mĂĄs.
âÂżVas a acampar? âpreguntĂł una de ellas, inclinĂĄndose un poco hacia su mesaâ. QuĂ© valiente, con este frĂo.
Hiroto se quedĂł en blanco.
Literalmente.
âA-ah⊠sĂ ârespondiĂł tras unos segundos, bajando la miradaâ. Bueno⊠vamos a intentarlo.
Eso fue suficiente para que ambas sonrieran con mås interés.
Aoi frunció ligeramente el ceño, sin darse cuenta.
¿Por qué estoy pensando tanto en él�, se preguntó.
Y la respuesta le llegó råpido, incómoda y clara: porque dos extrañas le estaban lanzando indirectas a su novio.
El mismo novio con el que empezĂł a salir de la forma mĂĄs absurda posible.
RecordĂł aquel dĂa con claridad. Hiroto, nervioso hasta la mĂ©dula, ella confesĂĄndose primero⊠y Ă©l quedĂĄndose completamente en blanco durante casi un minuto entero antes de soltar un simple:
âS-sĂ.
Eso fue todo.
AsĂ se hicieron novios.
âTu hermano es muy callado âcomentĂł la otra mujer, riendoâ. Eso es adorable.
Hiroto se hundiĂł un poco mĂĄs en su asiento, deseando volverse invisible.
Y antes de que Aoi pudiera decir algoâ
âÂĄOnii-chan es novio de Onee-chan!
La voz de Akari resonĂł clara y brillante.
La niña se habĂa puesto de pie, inflando el pecho con orgullo, su rostro iluminado por una sonrisa infantil imposible de malinterpretar. SeñalĂł a Aoi con decisiĂłn, como si estuviera presentando un hecho indiscutible del universo.
âÂĄEllos van juntos! âañadiĂł, felizâ. ÂĄY van a acampar!
Las dos mujeres parpadearon, sorprendidas⊠y luego rieron con suavidad.
âOh⊠ya veo âdijo una de ellas, retrocediendo un pocoâ. QuĂ© pena.
Hiroto exhalĂł el aire que no sabĂa que estaba conteniendo.
Aoi, por su parte, sintiĂł cĂłmo algo tibio se acomodaba en su pecho. ExtendiĂł la mano y, sin pensarlo demasiado, tomĂł la de Hiroto por debajo de la mesa.
Ăl se tensĂł apenas⊠pero no la soltĂł.
Akari volviĂł a sentarse, satisfecha, balanceando las piernas como si hubiera cumplido una misiĂłn importante.
Y Hiroto, todavĂa sin entender del todo la tensiĂłn que habĂa flotado en el aire, solo pensĂł una cosa:
Acampar⊠ya empezó a ser mås intenso de lo que esperaba.
X-X-X
El Berlingo se detuvo finalmente cerca del lago. El motor se apagĂł y, por un instante, solo quedĂł el sonido del viento frĂo deslizĂĄndose entre los ĂĄrboles.
Apenas bajaron, comenzaron a sacar el equipo del maletero. Mochilas, mantas, la tienda de campaña, utensilios. Akari se ofrecĂa entusiasmada a llevar todo lo que podĂa cargar, aunque fueran solo bolsas pequeñas o linternas.
âÂĄYo puedo con esto! âdecĂa, levantando objetos ligeros con orgullo.
Hiroto asintiĂł agradecido mientras organizaba mentalmente el orden en que montarĂan todo. Estaba tan concentrado en no equivocarse que no notĂł a Aoi acercarse por detrĂĄs.
Ella lo observĂł un segundo.
Tan serio. Tan concentrado.
Tan suyo.
Sin previo aviso, Aoi se puso de puntillas y le robĂł un beso fugaz en la mejilla.
â⊠¿Ah?
Hiroto se quedĂł completamente en blanco otra vez. Todos sus pensamientos sobre estacas, cuerdas y orientaciĂłn de la tienda se desarmaron en un segundo. GirĂł el rostro, sorprendido, con las orejas ligeramente rojas.
âA-AoiâŠ
Ella sonriĂł, satisfecha, como si acabara de reafirmar algo importante.
QuĂ© tonto, pensĂł, sintiendo el calor subirle al rostro pese al frĂo.
Y al mismo tiempo, una pequeña punzada de inseguridad se disipó en su pecho.
No eran celos grandes ni oscuros.
Eran⊠humanos.
Hiroto se agachĂł para comenzar a armar la tienda, clavando las estacas en la tierra hĂșmeda. Aoi se inclinĂł tambiĂ©n, acercĂĄndose un poco mĂĄs de la cuenta. Su intenciĂłn era clara; su mirada, decidida.
Justo cuando estaba a punto de acercarse de nuevoâ
âÂĄOnee-chan! ÂżDĂłnde pongo esto?
Akari apareció de repente a su lado, sosteniendo una linterna casi del tamaño de su antebrazo.
Aoi se detuvo en seco.
âAh⊠ârespondiĂł, incorporĂĄndose de inmediatoâ. DĂ©jala ahĂ, Akari.
La niña mirĂł alternativamente a su hermana y a Hiroto, ladeando la cabeza con curiosidad, sin entender quĂ© habĂa interrumpido. Luego sonriĂł y dejĂł la linterna donde le indicaron, como si nada.
Hiroto siguiĂł armando la tienda, completamente ajeno a la tensiĂłn que habĂa flotado apenas un segundo ante.
Aoi lo observĂł en silencio.
No es que desconfĂe de Ă©l, pensĂł.
Es solo que⊠me importa mĂĄs de lo que creĂa.
Se llevó las manos a los bolsillos de su abrigo, dejando escapar una pequeña risa silenciosa.
QuizĂĄ ese viaje no serĂa como lo habĂa imaginado.
Pero tal vez⊠tampoco serĂa algo malo.
Con la tienda ya montada y el campamento tomando forma, la tensión se diluyó poco a poco. El cielo comenzaba a teñirse de tonos anaranjados y violetas, y el Monte Fuji se alzaba a lo lejos, silencioso, como un espectador eterno.
âÂĄFotos! âanunciĂł Akari de repente, sacando el telĂ©fono como si acabara de recordar la idea mĂĄs importante del mundoâ. ÂĄTenemos que sacar fotos!
Aoi no se opuso. De hecho, era difĂcil decirle que no a esa sonrisa.
Se colocaron cerca del lago primero. Hiroto sostuvo el teléfono con algo de torpeza mientras Akari se pegaba a su hermana, levantando los brazos.
âÂĄMĂĄs cerca, Onii-chan! âle indicĂł la niñaâ. Si no, no sales bien.
Ăl obedeciĂł, acercĂĄndose un poco mĂĄs de Aoi de lo habitual. Cuando la foto se tomĂł, ambos se miraron apenas un segundo de mĂĄs antes de apartar la vista, como si el gesto hubiera sido demasiado evidente.
Luego intercambiaron roles. Aoi tomĂł el telĂ©fono y fotografiĂł a Akari posando frente al Monte Fuji, con el sombrero de calavera ligeramente torcido y las mejillas rosadas por el frĂo y la emociĂłn.
âÂĄAhora desde abajo! âpidiĂł Akari, subiĂ©ndose a una rama baja de un ĂĄrbol cercano.
âAkari, ten cuidado âadvirtiĂł Aoi al instante.
âÂĄEstoy bien! ârespondiĂł ella, balanceĂĄndose un pocoâ. ÂĄMira, parezco exploradora!
Hiroto observaba la escena con una pequeña sonrisa. Akari levantĂł el pulgar, orgullosa, mientras el atardecer bañaba todo en una luz suave, casi irreal. Aoi capturĂł el momento sin pensarlo demasiado, consciente de que esa foto serĂa una de las que se guardarĂan para siempre.
Después, casi por inercia, Akari los empujó suavemente para que se pusieran juntos.
âAhora ustedes âordenĂł.
âÂżEh? âHiroto parpadeĂł.
âSĂ, sĂ âinsistiĂłâ. AsĂ, como pareja.
Aoi se colocĂł a su lado. Esta vez no hubo espacio que disimular. El frĂo ayudĂł a justificar la cercanĂa, pero, aun asĂ, el contacto se sintiĂł distinto. Akari tomĂł la foto justo cuando Hiroto, sin darse cuenta, bajĂł un poco la cabeza hacia Aoi.
Click.
âÂĄPerfecta! âdijo Akari revisando la imagenâ. Parecen de esos que salen en historias bonitas.
Aoi sintiĂł un leve calor subirle al rostro. Hiroto riĂł nervioso.
El sol terminĂł de esconderse, y el aire se volviĂł mĂĄs frĂo. Guardaron el telĂ©fono y regresaron al campamento, sin saber que ese ambiente ligero y lleno de risas estaba a punto de romperse⊠no por malicia, sino por la mĂĄs pura inocencia.
X-X-X
Con la noche ya asentada sobre el lago, Hiroto sacĂł el pequeño equipo de cocina portĂĄtil. No habĂa necesidad de buscar ramas ni encender una hoguera; el hornillo de gas hizo su trabajo con un sonido bajo y constante, suficiente para cortar el silencio sin romperlo del todo.
Aoi se colocĂł a su lado de forma natural, como si ya hubieran hecho aquello muchas veces antes. Ăl se encargaba del arroz y de controlar el fuego; ella cortaba los ingredientes con cuidado, midiendo los tiempos sin necesidad de hablar demasiado. Se movĂan con una coordinaciĂłn tranquila, casi automĂĄtica, sin cometer errores ni estorbarse.
Akari los observaba sentada sobre una manta, con las piernas cruzadas. No decĂa nada. No se quejaba. Solo esperaba, paciente, algo poco comĂșn en ella.
Cuando sacó su teléfono, lo hizo con cuidado. Desactivó el flash. Silenció el sonido.
TomĂł una foto de su hermana y de Hiroto cocinando juntos, iluminados por la luz cĂĄlida del hornillo. Aoi inclinada sobre la olla. Hiroto concentrado, removiendo con suavidad. ParecĂan una escena sacada de una historia tranquila.
Luego tomĂł otra. Y otra mĂĄs.
Sin interrumpirlos, Akari se alejĂł unos pasos y girĂł la cĂĄmara hacia sĂ misma. AjustĂł el ĂĄngulo, levantĂł el pulgar y sonriĂł. DetrĂĄs de ella, el Monte Fuji, rodeado por un cielo salpicado de estrellas que parecĂan multiplicarse cuanto mĂĄs se las miraba, y el brillo de la luna llena.
Click.
Guardó el teléfono satisfecha.
VolviĂł a sentarse, abrazĂĄndose un poco por el frĂo, y apoyĂł la barbilla sobre las rodillas. El aroma del curry comenzĂł a extenderse lentamente, cĂĄlido y reconfortante, mezclĂĄndose con el aire frĂo de la noche.
Aoi levantĂł la mirada un segundo y se encontrĂł con Akari mirĂĄndolos en silencio. Le sonriĂł.
Akari le devolviĂł la sonrisa.
Ninguno de los dos sabĂa que, en ese momento, la niña ya habĂa guardado recuerdos⊠y una idea que pronto dirĂa sin medir sus palabras.
El curry estaba caliente y reconfortante. No quedĂł ni una gota en las ollas cuando terminaron; el frĂo de la noche hacĂa que la comida supiera incluso mejor. Akari fue la primera en recostarse sobre la manta, satisfecha, mirando el cielo estrellado.
Aoi y Hiroto recogĂan en silencio, disfrutando de esa calma que solo llega despuĂ©s de comer bien. No habĂa prisa. No habĂa ruido, salvo el murmullo lejano del agua.
Y entoncesâ
âÂĄOnee-chan, Onii-chanâŠ! âla voz de Akari rompiĂł el silencio con naturalidadâ. ÂżSe casarĂĄn algĂșn dĂa?
La pregunta cayó suave⊠pero pesada.
Hiroto se quedĂł inmĂłvil, con una cuchara aĂșn en la mano. Su mente se vaciĂł por completo. No era vergĂŒenza. No era miedo. Era algo mĂĄs profundo: la sensaciĂłn de que alguien habĂa puesto palabras a algo que Ă©l nunca se habĂa atrevido a pensar.
Aoi también se detuvo. No respondió de inmediato. Su mirada se perdió un instante en la oscuridad, en el reflejo de las estrellas sobre el lago.
¿Casarnos�
No era una idea absurda.
Tampoco era una respuesta sencilla.
Akari los miraba con total inocencia, esperando una respuesta como quien pregunta si mañana harĂĄ frĂo. Para ella, la lĂłgica era simple: se querĂan, se cuidaban, cocinaban juntos. Eso era todo lo que necesitaba saber.
Hiroto tragĂł saliva.
âA-Akari⊠âempezĂł, sin saber cĂłmo continuar.
Aoi respiró hondo. Sintió el peso de la pregunta, pero también algo cålido expandiéndose en su pecho. Se dio cuenta de que no estaba incómoda⊠estaba pensando en serio.
Se agachĂł frente a su hermana y le sonriĂł con suavidad.
âNo lo sabemos todavĂa ârespondiĂł al finâ. AĂșn falta mucho tiempo.
Akari parpadeó un par de veces⊠y luego sonrió, satisfecha.
âEntonces estĂĄ bien âdijoâ. Si falta tiempo, pueden pensarlo despacio.
Como si eso fuera la respuesta mĂĄs obvia del mundo.
La niña volvió a mirar las estrellas, ajena al pequeño terremoto que acababa de provocar.
Hiroto soltĂł el aire que llevaba reteniendo y mirĂł a Aoi. Ella no lo mirĂł de inmediato, pero cuando lo hizo, sus ojos decĂan lo mismo que Ă©l sentĂa:
Tal vez⊠no era una idea imposible.
El silencio que siguiĂł ya no fue incĂłmodo.
Fue distinto.
MĂĄs profundo.
Y bajo ese cielo lleno de estrellas, algo invisible empezĂł a tomar forma, aunque ninguno de los dos se atreviera aĂșn a nombrarlo.
X-X-X
Akari ya estaba dentro de la tienda. El cierre se habĂa corrido con cuidado y, al poco rato, su respiraciĂłn tranquila confirmĂł que se habĂa dormido rĂĄpido, agotada por el dĂa.
Aoi y Hiroto permanecieron afuera, sentados en las sillas reclinables, mirando el cielo nocturno. El Monte Fuji de lejos siendo cubierto con la luz de la luna.
La pregunta de Akari seguĂa ahĂ.
No habĂa desaparecido.
âLo que dijo⊠âmurmurĂł Hiroto finalmenteâ. Me hizo pensar.
Aoi asintiĂł despacio.
âA mĂ tambiĂ©n. Nunca⊠nunca pensĂ© mĂĄs allĂĄ de ahora.
Se abrazĂł un poco mĂĄs a su abrigo. No hacĂa tanto frĂo, pero aun asĂ sentĂa un leve temblor.
âLlevamos un mes âcontinuĂł ellaâ. Y todo ha sido bonito. Tranquilo. Pero creo que⊠ninguno se atreviĂł a pensar quĂ© viene despuĂ©s.
Hiroto bajĂł la mirada.
âTal vez porque da miedo âadmitiĂłâ. En la escuela siempre dicen que las parejas terminan cuando se gradĂșan. Que cada uno sigue su camino y ya.
El silencio volviĂł a instalarse entre ellos.
âYo no quiero que eso pase sin pensarlo âdijo Aoi al finâ. No quiero llegar a ese momento y darme cuenta de que nunca hablamos de ello.
Giró la cabeza hacia él.
âQuiero ser maestra âconfesĂłâ. Enseñar. Estar frente a un aula. Es lo que me gusta⊠lo que quiero intentar despuĂ©s de la preparatoria.
Hiroto la mirĂł con atenciĂłn. No parecĂa sorprendido; mĂĄs bien, pensativo.
âTe queda bien âdijo con sinceridadâ. Siempre sabes explicar las cosas sin hacer sentir tonto a nadie.
Ella sonriĂł, agradecida.
Hiroto apretó las manos sobre sus rodillas. Dudó un segundo⊠y luego habló.
âAoi⊠âdijo, nerviosoâ. ÂżTe molestarĂa si yo quisiera ir por el mismo camino?
Ella parpadeĂł.
âÂżEl mismo caminoâŠ?
âSer maestro âaclarĂłâ. No lo tenĂa tan claro hasta ahora. Pero pensarlo asĂ⊠contigo⊠no suena mal. No suena a algo que termine cuando cada uno se vaya por su lado.
Aoi lo observĂł en silencio. Esta vez, no habĂa celos ni inseguridad. Solo una calma extraña.
âNo serĂa raro âdijo despacioâ. Ni siquiera pensar que⊠si seguimos juntos, podrĂamos seguir despuĂ©s de graduarnos. Incluso casarnos algĂșn dĂa, si todo va bien.
Hiroto tragĂł saliva.
No porque la idea lo asustara.
Sino porque nunca habĂa pensado que alguien pudiera decirlo con tanta naturalidad⊠incluyĂ©ndolo.
âYo⊠quiero intentarlo ârespondiĂłâ. No quiero que lo nuestro termine solo porque âasĂ suele pasarâ.
Aoi extendiĂł la mano. Hiroto la tomĂł.
No fue un gesto impulsivo ni apasionado.
Fue firme. Decidido.
Dentro de la tienda, Akari dormĂa profundamente, sin saber que su pregunta inocente habĂa hecho que su hermana y Hiroto dieran, por fin, ese paso que nunca se habĂan atrevido a dar: pensar en un futuro juntos.
Bajo las estrellas, el lago en silencio y el Monte Fuji como testigo, su relación dejó de ser solo el ahora⊠y empezó a mirar hacia adelante.
Finalmente, entraron en la tienda de campaña.
Era lo suficientemente grande como para que los tres pudieran acomodarse sin sentirse apretados. El interior se llenĂł del sonido suave de las cremalleras y del roce de las mantas al extenderse sobre el suelo.
Akari ya dormĂa profundamente.
Su saco de dormir rosado ocupaba el lado derecho, y su pequeño cuerpo se movĂa apenas con cada respiraciĂłn tranquila. El cansancio del dĂa la habĂa vencido sin resistencia.
Hiroto tomĂł el saco de dormir del medio, de color azul oscuro, y se acomodĂł con cuidado para no despertarla. Aoi, por su parte, se deslizĂł dentro del saco verde ubicado a la izquierda, ajustĂĄndolo lentamente.
Antes de recostarse del todo, Aoi girĂł un poco el rostro. ObservĂł a su hermana menor dormida, su expresiĂłn serena iluminada tenuemente por la luz que se filtraba desde fuera. Una sonrisa cĂĄlida apareciĂł en sus labios.
Luego mirĂł a Hiroto.
âBuenas noches âsusurrĂł.
Ăl la mirĂł tambiĂ©n, devolviĂ©ndole la sonrisa.
âBuenas noches, Aoi.
No hicieron falta mĂĄs palabras.
Ambos cerraron los ojos, dejando que el silencio de la tienda y el murmullo lejano del lago los envolvieran. Pasaron algunos minutos sin moverse, esperando que el cansancio hiciera su trabajo.
Hiroto frunciĂł ligeramente el ceño por un instante, una mueca de incomodidad cruzĂĄndole el rostro mientras sus pensamientos se resistĂan a apagarse. Sin embargo, poco a poco, esa expresiĂłn se relajĂł.
La tensiĂłn desapareciĂł.
Y finalmente, el sueño los reclamó a los dos.
La tienda quedó en calma, resguardando tres sueños distintos bajo el mismo cielo estrellado.
X-X-X
A la mañana siguiente. Hora: 5:15 a.m.
Akari comenzaba a levantarse. La somnolencia de su cuerpo se difuminaba por el sonido de chupar, junto a una voz ahogada a su lado.
Con su pequeño dedo Ăndice frotando su ojo derecho para mirar con mejor detalle a su lado.
Quedando con la boca abierta, y ojos desorbitados por la escena sorpresiva a su vista.
Su hermana mayor se encontraba desnuda, apenas con el sostĂ©n y las bragas cubriendo su intimidad. Si fuera por su hermana mayor desnuda no lo hubiera dejado con los ojos desorbitados, era por lo que estaba haciendo en este preciso momentoâŠ
ÂĄSlurp! ÂĄSlurp!
Se encontraba chupando, lamiendo, con sus manos frotando su coño y también al miembro largo y duro de Hiroto.
ÂĄTwitch! ÂĄTwitch!
Como también el sonido ensordecedor que se escuchaba en su coño.
Akari con los ojos desorbitado, ahogo cualquier sonido con sus manos.
Y comenzando a reflexionar lo que iba a hacer. Admiraba a su hermana mayor, la mejor hermana que hubiera pedido tener. Como también comenzó a admirar al novio de su hermana, Hiroto.
Donde él mismo chico se encontraba en la misma condición que ella. Usando sus manos para tapar los sonidos de quejido o gemido que pueda liberar por estar disfrutando de una mamada de su novia. Con el rostro y orejas ruborizado.
Akari luego de meditarlo por varios segundos, se llenĂł de determinaciĂłn.
Su hermana mayor es su admiración, y también un ejemplo que quiere seguir.
Y no podĂa simplemente huir de esta situaciĂłn. Con una sonrisa brillante e infantil.
Comenzó a desvestirse de sus prendas con el menor ruido posible. Quedando con un sostén tipo top por su s pechos pequeños, y unas bragas blancas con el logotipo de una pata de gato.
Haciendo su movimiento. Caminando a gatas de forma silenciosa, y acercĂĄndose cerca de su hermana que se encontraba perdida por su excitaciĂłn y el clĂmax de correrse en cualquier momento por juguetear con sus dedos en su coño y chupar la polla larga y dura de su novio que medĂa unos 25 centĂmetros.
Este momento era la primera vez de ambos. Nunca habĂan llegado al acto sexual, y ahora que su hermana menor estaba dormida; no querĂa desperdiciar el momento. La excitaciĂłn que habĂa tenido para el plan de este dĂa no se habĂa ido completamente. Incluso con Akari durmiendo a un lado avanzĂł rudamente a su novio donde despertĂł confundido por la repentina acciĂłn de Aoi.
âNo aguanto mĂĄs⊠âAoi estaba ruborizadaâ. Tengamos sexo.
Hiroto casi grita por esa repentina palabra, pero recordĂł que Akari estaba durmiendo y su grito podrĂa despertarla. Usando sus manos para tapar su boca y susurrĂł:
âNo es momento para hacer esoâŠ
âPueda que tengas razĂłn⊠pero ya no puedo aguantar mĂĄs.
Aoi comenzĂł a desvestirse sutil y de forma sugerente haciendo que Hiroto comenzara a excitarse y su miembro se endurecĂa a cada segundo que Aoi se desvestĂa.
Hiroto observaba maravillado el voluptuoso cuerpo de su novia, grandes pechos cubierto por el brasier blanco, y cadera ancha y curvilĂneo, cubierto por sus bragas blanca. Mientras que Hiroto ya estaba con el miembro duro como roca.
Liberando un sonido de tragar por admirar el cuerpo de Aoi.
Mientras ella tenĂa una mirada de pervertida, mirando atentamente la tienda de campaña que habĂa crecido en la entrepierna de su novio.
AcercĂĄndose lentamente a gatas y agarrando el pantalĂłn de su novio y desabrochando el botĂłn para bajarlo lentamente junto a su bĂłxer. Donde se alzaba gloriosamente la polla larga y dura de su novio, quedando con la boca abierta de sorpresa y luego lamiendo sus labios.
âEs una buena sorpresa âAoi comenzĂł a frotar la dura polla de Hiroto, incluso colocando su miembro en su rostro mirando que sobrepasaba por varios centĂmetros su cabezaâ. Enserio es muy grande.
Hiroto con su mano empezĂł ahogar cualquier sonido que se pueda escapar. Aoi comenzĂł a lamer el tronco de su polla de arriba-abajo, movimientos circulares en la punta de su polla. Para luego soltar un gemido ahogado cuando sintiĂł la presiĂłn suave de su boca, llevando su movimiento de cabeza mĂĄs allĂĄ, sintiendo la presiĂłn de su garganta rodeando su miembro.
MirĂł con obvia sorpresa la garganta de su novia, donde habĂa un rastro de movimiento que ascendĂa y descendĂa constantemente.
Aoi enserio estaba excitada que no le importĂł tener a su hermana cerca de ellos.
Hiroto abriĂł los ojos como platos. Ăl tambiĂ©n se estaba perdiendo por el placer y lujuria que se habĂa olvidado de la hermana menor de Aoi.
Akari debe estar en su saco de dormir, Âżverdad?
MirĂł tentativamente el saco rosado para poner nervioso.
ÂĄNo estaba!
En eso la silueta pequeña de alguien se movĂa a gatas a un lado de Aoi.
Estremeciendo todo su cuerpo. Mientras que los pensamientos de Aoi eran que, hacia un buen trabajo con su boca y lengua, sin saber que alguien estaba cerca de ella.
Hiroto arqueo levemente su cuerpo al sentir una pequeña mano en su miembro.
...
Akari era una niña muy curiosa. Sus manos comenzaron a descender con lentitud hacia la entrepierna. Acariciando y palpando, la sensación fue inmediata; duro como roca.
Llenando de pregunta a su mente inocente y curiosa. ¿Por qué su hermana mayor estaba chupando y tragando esta cosa dura?
ÂĄSlurp! ÂĄSlurp!
Aoi que estaba haciendo movimientos circulares con su lengua en el glande se dio cuenta de algo que no deberĂa estar en el tronco de la polla dura de su novio. Y eso eran una pequeña mano frotando de arriba-abajo y tambiĂ©n otro mano masajeando los testĂculos.
Sus ojos se abrieron ante la revelaciĂłn de su pequeña hermana desnuda, con apenas ropa interior cubriendo su diminuto pechos y zona intima inferior. Mayor fue su sorpresa que tenĂa su caracterĂstica sonrisa brillante e inocente mientras jugueteaba con el miembro de su novio.
âA-AkariâŠ
Akari desviĂł la mirada, dejando de observar la polla de Hiroto para mirar a su hermana.
âÂżSi, Onee-chan?
âÂżQuĂ© estĂĄs haciendo? ÂżSabes que esto estĂĄ mal?
Aunque haya dicho eso a su hermana, ella misma seguĂa lamiendo la punta para luego comenzar a lamer el tronco, donde Akari copiĂł el mismo movimiento.
âÂĄJaja! ÂĄEstoy haciendo lo mismo que Onee-chan!
ÂĄSlurp! ÂĄSlurp!
Ambas comenzaron a lamer el tronco ambos lados. En el pecho de Aoi creció una chispa de competencia hacia su hermana pequeña.
âHazte un lado, Akari. Estoy muy cerca de que Hiroto dispare su semen.
Se detuvieron de lamer la polla de Hiroto, y Aoi mirĂł fugazmente como venas se hinchaban en el miembro de su novio.
En cualquier momento se iba a correr.
Akari llevĂł su dedo Ăndice a la barbilla en forma reflexiva.
âPero⊠Akari tambiĂ©n quiere seguir el ejemplo de Onee-chan. ÂĄDespuĂ©s de todo Akari admira mucho a Onee-chan y quiere ser como ella!
Un comentario inocente dicha por su hermana que tanto amaba, y siendo suficiente ese comentario como hacerla dudar. Y su pecho teniendo una presiĂłn diferente de haber sido descubierta por su hermanita.
âE-Eso⊠es jugar sucioâŠ
Con una mueca de resignaciĂłn, Aoi permitiĂł a Akari que se uniera a ella en lamer el tronco duro y lleno de venas.
Mientras que Hiroto no podĂa pensar correctamente, su mente se tildaba en blanco cada vez que miraba a la pequeña Akari lamiendo su polla junto a su novia.
El que irå a la cårcel seré yo.
Después de todo⊠Akari apenas tiene doce años. Y eso ya es una condena para él, aunque no haya sido el culpable de involucrarla en este acto sexual.
Aoi detuvo su movimiento de lengua, incluso Akari luego de verla como se despojaba su brasier, haciendo ella lo mismo, quitĂĄndose el brasier top.
Hiroto hizo un trago audible que llego a ambas. Frente a Hiroto estaba los grandes pechos desnudo de su novia, y los pequeños pechos de Akari. Y ambas hermanas pegaron sus pechos aplastando su duro miembro.
âEso es injusto Onee-chan. Yo no tengo grandes pechos como los tuyos.
âJaja âAoi liberĂł una ligera risaâ. No debes preocuparte por eso, Akari. AlgĂșn dĂa tus pechos crecerĂĄn tan grandes como los mĂo. DeberĂas comenzar a masajear tus pechos.
âÂżEnserio? ÂĄSi es asĂ, que Onii-chan me ayude a crecer mis pechos!
Hiroto para este punto no regresarĂa cualquier locura de las hermanas Inuyama. Estirando su brazo derecho en los pechos pequeños de Akari, masajeando de forma circular, y estirando gentilmente sus diminutos pezones; con Akari liberando gemidos.
âLos dedos de Onii-chan son grande⊠ah⊠ah⊠siento un hormigueo en todo mi cuerpoâŠ
Akari acercó su cuerpo al rostro de Hiroto. Donde él inclino su cabeza para llegar a los pechos de Akari.
âÂĄAahh! ÂĄSe siente bien, Onii-chan!
Hiroto succionĂł los pezones de Akari, mordisqueĂĄndolo tambiĂ©n. Haciendo que Akari se retorciera de placer. Teniendo ambas manos ocupadas. Uno masajeando el pecho pequeño izquierdo de Akari, y su otra mano libre bajando a la intimidad de Akari, despojĂĄndola de sus bragas blancas. Y metiendo gentil su dedo Ăndice dentro de la pequeña raja de Akari, y con el pulgar frotar su clĂtoris que se habĂa endurecido. La excitaciĂłn de los tres habĂa llegado al lĂmite.
âÂĄPuedo sentir el dedo de Onii-chan dentro de mi vagina!
De forma inconsciente, Akari moviĂł su cuerpo de arriba-abajo, permitiendo que el dedo Ăndice de Hiroto penetrara mĂĄs su coño. En eso Hiroto sintiĂł un pequeño dolor en su miembro, mirando a su novio que tenĂa un rostro de enojada.
âAndas muy enfocado con Akari, no te olvides de mĂ.
ÂĄSlurp! ÂĄSlurp!
Aoi fue agresiva. Con sus grandes pechos aplastando la dura polla de su novio, tambiĂ©n empezĂł a usar su boca para chupar el resto del tronco y cabeza que sobresalĂa de sus pechos. TenĂa confianza de sus pechos, pero no habĂa imaginado que Hiroto tuviera un gran miembro que no podĂa cubrirlo por completo, aunque era mejor para ella, pensĂł por su excitaciĂłn.
De eso forma Aoi tenĂa la imagen cerca de ella llenando su boca con la polla de su novio, y arriba a su pequeña hermana, Akari, siendo llevada al clĂmax por lo que hacĂa Hiroto con ella.
âÂĄSiento que algo viene, Onii-chanâ„!
El cuerpo de Akari se retorcĂa. Abrazando con fuerza la cabeza de Hiroto que se encontraba perdido en los pechos de ella y tambiĂ©n la presiĂłn de su dedo Ăndice que enroscaba fuertemente al momento de correrse y liberar su nĂ©ctar del amor.
âAkari⊠si ya terminaste, porque no ayudas a Onee-chan hacer que Hiroto se corra.
âHaah⊠Haah⊠¥Voy Onee-chan!
AĂșn con el agotamiento, Akari se moviĂł donde Aoi, donde recibiĂł un gesto de ella de lo que tenĂa que hacer.
âÂĄGuhh!
Hiroto ahogĂł el gemido que se le iba a escapar. Akari siguiendo el gesto de su hermana habĂa agarrado el glande para luego llevĂĄrselo a la boca para empezar a lamer como si fuera un helado.
Ahora teniendo ambas hermanas Inuyama a su servicio. Los grandes pechos de Aoi que aplastaba su miembro con su suavidad de arriba-abajo, igual que su lengua lamiendo su dura polla, junto a la pequeña Akari frotando de arriba-abajo ya que su pequeña mano no agarraba por completo su circunferencia, y lamiendo de la misma forma el tronco y cabeza; donde las lenguas de ambas hermanas se chocaban para lamer de forma circular el glande. La escena era demasiado excitante a los ojos de Hiroto, estaba teniendo a dos hermanas lamiendo su polla donde mĂĄs lo excitaba era ver como Aoi y Akari unĂan sus lenguas en su glande para luego ellas misma jugar con sus lenguas besĂĄndose; repitiendo varias veces ese patrĂłn.
ÂĄSlurp! ÂĄSlurp!
âYa es momento de que Hiroto libere su semen, Âżno es asĂ, Akari-chan?
âÂĄOnii-chan ya debes mancharnos de tu cosa blanca!
Ambas hermanas con el rostro rojo, y pupilas en forma de corazĂłn; fueron mĂĄs agresivas. Hiroto habĂa durado mucho tiempo, mĂĄs de lo que habĂa imaginado cuando habĂa pensado de dejar ser virgen con su novia, Aoi. Y lo que habĂa ocurrido hace mĂĄs de quince minutos cuando se uniĂł Akari, su cuerpo habĂa decidido resistirse en correrse, querĂa seguir disfrutando de tener a dos hermosas hermanas jugando con su polla. Llegando a resistir mucho tiempo.
Pero ya no podĂa seguir aguantando. Y su cuerpo lo sabĂa precisamente.
Donde un fuerte gruñido se escucho por parte de Ă©l, y su miembro furioso liberĂł por completo todo el semen que se habĂa contenido en liberar. Bañando el rostro y cuerpo de Aoi y Akari, y tambiĂ©n volando mĂĄs allĂĄ de ambas hermanas. Llegando a manchar parte de la tienda de campaña como su entrada que estaba cerrada.
âÂĄJajaja! ÂĄLa polla de Onii-chan explotĂł! âdijo Akari con una sonrisa brillante, admirando el semen de Hiroto que habĂa volado.
âHiroto⊠es muy malo contenerse âAoi acercĂĄndose a su novio, con pupilas de corazĂłn; empezĂł a besarlo. Akari que estaba mirando las manchas blancas en la tienda de campaña se sobresalto por el movimiento de su hermana.
âÂĄNo es justo, Onee-chan! ÂĄNo intentes tener a Onii-chan para ti sola!
Era desalmado el comentario de Akari, pero Aoi no era la Ășnica.
âRecuerda Akari. Hiroto es mi novio⊠pero⊠no me enojarĂa compartirlo contigo. ÂżTe enojarĂa eso, Hiroto?
âÂżE-Eh? ÂżEnojarme?
La confusiĂłn de Hiroto fue como si fuera la respuesta deseada.
âÂĄOnii-chan no rechazo la idea!
âBien, bien⊠continuemos⊠despuĂ©s de todo. Pensaba dejar de ser virgen sin importar la situaciĂłn.
âÂżAre? ÂżVirgen? âpreguntĂł Akari, con los ojos imitando a una rana.
âSi, Akari. Y eso se hace asĂ.
Aoi agarró el duro miembro de Hiroto para guiarlo a la entrada de su coño. Akari observando con antelación de lo que iban a hacer.
âBien⊠aquĂ voy.
Dijo Hiroto para luego comenzar a penetrar gentilmente la cavidad de Aoi, sintiendo las paredes resbaladiza y mojada, de los juegos previos que habĂan hechos. Akari agachĂł la mirada para mirar con mejor detalle como su hermana era penetrada por la polla de Hiroto. Observando algo de sangre en el coño de su hermana, pudo comprender que las palabras de su hermana se trataban de esto, perder la virginidad.
En eso los gemidos de ambos llegaron a oĂdos de Akari, levantando la mirada para ver como los rostros de Hiroto y Aoi brillaban por el sudor y tambiĂ©n de una extraña felicidad que no podĂa comprender Akari.
Después de todo⊠ambos concretaron la unión de sus cuerpos. Perdiéndose devuelta en el placer, con Akari observåndolos.
Aoi sentĂa a la perfecciĂłn el miembro duro y caliente de Hiroto en su cavidad, incluso sintiendo el cambio de coño tomando forma de su polla.
Y tambiĂ©n desviando la mirada para ver a su hermana malhumorada ahora. Se habĂa perdido en el placer que se olvidĂł de su hermanita.
âÂĄAhâŠ! ÂĄAahh! âvociferando gemidos, detuvo un segundo a su novioâ. Ven aquĂ, Akari.
Akari no dudaba de las palabras de su hermana, colocĂĄndose encima de ella, aun sin entender la intenciĂłn de hacer esto.
âHiroto disfruta de comer un shimaidon.
Con Akari encima de su hermana, Hiroto tenĂa una maravillosa escena de las hermanas Inuyama. Teniendo su polla dura dentro del coño de Aoi, lo sacĂł para luego ir a la pequeña raja de Akari, donde ella empezĂł a mirarlo luego de sentir la cabeza dura y caliente en su coño. Teniendo como respuesta un gesto de que podĂa hacerlo.
Y penetrando despacio la pequeña cavidad de Akari.
âÂĄDuele! ÂĄEsto duele!
Aunque Hiroto iba despacio, su polla era demasiado grande para el coño infantil de Akari que todavĂa seguĂa siendo una niña de doce años. Y llenando por completo su cavidad apenas con la mitad de su duro miembro.
âTranquilĂzate, Akari. Respira hondo y relaja tu cuerpo, estoy contigo⊠recuerda.
Akari mordiĂł su labio inferior, conteniendo el grito de dolor y mirando a su hermana que la sonreĂa como siempre la hacĂa. Y llenando su mente de que era la mejor hermana que podĂa tener.
Y de esa forma relajando su cuerpo, y deteniendo las lĂĄgrimas que habĂan caĂdo de sus ojos por el dolor que no habĂa imaginado tener, despuĂ©s de todo⊠su hermana no habĂa llorado cuando fue penetrada por primera vez con la polla de Hiroto, incluso teniendo los 25 centĂmetros penetrando toda su cavidad.
âLo estĂĄs haciendo bien, Akari.
âHaahâŠHaahâŠSi, Onee-chan.
Hiroto recibiĂł un gesto de su novia, habĂa tenido la mitad de su polla aun dentro de la cavidad de Akari, tal vez su coño se habĂa adaptado un poco esa mitad de su miembro. Retrocediendo su cadera lentamente, con los jadeos todavĂa de Akari llenando la tienda de campaña. Una vez casi sacado su miembro, teniendo solo la cabeza dentro, moviĂł devuelta su cadera hacia adelante.
âÂĄHya!
Akari sintiĂł las manos de su hermana acariciando su cabeza, mientras tarareaba una melodĂa. AyudĂĄndola a tranquilizarla. Aunque eso se quebraba cuando la polla de Hiroto golpeaba el lĂmite de su cavidad, llegando a fĂĄcilmente a su cĂ©rvix.
Algo desarmo su pensamiento, y eso era que su hermana mayor la habĂa besado, usando tambiĂ©n su lengua para explorar su boca.
Hiroto comenzĂł a moverse un poco mĂĄs rĂĄpido, los gemidos y jadeos de Akari era tapado por el beso profundo de Aoi.
Hasta que luego de un minuto, Akari dejo de sentir dolor. Sintiendo un hormigueo recorriendo su cuerpo que la hacĂa sentir bien.
âÂĄAaahhhâ„! ÂĄAaahhhâ„! ÂĄOnii-chan eso se siente bien!
Incluso Akari empezó a mover su cadera para recibir el golpe en su cérvix. Ahora gemidos de Akari llenaba la tienda de campaña, para luego también escucharse los gemidos de Aoi, ya que, Hiroto alternaba la penetración de ambas hermanas.
En la menor apenas metiendo la mitad de su miembro, mientras que la mayor recibiendo el tamaño completo de su polla, golpeando sin problema mĂĄs allĂĄ del cĂ©rvix, llegando a su Ăștero.
Era sorprendente que la voz de ambas hermanas estaba igualadas, aunque la mayor era que recibĂa mĂĄs tamaño, se podĂa notar fĂĄcilmente por el bulto moviĂ©ndose en ambas hermanas, donde Aoi llegaba mĂĄs arriba que el de Akari. Hiroto supondrĂa que Akari tenĂa una conexiĂłn con su hermana permitiĂ©ndole tener el mismo volumen de placer.
Hiroto extenderĂa sus brazos, uno para agarrar y amasar un pecho de Aoi, mientras que su otra mano libre agarrĂł y apretaba el trasero pequeño y apretado de Akari. Ambas manos haciendo movimientos circulares.
Aoi gritó mås fuerte luego de sentir como Hiroto estiraba su pezón izquierdo, enviando una corriente placentera que bajo a su vientre. Y Akari gritó luego de recibir una nalgada en su nalga derecha que envió una descarga eléctrica placentera a su cérvix que terminó siendo golpeada por la cabeza dura y caliente de la polla de Hiroto.
Ambas hermanas estaban inmersa en la lujuria y placer. De la misma forma con Hiroto.
Luego de unos minutos de ser penetrada muchas veces con la polla de Hiroto su cuerpo se arquearon, con la lengua afuera, y los ojos dilatados por el placer y espasmo de su cuerpo. Se habĂan corrido varias veces en lo que habĂa durado Hiroto, que no sĂ© habĂa corrido.
Pero todos tiene un lĂmite.
Hiroto empezó a gruñir luego de sentir que su polla no aguantaba mås, y corriéndose dentro de ambas hermanas.
âÂĄAaaahhhâ„! ÂĄEstoy siendo llenada por Onii-chanâ„!
âÂĄHirotoâ„! ÂĄHirotoâ„! ÂĄMe estoy corriendo tambiĂ©nâ„!
Hiroto sacĂł su miembro antes de continuar llenado mĂĄs el Ăștero de ambas hermanas, volando hacia sus cuerpos y bañåndola completamente de semen. Aunque el vientre de Akari se notaba un bulto mĂĄs evidente que de Aoi, parece que Hiroto llenĂł mĂĄs el Ăștero de Akari antes de sacarlo.
âÂĄAaahhhâ„!
âÂĄEso se sintiĂł increĂble, Hirotoâ„!
Hiroto inclinó su cuerpo para luego acostarse por lo agotado que estaba, buscando su teléfono inteligente a un lado de su saco de dormir, y mirando la hora con obvia sorpresa.
Hora: 6:20 a.m.
Cuando habĂa comenzado primero con Aoi, eran las 5:00 a.m. y luego habĂa llegado Akari a los quince minutos. Es decir, habĂa durado mĂĄs de una hora y apenas se habĂa corrido dos veces por intentar aguantar lo suficiente para disfrutar de ambas hermanas y llenĂĄndola en este momento con su semen y bañåndola de paso. Lo Ășnico bueno eran que estaban cerca del lago para limpiarse sus cuerpos.
Mientras pensaba en eso, sintiĂł algo suave y resbaladizo en su miembro. Viendo a las hermanas Inuyama limpiando el residuo de semen que habĂa quedado alrededor del tronco y cabeza. Donde la mayor metiĂł todo su miembro en su boca, recibiendo como queja de Akari que no debĂa haberlo tomado toda para ella.
âÂĄEres injusta Onee-chan!
âAunque digas eso, tengo prioridad en Hiroto, siendo yo su novia principal.
âMou~âŠ
Haciendo una mueca que la hacia ver mås tierna. Una pequeña risa se escapó en Aoi y Hiroto.
âÂĄNo se burlen de mĂ! âse enojĂł Akari.
Liberando un gran suspiro, Hiroto comenzĂł a levantarse luego de que su polla fuera limpiado.
âYa que estamos en un lago, es mejor bañarse y limpiarnos, serĂa un escĂĄndalo si somos pillados⊠aĂșn mĂĄs para mĂ, siendo que una menor de doce años tuviera sexo.
âHuh⊠me habĂa olvidado de eso⊠âAoi respondiĂł con una lengua afuera.
âÂĄOnii-chan no debe preocuparse por eso! ÂĄDespuĂ©s de todo tambiĂ©n soy la novia de Onii-chan!
âY eso seria peligroso igual para mĂâŠ
Hiroto sin darse cuenta, tuvo un cambio. Hubiera actuado tĂmido y avergonzado si hubiera sido el mismo de ayer. Pero supuso que su cambio debiĂł ser porque una menor, la hermana de su novia, se habĂa involucrado con ellos en tener relaciones sexuales⊠despuĂ©s de todo⊠enserio seria condenado a la cĂĄrcel. DeberĂa comenzar a actuar mĂĄs tranquilo para que nadie sospeche de lo que habĂa hecho.
Tuvieron un baño de diez minutos en el lago, para Hiroto fue lo suficiente. Para Aoi y Akari no tanto, pero al menos no tenĂan semen en su cuerpo o cabello, y el fuerte olor pegado de su cuerpo.
Era lo mĂnimo necesario para que nadie descubra lo que hicieron los tres.
Luego de arreglar sus cosas y agarrar las basuras que tenĂan, comenzĂł un viaje primero a deshacerse de su basura en los contendores en la entrada del lago Shoji. Y luego detenerse a un pequeño restaurante.
âÂżComemos algo primero antes de regresar a casa? âfue idea de Hiroto, donde ambas hermanas asintieron con una brillante sonrisa.
Luego de media hora, terminando de comer. Subieron devuelta al carro para continuar su trayecto de regreso a casa de la familia Inuyama.
Hiroto desvĂo sus ojos para mirar a su novia, Aoi, y su nueva novia, Akari. Que rara forma de decirlo en su cabeza, pensaba Hiroto. Nunca se hubiera imaginado tener como novia una menor, y peor, que esa menor es la hermana de su novia, Aoi.
Pero dejo de lado ese pensamiento, admirando las bellezas de las hermanas Inuyama.
Dos chicas de apariencia casi iguales, pero al mismo muy diferente.
âÂĄHay que ir a la prĂłxima un Onsen y tener un trĂo!
Dijo de repente Akari con su sonrisa radiante y mejillas sonrosadas.
âOh⊠me parece una buena idea, ÂżQuĂ© opinas, Hiroto?
Parece que se equivocaba, Hiroto.
Soltando un suspiro que no sabĂa que habĂa contenido.
X-X-X
HabĂa llegado lunes, y Aoi estaba dentro del pasillo de su preparatoria. Caminando hasta su salĂłn donde vio a sus amigas que tambiĂ©n tenĂan como pasatiempos hacer camping.
Dentro del salĂłn de clase estaban: Rin Shima, Chiaki Ćgaki, Nadeshiko Kagamihara y Ena SaitĆ.
Ellas habĂan llegado temprano a clase, y tambiĂ©n miraron a Aoi Inuyama que tenĂa esos ojos en forma de rana.
âÂżTe sucediĂł algo? âChiaki fue la primera en preguntar, extrañada por los ojos de Aoi.
âÂĄNo me lo van a creer! âExclamĂł extasiada Aoi. Dejando un poco perpleja a las demĂĄs.
âEsta bien⊠pero cuenta para decir si te creemos o no âChiaki llevĂł su brazo derecho a su cadera.
âÂĄPerdĂ mi virginidad con mi novio ayer! ÂĄEstoy feliz! ÂĄPero eso no es todo!
Se pusieron rojas luego de escuchar eso, despuĂ©s de todo, ellas seguĂan con su virginidad intacta; y tampoco se relacionaban con un chico para tener un noviazgo.
âE-E-E- ÂĄPorque no cuentas eso!
âÂĄA eso voy, Chiaki! ÂĄPero no fui la Ășnica que dejo de ser virgen! ÂĄLlevĂ© a mi hermanita conmigo a una noche de camping con mi novio en el lago Shoji para mirar el Monte Fuji!
âÂĄDetente, detente de una vez! âreclamĂł Chiaki.
Pero Nadeshiko entro a la conversaciĂłn con un rostro brillante.
âÂĄQue paso despuĂ©s! ÂĄAkari-chan hizo algo verdad!
âÂĄA eso iba, Nadeshiko! ÂĄTermine haciendo un trĂo con mi hermanita y mi novio, y los tres dejamos de ser virgen!
âÂĄQueeee! âEstallĂł Chiaki. Incluso Rin que no mostraba mucha expresiĂłn, se sorprendiĂł con el rostro rojo. Y Ena era igual con las orejas rojas.
Nadeshiko era la Ășnica cabeza hueca que continuo la conversaciĂłn.
âÂĄEnserio, Aoi! ÂĄEres increĂble! ÂĄAkira-chan tambiĂ©n es increĂble dejando de ser virgen cuando tiene doce años!
âÂĄVerdad, verdad!
Las dos hablaban animadamente. Hasta que Chiaki tuvo que detenerla de seguir hablando.
âÂĄSe pueden callar!
El salĂłn quedo con un silencio muy denso, hasta que volviĂł hablar Aoi.
âSi quieres te presto a mi novio para que deje de ser virgen. DespuĂ©s de todo⊠Akari-chan y Hiroto ya formamos un triĂĄngulo amoroso.
âÂĄEres increĂble, Aoi!
Nadeshiko junto sus manos con las manos de Aoi, solo para seguir halagåndola de una forma extraña.
âÂĄGracias, Nadeshiko! ÂĄIncluso te puedo prestar mi novio para que dejes de ser virgen!
âÂĄEhh!
Nadeshiko quedĂł en blanco por las palabras de Aoi.
âMe⊠lo pensare⊠Aoi.
Luego dejaron de lado el novio de Aoi, como tambiĂ©n el tema de Akari. Donde solo quedaba Chiaki agarrando su cabeza con el rostro rojo. Rin y Ena tambiĂ©n tenĂa el rostro rojo, despuĂ©s de todo⊠Aoi habĂa permitido compartir a su novio para tener sexo y que dejaran de ser vĂrgenes.
Enserio lo estaban pensando. DespuĂ©s de todo, tenĂan esa curiosidad de tener sexo con alguien, y su amiga le estaba dando el pase libre de aprovecharlo con su novio.
Dejando el pensamiento para otro momento, despuĂ©s de todo; conocĂan al novio de Aoi. Un chico gentil de otra clase que a veces se unĂan con ellas para el almuerzo o escuchar sus planes de camping.
Teniendo luz verde en su pensamiento de tener sexo con ese chico otro dĂa.