1 🐰🐿️
¿Has escuchado sobre los amantes eternos?
Hace mucho tiempo en un imperio lejano de Japón vivía una pareja, el emperador Lee Minho y su emperatriz Han Jisung, el amor que se tenían era grande realmente grande cualquiera que los viera podía afirmar que estaban hechos el uno para el otro, eran almas gemelas, entre los dos cuidaban el gran pueblo que habían creado juntos y a sus habitantes los cuales amaban a la pareja.
El imperio era próspero pues el emperador Lee siempre tomaba en cuenta la opinión de cada uno de los habitantes y la emperatriz Han se dedicaba a dar paseos por el pueblo para verificar que todo esté bien y si había alguna petición la cumplía o hablaba con su pareja.
Eran épocas decembrinas en las que la pareja se dedicaba a salir al pueblo a regalar juguetes a los niños y oro a los necesitados junto con un poco de comida para el invierno. Como cada año se preparaban para dar una cena navideña para el pueblo dentro del palacio para agradecerle a sus habitantes el apoyo que recibían.
El gran día de la cena navideña llegó y con ello las puertas del palacio se abrieron, la pareja estaba al pie de la entrada saludando y dando la bienvenida a cada invitado que llegaba, la noche pasó llena de risas, música y juegos, sin embargo, lo que se creía un resfriado atacó el sistema inmunológico de Jisung provocando que terminara el año en cama, pasados los días se sentía débil, no tenía apetito pero comía lo que Minho le daba.
Traeré a los mejores médicos del país para que estés como nuevo y regreses a ver los niños que te extrañan - Murmuró Minho para después dejar un delicado beso en su frente.
Está bien, pero por el momento ¿Puedo dormir un rato? - Su voz salió en un susurro, cerró los ojos por aquel delicado beso y como pudo beso su mentón - Te amo - Dijo suavemente para caer dormido.
Los días pasaban convirtiéndose en semanas y después en meses en los cuáles la salud de Jisung no mejoraba, todo tipo de médicos llegaba al palacio pero ninguno daba con un diagnóstico exacto, Minho intentaba ser fuerte por ambos, seguir adelante por ambos, su rutina seguía normal nada había cambiado, los habitantes estaban preocupados por su emperatriz todos oraban por su salud e incluso se les permitía la entrada para visitarlo y alegrarle el día con un poco de música o los niños que se ponían a jugar con él.
Llegó el aniversario de la pareja y por capricho de Jisung, la pareja se dirigió a aquel bello árbol de Sakura en el cual declararon su amor, ambos tomaron asiento bajo el árbol con una canasta donde Minho metió comida hecha por el mismo para celebrar después de comer y compartir mimos, risas y miradas amorosas cerraron los ojos disfrutando el aire que golpeaba sus rostros. Antes de que cayera el atardecer Minho se puso de rodillas frente a su pareja y con delicadeza tomó sus manos.
Una vez más, bajo a este árbol, en este día, te digo que te amo, te amo más que mi vida, eres el motivo que me hace querer ser mejor persona y ser digno de ti, Han Jisung las almas gemelas no se preguntan si lo son, sólo saben que lo son y desde que te vi yo lo supe - Finalizó con una sonrisa sincera y un ligero sonrojo en sus mejillas, Minho era más detallista y desde que conoció a Jisung los detalles no faltaban.
Los ojos de Jisung estaban brillosos por las lágrimas que intentaba contener después de escuchar aquellas palabras que hicieron que su corazón latiera con rapidez - Y las almas gemelas están juntas por siempre así como tú y yo lo estaremos, te amo demasiado siempre has sido esa pequeña luz que ilumina mi camino - Estiró la mano hacia él con una sonrisa y le acarició el rostro delineando cada facción que lo volvía loco.
Los meses volvieron a pasar pero la salud de Jisung no mejoraba, cada vez estaba más débil, delgado y pálido. Nuevamente llegó noche buena, aquella noche donde se abrían nuevamente las puertas del palacio, Jisung no se quiso quedar en la habitación por lo que pidió que le ayudarán a bajar, llegó la hora más deseada por el menor sin duda la paso muy bien siempre acompañado de su pareja quien no lo dejaba solo por si se sentía mal.
Minhonnie, ¿podemos ir al árbol de Sakura? - Preguntó con sus ojitos de borrego que miraban a su pareja.
Claro, déjame ir por los suéteres y las mantas que hace un poco de frío - Acarició su mejilla depositando un beso en su frente para después retirarse e ir a la habitación de ambos.
La gente se quedó en el palacio mientras la pareja iba al árbol de Sakura, una vez llegaron Minho puso todas las mantas sobre la nieve para después con suma delicadeza sentar a su pareja y después acomodarse él aún lado, ambos cubiertos con los suéteres y abrazados en silencio observando como el palacio y árboles era cubierto con una gruesa capa de nieve.
Te amo mucho, te amo hoy, mañana y siempre, tú eres y serás el amor de mi vida, mi primer amor, mi todo eres lo más bonito que me pasó - Murmuró Jisung al tiempo que se acurrucaba en el pecho de su pareja - Pensé en los amantes eternos, ¿Crees que en otra vida estemos juntos?
Jajajaja qué cosas dices, aquí sabemos que yo te amo mucho más, pero hablas como si te estuvieras despidiendo - Dijo lo último con un nudo en la garganta pero solo escucho una pequeña risita de su pareja ahí Minho supo que Jisung se estaba despidiendo, trago en seco sintiendo las lágrimas caer por sus mejillas en silencio - Claro que en otra vida estaremos juntos, de hecho en cada una de nuestras vidas te buscaré y te amare, y si tú no no me amas te voy a enamorar, si hace falta secuestrarte lo haré porque tú y yo debemos estar juntos el Minsung no puede estar separado - Bajó la mirada hacia su amado al tiempo que tomaba su mentón y le daba un beso con amor, no era un beso de despedida, era un beso de promesa, una promesa que cumpliría sin duda alguna.
¿Lo prometes? - Preguntó en medio del beso.
Te lo prometo cielo - Contestó aquella pregunta y continuó unos minutos más el beso, el último beso que compartió la pareja. Con las lágrimas escurriendo de sus ojos junto su frente con la de su pareja, acarició sus mejillas y por último estrujó el cuerpo inerte de su pareja - Te amo, te amo mucho, te prometo que te buscaré no importa cuánto tiempo pase siempre volveré a tu lado.
Después de un rato el emperador Lee llegó con su pareja en brazos los que estaban presentes aún en el palacio sintieron en lo más profundo de su ser el dolor que transmitían los ojos del emperador, el gran salón se llenó tristeza cada uno de los presentes se puso en fila y uno a uno se fue acercando al emperador con un permiso silencioso fueron depositando un pequeño beso en la mano fría de Jisung junto a palabras como “Descanse nuestro amado emperatriz” “Vuela alto Sunggie” “Ahora ya eres la estrella que nos cuida” “No te olvides de nosotros ni de nuestro emperador” esas y más palabras amorosas se escuchaban.
La celebración llegó a su final y bajo la atenta mirada de Minho prepararon el cuerpo de su amado para el funeral. El funeral se dio el 25 de diciembre en navidad, todo el pueblo se reunió en el panteón en donde despidieron a su emperatriz con cantos, llantos y flores, Minho agradeció a cada habitante del pueblo les sonrió con tristeza pero se mantuvo firme como el emperador que era, cuando todos se fueron Minho se quedó de rodillas frente a la tumba de su pareja, lloro hasta que sintió que su alma descansaba, llevó un pequeño ramo con flores de Sakura, flores que consiguió de aquel árbol que tanto amaban.
Un mes pasó y aunque Minho extrañaba mucho a Jisung sabía que no podía dejarse caer debía seguir adelante por ambos, su rutina cambió, seguía saliendo al pueblo pero ahora se la pasaba más tiempo con ellos que en su palacio solamente porque se sentía solo totalmente solo.
Los meses pasaban y con ellos Minho se iba apagando, aunque siguiera con su rutina se sentía perdido. Cada día antes de llegar al palacio pasaba al panteón donde pasaba horas hablándole a la tumba de la de Jisung, le contaba las aventuras que vivió ese día, expresaba cuánto lo amaba pero sobre todo cuánto lo extrañaba, cuando no tenía ganas de salir al pueblo iba al árbol de Sakura y de ahí otra vez al panteón.
Un año pasó de la muerte de Jisung y con ello la tristeza de minho aumento, realizó la cena navideña como todos los años porque así lo hubiera querido su pareja, por primera vez en ese año su palacio se sentía cálido, alegre la gente bailaba y cantaba, los niños rodeaban a Minho para bailar con él, uno de los habitantes del pueblo llamó la atención de Minho.
Su majestad, hemos realizado un regalo para honrar a nuestro emperatriz por favor acéptelo - Dijo tomando la mano de Minho para llevarlo al árbol de Sakura.
Muchas gracias, no se hubieran molestado el que lo recuerden y lo quieran es suficiente - Quedó mudo al ver cómo frente al árbol de Sakura se levantaba una estatua con la forma de Jisung, era una estatua donde mostraba una enorme sonrisa, una mirada cálida y amorosa, sin darse cuenta las lágrimas empezaron a mojar su rostro, soltó la mano de aquel señor y como si de un niño pequeño se tratará se aferró a aquella estatua.
Dejaron solo a Minho ahí, sabían que era lo mejor en ese momento, sabían que su emperador necesitaba ese tiempo a solas, sus sollozos se escuchaban en el lugar cada uno acompañado de tristeza y dolor, pasaron los minutos y nadie sabía dónde estaba el emperador, buscaron por el palacio pero no lo encontraron, algunos creían saber dónde estaba pero la sola idea de encontrarlo ahí les destrozaba el corazón, sin embargo, acudieron con el corazón en las manos, grande fue su sorpresa al ver a Minho abrazando la estatua, aferrado a ella como si su vida dependiera de ella, aferrado al amor de su vida, a su alma gemela.
Con suavidad retiraron el cuerpo de su amado emperador, lo cubrieron con una manta y lloraron en silencio, les dolía y mucho pero también consiguieron consuelo al saber que el emperador se reunió con su emperatriz, el pueblo fue testigo de que el amor es muy fuerte de que las almas gemelas están juntas hasta la eternidad. El árbol de Sakura fue testigo de cómo surgió aquel amor y cómo se transformó porque el que ambos estén muertos no quiere decir que dejaron de amarse. Minho le prometió volverlo a encontrar y así será.
Conforme pasó el tiempo el pueblo realizó una estatua de Minho que encajara con la de Jisung así ambas estatuas estaban abrazadas como siempre lo estaban la pareja.
Fue así como el 24 de diciembre siendo nochebuena ambas almas se volvieron a juntar.
En la actualidad
Minho y Jisung salían del estudio de grabación después de grabar Want so bad.
Te dije que te encontraría y te volvería a enamorar, mi boddaramji (Ardilla envuelta) - Murmuró Minho con una sonrisa mientras caminaba detrás de Jisung.
Hyung apúrate que tengo hambre - Giro el castaño haciendo un pequeño puchero.