Encuentro
Mi nombre es Ilam Masavea y tengo diecinueve años.
Mi padre viajo de Tailandia cuando era pequeño y se estableció en esta ciudad, a los veinte años conoció a mi madre quedando completamente enamorado de ella; a los pocos meses mi madre quedo embarazada por primera vez de mi hermano mayor, después nacieron mis hermanas y finalmente yo.
Sí, soy el menor de la familia.
Mi padre es dueño de un par de empresas reconocidas y eso lo lleva a tener relaciones con personas importantes. En ocasiones me agobia la importancia que conlleva nuestro apellido y es que no soy como los demás con los que me toca relacionarme.
Odio asistir a reuniones que cada mes se celebraban en casa de algún amigo de papá o en mi propia casa, convivir con esas personas que miran a los demás de manera inferior me genera asco.
Desde pequeño me ha gustado convivir con gente que no está en nuestro “status social” (mi madre sufre por ello), mi mejor amigo es hijo de alguien que ayuda en casa y recuerdo como mi madre me regañaba siempre que me encontraba jugando con él; muchas veces intento que yo dejara de hacerlo, en alguna ocasión casi hizo que corrieran a su madre solo para que él ya no viniera a casa, por suerte mi papá lo impidió, por eso Andi y yo seguimos siendo los mejores amigos.
Andi me llevo a conocer gente fuera de mis círculos sociales, gente que realmente era divertida y me hacían reír hasta que me dolía el estómago, con quienes aprendí a disfrutar cosas simples. Muchas veces me escapaba en la entrada del colegio para irme con él, con Marcus y Jeff; los tres nos hicimos grandes amigos (secreto: aún me escapo con ellos para salir de fiesta), gracias a ellos descubrí que soy homosexual, tuve mi primera vez en la fiesta de cumpleaños de Jeff.
Jeff fue mi primera relación amorosa como dicen mi primer amor, sin embargo, las cosas se pusieron feas y quedamos sólo como amigos.
He tenido demasiadas experiencias al lado de los chicos y eso no lo cambiaria por nada del mundo.
Mis padres (en especial mi madre) me obliga a ir a estas reuniones que se hacen mensualmente, es difícil escapar de ello, realmente me aburro mucho en esos lugares, toda la gente es taaaaan superficial que como ya dije me da asco estar rodeado de ellos. Pero eso hace un par de meses cambio, ahora cuento los días para que llegue el día y poder verlo.
💕
Todo en mi cambio la primera vez que lo vi... quizá asistía a las reuniones, solo que jamás le tome importancia y probablemente por eso no lo note, pero ¡wow que hombre! Desde que entro al lugar cautivo a todos con su presencia, esa manera de imponer con algo tan simple fue espectacular.
Normalmente solo cenaba y de inmediato desaparecía de la vista de todos, más aún cuando la hija de un ministro (que obviamente no recuerdo su nombre) intentaba sacarme platica, la verdad es que me fastidiaba pues se notaba a simple vista que quería algo conmigo, pero diossss, a mi no me gustan las niñas yo soy gay, me encantan los hombres, ¡ME GUSTA EL CHORIZO! Eso era algo que deseaba gritarle.
Por supuesto que como no debía ser mal educado me limitaba a sonreírle y asentir en lo que sea que me decía; aparte es toda engreída, platica solo de cosas sin sentido, en fin, hablar de el desagrado que me provoca no era el punto.
Ese día estábamos en casa del tío Shao, me senté en el sofá de la entrada y de pronto llego un coche de lujo negro, su brillo era espectacular, los vidrios polarizados, pero eso es lo de menos porque el dueño era el verdadero deleite. De ese deslumbrante auto se bajo el hombre de mis sueños, de mi vida, portaba un traje beige que combinaba en perfección con su tono de piel. Quede impactado ante lo que emanaba de su simple presencia, es que es tan perfecto 😍...
Con esa sonrisa arrogante (pues sabe lo que provoca en los demás), su olor embriagante, sus ojos que provocan sumisión; sí, eso es atractivo, pero cuando lo escuche hablar !oh dios¡ creo que tuve una erección, es tan sexy que me hizo estremecer.
- Ahora que lo pienso creo que fue con su voz con que comencé a tener sueños húmedos- suspiro - bien denme unos minutos.
Continuemos ...
No aparte mi mirada de él en lo que quedo de la noche, discretamente lo seguía a donde sea que iba, vaya sorpresa cuando se acerco a mi padre y este lo saludo de una manera muy cálida. Cuando mis padres lo estaban saludando no pude contenerme así que fui directo a pararme frente a mi padre preguntando en el tono más dulce si ya nos podíamos ir.
-Zamar te presento a mi hijo Ilam, quizá lo recuerdes más pequeño, pero vaya hombre que te la pasas fuera del país- al escuchar su nombre descubrí que siempre había escuchado por boca de mi padre sobre él, era muy querido no solo por papá también mamá le tenia un gran afecto pues se emocionaba con solo escuchar sobre él y ahora entiendo por qué.
Zamar hijo de un viejo accionista turco de la empresa de mi padre que después de su muerte fue quien había quedado a cargo de toda su fortuna.
Ya me veía yo andando por toda Turquía tomado de la mano de ese hombre.
Él sonrió, con un tono suave y muy provocador dijo:
-Claro que lo recuerdo, era un niño la última vez que lo vi y ahora ya todo un universitario.
Cuando termino de decir aquello sus ojos se posaron en los míos, juro que mi respiración se detuvo, las piernas me temblaron y los latidos de mi corazón iban al millón, desde esa noche quede enamorado de él.
Pensarán que Zamar era un viejo o algo así, pero noooo. Esa noche me dedique a investigar todo sobre su existencia, vida amorosa, hobbies, cuentas en redes sociales y vaya fotos que habían de él, tenia 31 años y según los medios era reconocido como uno de los solteros empresarios jóvenes más codiciados del año anterior.
Entonces me jure que ese hombre iba a ser mío.