Heather

Summary

Él no era el chico frágil y delicado que todos creían conocer, no era esa dulce persona que aparentaba y mucho menos sabía amar sin lastimar. __________°••°••°••°°••°••°••°__________ —A veces ganando se pierde —había dicho en aquella ocasión sin ánimos de ver a nadie a la cara. Sabía que él se iría, sabía que nada volvería a ser como en un principio, pero al menos ya no habría peligro y siempre podría verlo aunque fuera solo en sus pesadillas... sus sueños.

Genre
Lgbtq/Drama
Author
Laura
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1.- Acciones contradictorias


—Solo ayúdame con esto —pidió—, ¿quieres?

El azabache no respondió, sentándose en una silla que se encontraba al lado de la cama, tomando el libro viejo que se encontraba sobre esta, leyéndolo de manera distraída, sin prestar atención real a las acciones de los personajes, interpretando su papel de chico malo e indiferente.

No tardó mucho cuando el chico que vendría a ayudarlos llegó, todo al principio estuvo “bien”, pero no fue que cooperó realmente hasta que el azabache se cambió la camisa manchada de sangre y vio el cuerpo musculoso y marcado de Derek, podría parecer un Dios griego, pero para él no sería ni la mitad de atractivo de lo que era ella, por otra parte el chico se fue con un problema entre sus piernas dejando a los dos chicos a solas.

—No me gusta que me utilices —le dijo cuando cerró la puerta, estrellándolo contra está, notando como el castaño miro sus labios, «Jamás se atrevería a besarme», después de todo, «¿Por qué querría besarme a mi si la tenía a ella?».

—Si, como dije, mi casa, mis reglas —dijo en un tono que el azabache no supo descifrar, alejándose porque sabía que lo estaba incómodo, no quería que por eso lo echara a la calle, tampoco era como si estuviera listo para alejarse del castaño. Acomodo su suéter y él castaño su chaqueta mientras evadía la mirada verdosa, «A veces, solo a veces, me gustaría ser ella».

—¿Qué haremos con la dirección? —Pregunto encaminandose a su escritorio, dejándose caer en la silla mientras tecleaba algo en su celular. «De seguro le estaba mandando mensajes a ella, él nunca me manda mensajes a mi»—, ¿estás bien? —asintiendo, el azabache se encaminó a la cama ajena, sintiendo con más intensidad el aroma a madera recién cortada que solía caracterizar al castaño, sintiéndose en paz por segundos antes de que sus pensamientos lo destruyeran un poco más, «Nunca usaremos esta cama juntos como de seguro ya lo hizo con ella»—. Oye se que debemos resolver esto, pero...

—Ella te necesita —finalizó interrumpiendolo, el silencio en la habitación hizo que la incomodidad en los ojos del azabache comenzará a molestar y las lágrimas a acumularse.

—Gracias por entender, solo será una hora, prometí ayudarle con su fiesta y... no tardaré.

Escuchó con claridad cuando salió de la habitación, quería detenerlo, quería que se quedara a su lado, quería ser ella. Apretó las sábanas entre sus manos, comenzando a llorar, era absurdo lo que sentía, apenas lo conocía y Dios... si que dolía saber que su alma gemela nunca lo amaría porque él ya la tenía a ella y era tan bonita, era un ángel que quería matar, quería que dejara de existir y al mismo tiempo deseaba ser ella para que él lo amara.

Derek no sabía con exactitud cuándo se durmió, pero podía escuchar la voz tan familiar llamarle mientras lo movía con lentitud, con miedo, quizás pensaba que el azabache se molestaría, mismo que se removió, girándose para verlo.

—¿Estás bien? —le preguntó, consiguiendo solo un asentimiento mudo—, no me mientas SoulWolf —regaño—. ¿Qué te pasa?

La mirada llena de preocupación parecía genuina, real, pero Derek no estaba listo para decirle la verdad, aquella que dolía y le quemaba el alma de solo imaginar que otras manos, otros labios y otra persona tuviera la fortuna de tenerlo a él, «Quería decirle que me dolía que estuviera con ella y me dejara en el olvido, pero no era correcto, él era demasiado para mí».

—Ya dije que estoy bien —dijo lo más serio y molesto que pudo, cuidando que su voz no se rompiera en el intento.

—Si no me quieres decir, bien... ahora levántate que quiero terminar con esto de una vez y puedas irte.

Una lágrima se le escapó y él la notó, pero no mencionó nada, después de todo, «¿Qué tanto podría importarle?».

—Bien —dijo levantándose y limpiando el rastro que la lágrima había dejado como evidencia de su sufrimiento silencioso.

Salieron y subieron al Jeep del castaño, el olor de Heather estaba por todo el lugar junto a un olor más nítido y viejo.

El paisaje que le brindaba la ventana a Derek era lo único que lo mantenía al margen de la presencia de Stiles, aquel paisaje cambiante de casas y edificios lo mantuvo entretenido de todo, hasta que llegaron al hospital.

—Iré a ver de qué computadora salió esto —dijo bajándose, permitiendo al azabache llorar hasta que algo hizo clic, «El único lobo en este lugar era mi tío», bajó apresurado y corrió como nunca lo había hecho antes, llegando justo a tiempo para impedir que su tío le pusiera una mano a Stiles de nuevo, no lo pensó y se lanzó hacia su tío para que Stiles pudiera huir.

En el enfrentamiento había un claro ganador, Peter siendo un Alpha, a pesar de su debilidad y heridas de antaño, ganó.

—Derek —el susurro lo atravesó, Stiles seguía ahí, vulnerable, viéndolo con esperanza.

—Él no sobrevivirá a este mundo, sobrino, pero podemos protegerlo… solo tienes que unirte a mi.

Derek pudo ver con claridad el momento en que Stiles lo miró con decepción, pero no por eso se detuvo, marchandose en compañía de su único familiar con vida.

Continuará...