ꕤ ┋▓ Objeto del Deseo *₊˚ʚɞ ₊*:::

Summary

✨El Capitán Yamato, Maito Gai, y Obito Uchiha...tres hombres de carácter, personalidad, y motivaciones muy distintas...pero que, sin embargo, comparten algo en común...el mismo "Objeto del Deseo"...pero, este...¿querrá a alguno de ellos?... Descúbrelo en esta pequeña "Historia". Los personajes que aquí aparecen, en su mayoría, no son de mi propiedad ni autoría, pertenecen a Masashi Kishimoto✨✨✨ 🟪🟪🟪 Advertencia⚠️ 🔞Historia diseñada para lectura de personas mayores de 21 años.

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1
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n/a
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18+

Capítulo Único

-GAI-

-Vamos...es que, ¿por qué?...¡hic!.-le decía al cantinero.

“...mmm...Tenzō...más...”

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-Yo...yo lo daría todo por él, ¿sabe?...-decía arrastrando las palabras, su tono de voz se escuchaba realmente ebrio.

“...más...más fuerte...”

-No dejo de pensarlo...¡hic!.-decía llevando sus manos hacia su cabeza y pasándolas por su castaño cabello.-No dejo de oír su voz...y sus gritos en mi cabeza, pidiéndome por más...¡hic!.

“...¡¡AH!!...”

-Necesito hacerlo mío, porque, sino...¡hic! creo que enloqueceré...-le decía al cantinero, quien ya se había puesto bastante rojo, por todo lo que el otro, le estaba diciendo.

“Te amo, Tenzō...”

-¿Sabe usted lo que es amar tanto a alguien?.-lo señaló de pronto con su dedo índice (con el que había estado revolviendo su trago, gracias a una especie de extensioncita de madera que había salido de él) y llevándolo hasta quedar muy cerca del ojo derecho del asustado cantinero, quedando apenas a escasos milímetros de él.-Lo sabe...¿o no?...¡hic!.

Sentados a otra mesa, lo observaban a la distancia dos hombres, uno de los cuales, estaba reprobando en sus adentros la clase de “espectáculo” que estaba dando el “renombrado” “Capitán Yamato”, miembro de la Unidad Especial de Cazadores ANBU, realmente hacía quedar muy mal a los ninjas de su escuadrón que su “Capitán” se pusiera en semejante estado...

Desde su distancia, no alcanzaba a escuchar muy bien qué era lo que éste estaba diciendo...pero lo que sí era evidente, era su deplorable estado de embriaguez, y que por poco, le había sacado un ojo al cantinero...

Debía de hacer algo al respecto...

Realmente el dichoso Capitán Yamato, no era de su total “agrado”, y nunca lo había sido...pues desde siempre que le había parecido notar algo “extraño” viniendo de él, hacia sus propios “intereses”...aunque no sabía muy bien si esto era solo cosa suya, de su excesiva imaginación, o de su acostumbrada “paranoia”...pero le parecía notar que éste mantenía cierto tipo...de “interés” hacia Kakashi...haciendo que, al recordar esto, torciera aún más el gesto en señal de “desaprobación”, mientras que lo veía desde su mesa, con total desprecio...

-Estuve taaan cerca...-decía casi juntando sus dedos pulgar e índice, en señal de “muy poco”, y acercándolos a la cara del preocupado cantinero.-Ya estaba todo planeado y hecho...y de pronto ¡plum! ¡¡YA NO HAY NADA!!, ¡hic! La...la señora se muere...y encima...¡hic! Resulta que ahora eso es mi culpa...-continuaba Yamato diciéndole al cantinero, el cual se veía bastante incómodo y nervioso...no entendiendo nada de lo que el otro estaba le estaba diciendo.

-Es tu amigo, ¿no?. Deberías decirle algo, Asuma.-sin poderse contener más, le dijo al hombre con el que estaba sentado a la mesa, pues realmente la actitud de ese sujeto, le desagradaba en demasía...y ahora, gracias a los “desfiguros” que éste estaba haciendo y exhibiendo por el lugar, tenía el “pretexto” idóneo para “desquitarse” de alguna forma, incitando a su amigo a que le “llamara la atención”, y le dijera lo “mal” que se veía...

-¿Quién?, ¿yo?. Ay, nooo, Gai...yo vine aquí para relajarme, no para estar de niñera...además, tú no estás borracho ni has bebido nada, ¿por qué mejor no se lo dices tú, y te lo llevas a su casa?.-le respondía el que lo acompañaba.

-Todo es mi culpa...todo siempre es mi culpa...¡hic!. Desgraciados de Akatsuki...por su culpa...¡hic!.-continuaba Yamato, dando otro gran sorbo a su bebida, mientras que el cantinero, muy preocupado lo veía...

Gai no estaba muy convencido de hacer caso a lo que Asuma le decía...aunque...realmente le “tentaba” mucho eso de ser él mismo quien le llamara la “atención” al sujeto respecto a su indebido comportamiento...pero tampoco era como que hubiera tanta “confianza” entre ellos...ya que, en realidad, habían sido muy pocas las veces que se lo había tenido que topar o tenido que mediar palabra con él...en realidad, casi no habían podido platicar...y, cuando lo llegaban a hacer, era meramente porque, o coincidían en algunas misiones...o porque se lo llegaba a topar cuando éste saludaba a...

-¡¡KAKASHI!!.-gritó de pronto Yamato, llamando la atención de todos; quienes lo voltearon a ver, para inmediatamente tirar su cabeza sobre la barra y quedarse ahí tendido.-senpai...-dijo en voz más baja, para ponerse ruidosamente a llorar, como acto seguido...

Okay...eso era el colmo...ese sí era su límite...había escuchado, sin error alguno, salir ese nombre de la sucia boca de ese desagradable sujeto...

-¿Sabes qué?. Pienso que tienes razón...yo me hago cargo. Nos vemos después, Asuma.-le dijo al hombre moreno, grande y fornido con el que iba, quien se quedó sentado a la mesa en lo que el otro se levantaba; mientras lo miraba con diversión, y en sus adentros, se sonreía...pues, que Gai se encontrara “molesto” por lo que todos acababan de escuchar, era algo que ya se suponía...ya que él siempre había sospechado que Gai mantenía profundos sentimientos de amor hacia Kakashi...así como sabía, que el Capitán Yamato, también los mantenía...así que para él estaba siendo, toda esa situación, bastante entretenida; instigando a que Gai fuera a “auxiliar” al otro, pues quería ver un poco de su reacción, la cual, hasta ese momento...estaba siendo muy divertida.

-Tú tan solo venías a acompañarme, Gai...lamento que tu noche termine así...-le dijo “fingiendo” un poco de pesadumbre, ya que en realidad, estaba bastante entretenido por el “espectáculo” que se venía...

Para nadie era “nuevo” ver esa clase de comportamiento por parte de Yamato, pues, mal que bien, ya todos estaban “familiarizados” con ello...o al menos, así era para los que asistían a aquél lugar, cada poco tiempo...ya que éste siempre terminaba teniendo problemas para “controlar” su forma de beber, acabando muy ebrio, montando algún espectáculo, cayéndose de borracho, y diciendo disparates sobre Kakashi, que nadie terminaba entendiendo.

-Parece que ya bebiste demasiado, Yamato...creo que ya es hora de que regreses a tu casa.-le dijo alguien de pronto, poniendo una mano sobre su hombro derecho.

-Tú...tú cállate, ¡que no eres mi madre!.-le dijo éste sin levantar su cabeza de la barra, y sin voltear tan siquiera a ver, a quién era el que le hablaba...tan solo empujando con su brazo derecho al desconocido, para que así, este se apartara. El aroma a alcohol era tan fuerte, que incluso hasta donde se encontraba Gai, llegaba...

-....Bien, entonces creo que tendrá que ser a la fuerza.-escuchó que le decía aquél hombre, escuchando que dejaban algo de dinero y monedas sobre la mesa.-¿con esto será suficiente?.-escuchó que preguntaba, seguramente el cantinero asintió, porque no escuchó respuesta, ni tampoco el sonido de más monedas. Cuando de pronto, sintió que alguien, con una fuerza descomunal, de repente lo tomaba por la cintura y lo cargaba...tal y como si de un muñeco de trapo, se tratara...pues Gai lo había subido a su hombro y estaba dispuesto a marcharse con él, para así terminar con aquél deplorable espectáculo, que tanto le desagradaba...

Pues, realmente no sabía muy bien qué era lo que ese tipo se traía con Kakashi...pero el hecho de que éste estuviera ahí borracho, gritando, y haciendo el ridículo mientras todos lo miraban...era algo que, en exceso, lo molestaba...

Había que decir que, en todos sus años enamorado de Kakashi, siempre había tenido que “lidiar” con “alguien” que, al parecer, también le gustaba...no importaba que solo fueran meras sospechas o “suposiciones” suyas...aún ante la más mínima y pequeña idea de “rivalidad”, Gai se intimidaba...pues sabía muy bien que él no era el hombre más “guapo”...ni mucho menos, el más “apuesto” ni “atractivo” de Konoha...y que seguramente Kakashi tendría muchos más pretendientes que lucirían mil veces mejor que él, y que más le gustaran...y definitivamente, el Capitán Yamato, en esa “lista”, era el que la encabezaba...ya no quería volver a sentirse tan inseguro con alguien que pretendía a Kakashi, como hace años, lo estaba...pero no podía evitarlo...pues, había pensado que, al “desaparecer” esa persona de la vida de Kakashi, finalmente tendría el camino “libre” para él...pero se había dado cuenta de que no era así, pues alguien “nuevo”, siempre llegaba...comenzando a incrementar sus inherentes inseguridades...y aflorando los fuertes “temores”, que siempre lo atormentaban...

Aunque el hecho de que Kakashi tuviera siempre “pretendientes” no era de sorprenderse...pues Kakashi Hatake era, sin lugar a dudas, el ninja más guapo y bello de toda la Aldea...por lo que, atraía tanto a hombres como a mujeres...lo que hacía bastante difícil la tarea de vivir, de todos ellos, siempre al “pendiente”...pues siempre había que estar “lidiando” con esas personas y los celos que algunas de éstas, le provocaban de repente...tal era el caso del “Capitán Yamato”...pues, desde que Kakashi entró a ANBU, había notado que ese sujeto no dejaba de mirarlo...siempre viéndolo a la distancia con esa mirada llena de admiración, y luciendo, por su físico, muy embelesado...

Tal vez y el Capitán Yamato pensara que nadie se daba cuenta de esto, pero oh, no...error...ahí estaba Maito Gai, la bestia verde de Konoha, siempre al pendiente de su amado y eterno “rival”, sin despegarle el ojo de encima y muy atento de todo lo que con éste pasara. Así que nada...nada como eso se escapaba de su aguda y sagaz mirada...pues siempre se mantenía alerta y al pendiente de la aparición de posibles “nuevos rivales” que quisieran pelearle por la “atención” de la persona a la que más amaba.

Eso de mantener su amor por Kakashi en “secreto”, vaya que siempre se le complicaba...

Antes de salir del bar, Gai le pidió a Asuma que le diera la dirección de Yamato, para que pudiera llevarlo a su casa. Misma que éste le dio, observando de manera muy divertida todo lo que pasaba...así que, una vez fuera, Gai se encaminó directo hasta ahí, y una vez llegando, le pidió a Yamato que abriera...pero éste seguía sumamente inconsciente, pues, por lo borracho, se había quedado dormido en él, mientras que de su hombro colgaba...así que no le quedó de otra a Gai, que ponerse a “esculcar” un poco dentro de los bolsillos del otro, encontrando así unas llaves en sus pantalones, mismas que usó para intentar abrir la puerta de la casa...

“¿Te gusta así?...

¿te gusta cómo te toco, Tenzō...?”

La sexy voz de Kakashi dentro de sus sueños, le preguntaba...todo esto, mientras sentía la mano de Gai rebuscando dentro de sus pantalones, y notaba cómo éste, lo tocaba...tergiversando en su mente todo lo que ocurría, y todo lo que pasaba...haciéndolo reír un poco entre dientes, cosa que extrañó un tanto a Gai, quién volteó a verlo luciendo algo confundido, pues, ¿qué tanto sería, lo que éste “soñaba”?...

Cuando de pronto, escuchó un “click”, señal de que había dado con la llave “correcta”, y había logrado abrir la puerta de entrada.

“Quiero que me hagas tuyo, Tenzō...

poséeme, quiero que me llenes

y te corras todo dentro de mí...”

El deseo iba creciendo en Yamato, conforme su sueño avanzaba...haciendo que, poco a poco, su miembro se pusiera muy duro dentro de sus pantalones, y rápidamente despertara...

Al entrar, Gai se pudo dar cuenta que la casa de éste se veía muy ordenada; era justo decir que aquél hombre tenía muy buen gusto al acomodar, pues le había dado un toque rústico y algo clásico a su hogar; el cual, tenía muchos tapetes largos y finos sobre el piso de cedro...tapizados de cuero...estanterías llenas de gruesos libros...una bella chimenea en el centro de la sala de estar, y muchas cosas de madera que la decoraban...

“Tócame, Tenzo...mm...ah...sí, así...”

-Ah...s-senpai...-dejó escapar en forma de un largo suspiro, logrando que Gai lo escuchara y se molestara...pues, él sabía, de esa “forma”, a quién le “llamaba”...pues, ¿qué carajos estaría soñando ese tipo con Kakashi?, y lo que era más importante...¿por qué lo soñaba?, ¿acaso ya había “algo más” entre ellos?...¿algo de lo que él no se enterara?. No...no podía ser...no podía empezar de nuevo con sus angustias e inseguridades...torturándose pensando en que, tal vez, y alguien más ya se le adelantara...

Hasta donde él sabía, Kakashi no andaba con nadie...ni tenía “interés amoroso” por ninguna persona...o al menos, no hasta donde él se quedara...así que podía quedarse tranquilo en ese aspecto. Fuera lo que fuere que Yamato quisiera con Kakashi, debía de ser cosa que, solo en “su mente” enferma, pasaba...

Gai empezó a buscar rápidamente entre las habitaciones, cuál podría ser la de Yamato, pues ya no quería seguir escuchando más de aquello que decía en sueños...dando por fin, con una que era la que se veía “más habitada” y tenía más objetos. Sí...seguramente ahí, era dónde dormía el dichoso “Capitán Yamato”...a quien “sí habían aceptado en ANBU”...¿acaso era mejor ninja que él?. Pues a él le habían dicho que no tenía “madera” para ello...ya...no debía de pensar más en eso...no le hacía ningún “bien”, el seguir con sus inseguridades, y haciéndose pequeñito ante los demás posibles pretendientes de Kakashi; pensando siempre en lo que habían “logrado”, o no, hacer estos...

Así que se adentró en ella, y tomando el cuerpo de Yamato de sobre sus hombros, lo llevó directamente para recostarlo en la cama. Ahí estaría bien y a “salvo” de sí mismo...pues, a pesar de que lo considerara de alguna forma, un “rival más de amores”, Gai no quería que se hiciera daño, o que le terminara pasando algo en la calle por andar de manera inadecuada...

Gai no era de la clase de persona que dejaría tirado a su destino a alguien, solo porque éste no le agradara...

Antes de llevarlo a su cama, se puso a echar un rápido “vistazo” por la habitación; ésta, al igual que la sala de estar, tenía un exquisito gusto en su decoración, y estaba muy ordenada...iba pasando su mirada por toda ella, cuando de pronto, se topó con un retrato que tenía Yamato en su buró...la cual, estaba de muy bonita manera, enmarcada...y en la cual, aparecían él y Kakashi vestidos con sus habituales trajes de ANBU, junto con algunas otras personas, las cuales, seguramente, parte de su anterior equipo, formaban...esto no le agradó a Gai, pero para nada...pues él sabía muy bien que éste ya contaba con un “nuevo” equipo en ANBU, y sin embargo, era la fotografía de cuando estuvo en un “equipo” con Kakashi, la que tenía ahí parada...

No pudo evitar sentir algo de “celos” de qué Yamato tuviera una fotografía así de bella, en su recámara...pues él sabía muy bien que a Kakashi, eso de “sacarse” fotos, casi no le gustaba...por lo que era muy extraño tenerlo “cooperando” para alguna, o que para éstas, “posara”...así que se acercó un poco más hacia ésta, y la tomó para observarla...realmente Kakashi había salido muy bien en ella...tal, y como siempre acostumbraba...

Decidió dejarla en su lugar, y continuar como si no hubiera visto nada; pues, si bien era cierto que Yamato tenía una fotografía como esa...también sabía que había sido únicamente porque eran las “clásicas” que, con los equipos y compañeros de trabajo, siempre les tomaban...así que digamos que no era algo “personal”...o algo que Kakashi, junto con Yamato, exclusivamente se “tomara”...

“Bésame, Tenzō...quiero sentir tus labios...”

Acaba de terminar de recostar a Yamato sobre su cama, cuando de pronto, sintió que éste, rápidamente lo tomaba de las mejillas y lo atraía a gran velocidad hacia su cara...sorprendiendo enormemente a Gai al instante, quien abrió desmesuradamente los ojos de la sorpresa, tensando su cuello en automático, y tratando de impedir que el otro llegara hasta él, e hiciera, lo que al parecer, “intentaba”...

Yamato, mientras tanto, se acercaba e iba separando sus labios para “intentar” atrapar con ellos, los del otro...a la vez, que iba abriendo muy lentamente sus avellanados ojos...encontrándose de pronto con una boca bastante fea y de gruesos labios...nada que ver con la delicada y fina boca, que en sus sueños, se había imaginado...y con una nariz grande y tosca...pues...¿dónde estaba la nariz fina y respingada que, en sus sueños, había observado?. Así fue cómo terminó de abrir bien los ojos...encontrándose con que iba en medio del trayecto de “intentar besar” a Maito Gai...el mejor amigo de Kakashi senpai...aquél que no le agradaba en lo absoluto...pues, para él, siempre habían sido evidentes los “intereses” de éste sobre los “propios”...deteniéndose muy bruscamente de su trayecto, soltándolo de golpe, y gritando del susto...

-¡¡AH!!, ¡¿P-PERO QUÉ HACE AQUÍ, GAI-SAN?!.-preguntó palideciendo de pronto, y sintiéndose muy espantado. Arrastrándose hacia atrás, mientras aún estaba sentado sobre su cama, con la intención de apartarse lo más posible del otro.

Tanto había sido su espanto, que

hasta media borrachera, se le había bajado.

Gai, por su parte, también se había llevado el susto de su vida...y agradecía profundamente que Yamato se hubiera detenido a tiempo, y hubiera reaccionado...aunque...de cualquier manera, él no hubiera dejado que éste, lo hubiese besado...pues, sus labios, desde hacía años, que ya estaban “apartados” y “reservados”...

Así que agradecía internamente que el otro se hubiera detenido, antes de tener que lastimarlo...

Así que trató de calmarse y tomar las cosas como el “error” que habían sido; después de todo, el otro se había estado cayendo de borracho...y quién sabe qué habría estado soñando...lo que le hizo recordar...que al parecer, había estado soñando con Kakashi...así que, ¿eso quería decir que, en sueños, había querido besarlo?...

-Estabas muy borracho en la cantina, y estabas montando todo un espectáculo...así que Asuma me “pidió” que te trajera a tu casa. De verdad, Yamato...si tienes problemas para beber, mejor no lo hagas...-le dijo, mientras que su molestia, en su voz, se reflejaba...pues siempre que estaba con él, no podía “ocultar” demasiado lo mucho que éste le desagradaba...y ahora, después de ese supuesto “sueño”, y de lo que éste había querido hacer en ellos, la verdad era que “menos” le agradaba...intensificando cada vez más su molestia y descontento hacia ese supuesto “Capitán” de ANBU, que tan solo se “exhibía”, y tan “mal” quedaba...

-¿E-en verdad?...rayos...no recuerdo nada...-dijo éste, llevando su mano derecha hacia su frente, mientras que, por su despeinado cabello, un poco la pasaba...

-Perdona que te lo diga, Yamato...pero en verdad creo que haces quedar bastante mal a tu equipo bebiendo de esa forma tan desmedida y descontrolada. Eres un Capitán de ANBU, ¿no es así?...deberías “moderarte” aún más, y tener mayor cuidado...-le dijo más molesto por lo de Kakashi, que porque realmente le molestara el hecho de que, siendo un “Capitán de ANBU”, éste tomara...pues, a ultimadas cuentas, por ser un hombre “metido” y “metiche”, él no se caracterizaba...no era su “asunto” lo que los demás hicieran, o dejaran de hacer con sus vidas, ni cómo las manejaran...pero eso era todo de lo que se había podido “agarrar”, para “atacar” al otro de manera un poco pasiva y velada...diciendo que era “por su bien, y el de su equipo”...ya que no podía llegar, y decirle de buenas a primeras que, el hecho de que estuviera soñando con Kakashi, a él le molestaba...

A Yamato no le cayó nada bien lo que el otro le comentaba...así que lo volteó a ver con un deje de molestia en la mirada...pues, a ultimadas cuentas, ¿a él qué le importaba?. Si decidía beber, o no; y la forma en la que lo hiciera, era muy su problema...¿qué tenía que ver ahí lo de “ANBU”, y la “forma” en la que él “trabajaba”?...

Se controló de contestarle “mal” por dos cosas; una era, que lo había llevado hasta su hogar y lo había rescatado de seguir haciendo quién sabe qué “desfiguros” en el bar...y la otra era porque sabía bien que Gai era el mejor amigo de Kakashi, el más “cercano” que le conocía...alguien que, al parecer, lo trataba mucho más allá de una “mera formalidad”...así que no le convenía “enemistarse” con él, o “quedar mal”...ya que, por el contrario...lo que debía hacer, era causarle una “buena impresión”...más si estos dos realmente tenían una: “tan entrañable amistad”...

-Sí...tomaré en cuenta sus palabras, Gai san...gracias por todo. Ya me siento mucho mejor, y...perdón por lo de hace un rato...yo...estaba muy borracho...-le decía con “presteza”, mirando hacia Gai...

Gai se le quedó viendo aún con molestia, pero trataba de controlarla lo mejor posible para que no se le notara, y el otro no se diera cuenta...

-Descuida, Yamato. Bien...te dejo. Y como te digo, para la próxima, ten más cuidado. Hasta luego.-le dijo dándose la vuelta, y avanzando hacia la salida de su recámara.

-Aah...permítame acompañarlo hasta la salida, Gai-san...-le dijo Yamato rápidamente, mientras que las largas botas, se acomodaba...

-No hay cuidado, Yamato, conozco el camino, puedo ir yo solo...

-No, esa sería una gran descortesía de mi parte, permítame y lo acompaño.-y así lo hizo. Ya una vez en la puerta se despidió de él.-Y una vez más, gracias por traerme, Gai-san. Que tenga buena noche y disculpe las molestias...-dijo poniendo una expresión un poco “apenada” en la cara.

-No hay de qué, Yamato. Nos vemos.-le dijo Gai y se dio la vuelta para marcharse a su casa.

Acto seguido, Yamato cerró

de un portazo la puerta de entrada...

-¿Quién se piensa ese imbécil?...-dijo dándose media vuelta y caminando hacia su sala...sacando de un bonito mueble, una gran botella de licor, que, en este, guardaba...-¿Qué le importa cómo bebo?. Muy mi asunto...-decía abriéndola, mientras que, un enorme trago, rápidamente le daba...-.¿Cuál es su problema? Seguro se siente mucho porque “él sí es muy amigo de Kakashi senpai”...-dijo en tono “burlón”, mientras que más tomaba...-Aah...Kakashi senpai...-dijo mientras se le formaba una sonrisa embobada, de lado a lado, por toda la cara.-¿Dónde estará ahora, senpai?...quiero verlo...-le decía a la “nada”-¡hic!.-otra vez el alcohol se le comenzaba a subir, mezclándose en su sangre con todo lo anteriormente ya tomado, y yéndosele a la cabeza...-Deseo experimentar algo como lo de la otra vez...¡hic! ¡Los puros sueños ya no me son suficientes!...lo necesito a usted...¡hic!.-más y más tragos, mientras que se empinaba la botella...-Y...¿si lo voy a buscar?. Sí...sí...eso haré, ¡hic!.-se dijo a sí mismo, levantándose del sillón, y tambaleándose un poco al ponerse de pie, y caminar hacia la puerta.-Ya no aguanto más...-dijo cogiendo las llaves y saliendo de su casa, con todo y la botella.

Ya era de noche cuando Gai llegó a su “departamento”, el cual, era en realidad más una “habitación”...suspirando con pesadez, aventó las llaves sobre la cama, para después tomar una botella de agua que tenía puesta sobre su mesita de noche, y darle un largo trago. Pues, al parecer, el ver a tanta gente “tomar” durante esa noche, le había dado algo de “sed”...pero de algo “saludable”...ya que Gai siempre había sido muy cuidadoso de su salud y de su cuerpo...y si bien era cierto que sí llegaba a beber, esto era muy de vez en cuando...y solo bajo “importantes” momentos...

El ver que el Capitán Yamato poseía esa foto, le había hecho despertar sus enormes celos...pues él podía tener esa foto...pero realmente dudaba que alguien más pudiera tener la “colección” de fotos que él tenía guardada en la parte de hasta abajo de su ropero...así que se acercó al gastado mueble que había en su habitación, sacando del cajón de hasta abajo de éste, un pesado álbum y hojeándolo, mientras se iba sonriendo en sus adentros...echándole un detenido vistazo a cada una de las fotos que, en él, había puesto...pasando sobre algunas de ellas, uno de sus largos dedos...pues, ese álbum, era uno de sus más grandes tesoros...ya que estaba lleno de fotos que había ido sacando de Kakashi, a lo largo del tiempo...en la escuela, en el recreo...en los juegos...en la calle, en el parque, entrenando...cocinando, enseñando, comiendo...sí...muchos y muchos bellos “recuerdos”...siempre tomándoselas cuando éste estaba desprevenido, y no lo estaba viendo...

Miraba detenidamente cada una de ellas, apreciando que, en cada una de éstas, aunque no estuviera “posando”, Kakashi se veía de lo más bello...era increíble cómo se las arreglaba para salir siempre tan bien; pues, además, era el más fotogénico...pensaba, deteniendo en una de las fotos, su grueso dedo...dándose cuenta de que, la mayoría de esas fotos estaban tomadas en “infraganti”....pero indudablemente, todas ellas capturaban maravillosos momentos...

Lo amaba...lo amaba desde hacía tanto...y se preguntaba si algún día sería capaz de por fin “declararle” su amor, y vencer todos sus miedos...jugándose el todo por el todo, aún bajo el riesgo de que, su “entrañable amistad”, se terminara perdiendo...misma que era otro de sus más grandes “tesoros”...pues, con los años, se había ido ganando, poco a poco, un lugar en el corazón del Hatake: el lugar del “mejor amigo”...mismo que, a base de muchos esfuerzos, había obtenido...

Que tuviera ese lugar, no eran meras “suposiciones” de Gai, no...Kakashi mismo se lo había dicho, y esto lo hacía sentir muy feliz y orgulloso de sí mismo; pues, él sabía muy bien lo difícil que era poder llegar a entrar en el “círculo más cercano” de Kakashi Hatake; aunque...no podía decir que esto lo hiciera sentir “completo”...pues, a lo que él aspiraba, era a “algo más”...él aspiraba a su amor...pero quizás y el ser el “mejor amigo” del peli-plata fuera lo máximo a lo que, alguien “como él”, podría “aspirar”...y no sabía si conformarse con eso, o “arriesgarse” a más...

Kakashi ya llevaba muchos años estando “disponible” y “soltero”...y sin embargo, él no había intentado hacer realmente nada para cambiar su estatus actual de “mejor amigo”, por estar siempre congelado en sus temores, y en sus “miedos”...se sentía fatal...se sentía muy triste por no haber sido nunca capaz de “vencer” todos estos...y eso...eso lo hacía sentir pésimo...pues siempre lo paralizaba la “inseguridad”...la cuál, le llegaba siempre, en los peores momentos...haciéndose siempre pequeñito ante otros posibles candidatos, y ante otros “mejores prospectos”...pues, Kakashi Hatake, era realmente alguien muy...muy bello...y por más que lo quería, no lo hacía “andando” con alguien que luciera como él...pues, se sentía verdaderamente alguien muy patético y muy feo...

Aunque sabía muy bien que Kakashi no era de fijarse en la “apariencia” física...pues él no era alguien “superficial y hueco”...y, ni aún con toda su belleza, se caracterizaba por ser “vanidoso”, o alguien que se “fijara” solo en eso...no...a él nunca lo veías hablando o “criticando” la manera en la que se veían los demás...y para esas alturas, Gai lo conocía lo suficientemente bien, como para saber que, el cómo luciera su físico, no sería ningún “impedimento”...así que, en realidad, más que Kakashi...el problema eran realmente él, y sus propias inseguridades y miedos...

Siempre había trabajado arduamente para alcanzar a Kakashi, y tratar de estar un poco más a su “nivel”...pero, no podía cambiar su cara, por más que “desarrollara” su cuerpo...impidiéndole acercarse con “seguridad” y hablar con él de sus más profundos y honestos sentimientos...pues siempre se terminaba imaginando, las mil y un formas, en las que éste lo podría “rechazar”...y en las que todo podría salir realmente “mal”...pues, lo más probable sería que tan solo arruinara su bonita y duradera amistad...provocando que Kakashi, quizás después de eso, se apartara de él...o que las cosas no volvieran a ser, entre ellos, nunca más igual...y eso sí que no lo podría soportar...no...jamás se lo podría “perdonar”...además, estaba el hecho de que, si Kakashi sintiera “algo” por él, ya se lo habría dado a “notar”, ¿no?. Pues, se conocían de toda la vida...y todo lo que siempre había recibido de él, era tan solo lo referente a una muy cercana y sincera amistad.

Aún con todo, él lo amaba...profesándole el amor más grande y más puro jamás imaginado...estando dispuesto a darlo todo por él...incluso la vida, si esto fuera necesario...pero, por mientras, todo parecía indicar que seguiría refugiándose en sus eternos temores, y que continuaría sin decirle nada sobre lo ya mencionado. Quizás y así, por el momento, estuviera mejor...aunque...quizás tal vez, y algún día, sí se lo dijera...quién sabe...había mucho en la “balanza”...y por ahora no estaba muy seguro de estar dispuesto a que, todo lo “con trabajos, ya ganado”, se arruinara...

Acercó un poco el álbum de fotos a su rostro, depositando un dulce beso en una de las fotos...pues esa le gustaba mucho por lo cercana y lo nítida que había salido...mirándolo con inmenso amor, y cerrándolo como si se tratara del más grande tesoro...a la vez que lo guardaba de nuevo en su cajita, y lo colocaba dentro del cajón de donde había salido.

Ya era algo tarde...ya pasaban de las doce de la noche, ya debía irse a dormir si no quería amanecer desvelado...pues mañana tenía, a primera hora de la mañana, un entrenamiento muy arduo...así que apagando la luz y poniéndose su pijama, se metió a la cama...dispuesto a descansar, y esperando el poder soñar, con la persona a la que más amaba...

-YAMATO-

Efectivamente, ya pasaba de la media noche...y en medio de un parque, debajo de un árbol frondoso, descansaba sentado un hombre de cabellos color plata...el cuál, tenía unas muy hermosas facciones...mismas que tallaban y delineaban toda su cara...mismas que estaban cubiertas por una máscara negra...la cuál, desde por abajo de su cuello, y hasta donde llegaba su nariz, le tapaba...únicamente pudiéndosele observar su ojo derecho...ya que, el ojo izquierdo, lo traía cubierto por su banda regulatoria ninja, la cuál, a modo de que le cruzara en forma de diagonal, se colocaba...

Estaba muy concentrado leyendo, quizás...“demasiado” concentrado en su lectura...la cuál, era de tipo “erótico”, y estaba precisamente en el capítulo más candente y pasional de todo el libro...sí...aquél que más le gustaba...mismo que ya se sabía y conocía de memoria...pero que, aún así, siempre le servía de “desfogue” cuando más lo necesitaba...pues, la noche anterior había tenido un sueño bastante...“intenso”...pues había soñado con “él”...sí...como si él lo “visitara”...sintiendo su presencia dentro de sus sueños, como si en verdad hubiera estado ahí presente, dentro de su recámara...había que decir que fue un sueño bastante vívido y pasional...de esos que llegaba a tener, de cuando en cuando, cuando más lo “necesitaba”...pues, Kakashi Hatake también era de carne...y su cuerpo tenía...ciertas “necesidades”...mismas que siempre trataba de “calmar” y “atender” yéndose a refugiar en sus candentes lecturas, cuando éstas, más se lo demandaban...pues, una vez en ellas, podía dejar volar su imaginación, hasta terminar por divagar entre miles de recuerdos, que tanto lo llenaban...

La verdad era que Kakashi se encontraba bastante...“deseoso”...no había mejor manera para describirlo, pues todo aquello que su cuerpo necesitaba y le pedía a gritos, le comenzaba a afectar...sintiendo cómo las ansias crecían en él...y sintiéndose más apesadumbrado que otras veces, de “no podérselo dar”...

Ya habían pasado tantos años...y el deseo lo consumía cada vez más...y, aunque él no se caracterizaba por estar pensando mucho en “eso”, era innegable no decir que sus deseos...y su urgencia de “necesidad carnal”, de tanto en tanto, sí lo llegaba a afectar...ahí era cuando corría a refugiarse en los capítulos más fuertes y cargados de erotismo de sus libros, tal y como hoy, le había llegado a pasar...

El desafortunado y pasional chico protagonista de esas historias, le hacía recordar mucho a alguien que él conoció bastante bien...haciendo que se enamorara al instante, y se hiciera adicto a ellas desde la primera vez que las hojeara...no solo era lo “explícito” y lo “fogoso”...sino que esas novelas también narraban una bella historia de amor, que a él le encantaba...y a veces, le gustaba imaginar que muchas de las cosas que sucedían entre sus páginas, en realidad, a él le pasaban...aunque...ahora que lo pensaba...eso lo hacía notar la vida tan solitaria y hueca que, en realidad, a veces llevaba...refugiándose en sus novelas para tratar de llenar ciertos vacíos emocionales que lo herían y lo lastimaban...pero no tenía de otra...ese chico de las novelas, y sus recuerdos, eran lo único que le quedaba...

Pues “él” ya no estaba...y jamás

lo volvería a ver, por más que lo extrañara...

Así que ahí estaba...leyendo sus novelas eróticas a altas horas de la noche, cosa que era bastante “inusual” en él...ya que, por lo regular, a esas horas ya se encontraba más que dormido, y metido en su cama...pero no esa noche...no después del sueño que la noche anterior lo aquejara...pues, después de él...se había sentido bastante “inquieto” durante todo el día, y sabía que no podría conciliar el sueño...así que había decido salir a dar un paseo para tratar de despejar su mente un poco, pero viendo que le era imposible hacerlo, se terminó por rendir ante el deseo...sentándose junto a ese árbol a dar una “pequeña hojeada” al capítulo que sabía, estaba más cargado de pasión, y aquél que más lo excitaba...

Solo que esa “pequeña hojeada”, en realidad ya se había convertido en algunas cuántas “horas” de intensa lectura, que no terminaban...

La realidad era que, gracias a la descripción tan gráfica y detallada que ahí se hacía, irremediablemente terminaba por adentrarse en sus memorias y por evocar...algunas “cosas”...eso, sin lugar a duda, era lo que más le encantaba...el llegar a ese punto culmine de placer, donde tantos y tantos momentos, recordaba...pues vaya que esos libros, varias de esas “memorias”, le gatillaban...provocando que volvieran a su mente y que las experimentara como si otra vez, éstas pasaran...haciendo que, mientras más lo leía, sus piernas, entre ellas, muy lenta y pausadamente, se frotaran...señal inequívoca de que, lo que estaba leyendo, en verdad le gustaba...estaba tan concentrado en su lectura, que ni siquiera había notado que alguien, un poco a la distancia, y escondido entre los arbustos, lo observaba...

Conforme avanzaba en la lectura, iba respirando de manera más profunda y pausada...mientras recordaba los apasionados besos que éste le daba...la forma en que lo tocaba...la sensación de su cuerpo frotándose contra el suyo...y de cómo las piernas, le separaba...todo esto, mientras veía las letras del libro cada vez menos nítidas, y menos claras...pues la mirada se le estaba comenzando a nublar por la gran excitación y el deseo que lo embargaba...tanto era así, que no se había dado cuenta de en qué momento dejó de prestarle atención a lo que leía, y en cuál, había ido a refugiarse en sus memorias...pero ahora solo sostenía el libro frente a su cara, sin leer absolutamente nada...solo viendo los manchones de tinta frente a su ojo mientras que, muy lenta y pausadamente, su mano hacia sus pantalones, llevaba...con la intención de tocarse y acariciarse por debajo de estos, mientras que a él, lo pensaba...era tanto el deseo que en esos momentos sentía...que había terminado por olvidarse por completo de dónde era que se encontraba...tan solo enfocándose en sus apreciados recuerdos...y en el enorme placer, que estos le generaban...

“Lo tienes que tocar así...” le había dicho, rodeando con su mano, la mano con la cual, él mismo se tocara...haciendo que cerrara muy fuertemente los ojos y echara su cabeza hacia atrás, al sentir ese contacto, mientras dejaba escapar un leve jadeo de su boca, de manera involuntaria “Aah...“, suspiraba...

-Aah...-jadeó también el Kakashi actual, al terminar de introducir su mano por debajo de sus pantalones, y tocar su cuerpo, de la manera en que deseaba...cerrando los ojos y mordiéndose un poco el labio inferior, por debajo de la máscara, mientras que un gran placer, rápidamente lo dominaba.

“Después...lo tienes que empezar a mover así...” le dijo empezando a mover su mano por sobre la suya, deslizándola muy lentamente sobre su cuerpo...y empezando un delicioso movimiento de vaivén...subiendo y bajando...de arriba hacia abajo...y de abajo hacia arriba...provocándole mil sensaciones al hacer esto, mientras que los ojos, fuertemente, apretaba...“¡Aah...!”, no había podido contener ese grito de placer que se le escapaba...

Empezó a mover su mano sobre él,

tal y como esa vez, él le “enseñara”....

“Aah...O-obito...” le había dicho en forma de un largo suspiro, mientras entreabría muy lentamente los ojos, encontrándolo hincado junto a él, mientras que, de una forma que no iba a ser capaz de olvidar nunca, éste lo miraba...

-Mm...-suspiró, recordando la mirada tan perdida que había visto en sus ojos, y el cómo éste entreabría ligeramente los labios mientras lo observaba con la mirada, por el deseo, completamente cargada...esa mirada tan intensa...que mucha veces lo penetraba...recordaba la forma en que respiraba...esa forma que tanto lo excitaba...-Aah...Obito...-dejó escapar en voz baja, permitiendo su mano avanzar por su extensión y comenzar a subir y bajar...notando su propia respiración más profunda...más lenta y pausada...era tan parecida a la de él...esa forma de respirar que tanto amaba...que poco a poco, fue dejando caer el libro de su mano, pues de pronto, su peso ya no lo aguantaba...cerrando los ojos completamente y desconectándose de todo...tan solo dejándose llevar por la gran excitación y el enorme placer, que todo eso, le provocaba...recordando el cómo lo poseía...esa forma de tocarlo...esa manera de ser, tan apasionada...recordaba lo que le hacía sentir...la forma en que le hablaba, el cómo lo miraba...el cómo lo agarraba...-Aah...-el cómo lo tocaba...cómo lo besaba...cómo lo tomaba...lo necesitaba...lo necesitaba tanto...tenía tantos deseos de él, que ya no lo soportaba....-Mm~...-lo quería tener...lo quería ver...lo quería sentir dentro de su piel...quería que lo llenara...lo necesitaba tanto en esos momentos que...

De pronto sintió el peso de una persona sobre su cuerpo, alguien lo había tirado contra el pasto, ocasionando que Kakashi reaccionara y sacara rápidamente su mano de dentro de sus pantalones y detuviera al instante lo que estaba haciendo; abriendo los ojos muy espantado, y mirando impactado hacia aquél sujeto...

Era Yamato...

-Aah...Kakashi senpai...sabía que usted lo quería...también tiene ganas...-le decía arrastrando las palabras, y con voz de borracho, mientras que un fuerte aliento alcohólico, todo el aire, inundaba...-yo sé que tiene ganas de estar con alguien...¡hic!.-le decía tratando de repegar su cuerpo contra el de él, como si de un animal en brama, se tratara.

-¿Q-qué? P-pero, ¿qué crees que haces?...¡quítate de encima, Tenzō!.-le dijo empujándolo con fuerza, ocasionando que el otro cayera hacia el lado contralateral, de donde él se encontraba.-¿Otra vez volviste a tomar?.-muy molesto le preguntaba...a la vez que rápidamente se ponía de pie, y su libro del suelo, levantaba...comenzando a guardárselo muy discretamente...pues, definitivamente, había sido muy mala “idea” eso de ponerse a leerlo ahí en el parque...ya que ahora se preguntaba, ¿qué tanto habría sido lo que Yamato, observara?...

Que dejara pasar un descuido como ese, olvidándose de dónde estaba y exponiéndose a que alguien lo mirara, tan solo le hacía ver lo “necesitado” que estaba...pues había sido un grave “error”...debió de haber esperado hasta que estuviera en su recámara...

-Aaah...Kakashi senpai...usted luce muy bien hoy...¡hic!.-le dijo Yamato poniéndose también de pie con dificultad, mientras se mareaba y se tambaleaba...pues sentía cómo todas las cosas de pronto le daban vueltas, y le giraban...-Déjese de esos tontos libros...si quiere hacer algo...¡hic! Aquí me tiene a mí...-le dijo mirándolo con gran morbo, mientras que hacia él, de manera tambaleante caminaba...-Yo quiero calmar sus ansias...-le decía extendiendo sus brazos con la intención de tomarlo por la cintura, y atraerlo hacia su cara...-¡Ah!.-cuando de pronto, volteó de golpe su rostro y se tambaleó hasta caer nuevamente al suelo; pues había recibido un muy fuerte golpe por parte de Kakashi, quien le había pegado una fuerte bofetada al ver la forma en la que éste lo miraba...le hablaba...y el cómo se le acercaba...viéndolo desde arriba con creciente enojo y desprecio, a la vez que le dedicaba una muy fría mirada.

-No sé qué te pasa, Tenzō...pero ésta es la última vez que de esa forma, me hablas. No pienso tolerarte más de tus faltas.-ciertamente, esta no era la primera vez que Yamato se ponía de manera “indispuesta” con Kakashi...pues no era la primera vez que, el verlo borracho, a éste le tocaba...pues ya habían habido numerosas ocasiones en el pasado en las que había ido a buscarlo en penoso estado de “ebriedad”, y luciendo bastante borracho...tratando de “insinuársele”...pero nunca había llegado a tanto...quizás y ahora era porque, el día de hoy, se veía incluso hasta más “borracho”...pero siempre era un hecho que, a la mañana siguiente, de manera invariable, Yamato no recordaba nada de lo que había dicho, o de lo que había ocurrido...y Kakashi prefería no sacar el tema a relucir, y mejor “jugar” al “desentendido”...pues él siempre había notado los sentimientos y las intenciones de Yamato para con él...pero al no ser correspondido, y para continuar con una “buena relación laboral y de amistad”, prefería evadirlo todo, y pasar del asunto...dejándolo en el olvido...

Además de que el ver al Capitán Yamato así, ocurría muy de cuando en cuando...tampoco era como que fuera a diario...pero lo que era un hecho, es que que esta vez, sí que se había pasado...

Yamato alzó un poco la vista, viéndolo desde el suelo, tan solo veía su hermosa silueta desdibujada y contrastando con la luz de la luna; esa imagen era tan excelsa...con sus cabellos de mechones color plata del mismo color que la luna...y siendo tan inalcanzable como ésta...misma que se veía refulgiendo por detrás suyo, de manera tan bella...mientras éste lo miraba de una manera que se veía tan gélida y tan severa...lo amaba...lo amaba tanto...pensaba, antes de romper a llorar sobre el suelo, de manera muy desconsolada e intensa...

-Aaaah...Kakashi senpai...perdóneme...soy un tonto, ¡soy un fiasco! No lo merezco...¡hic!.

Kakashi, bastante incómodo, desvió la mirada...

¿Cómo podía pasar de una cosa a otra en tan poco tiempo? Es decir, hace tan solo unos minutos, estaba completamente perdido y concentrado en su lectura y en sus deseos...y ahora, estaba mirando a Yamato llorar de manera muy ruidosa y desconsolada, tendido en el suelo. A pesar de sentirse enojado y molesto por lo que éste le había dicho y lo que había hecho, no pudo evitar sentir lástima y remordimiento por ser, en cierta forma, el “causante” de todo ello.

-Ya...Tenzō...levántate...-le dijo extendiéndole la mano para ayudarlo a levantarse. Realmente el estado en que éste lucía, era deplorable...

-Kakashi senpai...yo...yo lo quiero...¡hic!.-decía aún tirado sobre el suelo, con algunas lágrimas escurriéndole por sus ojos, mientras que miraba directamente hacia el firmamento.-Lo quiero tanto...y yo...¡soy un asco!...¡hic!.

-Tenzō...ya...ven, vamos, te llevo...-no tenía de otra...tendría que acompañarlo, “una vez más”, hasta dejarlo en su casa...ya que no podía dejarlo así, mientras estaba borracho, lloraba y decía toda esa sarta de bobadas...-Anda, vamos...toma mi mano...-se la volvió a ofrecer, pero Yamato no parecía querer escucharlo; tenía la mirada aún perdida en el cielo mientras más lágrimas silenciosas, le continuaban resbalando...

Kakashi suspiró resignado. Realmente le era algo bastante pesado y tedioso el tener que estar ayudando a Yamato cada que se ponía en “mal estado”...y el tener que estarlo llevando hasta su casa mientras que, toda la bola de sandeces que a veces le decía, tenía que ir soportando...pero tampoco podía ser tan insensible...no podía abandonarlo y dejarlo ahí tirado...ya que podía ser muy arriesgado para él, el dejarlo en tan vulnerable estado...

Viendo que no lo escuchaba, volvió a suspirar...y poniendo un gesto de molestia se acercó hasta donde éste estaba para ayudarlo...pero Yamato tenía que “cooperar”, ya que él solo no podría llevarlo “cargando”...puesto que éste, le era muy pesado...así que se agachó un poco sobre él, para intentar moverlo, pero sin obtener ningún resultado.

-Vamos, Tenzō...ya...levántate...-con trabajos y esfuerzos, le decía...pero Yamato estaba tumbado como piedra...haciendo que Kakashi rodara los ojos hacia arriba; cuando de pronto, sintió que éste lo tomaba de la cara, y hacia él, rápidamente lo atraía...tratando de enfocar su rostro mientras que, con los ojos muy empañados, lo veía...

-Aah, Kakashi senpai...usted...usted es realmente hermoso...-le dijo viéndolo con una mirada de lo más embelesada, provocando un notorio sonrojo por parte de Kakashi, quien llevó sus manos hacia las del otro, para retirarlas...

¿Cómo rayos podría hacer que se levantara? De pronto, se le ocurrió una idea. Quizás no fuera la mejor, la más ortodoxa, ni la que más le gustara...pero había que hacer algo, si no quería quedarse cuidando a Yamato ahí en el parque, hasta que la mañana llegara...

Así que se hincó sobre del pasto junto al cuerpo del otro, y le agachó un poco la cara...

-Tenzō...ven...vamos a tu casa...-le dijo junto al oído en secreto, tratando de usar un tono que, “otra cosa”, insinuara...provocando que Yamato por fin reaccionara y abriera los ojos de la sorpresa de lo que recién escuchara...

-¿A-a mi casa, senpai?...¡hic!.-le preguntó volteándolo a ver, aún tendido sobre del suelo, y con una dubitativa mirada...

-Sí...llévame a tu recámara...-le volvió a decir junto al oído, con el mismo tono de voz, provocando que, con tan solo éstas simples palabras, todo su cuerpo se excitara.

-¿E-está hablando en serio?...-dijo incorporándose un poco, apoyando su codo sobre el pasto y volteando a ver hacia Kakashi, tratando de enfocarlo lo mejor posible; pues quería verificar que, esta vez, de él sí se tratara...

Kakashi se sorprendió de que realmente estuviera dando resultado su “plan”; pues, de estar tumbado sobre el suelo como una piedra más, Yamato ya estaba dando señales de quererse y poderse levantar.

-¿Quieres llevarme o no?.-fue todo lo que le dijo.

-Ah...s-sí...sí...-dijo sintiendo de pronto una gran adrenalina correr por sus venas, mientras que, sobre del pasto, se sentaba...sintiendo cómo todo rápidamente le daba vueltas y le giraba...pues no podía creer que algo como eso, a él le pasara...pues...Kakashi...¿Kakashi realmente quería estar con él, en su casa?..¿era verdad lo que escuchaba?...-Voy...voy...ya voy...-le mencionaba, mientras que con grandes esfuerzos, se incorporaba.-¿N-no...no es ningún sueño?.-una vez de pie, le cuestionaba.-Esto no es obra de la bruja, ¿verdad?, ¡hic!.-dijo arrastrando las palabras y preguntándole a la “nada”.

Kakashi no entendía nada de lo que éste le hablaba, pues, ¿brujas?...sí...definitivamente había sido mucho lo que el Capitán Yamato, ésta vez tomara...

-Vamos...-le dijo, pasando una mano por la cintura del otro para sostenerlo, y dejando que Yamato se sostuviera pasando su brazo por sobre su cuello, comenzando a caminar hasta su casa. Era bastante difícil el llevarlo...pues el otro caminaba tambaleándose y a punto de caerse cada dos por tres, obligándolo a él a detenerse y sostenerlo para guiarlo; por no mencionar lo desagradable que era el tener que ir soportando aquél asqueante olor a licor, proveniente de Yamato.

-Aah...Kakashi senpai...¿esto...esto es real?.-preguntó, sonriendo como bobo.

-Avanza, Tenzō...-fue todo lo que le contestó, sintiendo la dificultad de llevar sobre sus hombros, casi todo el peso del otro.

-¿Usted me quiere, senpai?, ¡hic! Por eso se preocupa por mí, ¿verdad?.

-..............-seguía avanzando.

-¿Esta noche sí va a estar conmigo?, ¿me va a dejar hacerle lo que yo...?

-¡Ya cállate, Tenzō!.-le respondió molesto. Esa era una de las cosas que tanto le molestaban de los estados de ebriedad de Yamato...pues siempre terminaba por decirle cosas “inapropiadas” y “poco decentes” mientras lo ayudaba.

-Me gusta, senpai...me gusta...y mucho...¡hic!.

Kakashi no dijo nada, tan solo sentía su estómago revolverse del coraje de estar oyendo lo que éste le mencionaba...solo que esta vez, era aún peor que las veces pasadas...haciéndole más difícil el tener que soportarlo mientras que, con dificultad, avanzaban...

-Es usted tan hermoso...¿sabe qué es lo que me gusta de usted?...¡hic!.

-Ya, Tenzō, ¿sí? Guarda silencio...

-Me gusta su carácter, ¡hic! su temple...su inteligencia, y su cuerpo...

-...............-Kakashi no quería escuchar nada, pues no podía evitar que su cara se sonrojara de que, como esas, de manera tan directa le mencionaran...

-...y su cara...porque, aunque no la he visto completa, sé bien que usted es hermoso, y que debe lucir muy bella, ¡hic! Como todo lo demás en usted...-rió como idiota.-Me gusta tanto su cuerpo senpai...que tengo tantos deseos de...

Kakashi por fin vio la casa, lo cual era estupendo, porque ya no creía poder seguir aguantando más de las tonteras de las que Yamato hablaba...

-Llegamos Tenzō, ¿dónde están las llaves?.-con seriedad, le preguntaba.

-¿Eh?, ¿qué llaves?...

-¡Para entrar, Tenzō!, ¿qué más?.-le respondió éste, de manera molesta y muy exasperada.

-Ah...¿ya llegamos? Ya quiere pasar, ¿eh?...¡hic! Permítame abrir, senpai...¡hic!.-rebuscó en sus bolsillos y encontró la llave de la casa.-¿sabe qué otra cosa me gusta de usted?.-decía abriendo la puerta y dejando al otro pasar primero, mientras que él se recargaba sobre el pomo de la puerta para que no se resbalara.

-Pasa...-le dijo Kakashi jalándolo un poco de la ropa y obligándolo a entrar, pues, una vez dejándolo recostado en su cama, ya se podría marchar.-Vamos, subamos por los escalones...-le dijo mientras que, hasta las escaleras, lo arrastraba.

-Vaya, vaya...¡hic! Sí que tiene prisa, ¿eh, senpai?.-le dijo mirándolo de reojo, y con una muy perversa mirada...lo que provocó que Kakashi lo viera, y sus ojos, tan solo rodara...pues, menos mal que ya estaba a escasos minutos de dejarlo recostado, y por fin marcharse a su casa...-¿Por eso estaba haciendo lo que estaba haciendo en el parque, eh? También tiene ganas...-Kakashi se detuvo en automático, sintiendo cómo los colores se le subían de manera agresiva a todo el rostro y lo dejaban completamente rojo. Pues no solo había visto y “entendido” lo que había “intentado” hacer en el parque...sino que además, estaba esa forma de decirlo...“También tiene ganas” ...lo que lo hizo sentir mucha pena de sus propios deseos y necesidades, pues sabía que era cierto...tan solo esperaba que, como siempre en las borracheras de Yamato, éste no recordara nada de lo sucedido y visto, cuando despertara por la mañana.

Entraron a su recámara.

-Bien, Tenzō...llegamos. Aquí te quedas.-le dijo recostándolo sobre su cama.

-¿C-cómo que “aquí me quedo”?, ¿y usted, senpai?, ¿qué no se va a quedar aquí conmigo?...

-No esta noche, Tenzō...me tengo que ir.-le dijo dejándolo tendido sobre la cama mientras que, poco a poco, de él se apartaba.

-¿P-pero, por qué?...¡hic!.-le dijo tomándolo por el brazo y jalándolo de él, obligándolo a quedar sentado sobre su cama.-Si...si usted también quiere hacerlo...se le nota, senpai...permítame calmar esos deseos...-le dijo acercándose a él y poniendo su cara contra su cuello. Provocando que Kakashi se quedara inmóvil, al sentir que hacía esto.-No se vaya...¿sí? Quédese aquí esta noche...-le dijo contra su oído, con la voz cargada de excitación; mientras que Kakashi comenzaba a sentir, muy cerca de su piel, chocar su caliente respiración...-Permítame ser yo quien le quite esos deseos que tiene de sexo...-le susurró, mientras que Kakashi notaba lo fuerte que estaba latiendo su corazón...volteando a ver a Yamato a los ojos, después de eso...y encontrándose con su mirada...la cuál, estaba cargada de deseo, “Pero no es la de él...” con tristeza, pensó...sintiendo su corazón apretarse muy fuertemente contra su pecho; a la vez que iba bajando la mirada, y sentía, de llorar, unos inmensos deseos...-Déjeme hacerlo mío...-Yamato le pidió, alzando un poco su cara, para que volteara a verlo a los ojos de nuevo...-Verá...verá que nada de lo que siente al leer esos libros se compara...-Y era verdad...desde que él no estaba, no había vuelto a sentir de aquella manera...no se había vuelto a ilusionar de esa forma...a enamorar...a emocionar...a excitar...no había vuelto a tocar a nadie, a besar a nadie...a entregarse a alguien...y no importaba lo mucho que leyera y releyera esos libros, o lo mucho que rememorara esas veces que estuvo con él, tratando de evocar aquella sensación...nada...nada se comparaba a sentir sus besos sobre su piel, su tacto...sus caricias...su cuerpo...nadie tenía esa forma de ser...nadie lo hacía sonreír...ser feliz...reír...nadie lo llenaba y lo complementaba tanto como lo hacía él...sí...definitivamente, nada había vuelto a ser lo mismo, desde que éste se fue...-Senpai...-le dijo Yamato acariciando su mejilla.-permítame hacerlo sentir...-Kakashi agachó de nuevo la vista.-míreme, senpai...le juro...le juro que no se va a arrepentir...tan solo, tan solo necesito que me dé la oportunidad de demostrarle cuánto amor y placer le puedo dar...-continuó bajando su mano por su mejilla en forma de caricia...tal vez...tal vez y Yamato tuviera razón...¿y si lo que necesitaba era darse la “oportunidad”? Alzó un poco la vista, viendo cómo Yamato se acercaba poco a poco hacia él, en busca de sus labios...observando sus ojos y viendo el deseo que, en ellos, había reflejado...Yamato lo deseaba...de eso no habían dudas, pero...por más que esa mirada reflejara deseo...no era tan intenso y tan pasional como el de él...y lo más importante...no era la mirada de él...así que, una vez Yamato estuvo a escasos milímetros de llegar a besar sus labios por sobre su máscara, éste volteó el rostro y le apartó su cara.

-Lo siento, Tenzō, pero no puedo. Me voy.-dijo poniéndose de pie y comenzando a caminar hacia la salida de la recámara, con Yamato corriendo tras de él, y levantándose a todas prisas de la cama; cosa que, por lo borracho que estaba, Kakashi no se esperó que pasara...pero sorprendiéndose al sentir cómo éste, de pronto lo aprisionaba contra la pared que estaba junto a la puerta, tomándolo por su cintura y apretando su cuerpo contra su trasero y espalda; sintiendo, en automático, lo duro que el miembro de Yamato, ya estaba...

-Ah...¿q-qué...pero qué crees que haces, Tenzō?, ¡s-suéltame!.-en el acto, gritaba.

-Aaah...senpai...-le dijo repegando más su cuerpo contra el del otro, mientras que del aroma de su cabello, inhalaba...-también lo quiere...no lo niegue...entréguese a sus deseos...-le dijo junto al oído, con toda la excitación en la voz, plagada...-Su cuerpo lo pide...no puede negarle a su cuerpo lo que éste necesita...-le dijo repegando más su miembro contra su trasero, sintiendo un placer inmediato, al hacer esto...pues estaba en las nubes...ya no estando muy seguro de que eso fuera la realidad...más bien, parecía ser salido de un sueño...-Aah...ahh...s-senpai...-pegado junto a su oído, suspiraba...ya que Kakashi se había quedado inmóvil, con el corazón latiéndole a mil por hora, mientras sentía cómo el otro, su miembro contra su trasero, con fuerza repegaba...-Aaaah...senpai...¿sabe otra cosa que me gusta mucho de usted?.-el otro le preguntaba...comenzando a moverse contra él, y simulando lentas embestidas contra la ropa que portaba...sintiendo el enorme placer que, el hacer todo eso, a su miembro le generaba...quien podía sentir éste sumamente húmedo y a punto de reventar de la excitación que lo embargaba...comenzando a restregarse cada vez un poco más fuerte, y más profundo, en el trasero del que inmovilizara...-Su sharingan...-le dijo con la voz cargada de deseo, mientras que, pegado a su oído, de manera muy caliente le susurraba...-me encanta cómo le queda el color rojo de ese ojo, e incluso la cicatriz que lo acompaña...lo hace ver...tan increíblemente sexy...

Esto quebró algo dentro de la mente de Kakashi, quien, al sentir el contacto de Yamato sobre su cuerpo, se había dejado perder momentáneamente en la extasiante y desfogante sensación de “disociar”...lo que quería decir, que se desconectaba poco a poco de la realidad...comenzando a “revivir” en su mente algunos de sus placenteros recuerdos...y comenzando, de esta forma, a “dejarse llevar”...pero que, al escuchar todo esto, de pronto salió de sus pensamientos, reaccionando, y volviendo de golpe a la realidad...dándose cuenta de lo que estaba haciendo...y lo más importante...de “con quién” estaba, en verdad...

- OBITO-

-¡¡CÁLLATE!!, ¡¡NO, QUÍTATE!!.-gritó de pronto, terminando por aventar al otro al suelo y saliendo corriendo disparado de ahí...sintiéndose muy...pero muy mal por lo que había estado a punto de hacer (y lo que había estado a punto de pasar). No paró de correr hasta llegar a la unidad habitacional donde vivía, subiendo así los escalones que daban hasta su recámara, y haciéndolo a toda prisa...para, una vez dentro, ir hasta su cama y romper a llorar de manera muy desconsolada...

Pues no podía...no podía sacarlo de su mente...ni de su corazón...ni de nada...no importaba cuánto tiempo pasara...no podía serle “infiel”...no podía “traicionarlo”...no podía estar con otra persona...no podía “evadirse” de su realidad y “entregarse” a alguien más, tan solo porque, “sus necesidades” se lo demandaban...no podía evadirse de sus sentimientos, ni “satisfacerse” completamente, por el simple hecho de que, a él, era al único al que amaba...pues, él era suyo...y sabía que le pertenecía...y así sería por siempre, aunque éste ya no estara...

Se sentía sucio...en esos momentos sus “deseos carnales” tan solo le asqueaban...terminando por tomar el libro que, en su bolsillo, siempre llevaba...abrazándolo y apretándolo muy fuertemente contra su pecho, como si de “él”, se tratara...todo esto, mientras que no dejaba de sollozar amargamente y de manera muy acongojada...sintiendo cómo el aire le faltaba por la tremenda carrera que había dado, y por lo mucho que lloraba...

Pues lo extrañaba...y deseaba tanto verlo...que daría todo por ser capaz de hacerlo y estar con él una vez más, y que nada de lo sucedido, realmente pasara...

-Aunque solo fuera una más...una vez más...-dijo a modo de suspiro contra su libro, llenándolo de sus lágrimas; era verdad...“su sharingan”...de pronto pensaba...levantándose a toda de prisa de la cama y yendo a verse al espejo del baño; prendiendo así la luz, mientras que el chaleco protector y la banda regulatoria ninja, de la cabeza, a todas prisas se quitaba...abriendo así su ojo izquierdo y observándolo detenidamente frente al espejo, mientras que, de ambos ojos, no dejaban de escurrirle numerosas y cristalinas lágrimas...sintiéndose fascinado, y a la vez, hipnotizado por ese ojo...pues era todo lo que de él, le quedaba...pensando que, al ver su propia mirada a través de ese espejo, y ver directamente hacia ese ojo...era como si, de alguna forma, a él lo mirara...

-Te amo...te amo, Obito...-dijo llevando su mano izquierda hacia su ojo y cubriéndolo con ella, empezando a bajarla pausadamente...como si de una lenta caricia, se tratara...así fue avanzando otra vez hacia su habitación, no pudiendo contenerse más, y rompiendo otra vez a llorar...dejándose caer al suelo...pues, no podía...no podía más...ya no lo soportaba...lo extrañaba...y lo amaba tanto...que no importaban los años que pasaran...no lo olvidaba...su presencia seguía ahí presente, en su día a día, como si no lo dejara...como si fuera una sombra implacable que lo persiguiera a donde quiera que fuera, y donde quiera que estaba...como si lo hubiera marcado para siempre con un sello permanente de “propiedad”, que nadie le quitaba...pues, cada célula...cada centímetro de piel...cada parte de su cuerpo tenía escrito su nombre en tinta invisible...tinta que le había inoculado al marcarlo con sus dientes...con sus dedos...con sus besos...con sus caricias...con su saliva...dándose cuenta de que, no solo era el “deseo carnal”...era el “amor”...no solo necesitaba estar “con alguien”...lo que necesitaba, era estar “con él”...y no necesitaba tener “sexo”...lo que necesitaba, era “hacer el amor” con él...

-Hacer el amor...el amor, Obito...-seguía sollozando en el suelo, tomando de nuevo su libro entre sus manos y abriéndolo...apretándolo fuertemente contra su pecho mientras lloraba amargamente, comenzando a arrancar, sin querer, algunas hojas en el proceso. Pues nada...nada le era suficiente...con nada se calmaba ese deseo...ya eran muchos años...ya estaba cansado de tener que leer y releer esos libros, refugiándose en su lectura erótica y viviendo a través de sus páginas...imaginándose que a él le pasaban todas aquellas cosas, que ahí se narraban...ya estaba harto de pensar en Obito cada que los leía, proyectándolo en su gran parecido con un simple personaje que no existía...ya estaba hastiado de tener que llevar esa vida que sentía tan hueca y tan vacía...ya estaba enfermo de repasar y recrear en su mente todas aquellas veces que estuvo a su lado, y en las cuáles, el placer lo envolvía...pues sentía que, con su ausencia, poco a poco, se enloquecía...cada vez el leer esos libros le era menos suficiente...cada vez el “recordar”, le bastaba menos...cada vez, el tocarse, lo dejaba más insatisfecho...

Ese sueño de ayer...había sido tan extasiante...tal vez y sí estaba enloqueciendo, pero habían veces en las que podía jurar sentir su presencia en medio de sus sueños...como si...como si de alguna forma, éste lo visitara mientras estaba durmiendo...y como si de algún modo, su corazón lo reconociera, cuando esto estaba sucediendo...había que decir que, cuando eso llegaba a pasar...esos eran los sueños más eróticos y los más placenteros...haciendo que, a la mañana siguiente, amaneciera sintiendo muchos deseos...

-Aah...Obito...-se acomodó mejor contra el suelo de su habitación, recordando otra vez ese sueño tan vívido que había tenido la noche anterior...y sintiendo, otra vez, crecer en él, más y más la excitación...sintiendo cómo ésta lo recorría, y cómo iba invadiendo todo su ser, hasta ir anulando potencialmente, toda su razón...comenzando a llevar su mano izquierda, hacia su abdomen...y metiendo ésta por debajo de la camisa negra y holgada, y de la red negra, que siempre llevaba de “protección”...mientras iba llevando su mano derecha hasta sus pantalones...y colando ésta por debajo de ellos, mientras dirigía su mano, para acariciarse por debajo de su ropa interior...-Aah~...-prolongadamente suspiró, a la vez que comenzaba a mover su mano por sobre su intimidad, y a remover su cuerpo contra el suelo...realmente estaba muy excitado, ya no podía más...necesitaba hacerlo...necesitaba acabar con ese deseo que tanto lo venía consumiendo...-Ahh...mm~...-gemía mientras se tocaba, cerrando los ojos y dejándose llevar por aquella potente sensación...sintiendo cómo ésta iba invadiendo de a poco su cuerpo...mientras que, poco a poco, iba sintiendo una gran liberación...-te amo...te amo, mi amor...-movía su mano cada vez más fuerte conforme el placer aumentaba...-aah...ahh...-gemía y se retorcía agitadamente contra el suelo, sintiendo el placer recorrerlo en forma de una deliciosa descarga...cuando, de pronto, lo sintió...alguien lo observaba...posando una intensa mirada sobre él, y provocando que se detuviera y se quedara inmóvil casi al instante, sin querer abrir los ojos, y concentrándose únicamente en “reconocer” esa presencia...pues, era...era de nuevo esa mirada...la misma de siempre...la que a veces llegaba a sentir que lo observaba cuando estaba “solo” en su casa...pues, y si era...¿y si era él?...¿y si fuera “él”, de quién todo eso, se tratara? Tal vez y ayer lo “visitara”...y tal vez y por eso, también ayer lo “soñara”...¿podría ser?...¿y si era esto lo que pasaba?...¿y si fuera eso lo que sentía en medio de sus sueños?...¿y si era él, el que por las noches lo “visitaba”, metiéndose dentro de su recámara?. Sí...si se ponía a meditarlo, sí era, pues, se sentía igual que esa presencia que ahora lo observaba...la cual, a pesar de ser un tanto inquietante, nunca lo espantaba...antes había pensado que se trataba de su papá que venía a verlo y a cuidarlo, pero ahora ya no estaba tan seguro; pues, y si...¿y si era “Obito”, de quien se trataba?. Esa idea lo hizo sonreír; quizás y ya estaba desvariando más de lo debido y se estaba terminando por volver loco, adentrándose hasta llegar a terrenos “prohibidos”...pero en verdad...esa idea, a él le agradaba...(por muy absurda e ilógica que ésta sonara)...así que, aún tirado sobre el suelo, con la camisa desacomodada y levantada, dejando asomar parte de su nívea y tersa piel; con una mano dentro de sus pantalones y la otra metida debajo de su camisa negra y holgada...sin querer abrir los ojos, y sintiendo cómo esa intensa mirada desde arriba, aún lo observaba...continuó con lo que hacía momentos previos a que ésta, llegara...llevando lentamente su mano por debajo de su playera, y acariciando lentamente y con suavidad, su piel en el trayecto...llevándola hasta su máscara para bajarla...sintiendo cómo esa mirada, se hacía cada vez más y más intensa...conforme a todo lo que él, realizaba...respondiendo y reaccionando a todo lo que, delante de ella, él ejecutaba...sintiendo como si lo penetrara...tal vez...tal vez y sí se estuviera volviendo un poco loco, pues esa era la misma sensación que sentía, cuando él lo observaba...sí...ahora la reconocía...esa...esa era su intensa mirada...-Aaah...O-obito~...-dijo terminando de bajar su máscara y mordiendo el dorso de su mano con sus dientes; mientras que, con el movimiento de sus caderas contra el piso, y el de su otra mano debajo de sus pantalones, continuaba...-mm~...aah~...-se retorcía del placer pensando en que realmente era Obito el que lo observaba...sí...definitivamente el pensar en eso, de gran manera lo excitaba...pues le gustaba imaginar que éste estaba ahí, y que para él se “masturbaba”...-Ah...ah~...-sentía esa presencia comiéndoselo con la mirada, y a él...a él, todo eso le encantaba...pues le fascinaba el sentir cómo con ésta, de manera muy hambrienta e intensa, lo devoraba...estremeciéndose con gran placer, y moviéndose aún más para él...-Ahh...-más para su disfrute...-Ah~...-más para su deleite...-Mm~...-más para su placer...-Aah~...-más para su “goce” secreto...-Mgh~...-más para su “estimulación”...-Ahhh~...-y todo esto, de él...mordía más fuertemente su mano, moviendo su cuerpo con deseo...repegándolo y retorciéndose con fuerza sobre el suelo...tenía tantas ansias de él...que no quería abrir los ojos...no...no quería hacerlo...no quería que todo eso terminara...quería seguir fantaseando...quería seguir jugando...quería seguir imaginando que Obito estaba ahí, y que era él, el que lo estaba observando...-Aah, te necesito...te extraño tanto~...-le decía entre gemidos de excitación, sintiendo demasiado placer al tocarse de esa manera...comenzando a mover, sobre del suelo, su cuerpo de arriba hacia abajo...como si hubiera alguien invisible encima suyo, que lo estuviera penetrando...-hazme tuyo...necesito que me poseaaas~...-su mano subía y bajaba más y más rápido...tocándose con más fuerza, manteniendo las piernas separadas y flexionadas contra el suelo, removiendo su cabeza contra el piso y despeinando en el proceso, su plateado cabello...-mm...aah...ahh...-se sentía llegar, llevando su mano libre de nuevo hacia su cuerpo...subiendo un poco más su playera y acariciando su abdomen, su cintura y sus caderas, en el trayecto.-aah...ahhhh...O-obito...-de pronto gritó un poco más fuerte, tensándose completamente, y abriendo la boca ligeramente...a la vez que iba apretando las piernas y dejaba escapar varios de su delicados gemidos...teniendo que morderse un poco el labio inferior, para que estos fueran un tanto reprimidos...terminando por escurrir así, hasta la más mínima y última gota del placer producido...señal de que, el mayor de los éxtasis, ya había sido alcanzado, y ya había concluido...-Aah~...ah~...-aún suspiraba...pues el orgasmo había sido tan fuerte, que hasta un poco de sudor por la frente, aún le quedaba. Realmente necesitaba liberarse, tenía meses que no se masturbaba...sintiendo cómo si un gran peso de encima, de pronto se quitara...notando sus músculos ya más relajados, y menos tensos...a la vez que todo, le pesaba menos. Sacando lentamente su mano mojada de dentro de su pantalón y dejando caer sus piernas, quedando completamente tendido sobre el suelo...mientras respiraba con la dificultad y la agitación, que le había provocado hacer todo aquello. Esa presencia, aún no se iba...la podía percibir aún en la habitación mirándolo desde arriba...esa clase de mirada que era tan intensa y tan distintiva...era tal, y como lo había sido la de él...pues nunca había vuelto a ver, ni a sentir una así, en su vida...ni a sentir nada parecido a lo que él le hacía sentir cuando lo tocaba, cuando lo besaba, cuando lo penetraba...cuando lo poseía...-Aah...te amo...te amo, Obito...-dijo esbozando una bella sonrisa, pensando que, si realmente era Obito quien estaba ahí, quería que lo supiera...aunque, sintió bastante miedo cuando terminó de decirlo, pues la mirada que sentía puesta sobre él, de pronto había cambiado...notando un descenso brusco en la temperatura del ambiente y sintiendo como si un escalofrío intenso, de pronto lo recorriera...lo que hizo que su sonrisa, poco a poco, se desvaneciera...y percibiendo cómo, de un segundo a otro, tanto esa mirada, como esa presencia, desaparecían...haciendo que él abriera muy lentamente los ojos, encontrándose con la habitación...completamente vacía...

-¿De dónde vienes? Has estado saliendo mucho durante esta noche...-en forma de “reclamo”, le preguntaba la parte negra de un ser, entre humano y planta, al ver que llegaba.-¿A...a dónde vas?...-la parte blanca, con expresión de “duda” y de “consternación”, también le cuestionaba...tan solo para ver cómo éste caminaba a toda prisa hacia su “habitación”, los pasaba de largo, y los ignoraba...

-Ahora no molestes, Zetsu. Y ni se te ocurra entrar.-fue todo lo que les dijo, caminando todo el tiempo por delante de ellos, mientras entraba a una mazmorra; y la puerta, tras de sí, de golpe cerraba...

Inmediatamente después de cerrar, se quitó la máscara de espiral color naranja y la capa de Akatsuki, dejándolas caer al frío suelo, y se comenzó a bajar el pantalón a toda prisa, sintiendo cómo las ansias lo apremiaban y lo consumían...sentándose así, en el borde de la cama, y con su palpitante y erecto miembro en su mano; estaba tan excitado, que lo sentía explotar...mismo que era evidente al ver la cantidad de pre-semen y lo empapado que estaba ya...así que cerró los ojos y lo comenzó a jalar...haciéndolo fuertemente...rodeándolo con su mano, y moviéndola muy velozmente...mientras trataba de acallar sus fuertes jadeos de placer, mordiéndose la otra mano con los dientes...con tan solo pasar su mano tres veces, fue suficiente...empezó a eyacular descargando una abundante cantidad de espeso y caliente semen...el cuál, salía escurriendo con fuerza, e iba bajando en forma de grandes chorros sobre su mano...siendo tan abundante, que incluso sus piernas, parte de su cama y de su pantalón, se terminaron empapando...mientras que él abría la boca tratando de liberar un fuerte grito que quedó mudo al morderse con fuerza en el dorso de la mano...sintiendo cómo su cuerpo se seguía liberando...contrayéndose de intenso placer, con cada fuerte descarga, que su miembro estaba dando...

Había sido tanta su prisa, que ni tiempo de quitarse los guantes le había dado...dejando uno muy empapado de su semen, y el otro, con las profundas marcas de los dientes, que le había enterrado...

-Aaah...-fue todo lo que pudo decir, una vez que hubo terminado...en una especie de largo suspiro, antes de echar su cuerpo hacia atrás, y quedar, sobre la cama, completamente recostado...respirando con gran agitación por todo el placer que, el hacer todo aquello, le había generado...y viendo hacia el techo húmedo de piedra, con los ojos completamente nublados...

Y es que...lo que acababa de ver hacía tan solo unos minutos...debía de ser una de las imágenes más sensuales, excitantes y estimulantes que, en su vida, jamás se hubiera imaginado...

Había estado yendo a buscar a Kakashi, pues se le había hecho en exceso extraño que lo fuera a buscar de madrugada, a la misma hora que siempre, y no lo encontrara en su cuarto...pues, ¿dónde podría estar? Lo había buscado ya tres veces en lo que llevaban de la noche; pero las mismas tres veces, había encontrado su habitación completamente vacía, y no lo hallaba por ningún lado...ahora bien, sabía que él no acostumbraba a llegar tarde...ni mucho menos, a estarse desvelando...así que, comenzaba a sospechar que, tal vez, y a alguna lejana “misión”, lo hubieran mandado...lo cuál sería una verdadera lástima...ya que se moría de ganas por poder volver a repetir lo que, la noche anterior, había pasado...

Había que decir que era un hecho que cada vez tenía mayor “urgencia”...y por eso la “frecuencia” de tener que “hacerlo”, de un tiempo para acá, se había incrementado...y eso, en realidad, ya bastantes “problemas” le había causado...pues su cuerpo a cada rato le exigía el tener que “desahogarse”, ya que, a cada instante, lo sentía demasiado “cargado”...y la única manera de poder realizarlo era satisfaciendo esa demandante necesidad que tenía de masturbarse mientras que, a Kakashi, estaba mirando...el único problema era que, de un tiempo para acá, deseaba repetirlo casi a diario...haciéndose, quizás demasiado evidente el hecho de que, últimamente, se sentía en exceso excitado...cada vez pudiendo concentrarse menos en las cosas que, se “supone”, debía de hacer y de “atender” durante el día; y solo esperando a que cayera la noche, para ir a visitarlo...mirando constantemente hacia el reloj y volviéndosele esto una obsesión que, no representaría mayor “problema”, si no fuera porque, varios, ya lo habían “notado”...por no mencionar lo molesto que era tener a Zetsu a un lado...quién, cada que podía, lo estaba “interrogando”...

Así que, atendiendo una vez más a esa urgencia y necesidad de su cuerpo, quiso pasar por una última vez esa noche, para “cerciorarse” de que, en efecto, éste estuviera en una misión, y no en su cuarto...y fue ahí que lo había encontrado...viéndolo recostado sobre el piso de su habitación, con sus hermosos cabellos de color plata bellamente esparcidos por sobre el suelo, con las piernas abiertas y flexionadas sobre el piso, y con los ojos fuertemente cerrados...así como con la suelta y holgada playera negra un tanto levantada...mientras que, un poco de su deliciosa y delicada piel, se terminaba mostrando...teniendo una mano por debajo de ésta, mientras que la otra, por debajo de sus pantalones, la había llevado...pues, era un hecho...todo parecía indicar, que...que Kakashi....Kakashi, se estaba masturbando...escuchando con toda la claridad del mundo sus dulces y sutiles gemidos mientras que entreabría su sensual boca, y se mordía sus apetecibles labios...había fantaseado tantas veces con esos gemidos...y soñado tanto con poder volver a escucharlos...que, esa vista, había sido, sin dudas, mucho más de lo que, incluso él, se había imaginado...provocando que su miembro se endureciera casi al instante, y se le pusiera duro como piedra...logrando que su juicio se nublara y se aboliera a tal grado que, a pesar de saber el riesgo que corría quedándose ahí de pie, sabiendo que Kakashi en cualquier momento podría abrir los ojos y encontrarlo frente a él...no se había podido mover...su cuerpo se había quedado inmóvil...prefiriendo “arriesgarse” a ser visto, a tener que apartar su mirada de él...recordando esa magnífica y suculenta vista...nunca en su vida había tenido que hacer uso de su máximo auto-control y dominio, como lo había tenido que hacer esa noche...pues, el ver a Kakashi de esa forma...luciendo tan necesitado...y tocándose de esa manera...había sido la más excitante y estimulante “invitación” al placer...extinguiendo de golpe todo su raciocinio y poniendo en jaque todas sus neuronas, tentándolo enormemente a subírsele encima y, ahí mismo, abusar de él...

Habían sido tantos sus deseos de hacerlo...que controlarse, le había sido casi imposible...estando a punto de echar todo su trabajo y esfuerzo a la basura...pues, de haberlo hecho, sin dudas, lo hubiera echado todo a perder...

Llevaba controlándose dieciséis largos años...y por unos cuantos minutos de intenso y desfogante placer, había estado a punto de arruinar todo ese tiempo de espera...no...no podía dar crédito a que, algo como eso, a él le sucediera...no...no a él...no ahora...no de esa manera...se recriminaba, recordando de pronto sus sensuales gemidos, mientras que le pedía que lo poseyera...no...continuaba reprochándose, llevando una mano hacia su frente, pues, no cabían dudas de que Kakashi lo obsesionaba...sintiendo tantos deseos de hacerlo suyo, y de poseerlo sobre su cama...rememorando así, esas imágenes de Kakashi tirado sobre el piso de su recámara...retorciéndose de placer, mientras que, para él, se masturbaba...pues era evidente que pensaba en él mientras se tocaba...siendo muy claro, que estaba muy necesitado...y esto...esto, a él le encantaba...

Por otra parte, no entendía porqué durante todo ese tiempo, no había abierto los ojos...aunque eso no quería decir que se “quejara”...pues, a pesar de que en un inicio cuando llegó, notó cómo éste se había quedado quieto y se detenía, pareciendo como si de alguna manera hubiera sentido su presencia dentro de su recámara...y estuviera dudando entre si abrir los ojos, o no hacerlo, y mejor continuar con lo que realizaba...optando mejor por lo segundo...y continuando con lo que hacía momentos previos, a que él llegara...logrando que pareciera como si hubiera estado masturbándose para él, con toda la intención de hacerlo para su pleno y total disfrute, y para la satisfacción de su mirada...no...no cabían dudas de que Kakashi era toda una belleza y un manjar...un manjar exquisito que pedía a gritos que lo devoraran...que le exigía que, fuerte y rudo, lo penetrara...que le demandaba que, de manera salvaje y sin delicadeza, lo tratara...que quería que lo besara...que lo mordiera...que lo probara...ahhh...era tanto lo que lo excitaba...que sentía cómo se le hacía agua la boca, llenándosele de la saliva que deseaba que el otro, se tragara...y cómo su cuerpo ardía en deseos por sentirse y satisfacerse en su interior...necesitando escurrirse dentro de él y llenarlo de su esencia...no podía seguir desperdiciando más de sus fluidos corporales, en su mano y en su ropa...cuando podía hacerlo dentro de su boca, y en la profundidad de sus entrañas...quería dejarlo tan lleno de su semen...que lo terminara escurriendo por sus piernas, y que por éstas, le bajara...necesitaba que, hasta la última gota de su semilla, en su interior se depositara...lentamente, suspiraba...llevando su mano desde su frente hasta su boca...pues, era un hecho...ya no lo soportaba...tenía que hacerlo suyo...su cuerpo de manera imperiosa, se lo demandaba...sí...lo sentía por el repentino cambio en los planes de Madara...pero era un hecho: ya no lo aguantaba...no, ya no había vuelta atrás...no después de haber visto y escuchado a Kakashi de esa forma...ahora no le quedaban dudas de lo que éste necesitaba...necesitaba de él...necesitaba de aquello que solo su único dueño y poseedor, le podía dar...mismo que él también necesitaba...ya que se moría de ganas por poderse desfogar...y si eso era lo que Kakashi pedía...con gusto, él no se lo pensaba “negar”...