No Una Simple Amistad

Summary

Nos encontramos en Canterlot, donde unas chicas están próximas a reencontrarse y comenzar a recordar una amistad muy linda pero algo más empieza a surgir, algo que ellas no habían sentido antes, "amor" y no cualquier amor o cariño, se estaban enamorando. Descubre cómo estás chicas tendrán que pasar por algunos obstáculos y situaciones para descubrir que lo que estaban sintiendo iba más allá y "No una simple amistad" como creían.

Status
Ongoing
Chapters
16
Rating
n/a
Age Rating
16+

Lo importante es el ahora.

Un día como cualquier otro por las calles de Canterlot, estaba caminando una chica, su cabello es rosa pálido y tiene unos hermosos ojos de una tonalidad cian, se estaba tomando un día de descanso de su trabajo en el refugio de animales, en ese momento estaba terminando una llamada con su hermano menor Zephyr que le estaba avisando que en la noche pasaría a cenar a su casa porque necesitaba descansar, después de todo según él, no era nada fácil ser un terapeuta pero mientras llegaba la hora del encuentro con su hermano, ese día la joven se iba a encontrar con sus amigas más queridas y cercanas, las mismas que ya llevaba conociendo por años.

Después de caminar unos minutos más llegó a un lugar muy popular de nombre “Sugar Cube Corner”, apenas al entrar vio a una chica de ojos azules y cabello color morado hablando de forma muy dramática con otra chica que tenía unos anteojos negros de borde grueso, unos ojos morados con su cabello azul oscuro con un mechón morado y otro rosado en una coleta alta, ella se veía muy fastidiada por la actitud de la otra, la de cabello rosa pálido entonces se acercó a ellas.

— Hola Rarity — dijo la amante de los animales interrumpiendo los dramas de la chica de ojos azules.

— Fluttershy, querida. Menos mal llegas, no sabes el día que he tenido — comentó la mencionada aun dramatizando un poco.

— Sí, Fluttershy, menos mal que llegaste porque ya estaba a punto de tirarle mi malteada a Rarity para que se callara — dijo ahora la de anteojos acomodándose los mismos.

Rarity llevó una mano a su pecho y abrió la boca ligeramente aparentando estar ofendida — Eso me dolió... Pensé que te preocupabas por mí —

— Cierto Twilight, no seas mala con Rarity, si ella dice que tuvo un día difícil, tal vez sí lo fue... — dijo Fluttershy en un tono de voz tranquilo y bajo mirando a la mencionada.

— Sabes que a veces exagera — dijo la de cabellera azul oscuro encogiéndose de hombros en forma de excusa por su falta de preocupación ante los dramas de su amiga.

— Sí, pero esta vez es verdad, este día fue horrible... ¡Horriiiiibleeeeeee! — exclamó Rarity alargando la última palabra y sin dejar sus aires dramáticos llevando una mano hasta su frente.

— A ver, Rarity. Cuéntame, veré si te puedo ayudar o dar un consejo — dijo Fluttershy de forma comprensiva.

— Bueno, todo empezó esta mañana en la boutique, el problema fue que no me llegó un encargo de telas que pedí para esta semana, así que no tengo la menor idea de cómo terminaré un encargo de unos vestidos que me pidieron para esta semana — la modista frunció el ceño ligeramente — Y luego está Sweetie Belle... —

— ¿Qué sucede con ella? — preguntó con curiosidad la amante de los animales.

— Esa niña está tan insoportable desde que... Bueno desde que creció, ahora es una adolescente sin control y cree que puede hacer lo que se le dé en gana — respondió con desaires.

— No sé porque me recuerda a alguien — comentó Twilight mirando fijamente a la diseñadora.

— ¿Qué? Yo no era tan así — se cruzó de brazos indignada — ¿O sí? —

La de gafas se cruzó de brazos mientras asentía levemente y la de cabellera rosa solo miró hacia otro lado mientras rascaba su nuca lentamente algo nerviosa, por lo que la modista colocó una mano en su pecho y abrió la boca nuevamente actuando ofendida.

— No te hagas Rarity, tú sabes que a veces eras insoportable — dijo Twilight y pensó — Y en ocasiones lo sigues siendo

— Independientemente de eso, esta niña está mucho peor y más ahora que se mudó conmigo porque no quería seguir en casa de nuestros padres bajo sus reglas, así que yo no la puedo controlar, prácticamente hace lo que quiere — se quejó la modista levantando la voz y atrayendo la atención de algunos de los presentes.

— Pues tienes que comenzar a ser más estricta con ella — dijo la de anteojos dando la solución más simple.

— Lo he intentado, pero se molesta mucho, me ha dicho cosas como que no soy mamá, ni tampoco su jefa — suspiró cansada recordando la última discusión que habían tenido.

— Bueno... — comenzó a hablar Fluttershy — Con respecto a tu problema en el trabajo... — la amante de los animales colocó una mano en el hombro de la modista para llamar su atención — Yo creo que deberías hablar con tus clientes y explicarles que no terminarás los pedidos por una situación que se sale completamente de tus manos, no es tu culpa que las telas no te hayan llegado — sonrío levemente — Y con respecto a Sweetie, creo que solo te puedo decir que tengas paciencia, no sabría qué otra cosa decirte —

— Tú tienes que saber algo, Zephyr a veces se comporta como un niño, dime cómo lo soportas o controlas — pidió Rarity.

-— Zephyr sí es un poco inmaduro en muchas ocasiones además de traer uno que otro problema, pero es mi hermano y aunque en más de una ocasión ha estado cerca de sacarme de mis casillas, le tengo paciencia, por eso solo puedo aconsejarte lo mismo — comentó Fluttershy.

— Y estás en lo correcto, Fluttershy. No creo que exista otra solución después de todo Sweetie ya no es una niña cómo tú acabas de decir Rarity, ahora ella se encuentra en esa etapa de cambios y confusión por lo que su comportamiento es ligeramente comprensible... — apoyó Twilight viendo a Rarity antes de agregar — Aunque siempre existe la posibilidad de mandarla a un internado —

— Prefiero tenerle paciencia... Gracias chicas — finalmente la modista se veía algo más animada después de haberse desahogado completamente con ellas.

— Bueno, ¿Qué hay de ti, Twilight? ¿Cómo van las cosas en el laboratorio? — preguntó Fluttershy para cambiar el tema de conversación.

— Bien, muy bien de hecho. Jamás pensé que algún día lograría trabajar en un laboratorio real, estoy viviendo mi sueño — respondió feliz la científica.

— ¿Y cómo está Shining Armor? — preguntó ahora Rarity.

— Oh, él está de maravilla, también logró cumplir su sueño y ahora es el jefe de policía acá en Canterlot y a toda su felicidad, se le suma su reciente matrimonio — respondió recordando la felicidad de su hermano el día de su boda.

— ¿Ya se casó con Cadance? - preguntó sorprendida Fluttershy a lo cual la de cabellera azul asintió — Wow, me alegra escucharlo —

De repente una mesera de cabello rosa esponjado y unos ojos celestes, llegó a la mesa donde se encontraban las 3 chicas con una actitud muy alegre como era de costumbre.

— ¡Hola chicas! — dijo con una gran sonrisa para todas.

— Hola Pinkie — saludaron las 3 al unísono sonriendo al igual que ella.

— ¿Se enteraron del gran festival? — preguntó dando pequeños saltitos mientras sostenía la libreta donde se supone tenía que tomar los pedidos y el menú contra su pecho.

— No. ¿Cuál festival? — preguntó Fluttershy.

— Pues anunciaron esta mañana que este fin de semana harán un gran festival con distintas actividades y al parecer el destino quiere que vayamos porque adivinen que... — respondió rápidamente Pinkie notablemente emocionada.

— ¿Qué Pinkie? — indagó Twilight a la más extrovertida para que continuara.

— Habrá un concurso que será algo así como una feria de ciencias para que entusiastas locales presenten sus experimentos y sé muy bien que a ti Twilight te encantaría participar, además también habrá algunos puestos donde se venderán diferentes productos, entre esos lo más probable es que haya uno de libros para que puedas sumar a tu colección, tal vez alguno logre llamar tu atención y quieras llevártelo a casa... —

— Sí, eso suena muy interesante para Twilight, pero ese tipo de cosas no son tan de mi agrado querida — interrumpió la modista a su amiga.

— A eso voy Rarity, porque también habrá un desfile, así que obviamente no solo necesitarán modelos sino también diseñadores —

Ella sonrió al escuchar lo dicho por Pinkie — Eso sí que suena aún más interesante, creo que será buen momento para enseñar la última línea en la que he estado trabajando y podré enseñarles algo de verdadera clase a todos esos otros diseñadores que crean que pueden superar o siquiera acercarse a mi estilo —

— Y, por último, también habrá de parte del refugio de animales en el que trabajas Fluttershy, una jornada de adopción de mascotas — comentó Pinkie con emoción sin dejar de sonreír en ningún momento.

— Oh sí, me enteré de la jornada, pero no sabía que era para un festival... — respondió Fluttershy con algo de timidez pensando en qué debería interactuar con un montón de personas que podrían asistir al lugar.

— Y claro, yo asistiré no solo para verlas a cada una de ustedes sino también porque entre todos esos puestos donde venderán productos, yo aprovecharé y venderé algunos de mis postres en uno de ellos — dijo la alegre chica aun manteniendo su sonrisa, se notaba bastante emocionada.

— Suena realmente maravilloso, en ese caso creo que todas asistiremos — dijo con una gran sonrisa la modista y las demás sonrieron igualmente contagiadas por la pequeña emoción del momento.

— ¡Si! — exclamó muy alto Pinkie atrayendo la atención de otros clientes — Incluso habrá un concurso de música algo así como una batalla de bandas como las que hacíamos antes... —

Y de pronto con ese simple comentario todo el ambiente alegre, cambió de golpe y ahora era algo incómodo.

— Oh... Ya veo... — dijo Fluttershy mirando la mesa fijamente como si fuera lo más interesante del mundo.

La actitud alegre de Pinkie disminuyó un poco al percatarse de eso y tragó un poco de saliva antes de decir — Oigan, no quise... —

— No importa, Pinkie. Ellas no se alejaron del grupo porque no querían seguir siendo nuestras amigas, solo... Se fueron para intentar buscar mejores oportunidades así que tuvieron que tomar un camino diferente — interrumpió muy convencida Rarity, pero luego desvió la mirada y pensó — O al menos, eso es lo que me gusta pensar

— Pero el irse a buscar mejores oportunidades, no lo veo como suficiente justificación... — comentó Twilight mientras se cruzaba de brazos — Ellas pudieron haberse comunicado todo este tiempo de alguna manera, pero no lo hicieron... — escupió con un obvio tono de rabia.

— Creo que no deberíamos juzgarlas, no sabemos sus razones — dijo Fluttershy casi en un susurro.

— Sí querida, no empecemos con este tema otra vez — alegó la diseñadora negando un poco claramente no queriendo seguir hablando de aquello.

— No me importan si tienen razones o no, igualmente estuvo mal... Ellas prácticamente nos abandonaron y lo saben, pero tranquilas, no voy a discutir sobre eso de nuevo, después de todo, eso ya no importa — argumentó Twilight claramente algo molesta — Lo más seguro es que jamás las volvamos a ver de nuevo y... Lo que importa es el ahora, justo como acordamos la última vez que hablamos de esto —

Después de esa declaración hubo un silencio total que cualquiera podría notar lo incómodo y tenso que era.

— Emmm... — Pinkie notó el ambiente tenso que se había formado por lo que decidió cambiar el tema — Por cierto, ¿Les gustaría ordenar algo? —

El ambiente se relajó un poco y las chicas ordenaron unas cosas del menú para luego pasar el resto de la tarde hablando entre ellas y pasar un buen rato.

Pero mientras tanto en 3 lugares distintos y no muy lejanos.

Una chica pelirroja con reflejos rubios y ojos color cian, estaba sentada en un sofá de su casa mientras veía la televisión, pero durante los comerciales vio el anuncio sobre un gran festival que sucedería en Canterlot ese fin de semana, entonces ella pensó que tal vez estaría bien regresar a la ciudad e ir a vender en un puesto algo de la comida que había aprendido a hacer.

Otra chica con una cabellera particular con los colores del arcoíris y unos ojos color cereza que tenía puesto el uniforme del gran y prestigioso equipo de los Wonderbolts, ya estaba al tanto del tan promocionado festival porque su equipo profesional iba a participar en una competencia deportiva que se realizaría allá.

Y por su lado una campesina rubia de ojos verdes y unas cuántas pecas repartidas por su rostro también tenía ganas de participar en el festival, ya que si vendía algunos productos de los que estaban produciendo en la granja sacarían muchos ingresos extras que podrían ayudar a su familia.

Y conforme estás 3 chicas se preparaban para asistir a ese festival, otras 4 que estaban en Canterlot, no se imaginaban que muy pronto tendrían un encuentro directo con su pasado.

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