Capítulo 1: El trato de Grayfia
Disclaimer: Highschool DxD y sus personajes no me pertenecen.
Hola, m3n4sk3r por acá, les traigo una comisión anónima, espero les guste.
Rias Gremory solo vio el mensaje de su cuñada con curiosidad.
Akeno: ¿Qué dijo Grayfia Onee-sama, Buchou? – sirviéndole una taza de té a su mejor amiga –
Rias: Bueno, dijo que ella iba a llegar a un acuerdo con la familia Phenex, para que anular mi compromiso con el idiota de Riser – rascándose la mejilla –
Akeno: Eso es bueno, ¿pero porque tienes cara de estreñida? –
Rias: No te burles – bufando – pero me dijo que lo mantenga en secreto de Onii-sama – pensativa - ¿Por qué me pidió eso? –
Akeno: Tu hermano está en una posición muy difícil, Buchou – recordando a su rey – No puede regir el inframundo y ser un buen hermano mayor a la vez –
Rias: Si, que bueno que tiene a Grayfia Onee-sama para ayudarle –
Akeno: Ufufu, quisiera saber que tiene en mente mi sensei – riendo –
En la penthouse del tercer Phenex, el joven demonio vio con una ceja alzada a la criada de pie frente a él.
Riser: Vaya… - sonriendo levemente – cuando pidió una reunión con este Riser-sama, este nunca esperó una oferta como esa –
Grayfia: Rias-sama planea retarlo a un rating game para romper el compromiso – diciendo con las manos juntas en su vientre – ella no ganaría, y si usted sigue con esto… - mirando al demonio más joven – mi esposo intervendrá –
Riser: Ciertamente, si Lucifer-sama se mete en nuestros asuntos, este Riser se verá en muchos problemas – diciendo despreocupado – pero eso no sería ¿nepotista? – sonriendo –
Grayfia: Si, Sirzechs-sama luchó mucho para cambiar la sociedad demoniaca – suspirando – No puedo dejar que sus esfuerzos sean eclipsados por su amor filial por Rias-sama –
Riser: Y eso nos lleva a su propuesta – viendo a la belleza peliplateada – Este Riser-sama está dispuesto a no casarse con su querida Rias… si su oferta vale la pena –
Grayfia: (Es la hora) – pensando sombríamente – Un acuerdo es un acuerdo, usted no busca hacer a Rias-sama su esposa… a cambio de mi cuerpo – ofreciendo algo impensado -
El Phenex solo admiró la voluptuosa figura de la Lucifuge, la ropa de criada resaltando las pecadoras curvas de la reina definitiva, y tomó una decisión.
Riser: Es admirable la devoción de una esposa, haciendo lo que sea para proteger el sueño de su esposo – burlándose – Pero si este Riser va a aceptar ese trato, debe probar una muestra – riéndose – hay que saber si vale la pena –
Grayfia: (Esto será muy humillante) – suspirando – (Hago esto por ustedes, Rias-sama, Sirzechs-sama) – levantando las manos y chasqueando los dedos –
La ropa de la peliplateada desapareció, mostrando la perfecta y voluptuosa figura de la segunda demonio más fuerte del inframundo, excitando al sonriente Riser al mostrarle unas largas piernas y anchas caderas, la mujer cubriendo su entrepierna con una mano, y cubriendo con su otro brazo sus enormes pechos, incluso más grandes que los de su cuñada.

Riser: Si, la vista es buena, por lo menos – chasqueando sus dedos – Pero no es suficiente –
El Phenex también hizo desaparecer su ropa, y ahora fue Grayfia la que vio con intriga el musculoso cuerpo del rubio, y sobre todo…
Grayfia: (Es… muy grande) – sorprendiéndose al ver la verga del demonio de clase alta –
Grayfia haría todo para que el sueño de su esposo se vuelva realidad, incluso ofrecer su cuerpo para que Rias sea feliz, aliviando a Sirzechs, pero quizás… no sea tan mala la experiencia.
El rubio solo se sintió orgulloso al ver la mirada interesada de la sensual puta mayor, pero eso no le era suficiente.
Riser: ¿Qué esperas, puta? – acomodando los brazos en el sofá, mostrando su enorme polla a la molesta reina definitiva – Este Riser-sama aún hacer una boda rápida si te quedas quieta ahí –
Grayfia: … Solo admiraba la vista, Riser-sama – enmascarando su repulsión por el joven demonio –
El rubio solo se rio y palmó su pelvis, señalando su enorme verga a la tetona Lucifuge, haciendo que la peliplateada volviera a ver la polla erecta… sin poder enmascarar su interés.
La fémina se rindió a su destino, y se arrodilló entre las piernas del Phenex, presionando los muslos del rubio con sus pechos.
Riser: Tienes una boca tan bonita – viendo las tetas de Grayfia con hambre – Pero este Riser-sama quiere sentir esos melones alrededor de mi polla – levantando la voz al no recibir respuesta - ¿Oíste, puta? –
La respuesta de la Lucifuge fue rápida, con la mujer levantando su busto y apoyando sus redondos senos a cada lado del grueso falo de Riser, la sonrisa del hombre ampliándose cuando su nueva puta envolvió su verga con esas enormes tetas que lo volvieron loco desde pequeño.
Riser: Mierda – maldiciendo cuando la fémina cubrió toda su verga – Es un desperdicio que Lucifer no comparta estas maravillas con los demás – viendo a la peliplateada con suficiencia – Que bueno que tomes la iniciativa, puta – gruñendo complacido cuando la mujer madura comenzó a mover sus tetas –
Grayfia: No sea tan mal hablado, Riser-sama – tratando de parecer molesta, pero la caliente polla en medio de sus pechos la distrajo - usted no era así antes - presionando la pelvis del rubio con sus enormes tetas –
Riser: Las personas cambian, perra - disfrutando de las tetas más deseadas del Inframundo - nunca pensé que venderías tu cuerpo como una perra cualquiera – viendo los orbes en movimiento -
Grayfia: Esto lo hago por Rias-sama – defendiéndose, moviendo ahora sus pechos hacia arriba, y hacia abajo – No piense que esto me agrada – no siendo muy sincera -
Las enormes tetas de la esposa de Lucifer subieron y bajaron sobre el regazo del arrogante rubio, la gorda verga siendo estimulada por los melones de Grayfia sin parar, la dignidad de la mujer desapareciendo a medida que pasaban los minutos, y la sonrisa del Phenex no desapareció.
Grayfia: (¿Por qué aún no se corre?) – preguntándose frustrada, haciendo el paizuri con todas sus energías, tratando de que el joven eyacule en sus pechos de fin a este necesario pero humillante acuerdo –
Una pequeña bofetada sacó a Grayfia de su mente, y la peliplateada vio anonada al demonio de clase alta, quien volvió a abofetearla.
Riser: ¿Piensas que este Riser se contentará con una rusa tan mediocre? – ofendido ante ese pensamiento – mueve tus tetas más rápido, ahora –
Grayfia: …Si – sumisa, haciendo caso - (no, no me traiciones) – pidiéndole a su cuerpo, sintiendo una leve sensación húmeda en sus partes íntimas –
La reina definitiva aumentó el ritmo de los rebotes de sus tetas, subiéndolas y bajándolas y apretando más fuerte el miembro de Riser, cubriendo la gorda cabeza un momento y moliendo con todas sus fuerzas la peludas bolas del demonio de fuego con sus pechos el siguiente.
Riser: sí, así me gusta perra barata - mirando al cielo con una sonrisa come mierda - mueve esas tetas que Los Maou te dieron –
¡Crash! ¡Crash!
En la habitación resonó el choque de cuerpos entre los muslos del rubio y los melones de la Lucifuge, el cuerpo de la peliplateada comenzando a sudar por la constante fricción y movimientos, haciendo que el Paizuri se vuelva cada vez más placentero para el prometido de Rias.
Riser: Si, perfecto – viendo su verga desaparecer en el valle de las mejores tetas del inframundo – Complace bien a este Riser – notando de pronto algo importante – (Hoh) – con sus ojos brillando maliciosamente –
Grayfia: Ahhh, ahhh – respirando pesadamente, reposando sus pechos en la pelvis del rubio – (No, no me puede excitar un mocoso tan estúpido) – sacudiendo sus tetas una contra la otra –
Riser: Bien, muy bien – acariciando la mejilla de la peliplateada, viendo su verga sacudirse entre los redondos orbes - ¿Dónde quieres que te folle este Riser? – disfrutando de como las tetas de Grayfia dejaron a su verga lista para más acción –
Grayfia: En mi coño… - diciendo por instinto, antes de abrir los ojos – Esperé, no quise decir ¡eso! -gritando cuando el hombre se levantó, golpeando su cara con la enorme polla entre sus senos, antes de que él la agarrara de las axilas –
Demasiado sorprendida, y también avergonzada con lo que estaba haciendo con un hombre que no fuera su marido, la Lucifuge no pudo actuar cuando el rubio la tiró al sofá, quedando su trasero al borde de la cama, el Phenex encima de ella.
Riser: Hora del plato principal – poniéndose entre las piernas de la zorra, levantándolas para que estén a cada lado de esas enormes tetas que él acababa de gozar –
Grayfia: Ahhh~ - gimiendo cuando la punta del pene tocó su vagina - ¡Ahhhh! – gritando cuando el demonio penetró su concha – ¡Riser-sama! -
Riser: Mierda, tu coño está tibio, pero tan apretado – embistiendo y llenando la concha de la mujer de Lucifer - ¡Eso, mierda! – metiendo toda su polla dentro de Grayfia, indiferente a como los gritos de Grayfia eran de dolor –
Grayfia: ¡Sáquelo! – con sus ojos brillando de color rojo, sintiendo mucho dolor por la súbita penetración –
Riser: Ah, ah, ah – para nada intimidado, apoyando bien los pies en el suelo – Me haces algo y mañana le haré esto a tu cuñadita – amenazando a la reina definitiva con lo único que podía – comenzando a embestir la concha de la segunda mujer más fuerte del inframundo -
Grayfia: Ahhh~ - gimiendo cuando el demonio malcriado empezó a moverse – (Maldita sea) – resignándose a recibir las embestidas del demonio menor – Ohhh~ - avergonzándose cuando más gemidos salieron de sus labios -
Riser solo sonrió al escuchar los gemidos de la poderosa puta a su merced, y movió lentamente las caderas adelante y atrás, enterrando toda su verga en la mojada y sorpresivamente caliente concha de la cuñada de su ‘ex’, sus gruñidos acompañando los gemidos de una Grayfia que solo pudo llevar las manos a sus rodillas, manteniéndolas en esa posición tan denigrante.
Riser: Este Riser adora está posición – volviendo a hablar en tercera persona, sin parar de moverse contra la intimidad de la mujer mayor – Especialmente con una puta con tetas tan grandes – sonriendo depravadamente, viendo los melones de la Lucifuge rebotar y chocar con las rodillas de la puta –
Grayfia: M-Me alegro qué le ~ahhh~ que le guste verme así – ya resignándose al placer que le estaba provocando el imbécil rubio –
El Phenex solo se rio ante tal acto de sumisión y, sin sacar la polla del caliente coño de la cuñada de su ‘ex’ prometida, el demonio saltó y apoyó los pies en el sofá, quedando encima de la puta y embistiendo a Grayfia desde arriba.
Grayfia: ¡Kyaaaa! – chillando cuando la polla golpeó su punto G – (¡No me esperaba esto!) –
El chillido de la perra mayor solo excitó más al joven casanova, y el hombre siguió moviendo sus caderas arriba y abajo sin parar, sacando y luego enterrando la polla de la voluptuosa reina, gruñendo y disfrutando como sus bolas chocaban con el empapado coño de la Lucifuge.
Mientras más fuertes se hacían las embestidas del Phenex, más fuertes fueron los gritos de placer de Grayfia, quien por primera vez fue tratada como una puta, con el gordo falo taladrando su concha y golpeando puntos sensibles en su coño que ella no sabía que tenía.
Riser: ¡Si! – eufórico al tener a una mujer tan exquisita a su merced - ¡Este Riser-sama se va a enamorar de este coño! – apoyando las manos en las rodillas de Grayfia –
La peliplateada solo gritó mientras era embestida como una mujer cualquiera, con el demonio llenando su coño con cada embestida, sin fin aparente, el placer haciendo que ella suelte sus piernas, llevándolas a su gordo trasero para masajear sus amplias nalgas.
Las exclamaciones de placer de Grayfia fueron acompañadas por los gruñidos de Riser y el sonido del chapoteo producido con el choque de los sexos de ambos demonios, con el rubio concentrado en disfrutar de la puta más sensual que ha tenido debajo suyo, y la Lucifuge olvidándose del motivo por el cual estaba haciendo esto.
Los minutos pasaron, y el rubio maldijo encima de su puta, teniendo ganas de seguir follando a la Lucifuge, pero queriendo un momento para relajarse y disfrutar del espectáculo que era el cuerpo de pecado de la Reina definitiva.
Grayfia: ~Más~ - siendo taladrada contra el sofá, con el rubio follándola más duro que cualquier persona antes de él – Quiero más~ - con la garganta casi doliéndole –
Y las palabras de su casi cuñada le dieron una idea al Phenex.
Riser: ¿Quieres más, puta? – dejando de penetrar a la peliplateada en el momento justo, pegando su pelvis a la entrepierna de la sensual criada de Lucifer –
Grayfia: Si~ - con un tono seductor, causando escalofríos en el usuario de fuego – Necesito más – gozando como la polla palpitó en su interior –
El rubio solo se rio y se levantó con la puta en sus brazos, la mujer mayor riendo y abrazándolo, pegando las enormes tetas a su musculoso pecho, con los pezones rosado casi dañándolo con los duros que estaban.
Riser: Gánatelo – acostándose en el sofá, su verga aún dentro de la voluptuosa reina – Mueve tu hermoso cuerpo, puta – resaltando la última palabra –
La Lucifuge jadeó al escuchar esa palabra tan despectiva, de nuevo, como si ese fuera su nuevo nombre, y solo pudo acomodar sus rodillas a cada lado de Riser…
Grayfia: Ahhh~ - levantando las caderas, sintiendo la verga moverse en su interior – Ohhh, siii~ - bajando en la pelvis del rubio, engullendo la polla de Riser con su hambrienta concha –
Riser: Si, muévete para este gran Riser – apoyando las manos detrás de la cabeza, con su típica sonrisa comemierda – Muestra que tanto quieres a tu preciada cuñada – ocultando el placer que le ocasionaba el mojado coño de la reina definitiva –
Grayfia: Haré ~ahhh~ lo mejor de mí – comenzando a mover las caderas – (Esto lo hago por ti, Rias) – mintiendo en su mente, gozando de la enorme polla dentro suyo –
La voluptuosa demonio se movió arriba y abajo, subiendo y bajando las caderas en la pelvis de Riser, provocando un chapoteo cada vez que sus labios bajos chocaron con las bolas del Phenex, la risa del rubio acompañando los gemidos de Grayfia.
Riser: Muy, muy bien – viendo intensamente las enormes tetas de la mujer mayor rebotar sin parar – a este Riser le encantan ver unos pechos tan hermosos – acomodando las piernas, dejándolas levemente encorvadas –
Grayfia siguió gimiendo mientras rebotaba en la pelvis del prometido de su cuñada, perdiendo el aire cuando el demonio más joven la embistió levemente, llenando su concha con facilidad.
Grayfia: Ahhhh~ - apoyando sus manos en el pecho del rubio, sus piernas flaqueando – Esto se siente tan bien~ - notando la sonrisa condescendiente de Riser, y queriendo quitársela -
La peliplateada ahora juntó sus amplios pechos con sus brazos para hacerlos ver aún más grandes de los que eran ante el complacido Phenex, levantando su cuerpo… y cayendo de golpe en la entrepierna del dotado demonio.
Grayfia: ¡Ahhhh! – repitiendo el movimiento… - ¡Siii! – rebotando más y más rápido –
Riser: (Je, quien hubiera pensado…) – viendo a la segunda demonio más fuerte en todo su esplendor – (que la esposa de Lucifer sería una puta barata) – satisfecho con la actitud tan candente de Grayfia –
Pequeños gruñidos salieron de la boca de Riser cuando Grayfia comenzó a sacudir las caderas y moler sus bolas con ese gordo culo que tanto le gustaba ver.
Grayfia: MMMM~ - sonriendo al ver la expresión - ¿Le gusta esto, Riser-sama? – preguntando retóricamente, moviendo el coño adelante y atrás, a los lados y contra la pelvis de su joven amante – (Siento que me va a partir en dos con su pene) – temiendo y anticipando esa posibilidad –
Riser: Deleita a este Riser-sama – sonriendo con más esfuerzo de lo habitual, sintiendo la concha de la zorra apretar su verga de formas diferentes, estimulando todo su miembro –
Grayfia: Esa no es una respuesta – sacando su lado travieso, dejando de menear las caderas… para dar fuertes sentones –
¡Splash! ¡Splash!
Ahora la mujer madura movió las caderas arriba y debajo sin inclinación, empalándose en la polla del sorprendido Riser con la fuerza de la gravedad ayudándola, sonoros gritos de placer emanando de la boca de Grayfia, jadeos de la boca del Phenex.
Riser: Ahhh~ - siendo dominado por los rebotes de la puta –
Grayfia: ¡Ahhh! – rebotando sin parar - ¡Mucho mejor! – nunca habiendo sido tan activa en un acto tan vulgar como en ese momento –
Riser: ¿Te sientes muy traviesa? – preguntando algo fastidiado por la expresión de la puta –
La Lucifuge no escuchó al rubio, embriagada por su placer, una gran sonrisa en su rostro ruborizado, su coño mojando la entrepierna de un Riser…
Que no le encontró humor a la situación.
Riser: (Ya verás) – sacando las manos de la cabeza –
La peliplateada rebotó por un buen minuto, su coño recibiendo la verga con una mayor facilidad a medida que paso el tiempo, cerrando los ojos por el júbilo, sin notar como las manos de Riser se acercaron a su redondo trasero…
¡SLAP! ¡SLAP!
Grayfia: ¡Kya! – chillando por los fuertes golpeas a su retaguardia, sus nalgas sacudiéndose una contra la otra - ¡Señor Riser! – gritando el nombre de su amante –
Riser: Olvidas tu lugar, puta – acomodándose en el sofá, quedando sentado con las tetas de la mujer madura contra su pecho – Eres ahora una ramera del clan Phenex, propiedad del gran Riser-sama – embistiendo a la fémina con fuerza –
Grayfia: ¡Ahhhh! – chillando al ser llenada de esa forma - ¡N-No! – tratando de resistirse, sin notar la sonrisa en su bello rostro –
Riser: Si, eso prometiste ~ahhh~, puta – gozando del voluptuoso cuerpo de la peliplateada encima del suyo, follando con rudeza a la reina zorra – si este Riser deja a tu cuñada sola… - apretando las nalgas de la Lucifuge - ¡Te tendrá como zorra personal! – bajando a Grayfia en su pelvis, enterrando la verga en el coño de la demonio mayor –
La fémina no pudo hacer más que gritar y abrazar al rubio, su gordo culo sacudiéndose con cada embestida que recibía, sus aún más gordas tetas pegadas y aplanadas al pecho de un sonriente joven demonio, Grayfia siendo nuevamente dominada por el dotado ex prometido de su cuñada.
Riser: Puta~ - jadeando en el hombro de la reina definitiva, subiendo y bajando a la mujer, en preparación a una de sus posiciones favoritas – este Riser adora follar tu concha – resaltando el hecho con una poderosa penetración –
Grayfia: Más, ~más~ - pidiendo, rogando por la verga del demonio más joven – quiero más – moviendo las caderas contra Riser, chillando al empalarse en la dura polla –
Riser: (Esta puta aún cree tener el control) – divertido – (Me gusta lo que piensa) – marcando las nalgas de la Lucifuge con sus dedos, enderezándose – (Pero a MI modo) –
Sin dejar de follar a la mujer mayor, Riser se paró y comenzó a mover las caderas adelante y atrás, llenando a la Lucifuge con su verga hasta las bolas, siendo recompensado por chillidos de placer.
Grayfia: ¡Ahhhh! – queriendo moverse contra la pelvis, llenarse con el duro pene del Phenex – ¡Es tan grande! – sin poder moverse, siendo presa de la fuerza del rubio - ¡Señor Riser! –
Riser: Vas a gemir el nombre de este diablo toda la noche, perra – dando una última embestida a la peliplateada, antes de girar y dejar caer a la fémina en el sofá, su polla saliendo del coño mojado de la reina definitiva – Muestre tu enorme culo – viendo las piernas de la puta de espaldas con hambre -
Grayfia: MMM~ - gimoteando al no tener una polla tan grande dentro suyo, pero como toda sirvienta profesional, la mujer hizo caso a la orden – como guste, Lord Riser – girando y apoyándose en sus manos y rodillas – ¿Así? – inclinándose para resaltar la curvatura de su trasero -
Riser admiró el enorme culo de la peliplateada mientras se masturbaba lentamente, con el trasero en forma de corazón viéndose aún más apetitoso en esa posición que con el pequeño show que le dio la zorra al comienzo de la noche tan especial.
Riser: Si, este culo si cumple con las exigencias de este gran Riser – subiendo al sofá y apoyándose en sus rodillas, quedando detrás de la madre de Millicas -
Grayfia: MMM – sintiendo un escalofrío cuando el falo del rubio tocó su coño – Me alegro de que le guste~- gimiendo al tener al Phenex invadiendo su intimidad –
Riser: Es adecuado~ - gruñendo, viendo triunfante como su verga desaparecía en la voluptuosa puta –
La fémina solo tembló en el sofá, esperando que el joven demonio la follé como una perra cualquiera.
Riser enterró la polla en la concha de la Lucifuge, el grito de placer de la mujer haciendo que la sonrisa del rubio crezca, el demonio agarrando las caderas de Grayfia, comenzando un lento vaivén de caderas.
Grayfia: Ahhh~ - gimiendo por la gorda polla llenando su coño, jadeando cuando la pelvis del rubio tocó su amplio trasero – Está toda dentro~ - con una sonrisa tonta en su inmaculado rostro -
Riser: Si – moliendo el culo de la zorra con su pelvis, gozando como la concha de su casi cuñada abrazó su enorme verga – Pero este Riser no te ve moverse –
¡Smack!
Unas nalgadas a los costados de ambos cachetes hicieron a la Lucifuge comenzar a moverse, gimoteando todo el tiempo, sintiéndose bastante humillada al ser tratada así…
Grayfia: ¡Kyaaa! – chillando cuando el Phenex la tiro del pelo - ¡Duele! – con sus tetas casi perpendiculares al sofá –
Riser: ¿Qué estás esperando? – excitado, las paredes vaginales de la reina amenazando con romper su polla por la estrechez - ¡Muévete! – bajando la otra mano –
¡Smack! ¡Smack!
Grayfia: ¡Siiii! – apoyando las manos en el sofá, moviendo todo su cuerpo adelante y atrás - ¡Como ordene! – empalándose en la polla más grande que ha tenido dentro de su coño - ¡Oh, por los Maou! –
El coño de Grayfia dejo las bolas del rubio totalmente empapada con los jugos, Riser riendo y tirando del pelo de la zorra cada cierto tiempo para escuchar las suplicas de la Lucifuge.
¡Smack! ¡Smack! ¡Smack!
El culo de Grayfia no fue olvidado por el cachondo demonio joven, y las perfectas mejillas tomaron una tonalidad roja luego de recibir fuertes palmadas sin cesar, las risas del demonio humillando y calentando a la mujer casada por partes iguales.
Grayfia: Ahhhh~ - engullendo el falo con su coño, sus extremidades temblando – E-Esto es demasiado~ - con su cuero cabelludo ardiendo por el tirón de pelo – Me lastima~ -
Riser: ¿Esto te duele? – divertido, abofeteando una mejilla un momento y la otra el siguiente – Que decepción… - tirando la cabeza de la zorra hacía él – Tu hermanita hubiera resistido más –
El rubio volvió a embestir el coño de Grayfia, está vez golpeando las mejillas sensibles de la peliplateada con sus abdominales, aplanando la gran masa de carne.
La verga de Riser entró sin dificultad en la caliente concha del sueño húmedo de todos los sirvientes del inframundo, la mujer mayor gimiendo y gritando sin parar, ambos demonios en el completo éxtasis, el Phenex por el morbo de que la zorra le ponga los cuernos al líder del inframundo con él.
Grayfia: ¡Ahhhh! – gritando sin pudor - ¡Me siento tan llena! – abrumada por la sensación, su coño siendo embestido por el ex de su cuñada – (¿Dejaste ir esto, Rias?) – sin entender como la pelirroja pudo ser tan tonta –
Riser: Este Riser apenas está empezando – sudando levemente, pero aún con bastante energía - ¿Quieres que este Riser te folle como te mereces, ramera sucia? – denigrando aún más a la Lucifuge –
Grayfia: ¡Si! – superada por la polla del joven demonio - ¡Fólleme, señor Riser! – recordando un anime que pilló a su cuñadita viendo - ¡Onegai! –
Esas fueron las palabras que el Phenex quiso escuchar, y la peliplateada solo chilló cuando el demonio menor la levantó sin sacar la polla de su coño, empujándola hacia las ventanas de la habitación sin dejar de embestirla.
Grayfia: ¡Espere! – sorprendida, caminando hacia adelante por las embestidas del prometido de su cuñada, las sacudidas de la polla golpeando sus paredes vaginales – ¡Espere por favor! –
Riser ignoró a su zorra más voluptuosa y la impulsó hacia el vidrio que separaba su habitación del jardín dándole embestidas cortas a la Lucifuge, agarrando firmemente las caderas de la belleza de hielo y enterrando su verga en la puta al llegar a la pared.
Grayfia:¡Kya! – chillando por la profunda penetración, sus tetas golpeando el vidrio - ¡no tan fuerte, por favor! – rogando al demonio mucho más débil que ella, pero con una polla que se sentía perfecta dentro de su concha –
Riser: Oye, que no se te olvide – soltando las caderas de la reina definitiva para agarrar sus magumbos – Que aquí se hace lo que yo quiero –
El rubio movió las caderas hacia atrás y adelante con rapidez, golpeando el culo de la Lucifuge por detrás con fuerza, el cuerpo de la mujer siendo zarandeado por la fuerza de las penetraciones vaginales, Grayfia teniendo que apoyar las manos en el vidrio para no que su cara no golpee este.
Grayfia: ¡Ahhh! – siendo follada con rudeza, sus tetas siendo amasadas por las grandes manos del demonio de clase alta - ¡Me está partiendo en dos! – cerrando los ojos, concentrando toda su atención en la enorme polla llenando su coño –
Riser: Ahhh, Ahhh – jadeando detrás de la voluptuosa criada, casi llegando al límite, especialmente al ver lo que ocurría fuera de su habitación – Oye, zorra – acomodando el agarre en los melones de la puta - ¿Por qué no saludas a nuestras espectadoras? – riendo en el oído de la peliplateada –
Grayfia: Ahhh~ - gimiendo de placer, antes de escuchar las espectadoras - ¿espectadoras? – abriendo los ojos aterrada –
Para la vergüenza y horror de la reina pechugona, habían personas viendo el espectáculo que estaban armando su casi cuñado y ella.
Grayfia: ¡No! – reconociendo una reina pechugona tocándose el coño en una silla - ¡Por favor no! – viendo a dos chicas gato masturbando a la otra, viéndola fijamente - ¡No quiero que me vean! – el terror superando su excitación –
El rubio solo se rio y embistió con todas sus fuerzas a la zorra, haciendo que la Lucifuge grite de placer, las enormes tetas de Grayfia ahora rebotando sin parar y golpeando sus manos… porque él no se detuvo en ningún momento de llenar a la mujer mayor.
Riser: ¡¿Crees que es la primera vez que ven esto?! – gozando como el coño de la zorra apretaba su verga más que antes, entusiasmándolo aún más – Este Riser-sama sabe lo que les gusta a sus putas – besando el cuello de la demonio mayor, golpeando el gordo culo de la Lucifuge con su pelvis – Adoran ver como su rey rompe a una puta fácil –
Grayfia: ¡Ahhh, Ahhhh! – con la mirada desenfocada, sintiendo las miradas de las criadas del bastardo llenando su coño – ~Ma-Maldito~ - siendo parte del sucio juego del rubio –
Riser: A ellas les encanta ver esto – levantando los pechos de la puta como si fueran una ofrenda a su harén – las llenan de orgullo, solo escúchalas – riendo, sintiendo las bolas empapadas con los jugos de la puta - ¿Te corriste? -
La Lucifuge tenía la cara roja por el placer y la vergüenza, pudiendo escuchar los gemidos de todas las jóvenes tocándose al ver como ella, la segunda demonio más fuerte del mundo, era tratada como una mujer de la calle.
El coño de Grayfia ya la había traicionado, y una fuerte embestida de Riser que golpeó ese punto tan sensible que Sirzechs nunca tocó… hizo que su boca también la traicione.
Grayfia: ¡Siii! – con una cuantas lagrimas cayendo por sus mejillas, sus manos apenas manteniéndose firmas contra el vidrio - ¡Me corrí en tu enorme polla! – suprimiendo cualquier atisbo de cordura –
Riser: Si, justo como le gusta a este Riser-sama – sonriéndole a su harén, quien solo admiró más el espectáculo – Déjame mostrarte cuanto me gusta esa actitud – susurrándole al oído a la puta mayor –
La mujer casada fue embestida sin parar por el dueño de casa, una docena de mujeres gimiendo en voz baja viendo al hombre que amaban follar a la reina definitiva, haciéndola otra zorra loca por la polla del Phenex.
Grayfia: ¡Si, si, SI! – chillando con cada penetración - ¡Me hace sentir tan bien! – con su cuerpo temblando, ya casi al límite –
Riser: Este Riser te hará sentir aún mejor – teniendo una idea, notando la presencia de una particular demonio de clase alta observándolos – Te olvidaras de tu esposo con esto –
Grayfia: ¿Eh? – parpadeando al escuchar las palabras de su amante - ¡EEEP! –
La mujer madura chilló como una quinceañera cuando el joven semental la agarró de las piernas y, sin sacar la enorme polla de su coño, la dejó suspendida en el aire con sus rodillas a cada lado de sus enormes pechos, dejando su coño a la vista de cualquiera que viera la habitación.
Grayfia: E-Esto es… - sintiendo la polla llenar su coño de una forma diferente a todo lo que ha sentido – (N-No puedo moverme) – nunca habiéndose visto en una situación así –
Riser: ¿Lista para darles un espectáculo a mis zorras? – levantando a la esposa de su líder, la punta de su verga dentro del coño de la peliplateada –
Grayfia: ¡N-no! La mujer tapó su rostro con las manos –
El rubio solo se rio y bajó el cuerpo de la fémina en su polla, embistiendo el caliente y apretado coño de la Lucifuge al mismo tiempo, un grito de placer absoluto saliendo de los labios de la segunda mujer más fuerte del inframundo.
Riser: ¡Mierda! – embistiendo a la mujer en sus brazos - ¡¿Cómo puedes seguir tan apretada?! -
Grayfia: ¡Ahhhh! – con su cuerpo siendo sacudido por la fuerza de las estocadas a su coño - ¡Me va a partir en dos! – abrumada por la verga del rubio - ¡Me va a romper con su enorme polla! –
Riser: ¡Eso, así le gusta a este Riser-sama! – moviendo a la mujer a su verga, embistiendo el coño de Grayfia al mismo tiempo – Una puta siendo honesta consigo misma… ¡Las hace mil veces más atractivas! –
El sequito de Riser envidió a la reina siendo llenada por su amo, las chicas gatos gimoteando con sus dedos masturbando sus conchas furiosamente, la segunda al mando del Phenex manoseando sus enormes pechos, deseando ser ella la puta suspendida en el aire.
Los pechos de la Lucifuge rebotaron arriba y abajo, chocando entre ellos y con las rodillas de la peliplateada, la baba de la puta con la mirada desenfocada cayendo en los orbes, dejándolos bien brillantes y enalteciendo aún más lo excitante del acto.
Grayfia: ¡Ahhh, ahhh! – gritando en sus manos –
Riser: Ahh, ¿Te gusta, puta? – moviendo a la fémina, sintiendo su orgasmo acercarse - ¿Te encanta que te folle un hombre diferente a tu esposo? –
Grayfia: Ahhh, ¡Ahhh! – con el coño empapado con sus jugos, mojando las bolas del hombre que no paraba de llenarla –
Riser: Vamos, dilo, Grayfia-san – dejando de embestir a la zorra al no recibir una respuesta clara, solo la punta de su verga dentro de la Lucifuge - ¿Te gustaría ser la puta personal de este Riser-sama? –
Grayfia: (N-No puedo aguantar más) – pensando, el prominente glande palpitando contra sus paredes vaginales – Y-Yo… -
La vista de la peliplateada la hizo notar a todas las mujeres del rubio masturbándose, los gemidos saliendo de las bocas de las lindas chicas, y además…
Una pelinegra bastante familiar, con orejas de gato y dos colas, ojos dorados como los de la pequeña Koneko, una mano en una teta tan grande como la suya… la otra masturbando furiosamente el rosado coño de la peligrosa Nekoshou.
Encontrar la mirada de Kuroka, la demonio menor mirándola con una pequeña sonrisa y un notorio sonrojo, gimiendo mientras jugaba con su voluptuoso cuerpo por el espectáculo que la peliplateada le estaba dando… rompió lo último que quedaba del orgullo de la Lucifuge.
Grayfia: ¡Siii! – gritando a los cuatro vientos - ¡Quiero ser su puta personal! –
La respuesta de la reina definitiva hizo que Riser también se rinda ante la excitación, y el rubio volvió a enterrar la polla en el coño de la puta, su glande golpeando el útero de la poderosa demonio, el grito de placer del Phenex siendo eclipsado por grito de placer de la Lucifuge.
Riser: Ahhh, Si – moviendo a la puta a su antojo, metiendo su verga con fuerza en lo más profundo de su casi cuñada - ¡Este Riser-sama va a arruinar este rico coño! – enterrando la polla en la concha de la Lucifuge –
Grayfia: ¡Si, SI! – con la lengua fuera de la boca, rendida ante la polla de Riser - ¡Fólleme como mi esposo nunca pudo! – con su coño chorreando el pedazo de carne dentro del agujero y el resto del líquido en todo el suelo - ¡Llene mi coño con su leche! –
Riser rugió y dio una docena de brutales embestidas a la apretada concha de la Lucifuge, ocasionando un chillido de placer de la zorra con cada uno de ellos, golpeando los labios vaginales de Grayfia y moliendo su enorme culo por la fuerza de las estocadas.
En la ultima embestida el rubio pegó su pelvis a las nalgas de la mujer en sus brazos, soltando las piernas de la peliplateada para agarrar esas enormes tetas que lo volvían loco desde pequeño, tetas que ahora son suyas.
Riser: ¡Ahhhh! – corriéndose directo en el útero de la puta - ¡Aquí tienes, mi zorra! – rugiendo su declaración, en la gloria absoluta –
Grayfia: ¡Kyaaaa! – chillando con toda su fuerza, casi rompiendo los vidrios - ¡ME CORRROOO! – gritando al cielo raso –
La peliplateada vio borroso cuando la enorme polla del joven demonio liberó una enorme cantidad de leche directo en su útero, haciéndola creer un momento que su vientre se infló, la verga palpitando como loca dentro de su coño, el Phenex marcando la piel de sus pechos con los dedos.
Riser: Ahhh, siii – sonriendo, la mujer aún en sus brazos, su polla semidura dentro de la fémina – Este Riser se va a divertir mucho enseñándote sus gustos, puta – sacando la verga del coño de Grayfia -
El semen del rubio y los jugos vaginales de la reina definitiva se mezclaron y cayeron al suelo, la verga del Phenex imponente para su sequito, quienes siguieron masturbándose y maldiciendo a la suertuda de Grayfia Lucifuge, en sus mentes.
Grayfia: Siiii~ - sonriendo tontamente – haré lo que me ordene, Riser-sama – rendida ante el placer – (Ser vista por alguien… es muy excitante~) – sin olvidar la figura de la demonio callejera masturbándose -
Si la peliplateada hubiera sabido antes que Riser era un demonio tan magnifico, no hubiera perdido tanto tiempo para llegar a un acuerdo con el joven Phenex.
Pero ahora todo será mejor.
Rias no estaría comprometida con alguien que no ama, Sirzechs no estaría abusando de su autoridad para salvar a su hermanita pequeña… y Grayfia ahora tiene a un macho que la satisface como nadie lo ha hecho jamás.
Todos ganan.
Incluso…
Kuroka: Nyaaa… - lamiendo sus dedos cubiertos con sus jugos - ¿Quién sabía que Grayfia sería una puta tan traviesa? – diciendo – Y ese tal Riser… no estaba nada mal – lamiendo sus labios –
Las voluptuosas demonios de nivel supremo solo sonrieron a la otra, como si compartieran un excitante secreto… y una idea.