─ 𝑼𝑵𝑰𝑪𝑶
La temperatura era realmente baja, según los expertos en el clima se aproximaban días muy fríos.
Jake al principio pensó que el frío no sería tanto, pero se sorprendió cuando incluso sus profesores les recomendaron llevar frazadas en sus clases gracias al frío.
Al principio fue algo extraño, ver a todos con cobijas por el fuerte frío. Pero terminó acostumbrándose, ya que así podía pasar más tiempo con su novio abrazados.
Gracias a las cobijas, solían estar abrazados en clases o más amorosos de lo que comúnmente estaban. Aquello era algo que hacían, pero su novio no era fanático de que todos vean que tan cariñosos eran, así que la cobija los ayudo mucho.
En especial a Heeseung. Quien siempre agradecía a los días fríos por dejarlos llevar cobijas a las clases, ya que así podía tocar el lindo cuerpo de su noviecito sin problemas.
¿Saben lo magnífico que era tocar sus muslos mientras la maestra de álgebra explicaba sobre números y letras?... ¿O cuándo tocaba el bonito coño por encima de la tela de sus bragas, mientras la maestra de sociales daba su clase?.
Joder, era simplemente una fantasía hecha realidad.
Simplemente aquello le encantaba.
En especial porque su lindo novio era una cosita pervertida, era tan cínico que hacía que su polla se volviese dura en segundos.
Solía frotarse descaradamente contra la banca, moviendo esta con sus ligeros movimientos. También en ocasiones, Jake frotaba su coño contra una parte de su cuerpo, como sus piernas. Heeseung recuerda perfectamente como su novio tuvo un orgasmo en seco, mojando únicamente sus calzoncitos con una mancha de humedad, gracias que no paro de frotarse contra la rodilla del rubio.
Y hoy parecía ser uno de esos días.
Su lindo novio vestía una falda realmente corta para ser un día frío, con una sudadera gruesa que curiosamente si lo tapaba. Vestía unos calentadores en los pies y unos lindos guantes a juego con su vestuario. Se veía hermoso, no había duda. Pero no era precisamente un atuendo de invierno.
¿Pero quién era él para contradecir a su bonito novio?.
─ Tardaste. ─ Heeseung le dice cuando su novio llega a la banca que ambos comparten.
Su salón tenía bancas largas, donde estaban dos alumnos como compañeros. Ellos eligieron las últimas de la primera fila, ya que les gustaba aquel lugar y creían que era el mejor para las cosas sucias que hacían.
─ Pase a comprar unas galletas y un pudin para ti. ─ Jake deja la mochila rosita en la banca y saca lo
antes mencionado.
Heeseung sonríe cuando el pudin está en sus manos y ve que el castaño abre las galletas de chocolate para comerlas.
Sacando también una cobija afelpada de color azul.
Jake se sienta en la banca y deja su mochila en el piso con cierto cuidado que a Heeseung le hace gracia.El castaño extiende la cobija y se encarga de tapar el cuerpo de su novio y el de él.
─ ¿Me das una, Jake? ─ Sunghoon se acerca, pidiendo una galleta.
Sunghoon es el mejor amigo de Heeseung, el se sienta en la última banca de la segunda fila. Prácticamente son vecinos de banca y es algo que a los tres les gusta. Pues es muy útil cuando necesitan ayuda en algún trabajo.
─ Claro, agarra ─ Le extiende el paquete de galletas y el azabache agarra dos con una sonrisa amable.
─ Goloso. ─ Susurra Heeseung al ver que se llevó dos galletas y no una, como había preguntado.
─ Eres el menos indicado para hablar de eso. ─ Jake susurra hacia su novio, haciendo que este se atore con su pudín.
El castaño rie escandalosamente mientras le da palmaditas en la espalda a su novio, escuchando como este lo maldice en todos los idiomas posibles.
─ Silencio. Su atención, la clase está por empezar. ─ Su maestro de Ciencias entra por la puerta con un semblante serio.
Jake rueda los ojos y su novio ríe divertido por su reacción. El sabía perfectamente el desagrado que su novio tenía hacia el maestro de Ciencias y la maestra de Sociales.
Al primero porque parecía tener una cierta rivalidad con el castaño, pues siempre buscaba la manera de pelear con Jake de algún modo por sus diferentes opiniones. Y a la segunda porque no le recibió un trabajo cuando lo entrego en tiempo y forma.
Aunque a la vieja de sociales todos la odiaban.
─ Silencio allá atrás o los saco del salón. ─ advirtió el maestro hacía la parejita de atrás. ─ Y por favor, dejen de comer.
Jake asintió y guardo sus galletas en su mochila, haciendo una mueca pues el quería seguir comiendo.
Heeseung por otro lado bufo y escondió el pudin, dejándolo en su banca para que el maestro no lo vea y poder comerlo cuando el señor se de vuelta para apuntar en la pizarra.
La clase iba lamentablemente lenta, cada minuto que pasaba parecía que fueran horas. Lastimosamente los miércoles, les tocaban dos horas en la mañana con ese maestro.
Y ni siquiera había pasado la primera hora.
¡Dios!. Jake sentía que se iba a dormir por el frío y la voz del maestro diciendo tonterías que no vendrían un su examen.
─ Bebé... ─ Jake volteo a su lado, mirando a su novio que le había susurrado.
Heeseung miraba al frente como si estuviera prestando atención al maestro y debes en cuando apuntando algunas palabras para alimentar el ego del maestro. Ya que se enojaba cuando no hacían apuntes de su clase, aunque no había mucho que destacar realmente.
Jake miro a su novio esperando su respuesta, pero este solo señaló con su mirada hacia abajo discretamente.
El castaño ladeó su cabeza confundido, pero aprovecho que el maestro se puso a buscar sus marcadores en su mochila para mirar hacia abajo.
Abrió su boca en una perfecta "o" cuando vio que su novio estaba completamente duro. Su polla estaba dura, formando un bulto entre los pans grises de su novio, pero aún así podía apreciarlo con la cobija tapando su parte inferior.
Miro a su novio y después al notable bulto que este tenía entre sus piernas.
─ Ayúdame... ¿Sí? ─ susurro el rubio. ─ Calienta mi polla.
Jake sonrió y asintió. Aprovecho que la cobija tapaba de su cintura para abajo, llevo sus manos hasta su faldita. Dudo un poco y decidió no quitársela, por lo que metio sus manos entre su falda hasta dar con el elástico de sus calzoncitos.
Los bajo lentamente, hasta que estos terminaron abajo de sus rodillas.
Sintió su coñito chorrear un poquito ante la sensación de que serían atrapados por el maestro, ¿Pero eso era lo que lo hacía mejor, no?.
Cuando el maestro se dió la vuelta para escribir en la pizarra, Jake se levantó un poco de su lugar y se sentó en el regazo de su novio, cubriéndose rápido para evitar ser atrapado tan pronto.
Heeseung sonrió cuando sintió el coño de su novio sin ninguna tela estorbosa, aprovechando que el maestro estaba de espaldas, agarro a su novio de las caderas y comenzó a moverlo en círculos para despertar más su erección.
Jake mordió su labio, agarrando un bolígrafo que había en la mesa y comenzar a escribir el apunte para que el maestro vea que hicieron algo, aparte de follar en su clase.
Heeseung levantó un poco el culo de su novio, bajando sus propios pantalones hasta abajo de sus muslos para dejar al descubierto su polla que estaba completamente parada y dura.
Soltando líquido presencial en la punta. Esperando ansiosamente ingresar en el interior cálido de su novio.
Jake seguía con la mirada en el pizarrón, apuntando todo lo que el profesor decía mientras su novio comenzó a introducir su polla de poco a poco en su entradita.
─ M-mierda... ─ susurro el castaño, mordiendo su labio con más fuerza.
─ Shhh... Nos va a escuchar, bonito. ─ Heeseung susurro hacia su novio. ─ Guarda silencio.
Cuando la polla de Heeseung entro por completo en el coño de Jake, ambos se mantuvieron quietos. Fingiendo estar abrazados mientras el maestro los ignoraba y seguía dando su clase.
Todos parecían absortos de que dos de sus compañeros estaban teniendo sexo a unas bancas de distancia. Una vez más.
─ ¿Me muevo? ─ Jake pregunto en un susurro bajo.
─ No... Solo calienta mi polla, acabando está clase vamos a los baños. ─ Heeseung le sonríe y mira de nuevo hacia el maestro. ─ No dejes que nada se enfríe.
Jake niega con una sonrisa y hace caso, aún tiene sueño, pero tener la polla de su novio dentro suyo hace que el sueño pase a segundo plano por el momento.
Estuvieron así por otros 20 minutos, Jake intentando no moverse para nada, ya que si lo hacía Heeseung podía gemir por el movimiento y serían atrapados.
Su madre lo iba a correr de la casa si llegaba con otro reporte por tener sexo en la escuela. Ella había sido muy tolerante con eso, pero ya estaba advertido.
─ Sim. ─ Jake dejo de escribir y volteo a ver al profesor. En esa clase el era el único con ese apellido. ─ Dígame qué piensa acerca del tema que estamos viendo.
Jake se quedó unos segundos en silencio, analizando la "pregunta" que le había hecho su profesor y procesando el tema de la clase.
─ ¿Mi opinión? ─ Pregunta Jake, mirando al maestro.
─ Claro. Quiero un buen argumento joven Sim. Y creo que usted es de los pocos que me ha demostrado que si argumenta correctamente. ─ El halago del profesor hizo sentir ofendido a Jake, pues sabía que lo decía en forma de burla.
─ La tecnología es una herramienta poderosa que tiene el potencial de mejorar nuestras vidas de muchas maneras, pero también presenta desafíos significativos. Como estudiantes, es crucial que desarrollemos un pensamiento crítico sobre cómo utilizamos la tecnología y que nos aseguremos de que la usamos para nuestro beneficio, en lugar de permitir que nos controle. ─ Jske explica, todavía sentado en su lugar e intentó sonar lo más tranquilo posible.
Heeseung suelta una maldición cuando se da cuenta que una vez más, Jake y el maestro de Ciencias comienzan una pelea "amistosa" de argumentos.
En especial cuando todos en la clase sabían que el profesor era alguien del siglo pasado, que culpaba a la tecnología por todas las tragedias del ser humano.
A Heeseung le gustaba bromear acerca de esos pensamientos.
─ Interesante respuesta. Aunque no comparto su opinión. ─ El maestro se levantó de su escritorio, quedándose de pie en medio del aula, mirando fijamente a su alumno.
—Lo entiendo profesor, pero aún así mi opinión es la misma. Nosotros decidimos como usar la tecnología, está solo cumple con su deber de satisfacer nuestras necesidades, esta en nuestro criterio utilizarla como se debe ─ Jake sonríe, explicando su respuesta con orgullo.
─ Dices que tú respuesta está bien, cuando claramente eres de esos alumnos que no pueden vivir sin aparatos electrónicos. Que no tuvieron que batallar para sacar información acerca de nuestro pasado ─ El maestro habla, mirando a su alumno con seriedad. ─ Que dependen de teléfonos para salir adelante, pues su ignorancia es más grande que su razonamiento.
El silencio reino en todo el salón de clases. Era evidente que el profesor odiaba que lo contradigan, en especial con esos pensamientos tan retrogradas del siglo pesado. Jake lo sabía perfectamente, pero era el mismo profesor que se aferró a él con tal de pelear.
─ Entiendo... ─ Se limita a contestar el castaño, aunque su tono de voz da a entender lo contrario.
─ Jake, deja ya al maestro ─ Susurra su novio, apretando el agarre en su cadera como manera de advertencia.
Si al maestro se le ocurrió acercarse a la banca se daría cuenta que ambos estaban teniendo sexo en el salón de clase. Y evidentemente eso traería problemas graves. Teniendo en cuenta también que se estaba peleando con uno de esos alumnos por defender su punto de vista.
Aunque lastimosamente Jake hace caso omiso.
─ Entiendo perfectamente su punto, Profesor. No lo apoyo y estoy seguro que mi opinión seguirá siendo la misma que en diez años. Pero entiendo que cada uno piensa y cree diferentes cosas por el como estamos educados. Así que pido respeto por mi opinión, así como yo lo tengo por su opinión, la cual, como ya le dije; no apoyo.
El maestro soltó un suspiro y asintió.
Antes de poder contestarle a su alumno, la campana sonó. Recordándole que su tiempo en ese salón había acabado y que debía seguir con su horario escolar.
─ Dejaremos está plática para la siguiente clase. Aún hay mucho que hablar joven Sim ─ El maestro recogió sus cosas y se marcho.
Apenas el docente puso un pie fuera del salón, el ambiente en el salón volvió a ser el mismo de siempre. Dejando en claro que solo se volvía tenso cuando ese profesor entraba a dar su clase y buscaba pelea con él castaño.
Jake se recargo en el pecho de su novio y soltó un suspiro derrotado.
─ ¡Casi!. Te juro que en la otra clase hago que por primera vez en su vida, le de la razón a un alumno. ─ Jake chillo, acomodándose en el pecho de su novio en busca de su calor.
─ Yo digo que deberías dejarlo en paz, el viejo ya pasa de los 60 años, a esa edad ve a todos como su solo fuéramos ignorantes con buena suerte.
─ Apoyo a Heeseung. Algún día el maestro se va a cansar y te va a poner reporte por contestarle. ─ La voz de Sunghoon llegó al lugar, mirando a sus amigos con seriedad.
─ Pero no le contestó, ustedes saben que él, es quien busca la pelea. Tiene un salón con 39 alumnos y siempre me escoje a mi. Además, ambos han estado presentes cuando me insulta por tonterías ─ bufo Jake. ─ Ahh, quiero comer por la frustración.
Jake se estiro para alcanzar su mochila y sacar sus galletas, pero había olvidado un pequeño detalle que no pasó desapercibido por el azabache. Que negó con una sonrisa.
─ ¿Es en serio? ─ Susurra Hoon, mirando a sus amigos. ─ Con razón comenzaron a susurrar en la clase, estaban de cochinos otra vez.
─ Oh vamos, solo me está calentando la polla. ─ Heeseung contesto, rodando los ojos. ─ Si quieres también puede calentarte la tuya.
─ ¿Q-que? ─ susurro Hoon, sorprendió por la información.
─ El frío esta horrible Sunghoon, no tengo problemas de prestarte una de mis entradas para que puedas calentarte. ─ La dulce voz de Jake suena, quien ya trae una galleta en sus regordetes labios.
─ Vamos, nos saltamos está clase y hacemos algo más divertido en los baños. ─ Heeseung agarro las caderas de su novio y comenzó moverlo lentamente, haciéndolo cabalgar su polla de manera lenta.
Jake mordió su labio, intentando callar los gemidos que salían de su boca mientras se comía lo que quedaba de su galleta.
─ P-pero...
─¿Te preocupa mi reacción?. No te preocupes por eso Hoon. ¿Te digo un secreto? ─ Heeseung alzó la faldita de Jake, revelando sus dos agujeros.
Uno siendo llenado por la polla de Heeseung y otro por un mini plug anal. ─ Mi perrita siempre viene preparada por si quiero usar ambos agujeros. Además de que se vuelve una linda muñequita de trapo que solo piensa en ser llenada. ¿Si o no, bebé?.
─ Mmm... Por favor, más rápido... Quiero estar lleno de tus bebés. ─ Heeseung sonrió, su novio solía tener la mente en blanco cuando estaba siendo follado, siendo lo único que pensaba en tener más y más placer.
Siendo todo un descarado y sinvergüenza.
─ ¿Entonces aceptas? ─ Pregunto
Heeseung, hacia su amigo. A un viendo como su novio comenzaba a brincar por si solo en su regazo. Dejando la discreción de un lado. ─ Su interior es tan cálido, tu pene se sentirá en el mismo cielo.
Sunghoon se quedó en silencio por unos segundos y negó con un semblante relajado.
─ Será para la otra, mejor que quedo en el salón. Que los tres faltemos va a ser que la maestra desconfíe, tu disfruta a tu novio y mejor nos vemos en un hotel los tres juntos. ─ Heeseung sonríe ante la idea de Sunghoon. ─ La calentada de polla me interesa.
─ Despídete Jake. Gracias a Hoon podrás brincar en mi polla como la zorra que eres. ─ Jake sonrie, se inclina y deja un beso en los labios de Sunghoon.
Quien algo sorprendido solo asiente.
─ ¡Gracias!~.
Sunghoon ve como sus amigos huyen de la maestra, tal vez tenía una erección al ver el culito de Sim brincando en su amigo con tanto entusiasmo. Pero prefería arreglarla en un hotel con Jake en cuatro para él, listo para calentarle la polla como tanto Heeseung alaba.
Miro hacia la banca de sus amigos y vio la frazada que Jake había traído. Se acercó y la tomo, pues el frío estaba horrible. Además, Heeseung le compartía el culito de su novio, podía fácilmente prestarle la cobija por unas horas.
Saco su celular y se puso a revisar algunas de sus redes sociales, hasta que cierto rumor le llamo la atención.
─ ¿Si escucharon?. Descubrieron a Heeseung y Jake teniendo sexo en los baños, otra vez. ─ Sunghoon soltó el suspiro, ni veinte minutos pasaron de que se fueron.
Si bueno... Tal vez no acepto por ese pequeño detalle; Ese par era insaciable, Jake era muy ruidoso y muy torpe, Heeseung por otro lado era muy salvaje y silencioso. Así que el hotel era la mejor opción.
Al menos para evitar un reporte grave o una expulsión en la escuela por follar en los baños. Aunque Jake y Heeseung hacían pensar que eso no importaba, pues siempre los perdonaban para días después ser descubiertos una vez más.
¿Qué harían para no ser expulsados?... ¿Sobornar aldirector?... ¿Heeseung sería pariente de él?... ¿Ofrecerle una calentada de polla con el rico culito de Jake?... Sunghoon simplemente no tenía idea alguna, pero era mejor no arriesgarse.
Aunque luego le preguntaría a Heeseung.
Fin. 🧸
Perdon las faltas de ortografía.
¡Espero les guste!