Especial MEPHILVER (R18) - "What if..."

Summary

Episodio especial basado en la novela MEPHILVER "¿Quieres casarte conmigo?" - Este capítulo junto a la novela están inspirados en el universo de "Un Matrimonio con las Horas Contadas" (SHADONIC). - Mephiles TOP Silver BOTTOM - Contenido Explícito - M-preg - Menciones Terios x Silver

Genre
Drama
Author
UnCactus22
Status
Complete
Chapters
2
Rating
4.3 3 reviews
Age Rating
18+

Capítulo Único

- Carajo… - susurró Terios tomando a Silver de los brazos.

- ¡Si vas a seguir así voy a-

- Cállate.

- ¡¿Ah?!

- Solo guarda silencio un momento, joder…

Silver se soltó como pudo.

Empujó al mayor con fuerza viéndolo enojado.

No era la primera vez que discutían, pero sí la primera donde se habían pasado todos los límites.

¿De verdad tenían que ser tan evidentes?

- ¡Eres un completo imbécil! - reclamó el peligris - ¡No puedo creerte ni un poco!

- Deja de hacer tanto escándalo.

- ¡¿Es en serio?! ¡¿Yo el del escándalo?! ¡Hiciste una escena horrible ahí afuera!

- No hice nada que-

-¡Solo admite de una vez por todas que estabas celoso!

- ¿Qué?

- ¿En serio? ¿Lo vas a negar a estas alturas? ¡Cada vez que estoy cerca a Infinite actúas como un animal! ¡Solo estábamos conversando!

Terios suspiró.

Sabía las condiciones bajo las que estaba, pero escuchar el nombre del chacal siempre tenía un extraño poder sobre él.

Ambos habían sido soldados de élite.

Líderes de sus escuadrones.

Enemigos jurados desde la primera trinchera que pisaron.

Sin embargo, la vida había tenido otros planes y los había obligado ahora a combatir juntos al borde de una apocalipsis…

Ya no solo era “extraño” estar cerca por la obvia rivalidad de años que tenían, sino también por un pequeño “elemento” a cuidar en su misión:

Un recluta nuevo de ojos dorados con extraordinarios poderes

- ¡De verdad no te entiendo! - gritó Silver viendo al mayor a los ojos - ¡Cada día que pasa te desconozco más! ¡Eres de lo peor!

El azabache acomodó el pañuelo rojizo sobre su cuello.

Aseguró el arma que llevaba en su cadera y su espalda.

Vio al menor de pies a cabeza mientras negaba.

Estaban en guerra.

Tenían muchísimas bajas diarias.

Habían pocas posibilidades de ganar después de la última batalla que perdieron.

De verdad no había tiempo para pensar en nada más que combatir, pero…

- Mi misión es protegerte y nada más. Si eso implica obligar a que te concentres en tu verdadero propósito, lo haré cueste lo que cueste. No debes tener distracciones.

- ¿De verdad esperas que me crea eso? ¡Infinite está de nuestro lado! ¡No tienes por qué tratarlo como si-

- No me interesa lo que creas o no. Yo tengo mis motivos y es suficiente.

- ¡Nada te cuesta admitir lo que sientes!

- Deja de pensar tonterías, solo-

- ¡Eres el soldado más cobarde que he conocido! ¡No niegues lo que pasa entre nosotros!

Terios abrió la puerta del lugar.

Frunció el ceño intentando mantener la compostura.

Sabía que no pasaría nada bueno si seguía escuchando al peligris gritar así.

Sacó unas llaves para asegurar el espacio, pero Silver lo sostuvo del hombro.

- ¡¿Ni siquiera vas a verme a la cara antes de volver a encerrarme?!

- ¡Deja de hacer tanto ruido!

- ¡Te odio! ¡Te detesto!

- ¡No puedo dejar que te expongas tan fácilmente! ¡Entiende tu lugar de una maldita vez!

- ¡Y tú entiende el tuyo! ¡No me quieres cerca de otros, pero tampoco contigo!

- ¡Cállate ya, maldición! ¡No me obligues a-

- ¡¿A qué?! ¡¿Qué más me vas a hacer?! ¡Te juro que si te vas ahora cuando vuelva a salir pediré que me transfieran al escuadrón de Infinite!

- ¿De qué carajos habl-

- ¡¿Creías que el “general” era quien elegía a mi “cuidador” todos los meses?! ¡Pues no! ¡Siempre fui yo! ¡Siempre te elegí! ¡Todos siempre me advirtieron de tí, pero no lo quise creer porque me gustaba pasar tiempo contigo!

- ¿Qué? ¿Entonces eras-

- ¡Siempre te defendí porque sé la nobleza que hay dentro tuyo, pero con estas actitudes erráticas que tienes ya no lo soporto más!

- Oye-

- ¡Si no quieres estar conmigo para algo importante, entonces otro lo hará!

El sonido de la puerta cerrándose bruscamente retumbó en el espacio.

Silver miró hacia el frente muy sorprendido.

Terios era serio y muy rudo, pero nunca se le veía perder los estribos.

Sus ojos se encontraron.

La diferencia de fuerza y tamaño era evidente.

Ambos eran soldados, pero los años de experiencia en guerra realmente marcaban una gran diferencia.

No tenía miedo, sin embargo, sabía que “algo” entre los 2 tenía que cambiar.

- ¿Qué demon-

- Rápido, acuéstate.

- ¿Qué?

- Que te acuestes en la cama, ya.

El menor quiso protestar, pero tuvo que quedarse callado al ver al azabache quitándose la ropa.

Las puertas de la habitación se cerraron con seguro.

Las luces se hicieron opacas.

El ambiente se tornó extrañamente silencioso.

¿Acaso… ?

- ¿Ya? ¿No estabas pidiendo esto a gritos? - insistió el más alto - Ambos sabemos lo que va a pasar así que no perdamos el tiempo.

Silver retrocedió un poco, sin embargo, se mantuvo inmóvil al sentir unos brazos enormes apresarlo por completo.

Antes de que pudiera hablar, sus labios chocaron con los del azabache haciendo un sonido húmedo.

Su cuerpo se erizó.

Sus piernas flaquearon.

No era desconocido lo que hacían, pero sí muy “intenso” a diferencia de otras ocasiones.

Intentó soltarse de nuevo, pero…

- Si sales de aquí, no volveremos a vernos. Me daré de baja e Infinite se hará cargo de tí desde ahora. A la mierda con esta guerra.

- Pero-

- Y si no… te prometo que no tendrás de nuevo ninguna queja sobre mí.

El menor se quedó helado.

Vio el cuerpo desnudo de Terios lleno de cicatrices y algunos tatuajes.

Era uno de los “elementos” más salvajes y letales que había visto, pero pese a eso, tenía un tacto único con él.

Era “delicado”.

Sensible.

Algo comprensivo.

Y hasta cierto punto, muy… “amable”...

Ambos se querían desde hace mucho, sin embargo… llegar hasta “aquí” sin antes dejar en claro varias cosas e ignorando lo que sucedía afuera…

¿No se estaban saltando demasiados pasos?

- Silver.

- Yo…

- No te obligaré a nada que no quieras hacer.

- Terios-

- Pero tampoco permitiré que me falten el respeto de esta manera. Sabes que Infinite es un-

- ¡Ya, basta! Ya… lo sé… solo estoy pensando.

Ambos se quedaron callados.

Se sentaron despacio sobre la cama improvisada del lugar.

Nadie podía juzgarlos.

Ambos estaban en el ejército con misiones muy nobles y realmente ninguno anticipó lo que comenzarían a sentir.

La diferencia de edad que tenían era evidente, pero los sentimientos que compartían uno por el otro también.

Habían luchado juntos.

Salvado muchas vidas.

Cubierto sus propias espaldas…

Silver sostuvo las manos del mayor algo tímido.

Se miraron a los ojos.

Sus manos se entrelazaron.

Sus labios se rozaron.

Y un pequeño gesto afirmativo de Silver fue lo único que Terios necesitó para abalanzarse por fin sobre él.

Abrió sus piernas.

Se colocó justo en medio de sus caderas.

Comenzó a marcar su cuello mientras lo desvestía.

Y…

- Soy virgen - soltó el más joven apretando sus manos - Yo… no he tenido tiempo de-

- Lo sé, solo relájate. Piensa que es un entrenamiento más.

- ¿Entre… namiento? ¿En serio?

- Sí, deja que tus superior te guíe y solo obedece hasta el final…

Los besos regresaron.

La ropa desapareció.

Sus sexos comenzaron a rozarse uno sobre el otro buscando más contacto y…

- ¡Corte! ¡Queda! - gritó el director.

Toda la producción aplaudió satisfecha por la escena que acababan de grabar.

La química entre Terios y Silver era evidente y muchos fans habían rogado por meses para que la trama de su nueva serie avanzara hasta este nivel.

La novela era todo un éxito y, pese que al inicio no se planeaba incluir tanto romance, se decidió darle otro camino más “juvenil” debido a su popularidad:

Una guerra donde un joven soldado parecía ser la salvación del mundo por sus extraños poderes mientras 2 generales “luchaban” por quedarse con él…

Polémico o no, estaba siendo un boom en televisión y debían aprovecharlo todo lo que pudiesen.

- ¿Estás bien? - preguntó Terios viendo al menor un poco agitado.

- Sí… ¿Y tú?

- Perdón si fue muy brusco. Ya sabes que el guión…

- Está bien, todo fue perfecto. Gracias por la paciencia…

Terios ayudó a Silver a acomodarse sobre la cama.

Rápidamente, lo cubrió con las primeras mantas que vio mientras los encargados de vestuario se acercaban.

- ¿Estás seguro que todo está en orden? Recuerda que si no te sientes cómodo con esto puedo hablar con los productores y-

- Sí, Tet… Todo está bien.

- Estos papeles son un poco intensos, por lo que-

- Vamos, deja de preocuparte tanto. Harás que piense que tú eres el incómodo aquí… Ninguno está haciendo algo que no haya hecho antes, ¿verdad?…

El mayor asintió tranquilo.

Le extendió una botella de agua al peligris mientras lo peinaba.

Llevaban grabando juntos un tiempo y era normal que cuidaran el uno del otro.

- Solo no quiero que nada perjudique nuestra amistad y menos ahora que estamos por compartir literalmente una cama. Imagina que nos odiemos mientras nos tengan que grabar haciendo el amor…

Silver fue el que carcajeó esta vez.

Tomó las manos del azabache haciéndole entender que no había problema.

Pese al papel “duro” y problemático que Terios tenía en la novela, su personalidad real era muy amable y jovial.

Ambos eran profesionales.

Colegas.

Amigos.

Habían trabajado juntos antes, pero este era su primer protagónico en una serie de alto alcance.

- Buen trabajo… - dijo el director acercándose a ambos con los nuevos guiones - La próxima semana continuaremos con las grabaciones así que aprovechen en descansar.

- ¿Cuándo se estrenará el episodio? - preguntó Terios.

- El próximo fin de semana. La sala de edición ya tiene todo lo que necesita por ahora.

El azabache rodeó al menor con sus brazos.

Recargó su peso sobre él con la confianza que ya tenían.

- Ya estoy viendo de nuevo las redes explotar. Seguro Marketing nos pedirá “salir como amigos en un lugar público” de nuevo para promocionar…

- Así es - respondió el director - Se vienen buenas campañas así que disfruten el poco tiempo libre que queda. Terios, antes de que te vayas, ¿podrías pasar por maquillaje para probar algunas cosas con tu cabello? Y Silver, igual, antes de irte, pasa por el frente de las cámaras para ver tu encargo.

- ¿Mi encargo? - preguntó el peligris confundido.

- Sí, tienes visita. Hoy un amigo tuyo quiso vernos trabajar…

Silver rápidamente dirigió su mirada a esa sección.

Había mucha gente moviéndose, pero no tardó ni 1 segundo en reconocer una mirada verdosa viéndolo fijamente.

Dejó todo lo que tenía en las manos y salió disparado.

Mephiles estaba ahí, completamente vestido de traje y sonriéndole como siempre solía hacerlo.

No pudo evitar emocionarse.

- ¡Mephs! ¡Si lograste venir! - dijo abrazándolo con fuerza - Pensé que…

- Te prometí que pasaría a recogerte… Afortunadamente, me dejaron pasar al set antes de que terminara la grabación.

- ¿Por qué no te dejarían? ¡Todos aquí te conocen, eres una estrella mundial!

El mayor sonrió tomando despacio la mejilla del peligris.

Lo vio contento, pero se contuvo un poco con sus palabras.

Su “relación” aún no era pública y debían tener mucho cuidado ahora que estaban en el pico de su popularidad.

Debido al éxito de la novela donde se conocieron, ambos tenían nuevos proyectos, pero también nuevas dificultades…

- Que bueno verte de nuevo, Mephiles - la voz de Terios no se hizo esperar cerca a la pareja.

A su lado venían su manager junto a un asistente.

Al igual que el mayor, el erizo de ojos grises era un actor respetado y con una buena reputación dentro del mercado.

- Lo mismo digo - respondió Mephiles extendiendo su mano para saludarlo - Me alegra que tengas otra vez un protagónico. Estás en todas las noticias.

- Bueno, ya sabes que todo es más pesado ahora, pero por fortuna, Silver hace que todo sea más sencillo… Su energía de verdad es encantadora.

- Gracias por cuidar de mí - respondió el peligris viendo a su compañero - Estoy feliz de que la novela esté siendo un éxito.

- Quien te debe las gracias soy yo… De verdad has hecho que sienta que mi pasión por el arte haya vuelto a nacer…

- No exageres… Siempre has sido un actor extraordinario y más bien tú me sirves de inspiración…

Terios observó a sus colegas de pies a cabeza.

No pudo evitar notar una extraña cercanía entre los 2.

Era común que se crearan todo tipo de lazos en el trabajo, pero el “amor” era el más evidente.

Mephiles tenía siempre una expresión neutra, pero solo necesitó ver un pequeño fruncido en sus labios al escuchar las últimas palabras de Silver para suponer qué estaba pasando.

Los rumores parecían existir por algo y no siempre eran solo publicidad.

¿Desde cuándo estos 2 llevaban saliendo?

- Bien, lo mejor es ir avanzando… - dijo Terios viendo a la gente detrás de él - Silv, nos vemos en mi departamento esta semana para “practicar” las nuevas escenas. Cuídate y duerme a tus horas. Tu rostro de idol es muy hermoso para tener ojeras…

- ¡Sí, nos vemos! - respondió el menor sonriendo - ¡Por favor descansa también!

- Mephiles… - susurró el azabache acercándose a su oído - Perdón por las marcas.

- ¿Marcas?

- Ya sabes… todo fue profesional.

- ¿Ah?

- Luego lo entenderás… Solo no me odies, ¿ok?


06:00 pm

Mephiles suspiró viendo a Silver descansar a su lado.

Después de almorzar juntos, el menor se duchó y cayó rendido por el cansancio acumulado de toda la semana.

Sabía que su novio se estaba esforzando mucho por el protagónico que tenía ahora y quería apoyarlo, sin embargo…

No esperaba llegar justo en el momento más INTENSO e ÍNTIMO de toda su serie.

Silver lo había visto actuando con diferentes actores en roles apasionados sin ninguna queja, pero… ¿por qué estar esta vez “del otro lado” se sentía diferente?

¿Por qué tenía ganas de hacer un escándalo y romperlo todo?

Llegó un poco tarde y no pudo ver la grabación completa, no obstante, con solo presenciar los besos y como literalmente su cuerpo y el de Terios comenzaron a “fundirse”...

¿Cómo podía justificar la extraña pesadez y ardor que tenía ahora?

Tenía 40 años.

Había vivido casi de todo.

Estaba “viejo” y entrando a mediana edad.

El menor solo estaba trabajando.

Interpretando un personaje.

Todo mecánico y falso…

Siendo lógicos ¿De verdad iba a sentir celos a estas alturas?

No pudo evitar sentirse un poco ridículo.

Suspiró buscando relajarse.

Vio atento el rostro de su novio.

Acarició su cabello despacio mientras acomodaba su ropa.

Silver era precioso.

Nadie mentía cuando decían que su atractivo cada día mejoraba más.

Película o novela que pisara, el peligris la hacía brillar con su carisma y energía.

Se sentía muy contento de que las cosas entre ambos estuviesen funcionando pese a sus agendas apretadas, por lo que, buscaba que todo siguiera bien.

- ¿Mephs…? - la voz del menor adormilado llamó su atención.

Se acercó a él dejándole un pequeño beso en su frente.

No pudo evitar sonreírle.

- ¿Dormiste bien? - susurró.

- Perdón… estaba muy cansado y…

- Tranquilo, hiciste un buen trabajo ahí en el estudio. Mereces un respiro.

Silver rió sentándose en la cama.

Se colocó casi encima del azabache abrazándolo del cuello.

Antes de que Mephiles pudiera decir algo más, comenzó a besarlo divertido.

- Te extrañé mucho… Sabría que te vería hoy, pero fue emocionante verte en el set.

- No es la primera vez que te veo trabajar.

- Sí, pero sabes que siempre amo tenerte en el público.

Esta vez el azabache profundizó el beso.

Habían pasado apenas algunos días desde la última vez que se vieron, sin embargo, ambos habían extrañado mucho estar cerca del otro.

Tenían que limitarse mucho para evitar ser captados en público, por lo que, estos pequeños momentos caseros y a solas eran demasiado valiosos.

- ¿Cómo… te sientes con este proyecto? - preguntó el mayor - ¿Te gusta tu personaje? ¿“El soldado novato”?

- ¡Sí! ¡Y no solo a mí, a todos les encanta el rumbo que le dí! Siento que funcionamos juntos porque nos parecemos un poco.

- Es verdad, es muy popular en redes.

- Las “ships” ayudan mucho a este tipo de novelas. Que Terios sea popular también motivó bastante para nuestra “relación” en el guión…

Algo extraño se revolvió dentro azabache.

Se mantuvo sereno sosteniendo a Silver sobre su cuerpo.

Intentó mostrarse calmado.

- Es verdad… Cuando leímos el primer guión no se trataba tanto de romance, pero veo que ahora están tomando otro rumbo.

- El amor siempre vende más en las series y parece que al público le gustó mucho la dinámica de “cuidador y alumno”. Terios de verdad es un profesional con todo lo que hace así no me parece raro que todos se hayan enamorado del “soldado cruel, pero de buen corazón”…

Por un momento se quedaron en silencio.

Sus frentes estaban pegadas y podían sentir cómodamente el calor del otro.

Desde hace tiempo se tenían una confianza absoluta en donde solo necesitaban tenerse cerca para saber lo que el otro pensaba.

Escucha.

Entrega.

Confianza.

Sin embargo, esta vez, Mephiles, no estaba seguro de cómo transmitir todo lo “raro” que sentía.

Por supuesto estaba feliz de que su pareja estuviera escalando cada vez más alto y rodeándose de otros profesionales, pero al mismo tiempo… tenía la necesidad de demostrar “algo”.

¿Tal vez… “su lugar”?

- ¿Crees que… estoy haciendo un buen trabajo? - preguntó Silver viéndolo a los ojos.

- ¿Um?

- Mi personaje… ¿te gusta?

El azabache se quedó prendido de la mirada de su pareja.

Sus ojos dorados eran intensos, pero sabían cómo calmarlo y hacerlo regresar.

Sonrió besando sus mejillas.

Lo pegó a su pecho arrullándolo con cuidado.

- Eres un chico extraordinario, por algo la prensa no deja de decir que haces brillar todo lo que tocas.

- ¿En serio?

- Tienes un talento increíble, tu personaje no solo es bueno por el guión o la puesta en escena, sino porque tú eres quien lo interpreta. No me imagino a nadie más que pueda hacer mejor este papel.

Silver respondió besándolo.

El azabache lo rodeó con su cuerpo recibiéndolo sobre la cama.

Las caricias comenzaron.

Algunos toques bajo la ropa también.

- Gracias por siempre estar atento conmigo… - susurró el menor.

- Me tienes a tu completa disposición.

- ¿Ah, sí?

- ¿Por qué no? Eres la persona que más quiero y todo lo que ves en mí te pertenece.

- Me encanta que sepas siempre qué decir…

El peligris metió sus manos sobre su pantalón

Mephiles lo vio atento sabiendo lo que vendría.

Llevó sus manos hacia la camisa ajena dejando el pecho del más joven libre y…

“Perdón por las marcas…”

Maldita sea.

Ahora comprendía completamente a Terios.

El cuerpo de Silver tenía algunos chupones y rasguños muy frescos por la última escena.

Gruñó por lo bajo.

Todo se hizo algo oscuro derrepente.

¿Era un buen momento para perder el control?

Se arrancó la correa y se colocó sobre el menor abriendo sus muslos.

Silver lo vio algo confundido.

- Hey, ¿tan rápido?

- Hace un tiempo hablamos sobre una ocasión “especial” para hacerlo sin… protección.

- ¿Sí?

- Creo que hoy es un buen día.

- ¿En serio? ¿Por qué?

Mephiles lo besó.

Pasó por su cuello y luego por sus clavículas.

Sujetó sus manos a cada lado de la cama levantando sus caderas.

- Solo… me siento muy caliente.

- ¿Eh?

- Tengo ganas de hacerte bien el amor…


09:00 pm

- ¡Ah! ¡Ahhh! ¡Mephs!

- Shh… tranquilo.

- ¡Siento… siento que voy a…!

- Si necesitas hacerlo, hazlo. No te preocupes.

- ¡Pero-

- Solo déjalo salir, Silver.

- ¡Mephiles!

- Eres precioso, cariño… Amo verte completamente satisfecho.

El peligris no pudo soportarlo más.

Se corrió fuertemente manchando el enorme espejo que tenía enfrente.

Relajó su cuerpo agotado viendo la mirada verdosa de su pareja en el reflejo.

El paisaje era demasiado erótico.

Estaba sentado delante de Mephiles con su entrada claramente unida al sexo del mayor.

Hacer el amor frente al vidrio no era novedad, pero todo se sentía especialmente diferente este día.

Era su primera vez haciéndolo sin ningún tipo de preservativo.

Silver aún no entendía porqué el azabache se había animado a experimentar por fin este nivel de intimidad, no obstante, no tenía ninguna queja.

Todo era mejor de lo que había pensado.

Sostuvo su pecho muy cansado.

Ya había perdido la cuenta de cuántas veces se había corrido esa noche.

Llevaban más de 3 horas teniendo sexo, pero Mephiles aún no parecía tener intenciones de terminar.

Dejó caer su cuerpo rendido mientras el mayor lo acomodaba nuevamente sobre la cama.

Esta vez, se quedó de espaldas viendo hacia la cabecera y sus caderas fueron abiertas con cuidado.

¿Su cuerpo podría soportar algunas rondas más?

- Mephs…

- Dime, amor…

- ¿Estás… bien?

- ¿Ah?

- Es que siento… que algo está incomodándote…

Mephiles se quedó en silencio.

Vio el cuerpo del peligris desde arriba delineando su figura.

Cuando todo comenzó hace unas horas, las pequeñas marcas de Terios eran lo único visible.

Sin embargo, ahora, se estaba encargando de cubrir cada uno con unas más grandes y gruesas.

Anteriormente habían sido muy cuidadosos con esto debido al trabajo y posibles rumores, pero…

Por algún motivo parecía haber perdido todo tipo de importancia.

- Estoy bien, precioso - susurró acomodándose sobre el cuerpo del menor - No pienses demás.

- Pero-

- Solo te he extrañado demasiado.

Silver no pudo evitar soltar un gran suspiro al sentir que era atendido nuevamente.

Mephiles tomó su miembro masajeando despacio y con otra de sus manos palpó su entrada.

- Mephs… sabes que…

- ¿Um?

- Sabes que cualquier cosa que suceda… puedes hablar conmigo…

El mayor suspiró de nuevo.

Hizo un camino de besos desde las mejillas del peligris hasta su nuca.

Acomodó su pene en su entrada con mucho cuidado.

- Todo está bie-

- Sé que no… algo más sucede.

- Solo estaba estresado por el trabaj-

- ¿Tiene que ver… con Terios?

Algo se removió otra vez dentro del mayor.

Tensó sus manos sobre la cama intentando controlarse.

- ¿Por qué… tendría que ver… con él?

- Te susurró algo antes de irnos… No me quisiste decir qué era… y estuviste actuando extraño desde ese momento.

- No importa lo que dijo.

- Pero él-

- No importa, amor.

- Solo es amable-

- Amor…

- Terios no es-

- Deja de decir su nombre mientras te tengo desnudo. Nunca vuelvas a mencionar a alguien más en la cama y menos cuando te estoy haciendo el amor, ¿de acuerdo? No me hagas perder la paciencia más, maldición…

Silver se sorprendió mucho.

Nunca antes creyó escuchar a Mephiles decir algo así.

El azabache siempre era muy amable y respetuoso y ahora sonaba como alguien completamente diferente.

Intentó girar para ver bien su rostro, pero antes de que pudiese hacer algo, el mayor lo tomó fuertemente de las caderas sujetando su espalda.

Lo puso boca abajo.

Abrió su entrada.

Y sintió su interior ser removido con fuerza.

No tuvo más opción que sostenerse de las sábanas frente a él al sentir la verga del mayor.

Siempre era placentero tener sexo con su novio, no obstante, justo ahora, con más “violencia” de la normal y sin ningún tipo de protección de por medio, todo se sentía mucho más intenso.

Tuvo que morderse los labios para evitar gritar.

Sus ojos se humedecieron.

Su propio pene comenzó a chorrear.

No podía quejarse.

Se sentía muy bien y amaba lo que sea que estuviera ocurriendo.

Por su parte, el azabache se desconocía a sí mismo.

Con años frente a las cámaras, perfeccionando y moldeando sus emociones para su trabajo y frente la prensa, no podía creer que unas cuantas palabras lo habían hecho perder los estribos.

Sí, estaba enojado.

Molesto.

Furioso.

Pero principalmente, preocupado.

¿Desde cuándo se había vuelto tan inseguro?

No tenía por qué desconfiar de Silver en ningún sentido, pero si se trataba de Terios…

“Silver tiene un brillo único…”

¿Por qué parecía haber algo en él que no podía ignorar después de su pequeña conversación?

¿Tal vez era porque grabaría una “escena íntima” con el menor la semana entrante?

¿Porque era innegable que se veía muy bien junto a su novio y tenían una dinámica atractiva?

¿Porque le dejó varias marcas en todo su cuerpo y se atrevió a tocarlo por todos lados?

¿Porque… él también podía reconocer en Silver ese “algo” único y especial que te hacía flaquear con tan solo una palabra?

- ¡AHH! ¡MEPHILES! ¡VOY A…!

El interior del peligris contrayéndose lo hizo regresar a la realidad.

Apretó sus caderas recargando su pecho sobre él y tomó su miembro agitándolo.

Comenzó a moverse profundizando las estocadas.

No tardó en reconocer una pequeña bolsa dentro y comenzó a golpearla también.

- ¡AHH! ¡AH!

- Te adoro, Silver…

- ¡MEPHILES!

- Eres mío… solo mío, ¿está bien?

- ¡VOY A-

- Eres maravilloso…

El menor nuevamente se corrió.

Dejó caer la mitad de su cuerpo sobre la cama mientras manchaba las sábanas.

Mephiles se mantuvo en su posición dejándolo acabar.

Sostuvo su cintura despacio ayudándolo a mantenerse erguido.

Aún le faltaba mucho para llegar a su propio orgasmo, pero la verdad él no necesitaba venirse tantas veces para disfrutar la intimidad.

Su propio placer iba más con ayudar a su pareja todas las veces que quisiera y, especialmente, en una ocasión así.

¿Una relación apasionada era más difícil de dejar, verdad?

Silver comenzó a toser muy cansado.

El mayor se separó a duras penas poniéndolo a un lado de la cama.

Quitó las sábanas tirándolas al suelo y los recostó en la parte seca del colchón.

Sus miradas no tardaron en encontrarse.

- Esto… esto es… - el peligris sentía que estaba a punto de desmayarse.

- ¿Te gusta?

- Nunca antes… lo habíamos hecho tantas veces…

- Bueno, hoy es especial.

- Pero tú… ¿Por qué?

- ¿Qué sucede?

- ¿No vamos a continuar? Aún no te has venido ni una vez… ¿De verdad estás tan enojado?

Silver se abrazó a su novio escondiéndose en su cuello.

Mephiles lo recibió con cuidado llenándolo de besos.

Por un momento se quedaron quietos solo sintiendo el calor del otro.

- Necesito… hacer que te corras - soltó el menor decidido.

Mephiles lo vio divertido - Silv, no es-

- Me he venido como 5 veces y tú sigues durísimo. No voy a permitir que sigas de mal humor.

- Cariño, estoy perfecto… lo único que necesito es ver que tú estés contento.

- No voy a estar bien si no te veo acabar.

- Estás agotado, Silver. Lo mejor sería que-

-No. Ahora me toca hacerme cargo a mí…

El peligris abrió su entrada sentándose sobre su novio.

Lentamente, se ayudó con las manos a recibir todo su tamaño.

Soltó un gemido ahogado al entrar por completo y contuvo la respiración calculando el grosor.

Mephiles era enorme y recibirlo desde esa posición siempre sería complicado.

- Silver… no-

- Solo… déjame hacerlo… Quiero que también te sientas bien.

- Me siento increíble contigo…

- Pero aún… no es suficiente. Te conozco muy bien…

El peligris se sostuvo del pecho del mayor.

Comenzó a moverse con la poca fuerza que le quedaba.

Atrajo las manos de Mephiles hacia su pecho y dejó que hiciese lo que quisiera con él.

El azabache no tardó en cegarse por el placer.

Por supuesto, Silver lo hacía excitarse demasiado, pero el paisaje de verlo “atendiéndolo” hasta el final era maravilloso.

Apretó sus nalgas.

Mordió su cuello.

Dejó más rasguños y besos por cada rincón de piel que vio.

Sintió un cosquilleo en su vientre.

Después de tanto contacto, era obvio que iba a llegar al clímax, pero…

- Mephiles… te amo…

Su rostro quedó a la altura del pecho del menor.

Sintió claramente su corazón latiendo con fuerza.

- Te amo mucho… En serio… - repitió el peligris.

- Silv-

- No habrá nadie nunca que quiera más que a tí… Eres… y siempre serás todo lo que necesito.

- Eso es…

- Te amo… Te amo muchísimo y te lo diré siempre… hasta mi último día…

Una conocida calidez rodeó el cuerpo del azabache.

En un movimiento rápido, giró al menor poniéndolo sobre la cama con él encima.

Levantó sus piernas a la altura de sus hombros y volvió a ingresar en su interior.

Comenzó a moverse desesperado.

Sintió a Silver sostenerse como sea de su pecho.

Su corazón latía como loco.

Sus manos iban una sobre la otra.

Sus lenguas chocaron.

Besos.

Saliva.

Rasguños.

Mucho sudor.

Tener sexo nunca se compararía a hacer el amor y ambos tenían la fortuna de poder experimentarlo.

Mephiles no tardó en reconocer el típico hormigueo en su pelvis y toda su espalda.

Silver lo atrajo hacia él amarrándolo con sus piernas.

La madera comenzó a chirriar.

Las almohadas cayeron al suelo.

Las ventanas se empañaron.

Y nuevamente, el peligris, se corrió primero.

No obstante, esta vez, Mephiles no se detuvo ni un poco.

Al sentir el interior de su novio contraerse, no pudo soportarlo más.

Se corrió dejando salir su semilla por completo.

Se sostuvo de la cama intentando mantenerse cuerdo, pero derrepente, algo se sintió diferente.

Buscó la mirada de Silver viéndolo completamente en éxtasis y algo hizo “click” en su interior.

Su miembro se anchó en el interior de su novio haciendo que ambos se corrieran de golpe una vez más.

Se asustó un poco.

Se quedó en blanco.

Nunca antes había vivido algo así y el placer era demasiado cegador como para dejarlo pensar.

Gruñó tensando todo su cuerpo.

Cerró los ojos.

Tomó aire como pudo.

¿Eso era… lo que llamaban “nudo”?

Por varios minutos intentó procesar lo que pasaba.

La intimidad era placentera, no obstante, este clímax superaba cualquier otro que hubiese vivido.

Todo se sentía más fuerte.

Más profundo

Más intenso.

Más real.

Recuperó el aliento como pudo y se encontró con la mirada llorosa de Silver.

Si él se sentía muy abrumado, el menor estaba peor.

Besó su rostro con cuidado y acunó sus mejillas haciéndole entender que todo estaba bien.

- Tranquilo… es normal… Ya… ya va a pasar…

- Mephiles…

- ¿Te duele…? ¿Es demasiado?

- No, no… solo… es la primera vez que… algo así sucede - el menor comenzó a llorar.

- Yo…

- Siempre imaginé que viviríamos esto… pero no creí que sería tan pronto…

- Silver…

- Soy… demasiado feliz.

- Esto es…

- Te amo mucho… Gracias por darme esto también…

El azabache sintió su corazón estrujarse.

Unas extrañas ganas de llorar también lo invadieron.

Bajó su rostro chocando con el de su pareja.

Sintió sus labios sin besarlo.

Dejó que sus respiraciones se mezclaran.

Pudo sentir sus cuerpos completamente unidos y encajando perfectos uno con el otro.

No necesitaba más para saber que eran almas gemelas.

Se juró que, a partir de ese momento, nunca volvería a sentirse inseguro con sus emociones.

Su pequeño peligris lo quería a su lado.

Y él haría hasta lo posible porque fuese así siempre.

- Te amo, Silver…

- Mephs…

- Jamás te dejaré ir…

Fin.