Capítulo 0 Hortensias
Hace tres años y medio de los primeros sucesos que sacudieron al sagrario, hace cuatro años de la partida de mi primo Henrry, con la acusación de asesinato a mi primo Patrick, por si fuera poco hace tres años que el profesor Tomori, uno de los profesores con el que empezaba a relacionarme de buena manera el día de hoy sigue desaparecido, mis vacaciones de navidades han acabado y debo de volver al lugar que en poco tiempo me ha cambiado, los sucesos que pasaron en esta ciudad fueron sin duda una tempestad, pero lo que pasara no será más que una calamidad, en cuanto a mi nombre, bueno mi nombre es Elena.
Hace tres años y medio de que mi primo Henrry fue hallado macabramente solo con el torso cerca de un pantano y sin las demás extremidades, mientras que el restante del cuerpo fue hallado en arboles adyacentes, esa imagen a pesar de no haberla visto sin duda sigue estando muy presenté y mi mente la representa de manera sombría en algunos sueños, o más bien pesadillas que a pesar de no ser frecuentes sin duda que cuando sueño el cuerpo de Henrry me hiela la sangre y me despierto con un sobresalto de la cama agitada y con los ojos bien abiertos, pero lo que es peor es el remordimiento, ese de no creerle a Patrick, mi otro primo y hermano de Henrry que él no lo había asesinado, pero esa no era mi culpa, todo el mundo estaba convencido de que lo era, es más en la misma corte muchos de los murmureos que había eran con desdén a Patrick, pues como ya muchos suponían, era probable que le hiciera eso a Henrry por envidia, una envidia que probo el padre de Patrick que le tenía a Henrry, pero que sin duda eso había quedado en el pasado, un pasado que sin duda lo atormenta, un pasado del cual nunca podrá salir.
En cuanto a Patrick supe que se había titulado como médico cirujano, fue el mejor de su generación, pero siempre solo, toda su especialidad fue apartado por los demás, por principalmente seguir creyendo que era el principal sospechoso de asesinar a Henrry, claro con el tiempo las personas empezaron a olvidar ese hecho y de poco a poco simplemente lo ignoraron, después de eso, ha puesto su propio consultorio en la parte este de la ciudad en donde trabaja como médico general y en donde espera hacer su propio hospital, además de que se mudó a esa parte, justo a los meses de titularse. Todo esto lo se por boca de personas que han comentado su vida, también diciendo que en un principio nadie quería ir a su consultorio por la reputación que se cargaba, pero algunos por desesperación o por que no tenían algún prejuicio iban con él, al poco tiempo de empezar como hace seis meses que empezó esto ha empezado a tener pacientes con más frecuencia, además de que le llueven solicitudes para que haga trabajos a diferentes hospitales de la ciudad, aunque claro de cirugías menores. Supe que también asiste con regularidad a la tumba de Henrry, según por el propio guardia del cementerio, quien decía que se veía con una expresión afligida, el rostro denotaba tristeza, pero no le podían salir alguna lagrima, también voy una vez a la semana o a la quincena a platicarle a Henrry como es que me va y como es que todo va en la ciudad.
Solo el viento y las flores que regularmente son de mi primo Patrick o de su madre, ósea mi tía es lo único que me contesta, ese silbido de cierta manera me tranquiliza, pienso que de alguna manera está conmigo digo con nosotros, en cuanto a su madre, bueno sigue siendo un fantasma a comparación de cuando estaba Henrry, demacrada con los ojos hinchados, además de que pareciera una persona que ya casi no sonríe, dice su esposo, Josh, que tiene una depresión severa, habiendo días que no come nada, su estado tan lamentable y su falta de peso es evidente, claro se han hecho todos los esfuerzos para que se recupere, pero se sabe que va a ser muy difícil, según el terapeuta con el que va y que es amigo de Josh solo queda esperar a ver cómo es que avanza, pero que esto podría tomar días o meses, lo que es más importante para mí es el hecho de reconectarme con mi primo Patrick, tiempo después me pude a analizar lo que se dijo en el juicio que le hicieron por sospechar de él, por el asesinato de Henrry, la verdad es que me gana la vergüenza y se me van las fuerzas mismas como para pedirle perdón, sé que es algo que debo de hacer, pero simplemente no sé qué hacer, me deje llevar por todo y hable de manera negativa de él ante la corte, por lo que no sé cómo es que debo de reaccionar ante su presencia, eso sin mencionar de que cuando Susana mi amiga también se le acercó para pedirle perdón solo le dijo “Eso es todo, si es así quiero que te apartes de mi camino tengo cosas que hacer” parece otra persona completamente diferente.
Tan diferente como la hija del profesor Tomori, quien paso de una chica tan amable y educada, que se vestía de rosa a una persona seria, a la cual ya no le importaba sonreír, se encerró en sus audífonos y en su malestar que nadie se acerca a ella, en cuanto a su mamá sigue en la búsqueda de su padre, ambas parecen de luto, pero la hija pareciera que nunca lo va a superar se ha vuelto huraña y rezongona, casi nadie le habla y pareciera que en cuanto te acercas a ella simplemente voltea los ojos hacia arriba y se pone sus audífonos tratando de ignorarte, poco queda de esa niña tierna que tenía esperanzas de encontrar a su padre y abrazarlo fuertemente, ahora sus ojos son de una persona vacía. En cuanto al profesor Tomori parece ser que simplemente desapareció, claro en un principio se creía que era otra víctima de Patrick, pero no había nada que lo confirmara, solo se fue, pero ¿Cómo era esto posible? Nadie sabía nada y la policía por más que lo buscaba no lo encontraba pasaron los días, semanas, meses y años, conforme fue pasando el tiempo cada vez más personas creían que solo sería hallado, pero para enterrarlo, era sin duda el pensamiento de todas las personas, pero en cuanto a su paradero no se sabía mucho, solo que antes de irse de vacaciones de navidad estaba aplicando exámenes finales para estudiantes que no pudieron aprobar su materia o más bien materias en el semestre, por lo que lo último que se supo es que iba a calificar sus exámenes en la universidad y después se iría a casa, llegando tarde, como a las siete u ocho de la noche aproximadamente, eso se sabe por la última llamada que tuvo con su esposa, pero jamás dijo que más haría, solo desapareció para no dejar ningún rastro de su paradero. Esto a tan solo dos semanas de sus vacaciones y de la noche estelar de su hija la cual bailaba vale, pero de eso hace mucho tiempo, el impacto fue tal que la hija a los meses dejo el valet. En cuanto a los avances de la policía al parecer estamos como en el principio, nadie sabe nada, al parecer todo esto quedo a cargo del detective Álvarez, el agente en cuestión es un subalterno del subcomandante, es decir que está a disposición del subcomandante Braulio, no se sabe muy bien porque, de la decisión, ni mucho menos del por qué el detective Álvarez, quien apenas llevaba unos años en ese puesto fue el encargado de descifrar lo que le paso a el profesor Tomori.
Como sea a pasado años de su desaparición y claro que lo que iba a suceder dentro de la ciudad del sagrario sin duda va a quedar en la memoria de las personas que vivimos en carne propia el caos y calamidad que se avecina, pero esto sucedió el día que llegue a la ciudad, era un viernes, justo a tres días de empezar mis clases, llegaba al cuarto en la casa en la que vivía, como estudiante, empezaba a desempacar las cosas que traía de mi ciudad natal, arreglando mis libros y libretas para el nuevo inicio de semestre, pero mientras eso sucedía no sabía que en las orillas de la parte oeste de la ciudad se llevaba a cabo una reunión, esta estaba sitiada en una casas que parecía abandonada, con la puerta de metal que parecía que estaba descuidada, tragada por el óxido que le hizo el mismo tiempo, las ventanas rotas y solo una luz que se veía por la parte de abajo, al parecer la luz estaba encendida, delante de la puerta oxidada y de lo que parecía ser una casa en mal estado estaba un hombre corpulento, dudaba si quería entrar o si de tocar, parecía que no sabía qué hacer, en cuanto a su rostro no se veía, pues traía un cubrebocas, unos lentes y una capucha. Pero cuando este se empezaba a ir la puerta la abrió una persona que no parecía muy grande, al parecer no media tanto a lo mucho 1.70 metros de altura, el mismo hombre que estaba en la puerta y que dudaba en entrar se sorprendió al ver a la persona con una máscara de una rana una gabardina negra y unos pantalones de mezclilla con unos zapatos que tenían un poco de barro, él de la máscara de rana no dijo nada y solo hizo la seña de que fuera al final de un pasillo, el cual estaba tapado por una cortina algo grande que cubría desde el techo hasta el piso, era de color negra, al parecer detrás de la misma había un cuarto extra, el de la capucha no dijo nada y solo entro, la persona detrás de la máscara de rana, lo dejo pasar y en cuanto estaba atravesando la cortina, miro hacia la calle, se fijó en ambas direcciones, era un paisaje duro, parecía como que nadie vivía en ese lugar a lo mucho que se veía eran personas que estaban drogándose con lo que parecía agujas y cientos de pedazos de basura, eso sin contar con el olor más desagradable posible, fuera una mezcla entre drenaje y eses de animales. El olor era nauseabundo.
Al entrar la persona de la capucha se dio cuenta de que había una mesa redonda dentro de un cuarto, y a lado de la misma estaban seis mesas alrededor, en dos de estas ya estaban dos personas sentadas, en una de estas estaba lo que parecía ser una persona que tenía un overol de mezclilla con lo que parecía ser un pasamontañas y unos lentes oscuros, en otra silla estaba sentada lo que parecía ser una mujer, con unos jeans ajustados, tenis y un suéter morado, además de que ella llevaba una máscara que le cubría el rostro, la misma parecía de un tipo de gato, tenía dos orejas en parte superior que conectaba con la misma mascara además de que sus ojos estaban en completo negro a excepción por lo que parecían dos huecos por el cual podía ver y una boca asemejando a la boca de un gato además de que a los lados de los mismo tenía bigotes característicos de los felinos. En cuanto a su asiento estaban sentados en la parte más cercana de la puerta con la cortina, eso sin contar con el tipo de la más cara de rana y un tipo que estaba al frente de los ya mencionados que tenía una máscara de ardilla, este estaba al frente de la chica con la máscara de gato y el chico del overol y pasamontañas, esta persona parecía un poco más alta que la que abrió la puerta y tenía sobrepeso, pues una abultada panza se le veía atreves de lo que también era una gabardina oscura.
El hombre de la capucha se sentó al lado del chico, mientras que el de la máscara de rana y el de ardilla se paraban al frente de los mismos, en los asientos de enfrente, nadie decía nada, pues solo se escuchaba el sonido de lo que parecía ser una canción clásica, parecía que era el de un violinista famoso, nadie emitía ningún ruido solo la canción que provenía de una radio que estaba a un lado del de la máscara de ardilla, la música paro para que se reuniera el sexto integrante, este tenía la máscara de un conejo, la máscara era blanca con los ojos en rojo y unos cortes en los mismos para que la persona pudiera ver, y una gabardina oscura, era como si los tres se pusieran de acuerdo para que fueran en uniforme, el sonido apaciguo, pero el de la máscara de conejo simplemente dio la orden de que se sentaran los otros dos y que pararan la música, levantando la mano derecha con el puño alzado, se empezó a sentar en la silla que estaba a la derecha de la puerta con la cortina y que era la que estaba arriba.
Las personas que no parecían estar en uniforme simplemente se miraron entre sí, mientras que el de la máscara de conejo se acomodaba unos guantes negros de piel, para empezar a cruzar la pierna mirar a su alrededor y antes de que pudiera decir alguna cosa el hombre con el cubrebocas y corpulento empezó a hablar.
-Supongo que tú eres el jefe y el que envió la carta, no es así señor Iván… - decía con una voz retadora y potente, mientras que ponía la carta arriba de la mesa.
-Supongo que debe de ser así, si esto es una broma no tengo tiempo para la misma, además no entiendo el por qué carajos debemos de ocultar nuestros rostros… - decía la mujer con el suéter morado, también arrojando una carta sobre la mesa.
-Debe ser rápido señor, pues en mi local se me necesita, además de que soy el único que lo atiende, por lo que le pido que me diga de manera rápida el por qué es que nos citó en un lugar tan sucio como este y vaya que he estado en lugares sucios…- decía el chico del overol de mezclilla y pasamontañas.
-Calma todo tiene un tiempo y un lugar, les garantizo de que lo que vamos a hablar el día de hoy no será una pérdida de tiempo, además lo de las máscaras es por nuestras seguridad, sé que pensaran de que estoy hablando, pero como dije si los cite es por algo en específico, la verdad es que me costó algunos años reunir la suficiente información, pero creo que ya es hora de empezar con los planes establecidos, para empezar déjenme presentarle a otras personas que nos acompañan, el de la máscara de ardilla, se llama “Martin la ardilla”, él es nuestro mayor informante y mi segundo al mando, el de la máscara de rana es nuestro espía “Pepe la rana” y por último mi nombre es Iván, “Iván el conejo”… - decía con tono agudo Iván, con total seguridad y con las manos cruzadas – Claro que estos no son nuestros nombres reales, por seguridad…
- ¿Seguridad? De qué demonios hablas, son clara referencia al cuento “La zanahoria dorada del conejo”, no sé de qué hablas, todo el mundo conoce ese cuento… Aaahhh me suponía que esto sería una tontería, y veo que tuve razón – decía mientras se empezaba a levantar de la silla la persona corpulenta y del cubrebocas.
-Tontería, si eso tal vez sea verdad, vengar a Martha, a Laura y Edson… Tal vez sea una tontería, no creo que merezca la pena hablar de ello, por lo cual eres libre de irte y seguir como hasta ahora, pero quiero que te vallas, no quiero que se vallan ahora los que no quieren una venganza en contra de las personas que le quitaron lo más querido… como a tus padres – le decía a la chica de la máscara de gato – O como al señor Elías, la única persona que te acogió en un hogar y por un momento lo tenías ¿No?- le decía a la persona del overol de mezclilla- Por eso quiero que se vallan ahora o se queden si lo que desean es venganza…
- ¿Qué dices? – decía el hombre corpulento con el cubrebocas, mientras se iba encima de Iván, hasta sacarlo de la silla y agarrarlo del cuello y ponerlo sobre la pared que estaba detrás de Iván, estrellándolo con furia, mientras que Martin y Pepe no hacían nada y solo estaban sentados- Sabes muy bien que les paso no es así, pero según lo que la policía investigó todo fue un accidente, deja descansar a mis seres queridos en paz…
-Espera musculoso – decía la chica con la máscara gato- Dime ¿Por qué deberíamos de creerte? No sabemos nada de ti, además me da miedo el hecho de que lo que busques es utilizarnos para tu propia venganza, eso sin contar el hecho de que no nos ha dicho contra quien hay que vengarnos.
-Buena respuesta chica gato- decía con dificultades Iván, pues el hombre musculoso no le dejaba respirara bien – Pero debo de decirte una cosa no es algo menor contra el que nos enfrentamos, no es algo que yo solo pueda luchar, por lo que de cierta manera tienes razón a la hora de decir que los utilizo para mi propia venganza, por lo que le pido a mi querido amigo ardilla, Martin, dales el portafolio a ellos y pásame el portafolio del grandulón, solo pásamelo, no dejes que te lo quite – decía Iván mientras le sostenía las manos al hombre musculoso.
Martin saco un portafolio, que contenía bastantes papeles pues esta estaba bastante abultada, se notaba que era organizado, pero más que nada que aquel portafolio marrón empezaba a sacar unas carpetas, estas estaban llenas de papeles, puso las carpetas al frente de ellos arriba de la mesa y de inmediato le paso una carpeta más a Iván que con una mano la sostuvo, después de ello se fue a sentar a su lugar mientras que Pepe seguía sentado sin hacer ningún movimiento, por lo que se les hizo raro a los demás que él no interviniera, la chica con la máscara de gato y el tipo del overol miraron la carpeta que tenían enfrente de ellos mientras Iván seguía acorralado por la persona musculosa, para posteriormente empezar a decir lo siguiente.
-No te parece raro, dime no te acuerdas que es lo que paso ese fatídico día, los únicos edificios quemados fueron esa farmacia cerca de ti y obviamente tú casa, dime ¿Por qué solo esos dos edificios fueron sucumbidos por el fuego? ¿No te habías preguntado acerca del incidente? Claro que no lo has hecho, solo te dejaste influenciar por lo que dijo el departamento policiaco, ¿Qué clase de fuego se descontrola solo en dos edificios? Dime eso no te lo creíste de verdad ¿O me equivoco? Dime…
-No es algo que de pronto creía, pero tal vez lo que se empezaba a formar en mi cabeza simplemente eran ideas absurdas, deja de decir tonterías y deja descansar en paz a mi familia, suficiente tengo con tus tonterías… Ahora que te tengo del cuello ¿Eso era todo lo que tenías que decir? – contestaba estallando en colera el hombre musculoso.
-Si claro, contéstame de quien era la farmacia que se quemó y de paso quemo tu casa con todo y tu familia a tan altas horas de la madrugada, no mejor ve esto – Decía Iván mientras le pasaba un papel al hombre que le agarraba del cuello, para que de pronto este lo soltara y empezara a ver el papel, viendo lo que podía ser una de las mayores revelaciones que pudo tener en ese momento- Como puedes llegar a ver hay cosas de las cuales siguen sin hablarse, pero déjame decirte una cosa casi nadie está por obra del destino, si no por casualidad, diferentes causas nos reúnen ahora en esta mesa a discutir sobre el mal que hay en el sagrario.
-Espera me estás diciendo con esto que a lo que nos enfrentamos – decía el chicol del overol de mezclilla tomando un breve respiro – Es el gobierno, claro está que es el local, pero que carajos… No puedes hablar enserio de esto.
-No es algo que deba de decir tan a la ligera señor Iván, pero si lo que pone en este papel el cierto, que carajos es el sagrario y en que se basa, no, es más ¿Es de conocimiento de la policía acerca de estos hechos o de por lo menos del alcalde? – decía la chica con la máscara de gato en un tono asustadizo.
-Ellos son los responsables señorita – respondía Pepe – O es que no sabe muy bien cómo es que sucedieron las cosas para usted y su familia, es más no se han puesto a pensar en lo más básico en el hecho de por qué se a agravado el problema de consumo de sustancias en la ciudad, pero lo que es peor que con eso contrajo algunos sacrificios, tales que no aceptamos nosotros, ya que ese beneficio que ellos sacan no nos tocan a nosotros, los cuales solo ven como un número o estadística más, son realmente repulsivos.
-Así como lo pone Pepe es la realidad, por ello la muerte de sus seres queridos deben de ser vengadas, en alguna ocasión alguien me dijo ¿Por qué se venga uno de otra persona? Por envidia, despecho, odio o mi favorita satisfacción personal, puede que mi ser querido no quiera eso para mí, pero mi alma y mis deseos sí que lo quieren, no puedo dormir pensando que lo que puedo hacer es simplemente esperar que se haga justicia, ahora ¿Qué para que me vengo? Lo hago porque puedo, además de que soy de los que no cree en la justicia, eso sin tener en cuenta del daño que ellos me han hecho. También esa persona me pregunto una vez ¿Crees en la justicia o en la venganza? Pero la verdad es que creo en mí mismo y lo que yo creo es que quiero venganza, pero no necesito decir algo más para que vean que en realidad la ciudad esta podrida – decía Iván mientras le daba una carpeta al hombre musculoso y se incorporaba a su silla.
-Me estás diciendo – hablaba con cierto recelo e impresionado el hombre del overol de mezclilla – Que el señor Elías era uno de los que sabía que sucedía en la ciudad y cuando él quería ya no hacerlo lo silenciaron, matándolo, esos malditos – decía con rabia y con voz entrecortada- No necesitas decir algo más estoy dentro.
-No puedo creer que muchos médicos estén involucrados en esto, es acaso una maldita broma, no puedo creer que mis padres apenas se enteraron fueran… bueno ya saben – decía la chica de la máscara de gato.
-Si algunos de ellos lo hacen a plena conciencia mientras que muchos más no saben qué hacer, pues es normal que no te dejen poner tu propio consultorio o te dejen trabajar a gusto, ya que debes de recetar medicina altamente adictiva, claro lo disfrazan como medicina, no son todos, pero los que si tiene poca ética son lo que están hasta arriba de la cadena de mando, por lo que algunos de ellos no tiene alguna idea u opción, por cualquiera que sea el caso lo que viene en ese documento es verdad, creo que no debamos de hablarles del porque fueron seleccionados, sabemos que hay más afectados, pero ustedes, bueno se acoplan a lo que queremos- decía Pepe mientras se arrejuntaba las manos.
-No puedo creerlo – decía mientras que ella veía lo que parecía ser un papel de un cuaderno de libreta, se lo acerco al pechó y empezó a llorar sus lamentos a pesar de que los contenía se oía claramente.
-Es un tema que claramente no querían que se supiera, pero déjame decirte una cosa chica, lo que contiene el folder puede que aclare tus ideas, no solo las tuyas, si no la de los demás, para ser honestos yo también utilizo a Iván y a Martin, es claro que mi interés difiere al de ustedes, pero mi objetivo es el mismo que el de ellos dos, vengarnos de las personas que nos han hecho tanto daño, tal vez piensen que eso no es lo que querían nuestros seres queridos, pero en este momento es lo que desea mi alma, no puedo negar esa parte, por más de que intente perdonar a los que nos hicieron daño, me es imposible olvidar esta parte oscura, digamos que es parte de nuestro ego y deseos oscuros, nuestro egoísmo cree que lo que necesitamos es venganza, mientras que acompañado de nuestros más oscuros deseos, hace que nos rebelemos en contra de nuestros victimarios, para ahora hacerlos la victima - decía en tono sombrío Pepe, mientras se sentaba en la silla acomodase en la misma una y otra vez – Pero eso que nos inquieta y que nos hace tener una sensación de vacío e insatisfacción sigue a pesar de perdonar, nosotros como seres humanos que somo podemos a llegar a ser tan bueno como un ángel, pero tan malos como el mismo demonio y eso es lo que sentimos cuando un ser querido es asesinado por otro demonio, no puedes combatir a los malos, con acciones buenas, más teniendo el sistema en tu contra.
-Tienes un poco de razón, pero dígame o bueno contéstenme los que iniciaron todo esto – decía el chico del overol efusivamente- Una vez todo esto acabe como sabremos que no habrá represalias o aún peor, que nos pasara, desde aquel fatídico día pensé que no podría tener alguna especie de venganza, pero ahora que se me presenta en las manos, no sé qué debería de hacer…
-Fácil chico, puedes marcharte y quemar el folder que tienes en las manos, olvidarte de lo que ha pasado hoy, al fin de cuentas nadie ira tras de ti, o por lo menos nadie de los que son mis socios, por lo que puedes iniciar tu vida desde cero, pero en cuanto llegue el remordimiento, la angustia y los pensamientos que te dirán que podrías haber hecho más, no vengas a mí, mientras que por otra parte podemos bajar de su nube a esos poderosos y vagos falsos dioses que se creen con la potestad de pisotear las vidas que, en esencia es nuestra, pero que nosotros los rebeldes de ellos los desenmascaremos y ver cómo es que su reinado cae ante sus ojos y poco a poco empezar una nueva era – decía Iván, que aún seguía sostenido del cuello por el señor musculoso.
-Si lo que dice todo lo que nos has entregado es real, cosa que dudo dime ¿por qué me inclinaría a seguirte, y no robarte toda esta información y hacerlo por mi propia cuenta? – decía el hombre musculoso mientras que dejaba caer a Iván al suelo – No vería la necesidad de seguirte.
-Y no puedes hacerlo, de hecho puedes iniciar tu propio grupo, pero claro solo te di la información que necesitabas, la necesaria para que te unieras a mí, el resto del puzle lo tenemos nosotros, si quieres investigar por tu cuenta adelante, pero nuestra investigación nos costó tres años acabarla, por lo que si quieres iniciar con esto estas tres años atrás, eso sin considerar de que para cuando quieras cambiar alguna cosas nosotros ya habremos actuado- decía Iván mientras se reincorporaba- Pero el estar aquí significa que seguro tenían alguna intención de hacer algo ¿No es así? Pero bueno creo que me estoy extendiendo mucho, por lo que quiero que se sienten analicen la información y si quieren retirarse lo pueden hacer cruzando la puerta, pero aquellos que en los próximos cinco minutos sigan aquí significara que, si están interesados en lo que les planteamos, si quieren se puede retirar después, pero en cuanto llegue el primer impacto, ya no habrá marcha atrás.
- ¿Primer impacto? Qué demonios es eso, a que se refieren con primer impacto – decía el hombre musculoso mientras se ponía a ojear los papeles del folder en la mesa- ¿Es otra cosa extraña de la que no sabremos hasta que estemos dentro?
-Exacto – decía Martin – Hasta que estén adentro no sabrán nada, por lo que les pido que revean las cosas que les revelamos en esos papeles y luego tomen su decisión.
-No voy entendiendo muy bien lo que dicen, pero lo que se lee en la parte de los documentos sin duda es serio, además de su investigación nos habla de una cosa, no se especifica, por lo menos nos pueden decir de que se trata, aquella cosa que tanto ocultan y que les tomo tantos años saber… - decía el hombre musculoso.
-La droga que hay en la ciudad, ¿No es así? - decía la chica – la droga que era anterior y que estaba en manos de una pandilla llamada “la nueva orden”, la cual fue disuelta hace unos dos años por el comandante, tenía en su poder una nueva droga más adictiva, esta producía el doble de placer que la cocaína, pero en un menor costo, por lo cual de cierta forma era un negocio redondo, de alguna manera una facción de esa pandilla escapo de la redada de hace dos años, para fundar una nueva, llamada “los socios”, esta esta por todos lados ahora en la ciudad, pero es peor de lo que imaginamos, acaba el cerebro más rápido que cualquier droga normal, y eso ya es mucho decir, además de que produce gangrena a los pocos meses del consumó de este, es fácil saber quién es adicto a esta cosa…
-Ya, pero ¿Qué tiene que ver el gobierno del alcalde aguilera con esto? – preguntaba el chico del overol – No tiene sentido, ¿Por qué haría un circo en torno a los criminales que captura si ellos son los principales productores de esta droga? ¿Qué tienen que ver los médicos de la ciudad con todo esto?
-Fácil, el dinero amigo mío, el poder y tal vez los deseos de los mismos por sentirse dueños de la ciudad misma, no es improbable que lo que hagan sea solo un circo mediático, que los que no fueron arrestados estaban coludidos con el gobierno, solo unos cuantos infelices que pensaban que eran los reyes de esto sean los más perjudicados- decía Iban con desdén, mientras juntaba las manos – Es obvio que ellos saben lo que hacen, pero lo más importante aparentan ser unas ovejas estos lobos hambrientos, los cuales quieren que el ganado no sea comido de una vez, si no manejado y luego matar a unos pocos, debido a que con esto es más fácil gestionar la comida para los suyos, dejando de un lado esto, creo que es tiempo de que vayan decidiendo, la verdad es que hay más cosas que em gustaría platicarles, pero digamos que es imposible ahora, como sea ¿Tomaron una decisión?
Las tres personas, la chica, el chico del overol y el hombre musculoso, miraron el folder que tenían en sus manos, además de que por un rato no más de unos cuantos segundos se miraron los unos a los otros, para posteriormente la chica seria la que empezaría a tomar la palabra.
-Aún recuerdo las últimas palabras de mis padres, no las olvido, pero por alguna extraña razón cuando aún las recuerdo al día de hoy parecían más unas palabras de melancolía y tristeza, más que de una despedida casual, por lo que me pregunte en más de una ocasión si sabían lo que iba a suceder… son cosas con las que en más de una ocasión me despierto en las noches, no es fácil de imaginar que a lo mejor lo que les paso fue por puro egoísmo… - decía la chica.
- Don Elías, me recogió en lo que parecía ser un basurero, estaba lloviendo ,era tarde noche, mi agotamiento por tanto llorar era evidente muchos me hubieran ignorado y seguir de frete, pero él me cargo, me llevo a su casa y me empezó a criar como un hijo, me educo, me enseño muchas cosas y me contaba cosas que solo a unos pocos le decía, era como un padre para mí, pero el día que lo vinieron a buscar y desde lejos presenciar el cómo lo asesinaban, me lleno de impotencia, rabia, enojo… Solo recuerdo como es que corría ayudarlo, pero casi ya no tenía impulso, lo único que alcanzo a decir fue “Se feliz”, una frase que no me quedaba pues mi felicidad se fue junto con ese hombre – decía el chico del overol, mientras se oía como es que se entre contaba la voz.
- Una… Jajaja una noche mis hijos estaban demasiados imperativos, por lo que de alguna manera mi esposa digo, hagamos una competencia, quien termine de ordenar primero su habitación escogerá que cenaremos esta noche, ellos se emocionaron, claro ellos se apresuraron, mi esposa me dijo que los dejáramos ganar, al final ambos terminaron al mismo tiempo, por lo que se dijo que fue un empate, por lo que uno escogería la cena y el otro el postre, ese día cenamos pizza y unas bolas de nieve de chocolate, sin duda la cena menos saludable que hice en mucho tiempo, antes de acostarse los dos hicieron una competencia más, era de ver quien hacia la mejor mariposa dibujada, en esa ocasión me apunté y mi esposa, al final hicimos las mariposas todas chuecas, unas tenían el ala más alta que la otra, tenían otra una enorme cabeza, la de mi esposa le faltaba las antenas y la mía parecía simplemente una mancha, la cual la justifique diciendo que estaba de lado jajajaja quien iba a pensar que al día siguiente seria el incendio… - decía el hombre musculoso mientras lloraba en silencio.
Después de un rato en silencio en la habitación en donde cada persona lamentaba algo de su pasado solo se paró Iván, para posteriormente ponerse a un lado de las cortinas de la puerta y mirando a todos en la habitación comenzó a decir.
Parece que los lamentos están, pero más me parece que la fortaleza para que todos descubran lo que paso en realidad es mucho más determinante, por lo que les pregunto una vez más, ¿Quién desea unirse a mí a vengar y hacerle saber al mismo destino que nos quitó las cosas, que a pesar de que no las recuperemos nos vengaremos?… - decía Iván mientras veía como Pepe y Martín se levantaban y decían “Me uno”.
-No quiero que otra persona que me importe se vaya de mi lado con una expresión triste cuando se despida, me uno, pero no te equivoques, lo hago para utilizarte y hacer que mi venganza sea personal – decía la chica que se ponía de pie.
-Yo, más de una vez pensé que algo mal pasaba, pero lo que me acaban de decir, es solo irreal… pero si lo que dices de verdad, creo que lo mejor que puedo hacer es unirme a ustedes, sé que contradigo lo último que me dijo don Elías, pero no me importa, mi felicidad no es la misma desde ese día, no me saco de la cabeza como es que se moría en mis manos, me uno- decía el chico del overol mientras se ponía de pie, al mismo tiempo todos en la sala se le quedaban viendo al tipo musculoso, quien todavía revisando el folder y tocándose la cabeza en repetidas ocasiones, simplemente empezó a decir.
-Entiendo lo que me dices, ahora sé que lo que paso no fue casual, ni mucho menos obra del destino… Nunca creí la version del incendio descontrolado en solo dos edificios, era poco probable, además de que las demás casas no sufrieron el mismo destino, pero dime, los que estamos aquí presentes estamos por alguna razón, creo que no necesito decir mucho, porque por lo que veo que ustedes de la máscara del cuento infantil, ya saben quién soy, pero lo que no me deja claro es quienes son ellos, y por qué es que están aquí, no me digan lo mismo, sino simplemente el lugar en donde trabajan. Para poder entender de mejor manera lo que quieren hacer ellos, no me fio completamente de todo lo que me dicen, por lo que les pido que me digan el lugar en donde trabajan, no es necesario nada más, a cambio yo les diré el mío… Comisaria – decía el hombre musculoso al chico del overol y la chica.
- Morgue – decía la chica sin dudar.
- Crematorio – le continuo el chico del overol.
-Entiendo, creo que ya veo para donde vas Iván, me cuesta creer lo que voy a decir, pero aceptó tu oferta, por lo cual me uno – decía el hombre musculoso mientras se ponía de pie e iba directo con Iván, el cual se le paro de frente y poniéndole una mano en el hombro le dijo lo siguiente – Pero en cuanto se empiece a hundir el barco me iré, te dejare solo, junto con los que te sigan, pero que no olvides, que como dijo la chica solo te utilizare, solo quiero vengar a mi familia…
-Bienvenido marinero – decía Iván en tono sarcástico – Bien quiero que todos tengan un seudónimo, del mismo cuento infantil, va a ser más fácil podernos comunicarnos de esta manera, además de que nuestra identidad seguirá sin saberla, por lo menos nadie de afuera, por ahora empezaremos con el primer impacto, Martin y Pepe les darán todos los detalles yo me tengo que ir, pero eso si te diré una cosa hombre de grandes músculos, vas a ser el primero en actuar… - decía Iván mientras se quitaba la máscara, haciendo lo mismo Martin y Pepe, mientras que los que seguía con la máscara, como el hombre musculoso, la chica y el chico del overol, se quedaron sorprendidos, con todo y el impacto que esto les hizo, poco a poco ellos hicieron lo mismo, para posteriormente Iván decir – Bueno espero que podamos ser buenos socios.
-Ja Maldito, pero no quiero que olvides porque es que me uní a ti, espero que sepas lo que haces… - dijo el hombre musculoso mientras que Iván se iba de esa casa en pésimas condiciones, aunque claro antes de salir se puso de nuevo la máscara.
-Bien parece que es necesario empezar a explicar lo que viene… empecemos… - decía Martin que se puso serio y empezó a explicar lo que seguía en el plan.
Pero mientras eso se desarrollaba en otro lugar, por lo que me contaría el mismo Patrick después y yo sin saber, todo comenzaría con un giro que tenía planeado apenas salió del juicio, sabía que no era lo mejor que pudo hacer, pero que era necesario, pues lo que pasaría en la ciudad del sagrario cambiaria por completo, después de tres días de esa reunión empecé de nuevo la universidad, sin duda parecía que la ciudad se recuperaba, de poco a poco, se olvidaba del tema de la muerte de Henrry, claro para la gran mayoría de la gente, pues para mí y otras personas que estimaban a Henrry, su muerte todavía pareciera que fue ayer.
Paso el mes de enero sin ninguna novedad, a excepción de una cosa, para empezar mi tía y la madre de Henrry y Patrick, empezó a mejorar en su estado emocional, de alguna manera empezó a comer con regularidad, cosa que antes le costaba hacer, además de que empezó a salir con Josh, claro no tanto tiempo ni muy seguido, pero de alguna manera era un gran avance a comparación de lo que habían sido las semanas anteriores, parecía que la mejoría que una vez dijo el amigo de Josh era posible, ahora solo quedaba que ella se lo propusiera, de hecho fui cómplice de Josh en una sorpresa que preparo par el 14 de febrero, decía que quería sorprenderla, al parecer una cena romántica y una salida en globo aerostático, cerca de una ciudad que hace ese tipo de eventos, acepte, pues sentía que era lo mejor para ella, por lo que me dijo que fuera su cómplice en algunas cosas, además de guardarle el secreto claro está, los días fueron pasando y el catorce de febrero que caía en un viernes estaba a la vuelta de la esquina, en cuanto a mi ayuda solo se limitó en elegir un buen restaurante, flores, regalos y claro algunas buenas anécdotas que me sabia de mi tía y que le encantaba decir, claro antes de lo de Henrry.
Llego el jueves era tarde noche cuando recibí una llamada, no tenía destinatario, confundida claro está, decidí colgar, pues no conocía ese número, pensaba que solo se trataba de alguien que me trataba de extorsionar, pero el mismo número seguía llamando sin para fueron unas cuatro veces que llamaba y yo colgaba, por lo que me arto al quinto intento acepté su llamada, en tono molesto contesté con un “Hola que quieres y ¿Por qué me llamas?” Sin saber que me diría solo espere unos segundos hasta que de pronto una voz dulce y cálida me dice “Busca la zanahoria del conejo, esa misma te dirá la verdad y responderá a tus dudas.” Colgando en cuanto dijo la última palabra, eso me dejo pensando, en lo que había dicho, me paso por la mente mil y una cosas, no sabía que me trataba de decir, además de que no sabía a lo que se refería con la zanahoria del conejo, que clase de llamada tan desperdiciada fue esa.
Eso me inquieto y empecé a ponerme paranoica, por lo que después de pensar las cosas simplemente no sabía que pensar, algo sabía que no estaba bien algo dentro de mí decía que pronto habría algo que sucedería, pero eso solo era mi corazonada, me sentí intranquila, por lo que para desestresarme Sali de mi cuarto y de la casa en donde rento, para ir a un pequeño parque de no más de unos cuantos metros en donde solo había un pequeño quiosco en medio y uno que otro banco, pero que sin dudad me tranquilizaba cuando me sentía más nerviosa o cuando no me sentía de buen humor, en la parte este del parque y en esa misma dirección donde estaba la casas que rentaba había un minimercado, a él veo entrar a Ana una de las compañeras de Patrick, por alguna razón me deje influenciar por la palabras de esa llamada, la cual desconocida, pero de alguna manera empecé a seguir a Ana, al entrar al minimercado veo que lleva una canasta en donde recoge unos cuantos productos, lo sé por qué la iba siguiendo, de alguna manera me daba pena interrumpirla, pues no sabía mucho acerca de ella, por lo que acercarme y preguntarle de Patrick iba a ser complicado, pero también extraño, pues por lo que se no es como que fueran los mejores amigos, por lo que me decido a armar de valor y la intercepto en el área de verduras.
-Hola, disculpa eres Ana – decía acercándome tímidamente a ella.
-Ehhh si ¿Quién eres? – me decía confundida.
-Soy Elena, estudio pediatría en Serpens y soy la prima de Patrick – le contestaba acercándome un poco más, para poder entablar una conversación.
-Patrick, su prima – me decía con una cara que reflejaba incomodidad y algo de repulsión, pues soy consciente de que ese nombre no es muy bien visto por muchos.
-Si mira no vengo a defender a nadie y sé que no me conoces, de hecho, en algún… en algún momento también dije que no creí en la inocencia de mi primo, inclusive hoy en día me lo cuestiono, pero ese no es el problema, solo quería saber si es que sabes algo acerca de él.
-Escucha Elena, me temo que no se nada acerca de él, no me le acercaba pues a diferencia de ti yo sí sabía que Patrick era el asesino de Henrry, aun no sé cómo es que lo dejaron libre, pero dime porque yo sabría algo de él, no sé nada más de lo que sabe todo el mundo… - me decía Ana mientras se tomaba un respiro profundo, para después seguir- Mira estoy muy estresada, pronto me casare y tengo que organizar mi boda y mi luna de miel, por lo que no quiero saber de alguien que me trae malos recuerdos, además ¿Por qué me preguntas a mí en primer lugar?
-Aaahhhmm no lo sé, la verdad es que no lo sé – era verdad no sabía por que vine a preguntarle a ella, no sé el motivo de que la viera tanto tiempo después y de ser una chica cercana a Patrick, me preguntaba si es que acaso la llamada estaba relacionada con el mismo Patrick, era algo que no sabía solo seguí mi corazonada – Lamento el infortunio, solo quiero lamentarme por lo que te dije y de paso te felicito por tu compromiso…
-Si claro no hay problema, es el estrés lo que me mata, el hecho de recordarme a una persona que realmente me trae malos pensamientos, digamos que es lo último que quiero escuchar y te agradezco tus felicitaciones, si – me decía mientras me mostraba el dedo anular, en donde estaba un anillo de compromiso hermoso, tenía una enorme joya- Daniel, me propuso matrimonio desde hace algún tiempo hace un año creo, pero lo hemos pospuesto por cosas diferentes… Pero dime se sabe algo acerca del profesor Tomori… - me decía Ana con cara preocupada.
-Lo siento, todavía no se sabe nada…
-Sabes aun creo que fue Patrick, él sabe dónde es que esta el profesor Tomori, pero no es algo tan sencillo de hacer según mi suegro, solo decir que fue una persona y que luego que se demuestre que no fue él, solo sería como una cacería de brujas, además de que lo interrogaron, pero no sabe nada, eso sin contar con una buena cuartada… pero bueno si eso era todo supongo que me voy, fue un gusto Elena – me decía Ana mientras me extendía su mano y yo regresándole el saludo – Adiós te cuidas.
Solo pude ver cómo es que se iba su figura era esplendida, eso sin contar que era muy bella, era mujer, pero no podía negar su belleza, algo que no se parecía a mí en lo absoluto, no podía dejar de compararme con ella, sabía que estaba mal, pero de alguna manera no podía dejarlo de hacer, era lo que alguna vez soñé bella, inteligente y encantadora. De cierta forma me sentía insegura estando a su lado, pero por otra parte la llamada me dejo con más preguntas que respuestas, por lo que después de comprar una cosa en el minimercado y dar una vuela en el parque, me regrese a la casa, me duche y solo me dormí.
Durante la noche no pude dormir de buena manera, sentí como en mis sueños seguía alguien preguntándome sobre la zanahoria, veía a un conejo que de cierta manera no me miraba si no que miraba una tumba, esa misma no tenía ningún nombre, solo se podía ver la lápida vacía, de alguna manera tenía la mirada triste y melancólica, alrededor de la tumba solo había unas flores destruidas, estaban aplastadas y marchitas como si alguien las hubiera aplastado a propósito, antes dedespertarme del sueño solo veo como el conejo vomita una cosa roja sobre las flores, eso me causo un tremendo asco que me sobresalte, al despertar veo que la luna sigue en lo alto de la noche, por lo que decido sentarme en la cama, con un poco de nauseas, de alguna manera confundida, perdida, la llamada sin duda me había afectado, por lo que decido mirar el celular que estaba en un taburete al lado de la cama en donde duermo, lo reviso y veo que apenas van a ser las cuatro de la madrugada, sin duda era muy temprano, pero en ese mismo instante recibo un mensaje, era de Josh, diciéndome que se encuentra nervioso, además de que pasaba algo con la renta en el globo aerostático, por lo que me pidió de que llevara a mi tía de compras por la mañana no más de las diez de la mañana, pensaba en si estaría bien en saltarme unas clases para ir a acompañar a mi tía de compras, luego recordé de que en realidad solo tenía clases en la tarde, ya que en la mañana se celebraría una pequeña quermes por lo del día de san Valentín, por lo que no tendría clases, acepte la oferta, le dije que la llamaría en cuanto saliera bien el sol y le pediría vernos.
Después de eso no pude dormir de buena manera, por lo que amanecí con un poco de jaqueca, lo cual me dio de excusa para no ir al quermes de san Valentín, dije que me sentía mal de la cabeza y que vería si en la tarde iría, Susana, mi mejor amiga me dijo que descansar y que les avisaría a los maestros si es que faltaba en la tarde, por lo cual le agradecí. Dieron las ocho de la mañana, después de una pastilla me sentía mucho mejor, por lo cual llame de inmediato a mi tía, para decirle que si nos veíamos para arreglarla para su día de san Valentín, ella en un principio no quería, pero después de rogarle accedió, diciendo que sería bueno el arreglarse después de años de no hacerlo, además de que quería sorprender a Josh, lo cual me basto, le dije que nos veríamos cerca de la comisaria, pues cerca de ahí había una estética que hacia un trabajo muy bueno. Le dije que la esperaba a la entrada de la comisaria en aproximadamente media hora, claro yo ya estaba lista, apurada dijo que de inmediato iría, por lo que me dirigí a la estación.
Llena de dudas acerca de la llamada que recibí anoche, iba rumbo a la comisaria, perdida en mis pensamientos, con la cabeza agachada, pero sin fijarme en las personas, a las cuales solo veía de reojo para evitar chocar con ellas, cuando de repente un murmuro que se oía lejos se empieza a oír cada vez más cerca, levanto la cabeza para ver que sucede, para toparme con la comisaria rodeada de gente y de policías, la entrada estaba repleta, solo podía asomarme y ver desde la parte de atrás de donde estaba como es que los policías parecían ver una cosa en el suelo, claro solo les podía ver la cabeza pues la cantidad de gente que había era demasiada, en eso alguien me toca el hombro, era mi tía que estaba detrás de mí.
- ¿Qué sucede Elena? – me preguntaba con voz baja mi tía - ¿Por qué la policía y la gente están haciendo tanto ruido en la comisaria?
-No sé tía, cuando vine ya estaba así, ya había un cerco en la entrada de la comisaria… - le dije mirándola.
-Diablos que porquería de ciudad es esta, no puedo creerlo, primero los adictos y después esto… tan solo el verlo me da asco puaj – decía una persona que salía del tumulto totalmente indignado.
--Disculpe señor ¿Pasa algo? ¿Por qué hay tanta gente afuera de la comisaria? – Preguntaba mi tía quien solo quería saber si no había un peligro para las dos – Mire quiero hacerme algo en el salón de bellezas cerca y no quiero ponernos en peligro, por lo cual le pido que me diga ¿Qué pasa?
-Ya veo, bueno mire la verdad es que es seguro tanto para usted como para su hija es solo que… no puedo creerlo en qué momento esta ciudad se convirtió en una porquería… - decía el señor mientras apretaba el puño y miraba hacia abajo.
-Entiendo, ella no es mi hija pero es mi sobrina, sé que no es una ciudad perfecta, pero dentro de la misma hay recuerdos y esperanzas que sin duda le dan el encanto suficiente, creo que lo que pasas siempre es por alguna razón, pero tampoco debemos de menospreciar el lugar que nos da de comer, sabe a pesar de que dentro de la misma guardo un terrible dolor no puedo dejar de recordar buenos momentos en esta ciudad, por lo que le pido que no hable mal de la misma, perdón sé que lo dice por el impacto, pero creo que no es momento de menospreciar este lugar, por lo cual repito ¿Qué es lo que pasa? – decía mi tía imponente.
-Puede que tenga razón… vera yo trabajo en una fábrica cerca de aquí por lo cual debo de ir temprano, eran las cinco de la mañana, cuando pase cerca de la comisaria yo y otros trabajadores abordamos un autobús cerca de aquí que nos lleva y trae del trabajo, pero siempre pasamos cerca de la comisaria, vimos un paquete muy extraño a la puerta de la comisaria, pensamos que era algo que se les había caído a los policías del turno de la noche, pensamos en ignóralo, pero esa caja de cartón nos llamaba la atención, por lo cual y por curiosidad nos acercamos a esta, conforme nos acercábamos a ella un olor que desprendía de la misma se hacía más intenso, por lo cual yo y otro compañero nos acercamos a inspeccionarla, vimos cómo es que al acercarse un olor a putrefacción emanaba de la caja, por alguna razón abrimos la misma y al instante de abrirla vimos una cabeza humana y una carta, de inmediato la cerramos… - decía el hombre que empezaba a llorar – que carajos pasa en la ciudad, que carajos desde la muerte deldoctor Henrry que todo se vino abajo…
-Lo sé, yo tampoco puedo creer lo que le a estado pasando a la ciudad, vera soy la madre de Henrry y entiendo lo que dices, sé que cuando veo la ciudad presiento que aun esta por ahí, pero creo que es momento de avanzar, sé que es difícil, pero lo mejor que podemos hacer es avanzar.
-Se lo agradezco – decía el señor mientras miraba su reloj- Tengo que irme, también quiero decirle una cosa rápida, su hijo opero a mi hija, le salvo la vida y se hizo cargo de los gastos médicos necesarios, sin duda le estaré eternamente agradecidos…
Mientras el señor se iba de la escena tan grotesca que nos contó, miraba como es que mi tía empezaba a temblar, claro se hacia la fuerte, pero era evidente, por el fuerte temblor que le agarro en la mano derecha, después de ello me sentí intranquila, ella lo noto e intento cambiar el tema diciendo que se nos haría tarde para el salón de belleza, el mismo estaba a solo una cuadral oeste de la comisaria, el movimiento era constante por donde estábamos, se veían por los ventanales como es que la gente pasaba comentando lo sucedido, parecía como un acontecimiento extraordinario, claro el salón de belleza no era la excepción con muchas de ellas diciendo cuanta cosa podían, mientras que mi tía intentaba cambiar el tema en más de una ocasión.
-Es un horror – decía una clienta del lugar- me parece que esto es el colmo, primero los adictos del lado noro oeste, que quien sabe anda haciendo el alcalde para que dejen de merodear las partes más civilizadas, me parece que debemos de pedir un alto a lo que se que acontece dentro de la ciudad, por lo menos antes de que suceda con los locos de la secta de la luna, me parece que estamos a puertas de la locura esa…
-Ni lo menciones Clara – decía una de las estilistas – mi madre me conto acerca de ello, me dijo que era sin duda una de las peores cosas que habían acontecido en la ciudad, además esa secta ya no existe, pero si concuerdo contigo, pareciera que desde hace tres años que la drogadicción se volvió más fuerte en esa parte de la ciudad, lleno de gente con vicios y que roban en cuanto pisas ahí, sin duda pareciera que ni el mismo gobierno quisiera entrar a ese lugar tan lúgubre.
-Si claro Josefa- decía Clara – lo de la secta ya fue en el pasado, pero eso no significa que no pueda volver a ocurrir, por lo que más vale prevenir que lamentar, además de que como dice mi esposo lo que pasa en ese lugar se debe a la maldición del chico cirujano que mato a su hermano, el buen doctor Henrry… hay solo me da coraje de saber que posiblemente pueda el ser el culpable de esto, pero bueno el juez Salinas, amigo de mi esposo por cierto dijo que investigaría todo con lupa y pondría a los criminales tras las rejas.
Las demás personas se miraron las unas a las otras mientras que una amiga de ella le toco el hombro y señalo a mi tía, murmuro que tenia de malo si solo era una plática casual, pero le explicaron que era la madre de mis primos, claro después solo disimulo demencia, pero en parte tenía razón pareciera que desde que murió Henrry todo se vino abajo, eso no es todo ese lado pareciera el que más cayo en las garras de la drogadicción, más que otros lugares, sin duda la duda me carcomía, pero lo que más llamo mi atención era lo de la secta de la luna, a que se referirán con ello, era algo que ni yo sabía, después de esa platica siguieron todas como si nada y de manera normal, dieron las diez de la mañana en eso se veía como es que aparecía Josh afuera del salón de belleza, estaba esperando a mi tía, por lo que se quedó afuera, pues con señas mi tía le dijo que le faltaba solo un poco más, la verdad es que después de acompañar un rato a mi tía al salón de belleza íbamos a almorzar, pero creo que lo mejor es que me balla a la casa a prepararme para las clases de la tarde. Justo cuando le daban los últimos toques a mi tía una empleada que trabaja ahí prende la tele y pone el canal de noticias. Pero en eso mi tía me jala del brazo de manera rápida para que salgamos del salón ya que ya había pagado, en eso se encuentra a Josh que le lanza un par de piropos y empieza a irse.
-Muchas gracias por lo que hiciste Elena, te debo una – me decía Josh en la entrada del salón mientras salíamos.
-No hay de que solo había un pequeño quermes por lo del día de sal Valentín en la universidad en la mañana, por lo que tenía tiempo, mis clases empiezan en la tarde – decía ya estando afuera del local, pero de alguna forma el sonido de la tele empezaba a ponerse de fondo.
-Ya veo, no quieres venir a almorzar con nosotros, yo invito, claro en parte como agradecimiento por lo que hiciste hoy, pero enserio ven con nosotros a almorzar…
-No tengo cosas que hacer le agradezco la invitación, pero mejor me preparo para mis clases en la tarde, aun así, le agradezco el ofrecimiento, por cierto, que hacía mandadme mensajes tan tarde, bueno en este caso de madrugada eran cerca de las cuatro o cinco de la mañana no recuerdo bien, pude haber estado dormida… - le pregunté de manera casual a Josh.
-Si claro, puede que diga lo mismo, pero bueno si tenía unos asuntos que atender, por ello te dije que la entretuvieras un rato, si no es nada del otro mundo.
-Ya veo, entiendo, como sea me la pase muy bien con mi tía, claro antes de la conmoción con lo que paso en la comisaria… es una locura…
- ¿Comisaria? ¿De qué hablas? ¿Paso algo en la comisaria? – me preguntaba de manera incisiva Josh, quien además se notaba muy sorprendido.
-En otras coas con lo sucedido en la comisaria de la ciudad del sagrario, aquí en nuestra región- se oía de la tele del salón de belleza por lo que de inmediato giramos la cabeza a la tele del salón y prestamos atención – Una cabeza ya en estado de descomposición, con unos pocos cabellos en este y partida de manera diagonal y teniendo solo una oreja, eso sin contar que el cerebro del mismo no está, eso dicho por las autoridades, que ahora mismo están dando platica del caso, por lo que veremos un poco la conferencia de prense que está sosteniendo el alcalde Aguilera y el comandante de la policía, quien es el que está llevando este caso, veamos.
-Señor comandante, nos puede decir que más se sabe de la cabeza que se dejó delante de la comisaria, vaya en la entrada ¿Qué es lo que pasa con esa cabeza? Y ¿De quién es la cabeza si es que se puede saber ya? – decía un periodista.
-La verdad es que nos agarró por sorpresa todo esto, además no fue normal, ya que tenemos una cámara de seguridad en la entrada y no se registró nada, pareciera que algo desactivo la cámara un par de minutos dejaron la caja y se fueron, no se sabe más allá de eso, lo que creemos que fue entre las doce de la noche y tres de la madrugada, ya que la comisaria cierra a las once de la noche, jamás pensamos que esto sucedería, y en cuanto a lo de la persona que le pertenece pues…
-Deja que hable comandante un rato – decía el alcalde Aguilera – Antes de decir a quien corresponde o quien suponemos que corresponde, esto fue un acto terrorista claro es, ya que dentro de la caja se hallaba un crucigrama, el nombre del autor que lo hizo, así como de un ar de hortensias que hacían de “adorno” en la cabeza, el autor el cual responde a “Iván”, eso además de una identificación de lo que creemos que era la persona que fue decapitada… Pero antes de decir al que creemos que es la víctima, solo quiero decir una cosa, daremos contigo, no descansaré hasta dar contigo Iván, para proteger la ciudad y el legado de mi padre debo de detenerte, por lo que hare lo necesario para hacerlo…
Se mostraba determinado y algo tenso el alcalde, me parecía algo irreal, pero creo que lo que empezó a contar después de eso me helo la sangre, pues su descripción empezaba a encajar con alguien que conocía muy bien.
-La victima de este terrible acto era un hombre trabajador, de familia y de principios inquebrantables, rechazo la fortuna para hacer a los médicos del mañana, si ya saben de quien me estoy refiriendo, del cirujano, de nuestro buen amigo, el profesor Tomori, como he dicho es solo una especulación, pero hasta que no se hagan las pruebas necesarias no podemos confirmar nada… - decía el alcalde Aguilera, mientras me hacia la fuerte para contener las lágrimas, de alguna manera tenía las esperanzas puesta en que fuera un error, de que la persona que habían decapitado era a otra, por lo que de alguna manera solo pude agachar la cabeza, mientras que Josh decía “No puede ser, Iván”
- ¿Se sabe si es un ataque a la ciudad o a la comisaria? ¿Cómo es que se dio con el nombre de Tomori que desapareció hace tres años atrás? ¿Se sabe quién es el responsable? – preguntaban los periodistas de forma que bombardeaban al alcalde y al comandante - ¿Saben si el caso lo tomara el detective Diaz?
-No por el momento yo lo tomare – decía el comandante – en cuanto a las demás preguntas no se mucho al respecto, apenas iniciamos con la investigación por lo cual es pronto dar un culpable próximo, solo espero que la ciudadanía nos pueda brindar su apoyo con este caso y no arruine la investigación que sigue en proceso, daremos una conferencia en un par de semanas o días después dando más detalles de lo ocurrido…
-Patrick… - decía mi tía que de pronto medio exclamaba con un tono sombrío y aterrador.
Después de eso mi tía volvió a recaer y no fue a la cita que preparo Josh para san Valentín, pero no había problema ya que Josh estaba sin duda también afectado, la pregunta era ¿Por qué le afecto todo ello? A los días se confirmó que se trataba de Tomori y que seguía en la búsqueda del cuerpo restante, además de que había un crucigrama, el cual tenía nombres de flores, no se entendía muy bien en ese momento, pero se sabía que no era nada bueno. Ahora parecía que lo que se avecinaba era un huracán que sacudiría el sagrario.