prĂłlogo
Wednesday estaba en su cuarto de la academia, escribiendo su novela, hasta que escucho como la puerta era golpeada. Wednesday decidiĂł ignorarlo ya que debĂa de ser para su compañera de cuarto, pero los golpes seguĂan y seguĂan.
Harta, decidiĂł abrir la puerta... Y ahĂ se encontraba, el insoportable novio de su amiga, con una caja de chocolates y un peluche de un oso rosa. âÂżEstĂĄ Enid aquĂ? Es que le quiero dar estos regalosâ. Dijo el Gorgona nervioso y con esa tĂpica sonrisa tĂmida que el suele tener. âNo, por ahora no estĂĄ, deja los regalos ahĂâDijo señalando el lado de la habitaciĂłn de Enid.âinterrumpes mi momento de escritura.â exclamĂł Wednesday para luego volver a su novela.
Ajax estaba dejando los regalos en la cama de Enid junto con una carta romåntica que el hizo desde su puño y letra, revelando su amor por ella.
Låstima que Enid ya no esté interesada en él y le haya dejado de lado desde las vacaciones.
Ajax le mandaba muchos mensajes, notas de voz y le dejaba llamadas, pero la rubia nunca respondĂa.
Y hasta cuĂĄndo regresaron a nevermore sigue sin poder haber hablado con Enid sobre quĂ© les pasĂł, a Ajax le dolĂa mucho el hecho de perderla...
Ajax ya estaba en la puerta a punto de irse, pero no sin antes despedirse de Wednesday. âGracias por no cortarme la garganta por interrumpir tu momento de escrituraâ Dijo con una risa nerviosa. âSi no te vas ahora cambiarĂ© de opiniĂłnâ exclamĂł Wednesday con ese tĂpico tono filoso y agresivo de siempre,
aunque le habĂa hecho gracia el chiste.
Buen humor, quizĂĄ.








