Lobrego

Summary

Jungkook es secuestrado por Taehyung, regente de las brujas que lo quiere lejos de su reino... y cerca de él. Jungkook descubre que su hogar no lo necesita y que su captor lo conoce demasiado bien. Lo que empieza como un rapto se convierte en una guerra psicológica que ninguno sabe cómo terminar. Jungkook tiene demasiada empatía, es perceptivo y orgulloso. Taehyung es obsesivo, calculador y dominante. Lo que ninguno de los dos sabe es que ambos tienen secretos que podrían cambiar el rumbo de los planes del otro. Entonces puede que la serpiente no sea quien crees sea. ¿Quién es el depredador y quien la presa?

Genre
Fantasy
Author
QueenRI
Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

1 “Vestigio”

Si hubo épocas que marcaron a Secdown eternamente, la mayoría pensaría en las batallas de las hadas, la guerra entre gigantes, incluso hablarían de la creación del mismo universo.

Eventos del mundo lumínico.

Poco se habla de aquellos eventos que también marcaron el mundo y cuya relevancia es despreciada por su entorno.

El mundo de la luz siempre estará por encima del oscuro y entre más rápido lo aprendan los novatos, más rápido se darán cuenta que esa es la razón por la que se excluye a tantas criaturas cuyas habilidades podrían superar en demasía a aquellas “bondadosas” criaturas.

Y creo que estoy en medio de eso.

Eones atrás. Nací y crecí en un ambiente cálido y acogedor. Pero era diferente, mis sentidos eran diferentes a los demás. Un olfato muy bueno, una excelente vista, agilidad, buen oído. Cualquiera pensaría que es perfecto, excepto que no lo era.

Yo era bueno en todo eso, menos en lo primordial.

En un mundo de criaturas con habilidades fascinantes, yo no poseía un don como ellos.

Nací como hechicero, pero jamás produje magia, ni como hechicero, ni como hada, ni como nada.

Así es como comienzo esto…

Las criaturas me aceptan como uno de ellos, me acogen y me tienen en un buen concepto. 

No me siento mal por no tener una habilidad como la de ellos, la mía es un tanto especial y me permite de alguna manera… ayudar a las demás criaturas.

— ¡Detengan a ese monstruo! — grita uno de los guardias del castillo.

Últimamente se han presentado varios casos de criaturas oscuras adentrándose en terrenos de luz. Es raro porque no suelen aparecerse y menos tan seguido. Sin embargo este es un troll que apareció de la nada y casi asesina a siete hadas, diez están en la enfermería siendo tratados.

La piel de la criatura era un mosaico de grises enfermizos, áspera, cuarteada, cubierta de placas endurecidas que parecían trozos de montaña podrida pegados a un cuerpo vivo. Cada grieta despedía un olor a humedad rancia, como cavernas que nunca han visto la luz.

Sus extremidades eran demasiado largas para resultar naturales. Los brazos colgaban casi hasta el suelo, terminando en manos enormes de dedos nudosos, rematados en uñas negras, gruesas y astilladas

El rostro era lo más inquietante. 

La frente prominente ocultaba unos ojos diminutos, hundidos, de un brillo amarillento que parecía moverse con vida propia dentro del cráneo. 

No parpadeaba. 

La nariz era un bulto torcido, húmedo, que olía el aire con un resoplido animal. Y la boca… demasiado ancha. Una hendidura irregular que se extendía casi de oreja a oreja, llena de dientes disparejos, largos, puntiagudos, algunos quebrados, otros nuevos como si siguiera mudándolos a diario.

Fue prácticamente contenido por muchos hechiceros. Pero controlar a esta cosa es tan difícil como lograr hacer que un pequeño tenga los conocimientos de un hada que está próxima a graduarse. 

Entonces entro yo.

Jungkook Hearthlight

Miro a la criatura y en mi rostro solo existe un sentimiento, pena. La pena es algo que muchas de las otras criaturas dejaron de sentir y sin embargo yo no puedo. No es que no sepa que en cualquier momento podría partirme en dos esta criatura, pero sé con certeza que es propio de su naturaleza.

— Detente — pronuncio únicamente.

El batallar cesa y como si se tratara de un sedante la criatura termina en el suelo, sentada, con tanta dureza que retumba el suelo y siento como tambaleo. Alguien me ayuda y me quedo ahí. Viéndolo

Algo que no me queda claro es la razón por la cual prefieren ignorar el hecho de que esta criatura podría sufrir y no hacer lo que hace por conciencia, tal vez es un método de defensa, puede sentirse asustado. El miedo logra transformar a cualquiera. 

No lo sé, lo único que sé es que el sistema no ha cambiado.

Ojalá en el futuro eso acabe.

— Es fenomenal el poder que tienes sobre estos monstruos — me dice Nora, una ninfa que camina al lado mío cuando salgo de aquel lugar. 

La miro con algo de duda

— ¿Poder? No lo llamaría de esa manera.

— Ningún hechicero además de ti puede lograr aquello. Serías perfecto de no ser porque no tienes magia — trago saliva. Ya me acostumbré a ese tipo de comentarios.

Eso no quiere decir que no me afecten.

Y con práctica he logrado cambiar de tema sin que se note la incomodidad que siento

— ¿Necesitas algo Nora? — la chica sonríe con emoción antes de jalarme por el lugar.

— Oh pequeño príncipe de Secdown. Hubo reclutamiento — salimos al jardín del castillo de Convein. 

La máxima ciudad de Secdown.

— Eso siempre pasa aquí, ¿qué hay de nuevo? — pregunto. El aroma a tierra mojada me transmite algo de paz. Las hadas del aire trajeron nubes y las friccionaron los suficiente como para que lloviera y regara todo, pero no alcancé a ver el espectáculo.

Regresando al reclutamiento.

Siempre han habido casos de mornums con habilidades de hechiceros. Eso se traduce a hechiceros que abandonaron Secdown para hacer una vida lejos, con esas criaturas sin dones más allá de la curiosidad y el ingenio, no entiendo la fascinación que tienen por ese lugar. El problema llega cuando te das cuenta que su descendencia tiene habilidades que podrían poner en peligro el velo que se creó para que no sepan de nuestra existencia.

Mornum es igual a destrucción.

Mi atención regresa a la ninfa que camina junto a mi.

— Que el lindo Yoongi está de regreso — elevo una ceja.

Yoongi Sliver, uno de los mejores hechiceros de la época. Una de las joyas del siglo.

Lo conozco desde pequeño, lo poco que logro recordar de mi infancia viene de la mano de él, siempre acompañado.

Por supuesto me gusta. Es perfecto.

— Pensé que su misión tardaría meses — ella asiente con rapidez.

Él está encargado de viajar al mundo Mornum, el mejor en aquellas misiones porque hasta ahora ha podido reclutar con éxito a todas esas criaturas perdidas sin comprometer el velo de nuestro mundo.

— Por eso quería que me acompañaras Kook, cuando te vea va a enloquecer. Están destinados a casarse.

Decir que el pensar que las criaturas creen que Yoongi y yo estamos destinados a estar juntos no me interesa sería una completa mentira.

Me ilusiona pensar en eso.

Soy el hijo del rey Jeonggang Hearthlight, es el sexto apellido diferente en reinar Secdown, los apellidos más frecuentes son los Cove, los Darglow y los Gicsorcer. Hadas o hechiceros.

El último rey eligió a un Hearthlight para reinar y desde entonces, desde hace cuatrocientos años los hechiceros de mi familia reinan Secdown. Hasta ahora conmigo. Yo no puedo reinar al no tener habilidades de un hechicero.

Mi padre debe elegir a alguien más y Yoongi parece ser el más apto para aquello. Lo que mi padre quiere es que yo me case con el rey que tomará su lugar y yo no podría estar menos feliz con aquello.

Tanto Nora como yo corremos y después de unos momentos llegamos y lo vemos. Está en el gran salón presentándose ante mi padre.

Yoongi Sliver formará su propio legado y yo voy a acompañarlo.

Su mirada es dura cuando de trabajo se trata, su cabello cae en mechones sueltos que enmarcan su frente. Tono gris con matices azulados que se vuelven más brillantes cuando le pega la luz. Mira hacia el frente, los brazos hacia atrás y el mentón levantado. 

A su lado su fiel compañera Tamara, una elfa con una increíble fuerza, belleza extrema aunque siempre cubre sus orejas con su cabello castaño, Vera, una pequeña gnoma que los protege con su magia y por último Silas, un centauro cuya magia le permite en el mundo Mornum aparentar tener un cuerpo normal.

El primer equipo sin hadas en Convein. Fue un escándalo en su creación y ha dejado a muchos callados.

Nora y yo estamos en la cima, algo escondidos mirándolos a través de uno de los barandales como si estuviera prohibido, casi tirados en el piso, cuidando que no nos vea alguna otra criatura.

Es entonces cuando Yoongi voltea, justo en mi dirección. No sé cómo le hizo, tan solo sé una cosa. Me encontró, como siempre lo hace.

Mi corazón late con fuerza, me siento desmayar y todo se vuelve peor cuando sonríe.

— ¡No puede ser! ¡No puede ser! ¡Te vio Kook! — grita mi amiga jalándome con fuerza y yo siento tanta emoción que no puedo ni gritar como quisiera.

Ambos nos levantamos y corremos hacia otra dirección.

No puedo esperar para verlo en persona.

•~•

Tuve clases en el día, no he tenido otro trabajo por hoy.

Últimamente los avistamientos de criaturas oscuras por el mundo son tan frecuentes que muchos se preocupan, dicen que el rey de las brujas ha desaparecido y aquello pone nervioso a cualquiera.

Los duendes aún no han mencionado nada, se les ha presionado, se siente como si no tuvieran el control de su propio mundo. Al estar en primera línea de la jerarquía de Secdown deben rendir cuentas al mundo de luz. Siempre he pensado que tienen un problema muy grande puesto que las criaturas que tienen en su mundo son tan impredecibles y peligrosas.

Me encuentro en el jardín ahora, con Nora a mi lado y otros hechiceros haciendo tarea mientras platicamos, aunque me he concentrado en mi trabajo. 

Soy pésimo en esto, se me complica tanto que se ve reflejado en mis propias notas, por no mencionar que casi repruebo las materias.

No lo entiendo.

Teoría de la magia.

Son tantos números que me confundo y termino llorando, en especial en los exámenes finales.

No es hasta que escucho suspiros y una sombra aparece en mi libreta, que levanto la mirada para ver una linda sonrisa.

Yoongi.

Le sonrio de igual manera y me levanto para abrazarlo.

— ¿Ocupado? — niego y él vuelve a reír — vi tus notas, deberías estarlo — siento mi rostro enrojecer y bajo la mirada.

— ¿Por qué ves eso? — se sienta a mi lado, miro a Nora que me entiende de inmediato y obliga a todos a irse y dejarnos solos.

— Porque me preocupa todo lo que tenga que ver contigo. 

— ¿Cómo te fue en tu misión? — pregunto de inmediato.

Él no parece tan feliz como siempre, frunzo el entrecejo preocupado.

— Hay más casos de criaturas oscuras, incluso más que hechiceros con los Mornum. Me tiene tan cansado que literalmente terminamos tirados en el césped los cuatro un día. Y eso que me conoces y sabes lo hiperactivo que puedo ser. 

— Y-yo… podría ayudar. Si algún día me llevan con ustedes…

— Sabes que eso no es posible Kookie, el peligro es demasiado — aprieto los labios. 

Esa es una pelea que ya no deseo tener. Siempre he querido acompañarlos, nunca se puede.

Lo único en lo que puedo ayudar es en controlar a las criaturas que los demás no pueden. Una sola orden de mi parte los debilita. 

Me da un propósito.

— Sin embargo Kookie, hay algo más — lo miró de inmediato — apareció un brujo poderoso, dicen que es el más poderoso de la época, ha estado a cargo de las brujas desde que el antiguo rey desapareció — ladeo mi cabeza.

— ¿Eso es malo?

— Solicitó una audiencia con el rey — frunzo el entrecejo.

¿Por qué un brujo querría hablar con el rey del mundo de luz?

— ¿Que hizo mi padre? — parece que no quiere decirme, tomo su rostro y regreso su mirada a mi. Eso basta para que se rinda y hable

— Aceptó — casi me atraganto, abro y cierro la boca, queriendo hablar.

— Eso es peligroso Yoongi, los brujos son impredecibles, tanto como para ponernos unos contra otros sin darnos cuenta — él asiente, no está de acuerdo con la decisión de mi padre. 

Al final del día es el rey.

— ¿Cómo se llama? — le pregunto.

— Su nombre es Taehyung. Regente de las brujas.