Soledad
Hay noches frías sin ser invierno
y presencias con sabor a soledad.
Almas rotas por amores que no lo son;
mueres, simplemente, antes de morir.
Yo... bueno, yo ya no estoy.
Estoy, pero ¿cómo decirlo?
Me perdí entre el dolor y la decepción.
A veces abrazo la botella;
no encuentro calor ni caricias,
pero, por lo menos,
tampoco me encuentro a mí.