Prólogo
La distimia, mejor conocida como "trastorno depresivo persistente" es una forma de depresión menos intensa que otros tipos, pero con una larga duración. Se le caracteriza por mantenerse en un periodo mínimo de dos años y puede prolongarse si no lleva un tratamiento profesional adecuado.
No recuerdo exactamente el día en el que empecé a sentirme así. O tal vez si... pero ese recuerdo se ha vuelto tan borroso en mi mente.
Lo único que se hasta el momento con claridad, son los gritos de mi madre hacia mi padre y a mi. Yo estaba en la sala de estar cuando ella decidió irse a seguir lo que restaba de su vida con otra persona.
También recuerdo que mi padre lloró mucho esa noche y las siguientes. Yo no sabía el porqué hasta después de cumplir los diez años, él me lo explicó. Admito que al principio me enojé con él, pero poco a poco lo fui comprendiendo.
Solo era un niño de 6 años en un momento muy crudo de mi vida. Si alguien me lo hubiera explicado no iba a entender por completo. Y tal vez habría odiado aún más a mi madre de lo que ya lo hago hasta el momento.
Tiempo después de los diez años, mi papá se dio cuenta de lo que pasaba conmigo; y tampoco hacía el esfuerzo para ocultarlo. Me había visto decaído y también desanimado después de saber toda la verdad.
Me llevo con una psicóloga y, después de uno o dos meses de sesiones, ella le explicó que tenía distimia.
Ahora lo comprendía todo, esos días que me sentía culpable, insuficiente con mis calificaciones; esos días que no podía levantarme de la cama y siempre me saltaba el desayuno... y de vez en cuando la cena.
O como la vez que intenté acabar con mi vida en mi propio cuarto, creyendo que quizá era mi culpa que mi mamá se habría ido.
El sonido de la puerta abriéndose me sacó de mis pensamientos. Me limpié las lagrimas rápido con las mangas de mi sudadera.
Mi padre suspiró.
— El tanque ya está lleno de nuevo, no crees que se acabó muy rápido? —
Yo no contesté de inmediato.
De reojo vi cómo el volteaba a verme y me daba una de esas sonrisas que me salvaron en algún momento complicado.
— Verás que nos irá bien. Hoy nos quedaremos con tu tío y mañana iremos a la nueva casa para empezar a acomodar las cosas —
El con toda la intención de animarme cambio la radio y puso en su celular una de mis canciones favoritas.
Holiday - Stray Kids
La canción se empezó a reproducir empezando con una melodía tranquila y nostálgica.
I can't remember when I had my own free time (oh, oh)
Las calles se Toronto cada vez de veían más de cerca. Aún faltaba llegar a la ciudad por unas cosas más, pero en unos días más estaría empezando mi nueva vida, nueva etapa.