Tenebris | Hyunlix

Summary

Félix debe viajar al pueblo más despoblado de Australia por asuntos estudiantiles. No había señal, negocios, ni vecinos a menos de trinta minutos de distancia, estaba totalmente aislado. De este modo, Félix no espera ver esa misma noche una persona fumando tan cerca de la cabaña en que hospedaba ¿Quién es? ¿Será de aquí? El miedo y la ansiedad le calaron los huesos.

Genre
Romance
Author
k.
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

4:21

Domingo 17 de Julio, 2022. Canberra, Australia 04:21


Esa madrugada en Camberra era más fría y silenciosa de lo habitual, los copos de nieve se iban acumulando unos tras otros hasta cubrir cualquier tipo de superficie y congelar todo a su paso. Era como si todos estuvieran invernando bajo un sueño profundo, tan vulnerables que ni un solo ruido los sacarían de la calidez de sus camas, que ningún solo estruendo los podría alertar.


Por ello, nadie oiría sus alaridos...


La figura de un hombre alto se estrelló en un farol que tambaleó hasta que el sujeto cayó sentado en el suelo, su dolor era descomunal y aún así buscaba alentar el sangrado con pausadas bocanadas de aire que costaban cada segundo de esa noche.


Tirado en la vereda de la calle un domingo a las cuatro de la madrugada ¿Nadie lo estaba escuchando? Estaba repleto de casas ¿De verdad no había nadie cerca?


Apretó más el profundo corte en su estómago y aún así su respiración pesada solo conseguía que la nieve siguiera tiñéndose de rojo vivo.


— Ayuda... —murmuró apenas con la vista nublada, perdiendo de a poco la consciencia.


Con un deje de frustración pego la cabeza al fierro del farol haciendo que el punzante dolor en su cráneo avivaran sus sentidos sin permirle desmayar.

¿De verdad esa fue su vida? ¿Acabaría a los veintiocho años por dos billetes y un teléfono?


Solo pensarlo lo irritaba aún más, pudo entregarle encantado lo que tenía en los bolsillos sin necesidad de recibir esa apuñalada.


Tosió con dolor sintiendo un caliente líquido deslizarse por la comisura de sus labios, así que cerró los ojos con fuerza intentando convencerse de que no era sangre, de que no estaba muriendo, de que alguien lo encontraría antes de que fuera tarde.


Así que luchó un poco más.


Con un brazo arrastró su cuerpo hasta el edificio más cercano, y si aparentemente lo estaba logrando, Hyunjin no lo veía de esa forma. Cada vez que se deslizaba creía no avanzar, y como si fuera poco, la puerta se veía más inalcanzable, volviéndose tan pequeña como un botón.


Y no era estúpido, sabía que estaba muriendo en ese momento. Que el piso llegó al punto de perder su fría temperatura porque su sangre creó un precioso manto escarlata bajo su cuerpo agonizante.


Esa noche se pudo oír en las calles de Camberra un frustrado último grito de alguien que no alcanzó a cumplir una sola meta.


Se permitió llorar bajo la frustración del momento, avergonzado de tener tantos proyectos y a la vez no poder cumplir ninguno. Se veía así mismo muriendo a los ochenta años en casa propia, con una familia numerosa y una buena pensión por todos esos años de esfuerzo en sus estudios superiores.


Pero fue todo en vano.


Sin embargo, entre más pasaba el tiempo el firme agarre de su mano se iba debilitando, y entre lo acuoso de sus ojos y la fina capa de nieve cubriendo sus pestañas vio a alguien en frente de él, pero qué más daba si ya era muy tarde.



Pequeño indicio de esta nueva historia que es totalmente de mi autoría, espero que les guste y estaré atenta a sus mensajes.

Lo ideal es ir publicando todas las semanas, pero siempre dependiendo del apoyo que llegue a tener cada actualización.

Un abrazo a las personitas que se unan a mi comunidad y les invito a seguirme porque soy nueva en la plataforma, muak.

Ch.