La Reina de la Desesperanza
El mundo ya había perdido la esperanza antes de que ella apareciera.
Los reinos ardían, la fe se pudría y los héroes caían uno a uno bajo el peso de una guerra interminable.
Entonces llegó Lilith.
La reina demonio avanzó entre cenizas y sangre, destruyendo todo a su paso mientras el continente entero aprendía a temer su nombre.
Y aun así, para Rafael Blackthorne, el verdadero horror no era la guerra… sino reconocer en aquellos ojos escarlata a alguien que una vez amó.
Porque hay tragedias peores que perder el mundo.
Como descubrir que la persona que lo está destruyendo… fue también quien alguna vez te enseñó a vivir.