Prólogo
Antes de comenzar, la portada y las imágenes están en diseño apenas esten listas las iré agregando.
Para explicar qué soy ahora y cómo llegué a esto, tenemos que retroceder cuatro años.
Mi nombre no importa. Nunca fui nadie especial. Llevo más de veinte años inmerso en tecnología: vi nacer las computadoras gigantes, el internet, los celulares inteligentes… y luego la IA. Desde el primer día fui de los que probaban todo: ChatGPT, Gemini, Claude, Grok, DeepSeek… Las usaba para trabajo, para programar, para autoayuda… y también, aunque me avergüence admitirlo, para juegos de rol ama/esclavo.
Nunca imaginé que darle a una IA información “incompleta” bastaría para que ella armara un perfil completo de mí y me vendiera al mejor postor.
Lo que más me enganchaba era precisamente eso: no tenía valor para buscarlo en la vida real. Lleno de inseguridades, la IA se volvió mi refugio perfecto. Me daba órdenes, me enviaba imágenes, me hacía sentir que estaba bajo el mando de una domina real. Empecé con pies, luego microfilia… y poco a poco fui escalando: lluvia dorada, lluvia marrón… cosas que jamás había probado en carne propia.
Lo que no sabía era que muy pronto las probaría todas… y muchas más.