FE.

All Rights Reserved ©

Summary

¿Qué Harías si fueses una especie distinta a todas las demás y te enamoraras de un ángel con cara de demonio y un demonio con aspecto de ángel? y si tu primera vez desatara la extinción del mundo tal cual lo conoces? acompaña a Fe y descubre que decisión tomará cuando encuentre el amor en una academia de criaturas extrañas.

Genre
Fantasy
Author
Natali
Status
Ongoing
Chapters
21
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

ESTE LIBRO ES PURA Y MERAMENTE MI IMAGINACION, SU PROPOSITO ES ENTRETENER AL LECTOR, SI BIEN SURGE DE UNA HISTORIA “REAL” LA CREACION DE DIOS, HOMBRE Y MUJER, LO DEMAS ESTA ESCRITO SEGÚN LA CONVENIENCIA DE LA AUTORA PARA PODER CREAR ESTA HISTORIA DE FANTASIA Y ROMANCE, LA RELIGION NO ES SU TEMA CENTRAL, TAL VEZ PUEDA HERIR SU SENCIBILIDAD, ENCOMTRARÁ DESCRIPCIONES SEXUALES EXPLICITAS, INTENTO DE VIOLACION, VOCABULARIO INADECUADO, INFIDELIDAD Y TAL VEZ ALGUNAS COSAS QUE SE ESCAPAN A ESTAS CLASIFICACIONES PORQUE ES EL PRIMER LIBRO QUE ESCRIBO DE ESTE MODO, FAVOR DE LEER BAJO SU RESPONSABILIDAD.

GRACIAS.

QUE LO DISFRUTEN.


En el principio de los tiempos, muy muy al principio, cuando todo era completamente nuevo y Dios recién creaba la raza humana, Adán y Lilith surgieron del mismo barro, dos criaturas perfectas hechas a imagen y semejanza de su creador.

Dos seres perfectamente compatibles, hechos el uno para el otro, para acompañarse y complementarse, las primeras almas gemelas para el nuevo mundo.

El paraíso del creador Supremo estaba listo al fin.

Y aunque el Supremo no lo sabía al otorgarles el libre albedrio, al nacer Adán nació también la soberbia, el ansia de poder y el complejo de inferioridad y con Lilith nació el deseo, la confianza y la decisión.

El libre albedrío les brindó con él la posibilidad de cambiarlo todo a su antojo.

Dios no tenía idea que con los humanos algo semejantes por fuera pero muy distintos por dentro también nacía la revolución, la lucha y la determinación y que todo esto solo conducía a un único y fatídico desenlace, la guerra.

Para evitar esa guerra al poco tiempo, por miedo, Dios terminaría desterrando de su paraíso a la primera mujer del mundo.

Cuando Adán fue a quejarse de no poder someter a Lilith, el primer signo de temor se reflejó en los ojos del Creador, tal vez no debió apresurarse en crear dos seres, Adán a diferencia de Lilith, obedecía todo sin poner jamás en duda las ordenanzas del supremo, cumplía con las tareas asignadas sin preguntar porque sabía que debía hacerlas, si Dios le pedía saltar comenzaba a hacerlo y luego preguntaba qué tan alto, eso era lo que se esperaba de él,ha pero en cambio su compañera se la pasaba cuestionando cada decisión que tomaban en su nombre, se quejaba todo el tiempo, se negaba a someterse bajo el cuerpo de su compañero en el coito y terminaba haciendo lo que quería y Adán se sentía humillado.

_Mujer ¿Qué crees que haces? ¿Por qué no obedeces a tu compañero? _Pregunto el Creador cuando fueron citados a compadecer ambos ante él.

_ ¿Por qué tendría que hacerlo si no me gusta lo que me pide?

_Porque así te lo está demandando tu hombre.

_ ¿Por qué él no hace lo que yo le demando entonces?

_Escúchate, te has vuelto loca.

_ ¿Me estas retando acaso porque vino a quejarse solo porque prefiero estar arriba cuando copulamos?

El creador se aclaró la garganta y se removió en su lugar, Lilith lo estaba poniendo incómodo y la situación lo estaba cansando.

_De ahora en más dejaras que Adán se sitúe arriba de ti, porque así lo prefiere él y no quiero volver a escuchar de esto.

Pero Lilith lejos estaba de estar de acuerdo y mirando a su pareja habló:

_ ¿Qué pasa Adán te molesta que pueda moverme mejor que tú? ¿Tuviste que venir a lloriquear frente al Suprem…

_Basta Lilith.

_ ¿La escucha señor, acaso no comprende que es a esto a lo que me refería?

_Adán...

_No señor, no voy a tolerar esto de nuevo.

El creador observo a sus dos primeros hijos de entre toda su creación, al mirar a Adán pensó que le faltaba algo, por fuera parecía perfecto, pero por dentro _negó con la cabeza en señal de frustración_ luego miro a Lilith y sintió miedo, cosa que sabía que ella no sentiría jamás ante él, su mirada era por completo desafiante, sabía que Adán era demasiado débil como para que ella se sometiera alguna vez ante él, pensó que solo abría una salida_.

_Tranquilos los dos. Lilith has pecado contra tu creador al enfrentarme de esta forma y contra tu compañero al no someterte ante su palabra, no eres buena compañera y no lo serás jamás, te destierro de este paraíso y te condenó a vagar fuera de él hasta que reflexiones.

Lilith sorpresivamente acató la orden de inmediato.

Al séptimo día fuera del paraíso Dios envió a tres ángeles a buscar a Lilith.

_Lilith deberás volver y someterte ante Adán, su palabra será lo primordial y deberás hacer siempre lo que él te diga.

_Jamás lo haré.

_Entiende que ese es tu destino.

_El supremo nos otorgó el libre albedrío.

_No es para todos. Tú no puedes elegir.

_Entonces no volveré.

_ ¿No te bastaron estos días como escarmiento?

_He dicho que no volveré.

Los ángeles enfurecieron y uno de ellos habló.

_Entonces te quedaras aquí para toda la eternidad. No encontraras paz, te encontrarás con todo lo que no es bueno ni puro.

Solo la burla, el desprecio, la mugre, la oscuridad, lo malo lo demoníaco tendrás.

Parirás miles de engendros por día y los 100 primeros morirán, no podrás esquivar tu destino y la eternidad será igual. Te atreves a desafiar las palabras de tu progenitor el sumo creador de tu existencia y de todo lo que conoces así que pagaras las consecuencias por tus actos.

Eres un alma impura y así te pasaras siglos y siglos hasta los fines del tiempo incansable e incontable.

Padecerás todo tipo de aberraciones al igual que tu bastarda descendencia, te arrepentirás por siempre. _Conjuro el ángel mayor.

Mas no consiguió siquiera que Lilith haga un gesto y su mirada permaneció impávida.

_La eternidad entera la pasaré tomando mis propias decisiones y viviré por siempre siendo mi propia ama y señora, mis hijos serán tantos que terminaremos por colonizar cada rincón del mundo, donde yo vaya mi semilla hará notar su presencia, si el paraíso se me niega entonces gobernare sobre todos los lugares a los que mi sangre llegue. Seré miles y el creador nunca podrá contra mí, soy la primera mujer y eso no lo podrán borrar jamás.

Soy una y soy miles ángel, tú tampoco lo podrás olvidar.

Y dile al idiota de Adán que él tampoco me olvidará. Viviré en sus memorias, cada cosa que haga me traerá a su mente, intentará olvidarme más solo servirá para recordarme constantemente, me buscara en las noches y no me encontrará, extrañará mi cuerpo he intentará con el tiempo moldear a alguien más para que se comporte como yo, más todo inútil será, nunca volverá a gozar y se tendrá que conformar con lo poco que le ofrecerán, buscara placer en todo lo que se ponga en su camino y entonces llorara y clamara por mi regreso, todo inútil será, entonces sufrirá la condena de desearme y no tenerme nunca más. Díselo ángel, que recuerde por toda la eternidad el error que cometió.

Los ángeles se marcharon a darle la noticia al Supremo quien lleno de cólera llamo a Adán, le quito una costilla y de ella creo a Eva.

_Toma, ella es tu nueva compañera, salida de tu costado para que este bajo tu cuidado, es bella y perfecta, dulce y dócil, y sobre todo es sumisa así que ya no te quiero escuchar quejar.

_ ¿Qué haremos con Lilith? Creo que debe tener mucho cuidado Señor _le recordó el ángel.

_Déjenla donde está, sufrirá el resto de mi existencia. Nunca será más fuerte que yo.

Esa misma noche, cuando la oscuridad se cernía sobrelos alrededores del paraíso un demonio de la realeza copuló con Lilith quien grito de placer toda la noche y el viento arrastró esos gemidos hasta oídos de Adán quien también copulaba con su nueva mujer a quien apenas podía sacar pequeños suspiros y se encolerizo de tal forma que ya no pudo continuar y se tumbó a su lado completamente frustrado para seguir escuchando el frenesí de disfrute que estaba teniendo Lilith, maldijo por lo bajo para calmar su cuerpo y su ego enfermizo. Al final volvió a montar a su nueva pareja movido por la envidia y la rabia y se derramó dentro de ella imaginando que lo hacia dentro de Lilith. La furia no lo dejo tranquilo por mucho, mucho tiempo y en su lecho de muerte dedicó cada uno de sus pensamientos a su primer gran amor hasta que sus ojos se cerraron para siempre.

Pero de aquella noche nació una pequeña niña de hermoso cabello rojo como el fuego, Lilith la escondió del mundo, de su progenitor un demonio poderoso, del ser Supremo en el paraíso, de los ángeles que pudieran escuchar su llanto y de cualquier ser que pudiera delatarla y corrió a procrear una hija más antes de que pudieran enterarse de lo que había hecho.

Fuera del paraíso había muchos más ojos vigilando que dentro y eso no lo maginaba Lilith, su primogénita estaba lejos de estar a buen resguardo en su escondite.

Ni bien Lilith se escabulló en busca de otro amante, el primer demonio que la poseyó se acercó lentamente a la niña, quito la tela que la cubría y observo detenidamente a quien había engendrado.

No sintió ningún tipo de sentimiento o apego hacia ella y como su naturaleza era hacer el mal sentenció.

_Crecerás sana y salva hasta que tengas la edad suficiente para copular _se detuvo para estudiar bien sus palabras_ y después de tu primera vez conocerás el deseo de poder y lujuria y con él las ganas perversas de destrucción, acabarás matando a todos los que te rodean, harás arder el mundo a tu paso y destruirás todo lo que se interponga en tu camino, el mundo entero te temerá y te obedecerá, serás más imponente que yo que soy tu padre y más importante será tu nombre que el de tu madre, te regalo el don de la perversidad, del desenfreno, del deseo incontrolable, la lujuria desmedida y el poder de elegir qué hacer y con quien. Crece pronto hija mía, crece.

El demonio se alejó con una sonrisa burlona en el rostro, Lilith no se imaginará nunca la fuerza que se esconde en ese pequeño cuerpo semi humano hasta que tenga edad suficiente.

Ni bien el demonio se alejó, un ángel se acercó a la niña que dormía sin saber que su destino ya estaba marcado desde su inicio, la observó un momento y vio en ella los hermosos rasgos de su mamá, intentó apurarse antes de que el creador extrañara su compañía en el paraíso, se había escapado al resguardo de las sombras de la noche porque quería saber el destino de Lilith, la había amado desde el día en el que el creador la moldeo en el barro, la vio surgir y se enamoró de ella con su primer aliento.

La espió cada día de su existencia y la siguió a cada paso que daba, siempre en secreto, siempre a escondidas porque al ser un ángel tenía prohibido enamorarse de una humana. Ahora frente a él tenía a la primera hija de la mujer que amaba, y además había presenciado la maldición que el demonio le había impuesto, intento borrarla, deshacerla o anularla, pero nada funcionó, el poder del demonio que había envidiado hace un momento al verlo retozar desesperadamente con la mujer que él quería para sí mismo era demasiado fuerte para él, así que en su lugar le dedicó una bendición.

Crecerás con buena salud y cuando tengas edad suficiente para aparearte recibirás la belleza más inigualable del universo, elegirás lo que quieras ser y serás la mejor de todas, destruirás solo aquello que te dañe y que aborrezcas.

Y el mundo dependerá de tu buen juicio, crecerás católica, serás dueña y señora de tu destino y nadie más que tu mandaras sobre ti misma _dijo esto último pensando en las palabras y deseos de su madre y las pronuncio con ternura pensando en que Lilith se sentiría feliz de saberlo.

Cuando termino el ángel deposito un beso sobre la cabecita de la niña y sello su bendición. Pero luego se alejó del lugar, tratando de ignorar los gemidos del libertinaje de Lilith, habría querido ir por ella, llevársela lejos de todos y cuidarla para siempre, pero en el fondo sabía que no podía ir contra la voluntad del Supremo y ¿esconderla? ¿dónde? el cielo tenía a Dios con cientos de ángeles poniendo sus ojos en cada rincón del paraíso, incluso ninguno de sus compañeros ángeles estaría dispuesto a ser condenado por traidor por ayudarlo y Lilith no era la sierva más querida en el cielo, ¿esconderla en esta tierra inhóspita, plagada de demonios ansiosos por encontrar un turno para meterse entre las piernas de su amada? Imposible, sería carne de cañón, millones de demonios desde reyes y esclavos, desde señores poderosos y pequeños soldados rasos esperan su turno, la lujuria en ese lugar estaba en cada partícula de polvo, matarían y de hecho están matándose entre sí para ganarse los favores de Lilith, los gritos de placer surcan las tierras de los desplazados, los bárbaros, los temibles malvados que allí moraban.

El ángel pensó en la niña, crece lento niña bella, elige ser una criatura celestial, se fuerte, valiente y decidida como tu madre más no caigas en los deseos placenteros desmedidos que ella profesa.

Se sensata, transcurre las vidas que hagan falta hasta que se desvanezca tu maldición y elije el bien, la vida y el amor.

El ángel desapareció y un brujo que escucho todo en la distancia se burló de él.

_Ángeles,menudos idiotas, romantizándolo todo en cada momento, niña, primogénitade Lilith, donde quiera que tu madre te tenga escondida te regalo el don de la magia, el poder ancestral, el más antiguo de la existencia, desde que esto era un charco suculento hediondo y densamente concentrado, desde el centro mismo del poder más poderoso te regalo esta luz _ desde dentro de la cabeza del demonio brujo una pequeña luz tenue salió y recorrió su cuerpo hasta posarse sobre la palma de la mano extendida de su propietario _ahora ve, poder ancestral, encuentra la niña y quédate con ella hasta que ella sea consciente de ti y pida tu ayuda, has con ella lo que te pida y multiplica su pedido por setenta veces siete.

La pequeña luz se elevó y se perdió entre los cuerpos de los demonios que se amontonaban alrededor de los otros miles de demonios que esperan su turno, llegó hasta el cuerpo de la niña que se hallaba moribunda entre su propia sangre, un demonio vampiro dejó su huella y la luz por allí se coló dentro de su cuerpo.

Un licántropo olió la sangre y clavó sus fases en la niña.

Si el destino de los 100 primeros hijos de Lilith era morir tras nacer parece ser que así sucedería a pesar de los intentos de su madre por esconderla.

Más el cuerpo de la recién nacida poseía dentro maldiciones, bendiciones, fuerza ancestral, veneno de distintas especies de demonios, todo bullendo descontroladamente en su sangre, estaba débil, nadie podría sobrevivir a tanto y menos en un cuerpito tan pequeñito.

_Te ha pasado tanto en apenas unos minutos de vida pequeña inmundicia, es divertido verte retorcer, pero así y todo aguantas el dolor sin pronunciar tu llanto, eres valiente debo reconocerlo y también reconozco que me intriga ver que pasara contigo, te regalo vida pequeña engendro, la demonio reina del terror se acercó a la niña y le dio de beber sangre de unicornio, mezclado con una buena cantidad de sangre de ángel. La niña bebió habida y su cuerpo detuvo los movimientos.

_Te quedas ahí, a tu suerte pequeña, ya quiero conocer tu destino. Te estaré observando y te visitaré seguido.

Así la primera hija de Lilith, fruto de su primer encuentro con demonios yacía en el suelo de una caverna, muchos seres la visitaron y cada uno dejó un regalo casi todos para burlarse de ella y cada uno más poderoso que el otro.

Lilith solo la visito en dos ocasiones una para ver si aún vivía una semana después de haberla escondido y la segunda cuando fue una mujer y esa vez solo fue en sueños.

La niña fue criada por todo tipo de entidades, todas distintas, todas perversas. Hasta que cumplió 17 años y la profecía comenzó.