Customize readability
Aa

Chained To You | Jeon Jungkook

Summary

Jeon Jungkook es un CEO frío, exigente y malhumorado que impone respeto y miedo en su empresa. Pero cuando llega a casa, todo cambia. Frente a su esposa Megan, Jungkook pierde todo su poder. Se arrodilla ante ella, suplica por su atención y ruega que lo monte y lo domine. Le encanta ser su sumiso: que lo ate, lo controle y lo use como ella quiera. En la oficina es el jefe intocable. En casa... solo es el esposo obediente que se entrega por completo a su dominante esposa. 💌 Gráfico realizado por: lilvenhex 🫶

Genre
Erotica
Author
Punk1997
Status
Complete
Chapters
8
Rating
n/a
Age Rating
18+

UNO

Las luces de Seúl brillaban como un mar de estrellas artificiales a través de los ventanales del piso 47. Jeon Jungkook estaba de pie frente a la mesa de conferencias, con las manos metidas en los bolsillos de su pantalón negro de traje hecho a medida. Su voz era hielo puro.

—Si este proyecto no está listo para el lunes a primera hora, pueden empezar a buscarse otro trabajo. No tolero mediocridad en mi empresa.

El silencio en la sala era sepulcral. Nadie se atrevía a mirarlo a los ojos más de dos segundos. El CEO de Jeon Entertainment Group era conocido por su perfeccionismo brutal y su mal humor legendario. Ese día había sido especialmente cruel: tres gerentes salieron de la reunión con la cara pálida y el estómago revuelto.

Cuando por fin dio por terminada la jornada, ya eran las 22:47.

Jungkook subió solo al ascensor privado, se aflojó la corbata negra con un gesto brusco y cerró los ojos. El peso del día le presionaba los hombros como una losa. Pero debajo de esa presión, algo muy distinto comenzaba a despertar: una necesidad ardiente, casi desesperada.

El chofer lo dejó frente al penthouse del distrito Gangnam. Jungkook entró al código de seguridad con dedos ligeramente temblorosos. En cuanto la pesada puerta se cerró detrás de él con un clic suave, todo cambió.

Se quitó los zapatos negros con prisa. Se sacó el saco del traje y lo dejó caer sin cuidado sobre el sillón de diseño italiano. La corbata siguió el mismo camino. Caminó por el pasillo iluminado con luces cálidas hasta llegar al salón principal.

Allí estaba ella.

Megan estaba sentada en el sofá de cuero blanco, con las piernas cruzadas elegantemente. Llevaba una bata de seda negra que se abría ligeramente en la parte superior, dejando ver el valle entre sus pechos. Su cabello oscuro caía en ondas suaves sobre sus hombros. Tenía 23 años, pero su mirada era la de alguien que sabía exactamente el poder que ejercía. Era latina, de piel dorada, curvas pronunciadas y una presencia que llenaba toda la habitación sin necesidad de levantar la voz.

Jungkook se detuvo a unos metros de ella. Su postura erguida de CEO desapareció por completo. Bajó la cabeza, los hombros se relajaron y sus manos quedaron a los costados, casi temblando de anticipación.

Megan lo miró de arriba abajo con una sonrisa lenta y peligrosa. Tomó un sorbo de su copa de vino tinto antes de hablar, con ese acento suave pero firme que a él lo volvía loco.

—Llegaste tarde, Jungkook… otra vez.

Él tragó saliva. Su voz, tan autoritaria en la oficina, salió baja y ronca:

—Lo siento… El día fue una mierda. Reuniones interminables, gente incompetente… Necesito que me ayudes a olvidar todo eso.

Megan arqueó una ceja perfectamente delineada.

—¿Y cómo se supone que te ayude, hmm? —preguntó con tono juguetón, aunque ambos sabían exactamente lo que él quería.

Jungkook dio dos pasos más y, sin que ella se lo ordenara todavía, se arrodilló lentamente frente a ella. Sus rodillas tocaron la alfombra suave. Levantó la mirada solo un segundo, encontrándose con los ojos oscuros de Megan, antes de bajarla de nuevo en señal de sumisión.

—Por favor… —susurró—. Quiero que me domines esta noche. Quiero que me hagas arrodillarme más, que me ates… que me uses como quieras. Necesito ser tuyo completamente. Por favor, Megan… mi reina.

El silencio se estiró unos segundos. Megan dejó la copa sobre la mesa de centro con un sonido suave. Se inclinó ligeramente hacia adelante, tomó la barbilla de Jungkook con dos dedos y le levantó el rostro con firmeza, obligándolo a mirarla.

—Qué bonito suenas cuando pides las cosas correctamente —murmuró ella, pasando el pulgar por su labio inferior—. Pero todavía no has pedido lo suficiente. Quiero oírte rogar un poco más. Dime exactamente qué quieres que te haga esta noche… con detalles.

Jungkook respiró agitado. Sentía cómo su cuerpo ya reaccionaba solo con el tono de voz de ella. Su miembro empezaba a endurecerse dentro del pantalón solo por estar de rodillas frente a su esposa.

—Quiero que me ordenes que me quite la ropa… Quiero que me ates las muñecas a la espalda con esas cuerdas que te gustan… Quiero que me hagas esperar, que me provoques hasta que tiemble… y después quiero que me uses. Quiero sentir que no tengo ningún control. Por favor, Megan… átame y hazme tuyo. Te necesito.

Megan sonrió satisfecha, con esa mezcla de cariño y crueldad dulce que lo volvía loco. Soltó su barbilla y se recostó nuevamente en el sofá, abriendo un poco más las piernas bajo la bata de seda.

—Buena respuesta —dijo con voz baja y autoritaria—. Ahora quítate la camisa. Despacio. Y no dejes de mirarme mientras lo haces. Después te diré qué sigue.

Jungkook obedeció al instante. Sus dedos fueron a los botones de la camisa blanca mientras sus ojos oscuros permanecían fijos en los de Megan. El contraste era brutal: el mismo hombre que horas atrás había hecho temblar a toda una sala de ejecutivos, ahora se arrodillaba semi-desnudo frente a su joven esposa, rogando que lo atara y lo dominara.

Y la noche apenas estaba comenzando.

Let Punk1997 know what you thought about this chapter!
Love this

1

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

1

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog