Prólogo: "La noche del comienzo"
——Esto es demasiado grave...
Sintió el duro suelo de concreto en su cara. Al caer, se había dado cuenta de que era su final.
Poco a poco comenzaría a perder todas las fuerzas en todo su cuerpo, y para acabarla, incluido, perdió la sensibilidad de las yemas de los dedos.
Él había agarrado una fiebre tan intensa que solo le daban ganas de arrancar su garganta.
Su cuerpo tembló por varios segundos, y un gran charco de sangre empezaría a esparcirse por el suelo.
——Caliente, caliente, caliente, caliente, caliente.
Al momento de abrir la boca para gritar, lo que salió no fue un chirrido, sino un coágulo de sangre.
Sentía sus entrañas moverse entre su abdomen; era una sensación gelatinosa y resbaladiza.
No quemaba, pero tampoco helaba; era como tocar una fogata en medio de la noche helada, con ese sentimiento de calidez sin quemarse.
En el mismo instante en que dejó de moverse, que soltó sus últimas gotas de sangre,
en ese instante, Saigo Takamori murió.








