Prefacio
Su sonrisa se intensifica cuando el profesor explica que el amor a la patria es el valor más grande que cualquier hombre puede tener y profesar, defender su sangre será el reto más honorable que cualquiera puede aspirar a tener, el acto por el que todavía la nación les recordara a través de la historia del mundo, una vez que demuestren porque su raza es superior.
Chanyeol asiente ante cada palabra, mientras a su lado, Byun Baekhyun le sujeta la mano con fuerza, la sonrisa plasmada en su cara mientras se acerca a él para susurrarle:
—Tenemos que hacerlo.— siendo correspondido por el pelinegro que asiente ante sus palabras.
El profesor entonces los nombra uno a uno, los alumnos poniéndose de pie para tomar el documento que los hará formar parte de la historia de su nación, la más grande y pura de todas. Baekhyun toma el suyo con emoción, prácticamente volviendo a su lugar de un salto, mientras que Chanyeol es llamado después y también recibe su sobre, denotando alegría.
Se sabe que desde que el führer llegó al gobierno de la Alemania actual del 1933, la dictadura desató que el país comenzará a hacerse de renombre en todo el mundo; después de la derrota en la guerra de 1919, durante años la nación había tenido que mantenerse al margen con el resto del mundo, tragándose su amargura y la derrota, y aunque Yeol había sido apenas un chiquillo, había jurado algún día formar parte de llevar a la nación, a su nación, al lugar donde pertenecía, donde él y sus padres debían estar. 14 años después, apenas habiendo cumplido la mayoría de edad, la oportunidad le había llegado como un deseo hecho realidad. Aunque la nación atravesó una crisis económica, ya se habían fortalecido de a poco, y ya era momento de avanzar y regresar a su nación al imperio que le correspondía. El país había declinado la ”oportunidad” de pagar la deuda acorde al Acuerdo de Paz de Versalles; el Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes (NSDAP) había llegado para hacer valer a la nación alemana como lo valiosa que esta era, y aunque tuvieron
fracasos en el primer golpe al estado, habían ganado las elecciones de 1928, dando por iniciada la estrategia para llevar a Alemania al reino donde pertenecía. Y Chanyeol, al igual que Baekhyun, y el resto de muchos otros alemanes, estaban contentos de formar parte de aquello. Les llenaba de esperanza, de poder y de tranquilidad que la nación fuese avanzando gracias al führer y sus ideas para Alemania.
—¿Le dirás a tus padres que te firmen, entonces?— pregunta, una vez que el timbre suena y ellos junto al resto de sus compañeros, salen del aula.
—Por supuesto que no.— Baekhyun responde y luego maldice.— Sabes que mis padres ya son demasiado viejos para comprender estas cosas, aún si mi padre estuvo presente en la guerra contra Francia, no sé porque se sigue negando a apoyar al führer y el gran futuro que le espera a Alemania… Es confuso y me molesta, no recibiré otro de sus sermones.
—Oh vaya, que decepción amigo._ responde Chanyeol, ambos caminando por las calles una vez fuera del instituto.— Pensé que tú viejo te daría algunos buenos consejos para… Ya sabes, derrotar a los judíos y que luego tú me compartieras la información.
Baekhyun se ríe, encogiéndose de hombros.— Pues ya lo ves, a pesar de haber perdido la pierna por su país, sigue negándose a pelear de nuevo.— responde, colocando su mano sobre los hombros de Chanyeol en un gesto posesivo, apretándolo fuertemente, fingiendo que no lo hace. — Por eso… Debes ayudarme.
Chanyeol no comprende al contrario, pero comienza a sentirse intimidado. Ambos son jóvenes de 18 años, Chanyeol es mas alto, Baekhyun es bajito y delgado, y aunque tiene una pinta de ser más dulce y cuidadoso, es Chanyeol quien termina cediendo la mayor parte de las veces. El pelinegro tiene ojos verdes, tez blanca y un gran y confundido corazón; mientras que Baekhyun es un joven rubio, ojos azules, tez pálida y una sed ansiosa de destruir todo a su alrededor, incluido Chanyeol por generarle sentimientos confusos en la mente. Pensamientos y sentimientos que no son aptos entre hombres.
—¿Qué harás entonces?, ¿Cómo podría ayudarte yo?— interviene el pelinegro, tratando de disimular el dolor en la presión de sus hombros.
Baekhyun se relame los labios, empujándolo con fuerzas hacia un callejón una vez que lo divisa. Lo mantiene de espalda contra la pared, sacando el permiso y un lapicero de su mochila con demasiada tranquilidad en sus facciones. —Fírmalo.— dice, más bien ordena; extendiéndole el papel y la tinta al contrario.
Chanyeol lo observa con confusión, niega con la cabeza e intenta apartar al rubio de encima, logrando nada más que este lo presione aún más contra la pared. —¿Estás loco Baek?, — inquiere, con desesperación.— si alguien se entera nos encerraran.
—Y por eso nadie debe saberlo, ¿Entendiste?— su tono de voz le hace saber a Chanyeol que no tiene escapatoria, no puede negarse; ya ha sido el blanco de los golpes de Baekhyun antes, incluso con el rubio siendo más bajo y delgado que él; sabe bien que no puede ganarle.
Con un suspiro de resignación, toma a duras penas el lapicero y el permiso de Baekhyun, intentando moverlo lejos de nuevo, volviendo a fallar. Chanyeol incluso puede sentir el cálido aliento de Baekhyun contra su cara y sobre su cuello, aquello le hubiera causado cosquillas, de no ser por la mirada tan intensa que el otro coloca sobre él a pesar de estar tan cerca. Baekhyun deja entonces un rápido beso en el mentón de Chanyeol, sonriéndole para después apartarse. El pelinegro tose, tratando de recuperar la respiración. Firma el papel con una perfecta caligrafía, simulando la firma que imagina tendría el padre de Baek.
—Te dije que lo haría… No sé por qué haces eso. —refuta, intentando disimular el sonrojo en sus mejillas pálidas.
Baekhyun se encoge de hombros.— Sabía que lo harías, más te vale sino… — toma de vuelta en papel, lo observa y sonríe de medio lado.— Perfecto.
Chanyeol no puede evitar preguntarse porque el rubio actúa de aquella manera, más no cuestiona sus intenciones. Para Chanyeol, Baekhyun es un verdadero hombre, es el ejemplo de lo que él aspira a ser algún día; fuerte, frío, calculador y centrado. En su mente, en su educación y formación, Baek es todo lo que debe de ser un alemán firme y recto; y aunque Chanyeol muere de ganas por ser así… Algo, una punzada de moral y ética; lo frenan. Pero no quiere… Y está dispuesto a lo que sea por ser un hombre hecho y derecho.
Lo que sea…








