Sasu Naru| Días De Gloria by Daikiwoo at Inkitt
Customize readability
Aa

SasuNaru| Días de gloria

All Rights Reserved ©

Summary

¿Lo recuerdas? Aquellos días de juventud... No tan modernos como los noventa, pero inolvidables.

Genre
Drama
Author
Daikiwoo
Status
Ongoing
Chapters
6
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 01

Sasuke estaba sentado en la última fila, hojeando un libro en silencio. Los compañeros de las filas delanteras charlaban en voz alta sobre tal o cual celebridad, chismes y rumores que no le interesaban en absoluto, ni consideraba dignos de conversación. De vez en cuando, entre esas voces, se colaba algún comentario en tono más bajo: —¿Sabías que Uchiha es otra vez el primero de la clase?

Entonces, Sasuke aguzaba discretamente el oído para escuchar, aunque en su rostro no se notara el más mínimo interés. Después de todo, ¿a quién no le gustaría “accidentalmente” oír comentarios positivos sobre uno mismo?

—Sacó un puntaje perfecto en matemáticas, física y química. ¿De qué estará hecha su cabeza?

Obviamente, de una estructura normal. ¿O acaso creían que era un alienígena?

—Y encima es guapo. ¡Menos mal que no es solo una cara bonita!

...¿Eso se supone que es un cumplido?

—Dicen que su hermano también era el mejor del curso en su época. Tsk... definitivamente tiene buenos genes...

Ya basta, ese nivel de halagos era más que suficiente.

Al escuchar cierta palabra que le provocaba irritación casi por reflejo, Sasuke cerró el libro de golpe con un ¡paf! y dejó de prestar atención a aquel grupo de bocazas. En su lugar, se dedicó a contemplar el paisaje al otro lado de la ventana. La secundaria Konoha era la única escuela prestigiosa en el pueblo, aunque su tamaño no correspondía a su fama. La directora Tsunade se jactó el primer día de clases diciendo que “lo bueno viene en frasco pequeño”. Y es cierto que, aunque diminuto, el campus tenía de todo: un pequeño bar, un par de estacionamientos y hasta baños, como si temieran que los estudiantes no notaran estas “instalaciones esenciales”.

Frente a las aulas del área de ciencias estaba la sección de humanidades. En esta escuela, donde las ciencias tenían prioridad, el área de humanidades era como un caso aislado. Aparte de unos pocos estudiantes destacados que optaban por esa rama, la mayoría eran aquellos que habían sido “rezagados” por los tutores de otras clases, con la esperanza de que, al aumentar un poco el número de aceptados en la rama de humanidades en los exámenes de ingreso, se elevara también la tasa general de admisión a la universidad. Esta tradición, arraigada desde generaciones anteriores, había convertido a la secundaria Konoha en una simple escuela de pueblo.

Entre las aulas de ciencias y humanidades, había unas pocas y tristes áreas verdes, en las que plantaban rosales que no sobrevivían mucho tiempo. O eran destruidos por estudiantes de ciencias agobiados por el estrés, o eran arrancadas por estudiantes de humanidades con demasiado tiempo libre.

Lo que captó la atención de Sasuke fue la figura junto a los rosales, arrancando con fuerza los pocos capullos que quedaban. Estas escenas eran comunes, y Sasuke no era precisamente un amante de las plantas. Lo que realmente despertó su interés fue ese cabello dorado que brillaba, tan brillante que casi lo cegaba bajo la luz del sol. Los movimientos de esa persona reflejaban su ánimo, y con cada vaivén, el brillo dorado se volvió borroso ante los ojos de Sasuke, dejándolo momentáneamente embobado.

Se frotó los ojos y pensó que talvez no era más que una peluca. Por la intensidad en que desahogaba su frustración, parecía ser un estudiante de ciencias, pero el hecho de dedicar tiempo a arreglarse el cabello sugería que, definitivamente, era de humanidades.

Se recordó mentalmente dejar de desvelarse leyendo historias como Detective Conan. Al final, esas historias tan exageradas y alejadas de la realidad no son lo suyo.

Mientras Sasuke se debatía entre sus propias reflexiones, aquella figura por fin cesó sus actos de violencia. Se sacudió los pétalos del uniforme, se frotó los ojos... Ese gesto dejó a Sasuke sorprendido. Era un chico. Después de años de estudio desde la primaria hasta la secundaria, Sasuke estaba convencido de que incluso una chica a esas alturas ya estaría insensibilizada. ¿Qué podía haber hecho que ese chico estuviera tan triste?

Pero eso no tenía nada que ver con él. Sasuke estaba acostumbrado a observar desde la distancia, al margen de todo. Ya fuera una multitud o una sola figura solitaria, él solo miraba en silencio, sin involucrarse.

Soy diferente a ellos. Me gusta estar solo. Sasuke enfatizaba “me gusta” para convencerse de que en realidad estaba solo.

De pronto, aquella silueta se dio vuelta. Contra todo pronóstico, no mostraba una expresión triste ni estaba llorando. Al contrario, ese chico levantó la mano, hizo el gesto de la “V” de victoria con los dedos, y esbozó una sonrisa tan radiante y cálida que casi podía compararse con el mismo sol.

—¡Yo soy Uzumaki Naruto, y la próxima vez seguro que lo lograré!

... ¿Me está hablando a mí?

No. Según las leyes de la física, es más fácil ver desde un lugar oscuro hacia uno iluminado que al revés. Desde el interior de la ventana, él podía ver hacia afuera, pero desde afuera, hacia adentro, era difícil. Ese tipo solo estaba hablando consigo mismo sin ningún sentido.

Sasuke soltó un suspiro de alivio. ¿Acaso por un segundo pensó que ese chico de verdad le hablaba a él?

Pero, de alguna manera, ese momento quedó grabado en su memoria.

Quizás porque ese chico, cuando sonreía de forma tan tonta, se parecía un poco a un girasol.

En ese momento, la ventana del aula de humanidades se abrió de golpe, y una cubeta de agua fue arrojada directamente sobre el girasol llamado Naruto Uzumaki, convirtiéndolo instantáneamente en una flor marchita.

—¡Naruto, cierra la boca de una vez! —gritó una chica de cabello rosado que apareció en la ventana con las manos en la cintura, luciendo como una verdadera arpía.

Ante el poderío de la “señora”, Naruto bajó la cabeza, metió el rabo entre las piernas y regresó cabizbajo al aula de humanidades. Sasuke, lamentando que no habría más espectáculo que observar, escuchó de pronto el sonido de una escoba arrastrándose por el suelo. Resultó que aquel chico había regresado, recogiendo hábilmente los pétalos esparcidos por el suelo mientras la chica de cabello rosado se cruzaba de brazos y lo miraba con una expresión triunfante.

Sasuke fijó su mirada en el cabello dorado. De vez en cuando, una mano sucia lo apartaba de la frente, y entonces podía vislumbrar esos ojos azules.

Parece que últimamente se ha puesto de moda usar pelucas entre los estudiantes de humanidades. Incluso algunos llevan lentes de contacto para combinar.

Sasuke estaba convencido de que colores tan puros como el dorado del sol y el azul del cielo no podían aparecer de manera natural en ninguna persona común de aquel pequeño pueblo. En cuanto al color rosa, no le importaba en lo más mínimo.

Pero precisamente esas tonalidades tan puras, esa moda colorida, le resultaban molestas, tanto como el empalagoso color rosa que tanto detestaba.

Ese encuentro dejó en Sasuke una mala impresión imborrable de Uzumaki Naruto, y de paso, también recordó a la chica de cabello rosado. Sin embargo, nada de eso logró alterar la tranquilidad imperturbable de su vida.

Porque su propia vida, su rutina, eso era lo más importante.

Sasuke apartó la vista y volvió a su asiento. Ya estaba en segundo de preparatoria, y aún había muchas cosas por hacer: interminables tareas, libros de estudio extraescolar que parecían no acabarse nunca. Desde fuera, parecía que Sasuke asistía a clases y volvía a casa todos los días con facilidad, obteniendo el primer lugar del año sin esfuerzo alguno. Pero detrás de eso había un sinfín de sacrificios que nadie conocía. A menudo se quedaba estudiando hasta la medianoche, y no eran pocas las veces en las que apenas se sentaba en la cama, se quedaba dormido al instante. Sasuke no creía que existiera alguien tan talentoso como para aprobar todos los exámenes con solo echar un vistazo al libro de texto... Excepto por su hermano mayor, Itachi, quien jamás habría un libro.

Ese ser que había sido, desde siempre, una figura inalcanzable para él, la meta que deseaba alcanzar con todas sus fuerzas, y a la vez... el temor de que jamás pudiera alcanzarlo.

Con una rutina diaria que consistía en ir de la escuela a casa y de casa a la escuela, Sasuke no tenía amigos cercanos con los que compartir tiempo, y tampoco le interesaba invertir esfuerzo en forjar amistades con sus compañeros. Una vida así podía parecer solitaria, pero mientras él pudiera mantenerse en la cima, eso era suficiente.

Por supuesto, estar en segundo de preparatoria aún no era un infierno, y de vez en cuando aparecían pequeños episodios para romper la monotonía de la vida estudiantil. En el caso de Sasuke, esos episodios eran las innumerables cartas de amor que recibía. Lo que muchos chicos envidiaban, él lo veía como una pérdida de tiempo. Su forma de lidiar con ellas era siempre la misma: arrojarlas al basurero. Lo único que variaba eran las reacciones.

Chica A: ¡Sasuke-kun! Yo... ¡Buaaa!

Sasuke: Lo siento, pero siempre que te escucho, lo único que escucho de ti son llantos.

Chica B: ¡No me importa! ¡Tienes que darme una razón por la que no te gusto!”

Sasuke: Entonces, por favor, dame tú una razón para que me gustes. (Se da la vuelta y se va con elegancia).

Chica C: Sasuke, no importa, ¿verdad? Todavía tengo otra oportunidad, ¿cierto?

Sasuke: Si no me equivoco, nunca te he dado una oportunidad. (Se da la vuelta y se va con elegancia) x2.

Chica D: ... (Esta tan nerviosa que no puede decir una palabra).

Sasuke: (Se marcha elegantemente sin decir nada) x3..

Pero esta vez, cuando una carta de amor color rosa fue extendida hacia él desde la mano de una chica, Sasuke sintió que algo era diferente.

El aroma empalagoso del perfume, el diseño del sobre igual de cliché, y ese color rosa. No, esta vez era un rosa extremadamente intenso, como si alguien hubiese vertido todo tipo de tonos rosas chillón.

Sasuke notó que la chica que le ofrecía la carta tenía el cabello rosa. Gracias al inconfundible color, recordó a la “chica loca” del día anterior. Con un color de cabello tan extravagante, era difícil imaginar que alguien más en toda la escuela pudiera usarlo. Por supuesto, en su memoria también apareció ese descarado girasol llamado Naruto Uzumaki, como si ambos estuvieran conectados de alguna manera.

—Yo... ¡realmente me gustas muchísimo! —dijo la chica en un tono nervioso pero lleno de esperanza, su voz temblando mientras extendía la carta.

Sasuke admitió que, mientras recordaba, se distrajo un poco, lo que hizo que la chica se sintiera momentáneamente optimista. Sin embargo, cuando él volvió en sí, no dudó en tirar la carta a la basura. La chica pasó por todo un viaje emocional, desde el cielo hasta el infierno, y se fue visiblemente herida, con los hombros sacudiéndose como si estuviera llorando. A Sasuke no le importó en lo más mínimo. Estaba convencido de que, en una sociedad donde el amor no significaba nada, nadie cometería alguna estupidez por un sentimiento infantil como ese.

Si no hubiera sido por ese girasol que apareció por su cuenta, jamás habría imaginado que algunas personas, tan imprudentes como carentes de sentido común, podían realmente hacer cualquier tontería.

Ese girasol apareció temprano al día siguiente, mientras la mayoría de los estudiantes aún estaban en la lectura matutina. Sasuke estaba revisando los ejercicios que había hecho mal en las últimas semanas cuando, de repente, Uzumaki Naruto irrumpió en el aula con pasos apresurados y se dirigió directamente al escritorio del maestro. Frente a la atónita mirada de toda la clase, con voz alta y clara, gritó: —¡Perdón por interrumpir, pero estoy buscando al cerdo de Sasuke Uchiha!

El aula estalló en murmullos.

Todos sabían que en todo el grado solo había un “Uchiha”, y era el estudiante número uno de la clase. Pero este chico impulsivo y torpe, ¿cómo podía no reconocerlo? ¡Era el ídolo de todas las chicas y el enemigo público del resto de los chicos! Además, atreverse a gritar “Sasuke” de esa manera tan informal... Nadie pensaba que fuera un accidente. Incluso aquellos que en secreto maldecían a Sasuke con apodos como “Sasu-cerdo” jamás se atreverían a dejar que él lo escuchara, a menos que estuvieran buscando un suicidio social.

Se decía que, durante el entrenamiento militar del primer año, Sasuke había derribado a dos instructores e incluso logro lastimar gravemente a uno de ellos y fue dado de baja para su recuperación. Desde entonces, su reputación era inquebrantable.

En resumen, ese torpe chico, a quien algunos ya reconocían como “el último de la clase de humanidades, Naruto Uzumaki”, estaba claramente buscando una cita con la muerte.

Pero ahora, Sasuke tenía un dilema: si respondía, estaría admitiendo que era un cerdo. Y si no lo hacía, parecería que se estaba acobardando.

Las miradas iban de Naruto a Sasuke, y viceversa, llenas de anticipación. Incluso el más despistado sabía perfectamente quién era “el cerdo” en este momento.

Sasuke dejó a un lado sus ejercicios y se levantó lentamente. Era imposible haber olvidado al tipo que había conocido apenas ayer.

Naruto, siguiendo las miradas de los demás, se lanzó hacia él con una expresión feroz.

—¡Alto ahí! ¿A quién llamaste cerdo?

—¡Obviamente a ti! Espe... ¡¿Qué?! ¡Usaste un truco de El retorno de los héroes cóndor para despistarme?!

No por nada era el número uno del curso: su rapidez de reacción era sobresaliente. Sin embargo, parecía que Uzumaki Naruto no era tan tonto como decían los rumores... Solo resultaba que leía bastantes novelas de ese tipo.

—Déjate de tonterías. ¿Por qué rechazaste a Sakura? —Naruto golpeó con fuerza la mesa del alumno frente a Sasuke. La víctima se encogió de hombros y se aseguró de cubrirse el cuello, temeroso de que Naruto terminara escupiéndole mientras hablaba.

—Eso... no es de tu incumbencia—Sasuke respondió con una sonrisa despreocupada, casi burlona, como si quisiera competir con la radiante sonrisa que aún recordaba del rubio. Era divertido que este Naruto, quien hace unos días había sido regañado por Sakura, ahora viniera a defenderla.

—¡Claro que tiene que ver conmigo! —Naruto golpeó la mesa dos veces más. —¡Lo que le pase a Sakura también es asunto mío! Si no quieres salir con ella, entonces... al menos podrías explicarle claramente por qué no.

Naruto, dispuesto a conmover a ese ser inexpresivo, se subió a la mesa y emocionado, comenzó a contar sus historias de amistad de la infancia. Pero al girarse para observar las caras a su alrededor y... todos tenían la mandíbula por el suelo.

—¿Eh? ¿Por qué tienen esas caras?

Todos habían dejado de escuchar el resto de su discurso. Lo único que les quedó grabado fue su frase anterior. ¿Una carta de amor escondía todo ese drama detrás?

—¿Entonces quien quería salir con Uchiha es ese Naruto?

—¿Un chico y otro chico? Nunca había oído algo así...

—¿Será que Uchiha se ha convertido en el ídolo de todos los chicos de la clase?

El rostro de Naruto se puso más y más pálido mientras entendía el malentendido que había causado. —Eh, lo que quería decir era que... tú la rechazaste, así que yo... yo...

—¡Así que también tienes intenciones con Uchiha! — Una chica interrumpió, claramente indignada por Sasuke.

—¡No es eso! Es porque a Sakura le gusta él, por eso yo-

—¿Así que tú también lo quieres? —Esta vez fueron los chicos quienes comenzaron a reírse.

Naruto bajó de la mesa de un salto, lanzando una última mirada furiosa a Sasuke antes de salir corriendo del aula. Justo al salir, tropezó con el umbral de la puerta, aumentando su humillación.

Sasuke lo observó irse con expresión tranquila antes de sentarse nuevamente y retomar sus ejercicios.

—¡Oh, así que ellos dos...! —murmuraron algunos estudiantes en voz baja.

Un par de ojos negros se alzaron, lanzando una mirada asesina y helada. Los compañeros de clase que aún querían seguir cotilleando cerraron la boca de inmediato.

Finalmente, todo quedó en silencio, y Sasuke continuó escribiendo sus ejercicios con determinación. Lo que acababa de pasar era tan irrelevante como cualquiera de los rechazos que ya había acumulado en su historial. No le interesaba en absoluto.

Ese tal Naruto Uzumaki... era un completo idiota

En ese momento, desde el aula del grupo de humanidades, se escuchó un grito desgarrador: —¡Sakura, te juro que no fue a propósito!

Sasuke pensó con malicia: —Parece que otra vez “la jefa” está deshaciéndose de los tontos.

Continuará...

Let Daikiwoo know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Buried Alive

Irene: Its the story revolves in the same kind of situation I was hoping abit more like the story of Jane's family, life of mx and Jane, like how is the relationship between Lynn and Caleb more. Probably first readers who are starting to have reading hobby, I feel it could be higher rating but honestly I w...

Read Now
Sweet Caroline

Clinton Foster: So far, I’ve only disliked one draft. It was the last one. It’s a lovely book.

Read Now
Bear Shifter Secrets

Authorhelper: Your story sounds really interesting! As a beta reader and book editor, I love helping writers strengthen plot, pacing, character depth, and overall flow while keeping their unique voice. I’d genuinely be interested in reading more of this project.

Read Now
Fated to My Ex- Best Friend

Authorhelper: Your story sounds really interesting! As a beta reader and book editor, I love helping writers strengthen plot, pacing, character depth, and overall flow while keeping their unique voice. I’d genuinely be interested in reading more of this project.

Read Now
Called by the Alpha

Just Luv Readin: Very interesting storyline. The author creates curiosity, intrigue, and suspense throughout the story. Great characters as well. I didn't want to stop reading once I started.

Read Now
The Grumpy Next Door

D: I loved reading every second of this book! I couldn't stop once I started!

Read Now
Broken Halos MC

Danielle: Immediately hooked on this book. I couldn’t stop reading it. I love the characters and the storyline. Very well written and I’m super exited to read the other ones. I highly recommend reading this!

Read Now
Exile in Flames

Kelly Teachout: It was a good story. I just wish that there would have been more description of the characters as well as the settings. It could’ve also been a little bit longer little more backstory as well as bit more dialogue but overall is good story good plot.

Read Now
The Mate he couldn't have

Elisa_sims: Your characters feel so alive i'd love to discuss them with you if you have the time

Read Now