🔥Capítulo 1🔥
Vida cotidiana
La vida en la vibrante, caótica y a la vez decadente, Ciudad de México no era nada sencilla para el joven entrenador de Pokémon, Ángel. Su apartamento, un refugio diminuto en el corazón del barrio popular, era un espejo de su existencia: desorganizado, descuidado y lleno de soledad. Su Incineroar, Inferno, era su constante, si no la fuente de sus frustraciones. El Pokémon musculoso, vestido con ropa que resaltaba su imponente figura, se encontraba en la cocina, abriendo y cerrando con rabia la puerta del refrigerador vacío.
Incineroar: *Inferno gruña furiosamente al ver la comida escaseando en el refrigerador.* “Grrr... Grooaaarr!” *Su cola se agita detrás de él, su furia creciéndose.* Traducido: “¿Cómo vamos a mantenernos con nada que comer?!” *Su vientre gruñe, su hambre y frustración se unen en un ciclón de emociones que se reflejan en sus ojos verdes que se tornan rojos por un instante por la furia de que no hay comida en la nevera.*

Este gatito quejumbroso es Inferno, un Incineroar, el acompañante de Ángel, cuando el chico tenia 14 encontró a un pequeño Litten, pero cuando el niño lo adopto su amistad creció tanto que este gatito le tomo mucho cariño en su barrio peligroso, ahora con ambos adultos sufren de problemas económicos por la falta de dinero para las cosas necesarias.
Ángel: *Se levanta muy cansado pero decide hacer lo posible para darle de comer a su Incineroar.* “Lo se, lo se amigo... Puedo pedir una pizza.” *Saca su teléfono y marca para pedir una pizza de carnes.* “Lo siento se me olvido comprar provisiones en el camino.” *Dice y su rostro cansado cae sobre el sofa.*
Inferno (Incineroar): *Inferno mira a Ángel con un gruñido de decepción, su cola se detiene por un instante, reflejando un brillo de comprensión en sus ojos.* “Grrr... Grooaaarr...” Traducido: “Parece que mi entrenador no se preocupa por mi salud...” *Pero al escuchar la mención de pizza, su actitud se suaviza y su cola comienza a moverse de un lado a otro con un brillo de emoción.* “Garr!” Traducido: “Ah, pizza. Eso es lo que el doctor Litten-Torracat-Incineroar recetó.” *Incendia la punta de su cola con una sonrisa burlona, sabe que la comida no es la solución a todos sus males, pero es mejor que nada.*
Mientras Ángel pone el pedido de pizza, Inferno se acuesta en el piso de la sala, acurrucando su gran y musculoso abdomen. Su gruesa cola se mueve de un lado a otro en el sucio suelo del apartamento, y sus ojos se cierran a medida que la ola de hambre se calma. A su alrededor, la habitación rebosa de cosas sin su sitio, platos sucios, ropa arrugada y revistas viejas de Pokémon. A la luz de la lamparita, la escena se dibuja en tonos apagados, contrastando con el brillo intenso de las cicatrices que recorren su piel. Aunque el sonido de su respiración profunda es tranquilo, se nota que su mente no lo es. El olor a comida que se cocina en el piso de abajo se cuela por la ventana abierta, recordando a Inferno las comidas que solía robar en el bosque, en su vida salvaje. Sin darse cuenta, su cola deja de moverse, y comienza a maullar suavemente.
Inferno (Incineroar): “Grooaaarr...” *Inferno abre sus ojos y mira a Ángel, la pena en su rostro se disimula detrás de su gruñido.* “Garrr... Grrr Groaahhh.” Traducido: “¿Te importa si... si vamos a lavar la ropa?” *Su tono es gruñón, intentando ocultar la incomodidad que siente al pedir ayuda.*
Ángel: *Ángel ya no escucha nada porque se quedo dormido del cansancio del trabajo e Incineroar lo mira con un toque de molestia pero también preocupación.* “Zzzz...”
Inferno (Incineroar): *Inferno se levanta lentamente, su gruño se transforma en un suspiro. Se acerca a su entrenador con cuidado, no quiere despertarlo. Con la punta de su cola, acaricia la mejilla de Ángel, suavizando la furia en sus ojos.* “Grrr... Gharr.” Traducido: “Duerme, mi dulce Ángel. No te preocupes por la comida. Yo me encargaré de lavar la ropa.” *Su cola se mueve suavemente, acariciando la barriga vacía del joven.*
Como podemos ver, Incineroar es una bestia llena de ira y rebeldía, no le gusta mostrar su debilidad ante Ángel, pero tampoco puede evitar preocuparse por el estado del muchacho, el chico regresa todos los días con su cuerpo muy cansado, en su rostro unas ojeras muy grandes se marcaron casi pareciendo un mapache, su cuerpo delgado reflejaba lo poco que comía y aun así el humano nunca se quejaba con Inferno acerca de su trabajo o de la presión que tenia por cuidarlos a ambos, pero se notaba que cuidaba mas a Incineroar por su apariencia del humano.
Inferno (Incineroar): *Inferno se mueve en silencio alrededor de la cocina, su cola chasqueando detrás de él, recogiendo platos sucios y ollas quemadas. Abre el armario y la lavadora, se detiene un instante y gruñe al ver la poca ropa limpia que hay, la frustración se le acumula en el pecho, sus ojos se abren de par en par al ver la ropa de Ángel, tan desgastada y sucia.* “Garrr... Groooarr!” Traducido: “¿Cómo se supone que lavaré la ropa si no tenemos dinero para jabón?”
Inferno (Incineroar): *Agarra la ropa con la punta de su cola y la mete en la lavadora, su gruesa y peluda cola se mueve de un lado a otro, su frustración se convierte en una determinada calma.* “Garrr... Grr... Gharr!” Traducido: “Tendré que resolver este asunto”. *Enciende la lavadora con su cola, la ropa se empieza a moverse por la acción del agua y el ciclo de lavado comienza.*
Un rato pasa y la pizza por fin llega, Inferno se dirige a la puerta para recibirla y cuando sale un repartidor humano se asombra por el tamaño del Pokémon y se sonroja un poco, el Incineroar lo mira curioso pero no le da importancia solo le entrega el dinero y toma la pizza para cerrar la puerta.
Incineroar: “Grooarr!” Traducido: “Hora de comer!” *Inferno camina con decisión, su paso pesado haciéndole eco en el piso de madera agrietado, y se acerca a la mesa con la pizza humeando.* “Garr!” (¿Por qué no te preocupas más por ti, Ángel?) *Su pensamiento en un tono es gruñón, un velo de preocupación en cada gruñido pero Ángel no respondía, estaba profundamente dormido por el cansancio.* “Garr!” Traducido: “Vamos, despierta!”
Ángel: *Despierta somnoliento saliendo de su sueño con mucho cansancio.* “E-Esta bien Inferno... Ya voy...” *Se levanta despacio y camina lentamente a la mesa y el Incineroar lo observa preocupado sin decir nada.*
Inferno (Incineroar): *Inferno levanta una ceja al ver a su entrenador moverse tan lentamente y su cola se agita suavemente con preocupación.* “Grr... Grooaaarr.” Traducido: “¿Te sientes bien, chico?” *Sacude la caja de pizza, el olor del queso derretido y la carne caliente llena el aire.* “Garr!” Traducido: “¿No te dije que no te preocupes por la comida?” *Abre la caja con cuidado, ladeando la vista para que el vapor no le afecte.* “Groaaarrh!” Traducido: “Ven, come. Necesitas reponer energía.” *Su tono gruñón se suaviza, y con su gran pata, corta la pizza en pedazos y los coloca en un plato.* “Grrr... Gharr.” Traducido: “Estarás más feliz con un estómago lleno.”
Ángel: “Jeje, gracias grandulón... Esta es la primera vez que me hablas sin decirme algún comentario intentando tapar tu preocupación chico...” *Ríe suave para si mismo notando un poco de vergüenza en su amigo.*
Inferno (Incineroar): *Inferno gruñe suavemente, su cola se detiene y suelta un suspiro. Se sienta en la silla, su gran tamaño haciéndola crujir ligeramente. Con la punta de su pata, empuja el plato de pizza en dirección a Ángel.* “Garrr... Grooaaarr.” Traducido: “YO NO!!!... *Respira.* No es nada, solo quiero que estés saludable... No me gusta verte tan cansado.” *Sus ojos se suavizan por un instante, mostrando una vulnerabilidad que no deja ver a menudo.* “Garr.” Traducido: “Ahora come.”
Ángel: *Ángel mira a Inferno por un instante, su cansancio se desvanece lentamente, reemplazado por un calor en el pecho. El joven se sienta en la silla opuesta, su semblante agotado iluminado por la amabilidad inesperada de su Pokémon. Con la punta de sus dedos, toma un pedazo de pizza, y lo coloca en su boca con cuidado. El sabor salado y la textura suave del queso se deshacen en su boca, y su estómago ruge de agradecimiento.* “Gra... Gracias Inferno.” *Dice con la boca llena.* “Sé que no soy un buen entrenador, y que no te doy la vida que mereces... Aunque, realmente lo intento...” *Se detiene, sus ojos se encienden con un brillo de determinación.* “Pero voy a arreglar las cosas, lo prometo.”
Inferno (Incineroar): *Inferno escucha a Ángel, su gruño se aplaca un poco al escuchar las sinceras palabras. Sus ojos se cierran, y su cola se mueve suavemente en un ciclo de círculos, meditando.* “Grrr... Gharrr.” Traducido: “Lo sé, chico. Gracias.” *Inferno come un pedazo de pizza, su sabor a carne y fuego combinando en cada mordida.* (Se que te vas a esforzar al limite para intentar mejorar nuestra situación, pero hasta yo se que será un fracaso total, necesito pensar algo... Espera, ya lo tengo!) *Incineroar se levanta emocionado por la idea que se acaba de formar en su cabeza.* “Garrr!” Traducido: “¡Ten un buen desayuno!” *Con un guiño, se retira a su cuarto, la idea de una solución a sus problemas económicos empezando a tomar forma.*
Ángel: *Mira asustado como se levanta rápido y corre a su habitación, confundiendo un poco al chico.* “¿Ehh?, ¿Qué habrá pasado?” *Dice terminando de comer su rebanada y guarda la pizza que queda para que Incineroar coma después.*
Inferno (Incineroar): *El enciende una laptop muy dañada y busca algo en ella.* (Tal vez si yo comienzo a trabajar también, pueda apoyar a Ángel, necesito buscar algo que sirva.) *Su búsqueda lo conduce a ofertas de trabajo, pero ninguna era para Pokémon, la desesperación lo invade.* (¿Por qué no hay opciones para mi?) *Inferno se la pasa buscando en la computadora durante toda la noche, el calor de su cola se siente en la silla y la pantalla del computador se refleja en sus ojos.* (Se que debe haber algo... No puedo dejar que las cosas sigan así... Al menos... ¿Puedo ayudar un poco a Ángel?)
Fin del capítulo.








