I
La voz de lo que no se puede gritar
Quedó en ti, no se puede callar
Todo se perdió, lo pude prevenir
No hay fulgor que entibie mi dolor
Quiero llegar, ir y no venir
Quemar y consumar esta aflicción
Y vos, tu voz, desgarra mi razón
Mi atención de nuevo se esfumó
Cada hora que muero intento extinguirte una vez más
Y un crudo estremecer me dejará sin respirar
Vi morir al sol y al mar
y en mí dormí la sola idea de amar
Y mi alma tendrá razón
Duele pensar en este “nunca más”
Perdí la mitad de mí que prueba que existo