01
Esta es la historia de Edin
Parejas anteriores: Libro 1. Wyn & Danny
Pareja actual : Edin - Jeongguk & Hunter - JiMin
β’ ββββββ βΎ ββββββ β’
β Bueno, mierda.
SΓ³lo pude asentir ante la contundente declaraciΓ³n de mi mejor amigo Taehyung. Me quedΓ© mirando, con la boca abierta, los restos calcinados y destrozados de lo que fue la base militar de Changwon. La que habΓa albergado a todos los monstruos capturados.
DudΓ© antes de dar un paso adelante, con el crujido de los cristales bajo mis botas. Estaba totalmente quieto y silencioso, sin personal militar a la vista. Nos pareciΓ³ preocupantemente extraΓ±o cuando nos acercamos al perΓmetro de la base y no m encontramos a nadie vigilando las gruesas y pesadas puertas, que habΓan quedado abiertas. No habΓa camiones entrando y saliendo. NingΓΊn soldado en las torres de vigilancia.
β ΒΏEntramos? β PreguntΓ© con incertidumbre. β No sabemos si es seguro. Guardaban los especΓmenes aquΓ.
Los especΓmenes eran lo que los militares llamaban monstruos. Es decir, los seres que habΓan surgido en la Tierra hace unos veinte aΓ±os, de no se sabe dΓ³nde, y que iniciaron una cadena de acontecimientos que supuso el colapso de la civilizaciΓ³n humana tal y como la conocΓamos.
Ahora, la poblaciΓ³n de Corea de Sur residΓa en la mΓ‘s absoluta pobreza, en ciudades estrechas y sucias a lo largo de las costas. Toda la parte central de Corea de Sur tuvo que ser evacuada cuando llegaron los monstruos y los militares comenzaron a atacar, y rΓ‘pidamente se dieron cuenta de que no podΓan ganar con la fuerza bruta.
Ahora esa tierra era conocida como los PΓ‘ramos. Estados enteros abandonados y dejados en manos de los monstruos, asΓ como un pequeΓ±o nΓΊmero de humanos, conocidos como asaltantes, que por alguna razΓ³n eligieron vivir aquΓ en este lugar sin ley y peligroso.
β Supongo que... tenemos que entrar y asegurarnos de que no haya ningΓΊn herido.
Taehyung sonaba tan inquieto como yo. Respirando profundamente, levantΓ© la barbilla hacia los restos y empecΓ© a caminar, Taehyung se puso a mi lado. Cojeaba despuΓ©s de nuestra larga caminata, mi prΓ³tesis rozaba incΓ³modamente contra el muΓ±Γ³n de la rodilla izquierda.
β Parece que esto no ha ocurrido recientemente β murmurΓ©, manteniendo la voz baja por si acaso mientras nos acercΓ‘bamos. β Pero prepΓ‘rate.
Taehyung y yo llevΓ‘bamos doce aΓ±os en el ejΓ©rcito. No nos conocΓamos de antes: nos habΓamos alistado al mismo tiempo, hecho la instrucciΓ³n juntos en la misma base y volviΓ©ndonos inseparables. Por suerte, conseguimos mantenernos unidos durante toda nuestra carrera militar, y ahora formΓ‘bamos parte de una pequeΓ±a unidad especial que realizaba misiones encubiertas en los PΓ‘ramos.
Principalmente, vigilΓ‘bamos las colmenas de monstruos, los campamentos de asaltantes o, a veces, las actividades turbias que tenΓan lugar en las ciudades costeras. Durante los ΓΊltimos meses, habΓamos estado en Gyeongsang vigilando un nuevo campamento de asaltantes, aislado del resto del ejΓ©rcito.
Nuestro transporte no habΓa llegado cuando se suponΓa que lo harΓa, y despuΓ©s de esperar una semana, habΓamos empezado a caminar. Ahora estaba bastante claro por quΓ© no habΓa venido nadie. Normalmente estΓ‘bamos destinados en la base de Incheon, pero nos habΓan ordenado presentarnos primero en la base de Changwon cuando volviΓ©ramos. Que era por lo que habΓamos viajado aquΓ primero, sΓ³lo para encontrarlo... destruido.
β ΒΏQuΓ© crees que pasΓ³? β murmurΓ³ Taehyung, sujetando su rifle con manos firmes cuando llegamos a las gruesas puertas metΓ‘licas del edificio. Estaban deformadas, inclinadas hacia fuera. Como si algo -con gran peso- hubiera embestido contra ellas desde dentro hasta que se doblaron bajo la inmensa presiΓ³n.
TraguΓ© detrΓ‘s de mi mΓ‘scara. β No estoy seguro. ΒΏTal vez uno de los monstruos se escapΓ³?
Taehyung hizo un sonido incrΓ©dulo. β Imposible. Esas celdas eran jodidamente hermΓ©ticas, desde que uno de los primeros especΓmenes que capturaron consiguiΓ³ salir.
Lo mirΓ©. β ΒΏLos has visto?
Ni Tae ni yo habΓamos estado nunca destinados aquΓ, y me habΓa gustado que asΓ fuera.
NegΓ³ con la cabeza.β Owens estuvo destinado aquΓ durante un tiempo. Me dijo lo que guardaban en el sΓ³tano. βBajΓ³ la voz ominosamente, pero aun asΓ se estremeciΓ³.β Joder, no podrΓan haberme pagado lo suficiente como para tenerme atrapado aquΓ vigilando a un montΓ³n de monstruos.
Me encogΓ de hombros. β La suerte de que nunca hayamos tenido que hacerlo, supongo.
Nos quedamos en silencio y nos adentramos en el edificio, con los rifles amartillados y preparados. MirΓ© a Tae y le hice una seΓ±al para que nos guiara. PodΓa ver mis ojos, porque ambos nos habΓamos deshecho de nuestros cascos en Gyeongsang antes de iniciar el largo viaje hasta aquΓ. Nuestro equipo tΓ‘ctico habΓa tenido que desaparecer mucho antes, cuando la misiΓ³n se prolongΓ³ mΓ‘s de lo previsto y ya no podΓamos soportar seguir con la ropa sucia. Los cascos, sin embargo, nos los habΓamos quitado porque los asaltantes que se encontraran con un par de soldados en los PΓ‘ramos no dudarΓan en atravesarles el crΓ‘neo con una bala.
Conservamos las botas, pero en lugar de mi casco militar, llevaba una simple gorra de bΓ©isbol de color verde oscuro y una sencilla mΓ‘scara negra que me cubrΓa la mitad inferior de la cara. Casi todo el mundo llevaba mΓ‘scaras en los PΓ‘ramos; los asaltantes solΓan usarlas para mantener su identidad oculta a los militares, lo que significaba que tenΓamos que llevarlas para no parecer militares. Mi camiseta tΓ©rmica gris de manga larga era un poco ajustada, pero estaba bien. TenΓa un par de repuestos en mi bolsa. Mis pantalones negros eran estΓ‘ndar, mΓ‘s o menos idΓ©nticos a la ropa que nos entregaban los militares.
Tae iba vestido de forma similar a la mΓa. Por suerte, no nos habΓamos acercado a ningΓΊn asaltante en nuestro camino, porque no podΓamos haber abandonado nuestras armas, y obviamente eran de primera lΓnea, de uso militar. Nada que ver con los cubos de Γ³xido de veinte aΓ±os que usaban los asaltantes aquΓ. TenΓas tantas posibilidades de que una de esas cosas fallara y te disparara en las tripas como de que le dieras a tu objetivo.
Tae me devolviΓ³ la mirada, con sus ojos grises frΓos y tranquilos como siempre. No es que necesitΓ‘ramos vernos a los ojos para comunicarnos en silencio. LlevΓ‘bamos mΓ‘s de una dΓ©cada haciendo esto. Taehyung sabΓa lo que yo pensaba incluso antes que yo, la mitad de las veces. Se puso delante, con el rifle en alto y preparado, mientras nos adentrΓ‘bamos lentamente en los restos en ruinas del edificio. El silencio era total, salvo por el lento goteo de una fuga en alguna parte. La metralla, los fragmentos de hormigΓ³n y el polvo crujΓan suavemente bajo nuestros cuidadosos pasos. Las paredes estaban agujereadas por las balas. Y las salpicaduras de color marrΓ³n oscuro que lo cubrΓan todo eran, sin duda, sangre vieja. Mucha.
No tardamos en encontrar el primero de los restos humanos, pero era sΓ³lo media persona. Un soldado. Cuando mirΓ© mΓ‘s de cerca y me di cuenta de donde habΓa ido la otra mitad -gracias a las enormes y dentadas marcas de mordiscos en la piel parcialmente momificada- comprendΓ por quΓ© no habΓa mΓ‘s restos humanos aquΓ. Algo se los habΓa comido. TraguΓ© saliva, pero no dije nada. Probablemente Tae tambiΓ©n lo habΓa notado, de todos modos. Realmente deberΓamos haber despejado todo el edificio antes de bajar la guardia, pero este lugar era gigantesco. TenΓa tΓΊneles subterrΓ‘neos, y sabΓa que habΓan guardado a los monstruos en el piso mΓ‘s bajo. No Γbamos a ir allΓ. Cuando determinamos que esta planta estaba vacΓa, Taehyung me hizo un gesto con la cabeza. Bajamos cautelosamente las armas, pero mantuvimos los dedos preparados en los gatillos.
β Vale, voy a hacer una conjetura y decir que los monstruos han salido definitivamente β me murmurΓ³ Tae, manteniendo la voz baja por si acaso.
AsentΓ con la cabeza. β Parece que fue una masacre. Tiene sentido porque nuestro viaje nunca apareciΓ³.
β Sin embargo, es un poco raro que hayan abandonado el lugar. ΒΏNo crees? β Tae mirΓ³ a su alrededor, y vi que sus ojos se fijaban en una pistola desechada en el suelo polvoriento. HabΓa sido aplastada. Por lo que parecΓa un puΓ±o. IntentΓ© dar una respuesta racional, pero Taehyung tenΓa razΓ³n. Era extraΓ±o. Sobre todo, porque este era el lugar con las costosas celdas que se utilizaban para retener a los monstruos. ΒΏNo querΓan ponerlo en marcha de nuevo?
β Tal vez... es mΓ‘s fΓ‘cil y mΓ‘s barato dar por perdido el lugar e instalarse en otro sitio.
β SΓ, tal vez.β Me di cuenta de que a Taehyung ya no le interesaban las razones. MirΓ³ a nuestro alrededor, con una postura recelosa. BajΓ³ la voz a un murmullo apenas audible. β Parece que nos estΓ‘n observando, JiMin.
Yo tambiΓ©n lo percibΓ, y la nuca me dio un cosquilleo de conciencia. β Volvamos a salir y pensemos en nuestro curso de acciΓ³n.
HabΓa demasiadas puertas y espacios ocultos aquΓ, demasiados lugares para que algo se abalanzara sobre nosotros. No podΓamos mirar en cincuenta direcciones a la vez, y ambos sabΓamos bien que el mayor error que se podΓa cometer al tratar con monstruos era esperar que actuaran como humanos. Algunos monstruos podΓan cambiar de forma. Algunos eran increΓblemente rΓ‘pidos. A algunos les gustaba aferrarse a los techos, colgando por encima de ti, esperando el momento de caer sobre tu espalda. Con los rifles alzados y preparados de nuevo -porque la sensaciΓ³n de ojos inhumanos sobre nosotros no se habΓa desvanecido- caminamos rΓ‘pidamente hacia las puertas principales y nos deslizamos fuera.
β Definitivamente hay algo todavΓa ahΓ dentro β murmurΓ³ Taehyung una vez que volvimos a la dura luz del sol.
El aire estaba seco y olΓa a hierba vieja. AsentΓ con la cabeza. Nos pusimos de pie, de espaldas a la pared del edificio en ruinas, con los ojos fijos en la entrada. β Es seguro que no ha sobrevivido mucha gente ahΓ dentro.
Taehyung asintiΓ³, con los ojos apretados. β ΒΏCuΓ‘ntos tenΓan ahΓ dentro? β preguntΓ³, refiriΓ©ndose a los monstruos, pero luego respondiΓ³ a su propia pregunta. β Lo ΓΊltimo que he oΓdo es que al menos una docena. Sus hombros se endurecieron. β No querrΓa estar cerca cuando doce de los monstruos mΓ‘s poderosos que el ejΓ©rcito puede capturar se suelten a la vez.
JesΓΊs. No podΓa imaginar lo que debΓa ser. Y habΓa marcas de quemaduras por todo el lugar. Metal ennegrecido y vidrio deformado y madera desmoronada. Algo debe haberse incendiado tambiΓ©n.
β ΒΏCuΓ‘l es el plan? β preguntΓ³ Taehyung, mirΓ‘ndome, pero manteniendo la vista en la entrada, por si acaso.
ExhalΓ©. β Dirigirnos a la base de Incheon, supongo β Hice un ruido de frustraciΓ³n β Si aΓΊn tuviΓ©ramos el casco, al menos podrΓamos intentar contactar con alguien a travΓ©s de las comunicaciones.
β MΓ‘s caminatas β gimiΓ³ Taehyung, levantΓ‘ndose y restregando una mano por su corto cabello oscuro. Me mirΓ³ de nuevo. β ΒΏCΓ³mo estΓ‘ tu pierna, hombre?
β Me duele, pero estoy bien.
HabΓa perdido la parte inferior de mi pierna izquierda hace unos aΓ±os. Una desagradable mordedura de monstruo. No sΓ³lo me habΓa arrancado casi todo el mΓΊsculo de la pantorrilla, sino que los mΓ©dicos no habΓan sabido si la mordedura podrΓa ser venenosa o estar llena de bacterias, asΓ que decidieron que lo mΓ‘s seguro era amputar. Al menos los militares habΓan pagado una prΓ³tesis medio decente. Aunque eso no significaba que las interminables caminatas por los PΓ‘ramos no le supusieran un gran esfuerzo.
β AlejΓ©monos de aquΓ y cubramos toda la distancia que podamos antes de encontrar un lugar donde pasar la noche.
Taehyung levantΓ³ la barbilla hacia el camino que habΓamos tomado. β ΒΏListo?
AsentΓ con la cabeza una vez. Ambos nos alejamos del edificio, con las armas y los ojos todavΓa fijos en la entrada. Nada se moviΓ³. EsforcΓ© los oΓdos en busca de cualquier indicio de sonido procedente del interior del edificio destruido, pero todo estaba en silencio. SΓ³lo la hierba seca susurraba con una dΓ©bil brisa a nuestro alrededor. HabΓa varios camiones militares abandonados en el recinto, y encontramos uno con la puerta del lado del conductor arrancada y las llaves aΓΊn en el contacto.
Ninguno de los dos comentΓ³ la sangre seca que manchaba la pintura alrededor de la puerta desaparecida mientras subΓamos, Taehyung al volante para que yo pudiera descansar la pierna un rato. SuspirΓ© aliviado mientras me sentaba en el asiento del copiloto, con el muΓ±Γ³n dolorido por la constante presiΓ³n del roce con la prΓ³tesis durante horas. SabΓa que ya era hora de que me pusieran una nueva, pero la generosidad de los militares tenΓa un lΓmite. Ninguno de los dos se relajΓ³ hasta que salimos del perΓmetro de la base militar. No tenΓamos ni idea de lo lejos que habΓan viajado los monstruos despuΓ©s de escapar. Tal vez todavΓa estuviΓ©ramos conduciendo por su territorio y ellos observando, esperando el momento de abalanzarse sobre el coche. Tae era vulnerable sin la puerta del lado del conductor. Algo podrΓa arrebatarle fΓ‘cilmente de su asiento si se movΓa lo suficientemente rΓ‘pido, y sabΓamos muy bien que habΓa muchos monstruos que podΓan moverse lo suficientemente rΓ‘pido.
Al menos la sensaciΓ³n de ojos inhumanos observΓ‘ndonos se habΓa desvanecido despuΓ©s de salir de la base. Era demasiado ruidoso para hablar con el viento que entraba gracias a la ausencia de la puerta del lado del conductor, asΓ que condujimos en silencio durante mucho tiempo. AcabΓ‘bamos de cruzar el extremo occidental de Jinju cuando el camiΓ³n se quedΓ³ sin gasolina. A pesar de que yo era el que no tenΓa una pierna, Taehyung gimiΓ³ como si se estuviera muriendo mientras salΓa del vehΓculo parado, balanceando su rifle y su mochila sobre el hombro. Yo hice lo mismo, reajustando mi gorra y fijando mi mΓ‘scara de nuevo sobre la mitad inferior de mi cara. Mi pierna se sentΓa mejor, pero en el momento en que empezamos a caminar, un dolor sordo y crudo brotΓ³ en el muΓ±Γ³n justo debajo de mi rodilla izquierda. Necesitaba un baΓ±o de hielo. No habΓa ninguna posibilidad de que eso ocurriera aquΓ.
β ΒΏDeberΓamos intentar encontrar otro coche? β Tae me preguntΓ³ mientras caminΓ‘bamos por la carretera vacΓa.
β Podemos intentarlo.
HabΓa un montΓ³n de coches oxidados e inservibles apilados a los lados de la carretera, desde donde los militares los habΓan empujado fuera de las carreteras y del camino. Era menos probable que encontremos uno que funcionara aquΓ.
β Necesito encontrar suministros tambiΓ©n. β TodavΓa tenΓamos una dotaciΓ³n decente de barras de proteΓna y paquetes de hidrataciΓ³n emitidos por los militares, pero no eran infinitos.
β ΒΏCompartimiento de autoservicio? β se burlΓ³ Tae, dΓ‘ndome un codazo.
Una esquina de mi boca se levantΓ³ en una breve sonrisa. HabΓamos pasado demasiado tiempo en el camino hacia la base de Changwon recordando la comida rΓ‘pida que sΓ³lo habΓamos podido experimentar durante unos breves aΓ±os cuando Γ©ramos niΓ±os, antes de que surgieran los monstruos.
β No rechazarΓa una hamburguesa con patatas fritas. β ReajustΓ© la correa de mi rifle sobre el hombro, tratando de ignorar el revelador roce de una ampolla que se estaba formando en mi muΓ±Γ³n.
β No recuerdo la ΓΊltima vez que comΓ carne de verdad y no mierda procesada. Y un batido β Tae gimiΓ³. β Echo de menos el azΓΊcar.
SoltΓ© una breve carcajada. β ΒΏQuΓ© eran esas cosas que se suponΓa podΓan sobrevivir a un apocalipsis nuclear o algo asΓ? Nunca se estropearon, por lo visto β ExtendΓ la mano y apretΓ© el cogote de Tae con afecto. β Tal vez encontremos algunos de esos.
SonriΓ³.β Me conformarΓ© con uno de esos paquetitos de azΓΊcar destinados al cafΓ© en este... β Se detuvo β He oΓdo algo.
Se puso alerta de inmediato, con ojos frΓos escaneando el horizonte a nuestra izquierda. SeguΓ su mirada, preparando mi rifle.
β ΒΏVes algo?
Taehyung negΓ³ con la cabeza, con sus ojos agudos todavΓa mirando fijamente un grupo de rocas bajas a unos cientos de metros de nosotros. PermanecΓ en silencio, siguiendo su ejemplo, pero rΓ‘pidamente barrΓ los ojos a nuestro alrededor para asegurarme de que nada se acercaba por detrΓ‘s. Estaba totalmente quieto y silencioso. Finalmente, Taehyung exhalΓ³ y bajΓ³ su arma.
β Tal vez era sΓ³lo un animal.
β Tal vez. β Sin embargo, confiΓ© en sus instintos. β Mantente alerta. Sigamos avanzando.
Los PΓ‘ramos estaban notablemente tranquilos en nuestra caminata durante una hora mΓ‘s o menos hasta que nos encontramos con una parada de camiones y registramos en busca de provisiones. Taehyung consiguiΓ³ su subidΓ³n de azΓΊcar, encontrando una vieja botella de miel medio vacΓa y diciΓ©ndome que era el ΓΊnico alimento que nunca se estropeaba. Hizo su demostraciΓ³n de conocimiento menos impresionante exprimiendo un poco de ella directamente en su lengua cinco segundos despuΓ©s.
β Eres un animal β le dije cariΓ±osamente.
Salimos de la tienda a empujones y volvimos al sol de la tarde, Taehyung ya refunfuΓ±ando por tener que caminar. EmpecΓ© a responderle cuando vi movimiento por el rabillo del ojo y girΓ© la cabeza en su direcciΓ³n al instante. MirΓ© fijamente hacia donde acababa de ver algo que se perdΓa de vista detrΓ‘s de la tienda de la que habΓamos salido.
β Taehyung β murmurΓ©, volviendo a coger mi rifle.
No apartΓ© la vista del lugar donde acababa de ver el movimiento, pero supe que Tae estaba cogiendo su propio rifle a mi lado, y el dΓ©bil clic que hizo al quitar el seguro le siguiΓ³ justo despuΓ©s del mΓo. Me preguntΓ© si algo nos habΓa acechado desde que habΓamos abandonado el camiΓ³n. Tae habΓa percibido algo allΓ, pero no habΓa mencionado que sintiera que algo nos seguΓa desde entonces. HabΓa muchos monstruos por aquΓ; podrΓa ser fΓ‘cilmente otro. O incluso un asaltante, aunque no era normal que viajaran solos. Ambos contuvimos la respiraciΓ³n cuando un leve sonido de araΓ±azos y crujidos llegΓ³ desde detrΓ‘s del edificio.
Ya habΓamos tenido encuentros de este tipo, muchas veces, y nos habΓamos dado cuenta de que era mejor enfrentarse a ellos de frente que arriesgarse a que nos acecharan y nos pillaran desprevenidos. Siempre existΓa el riesgo de que nos enfrentΓ‘ramos a un monstruo demasiado poderoso para nosotros, pero hasta ahora habΓamos tenido suerte. SΓ³lo tenΓa que esperar que la suerte siguiera acompaΓ±Γ‘ndonos, aunque las cosas no habΓan ido exactamente como querΓamos ΓΊltimamente.









alguien sabe donde encuntro el primer libro por favor ππΌ
Ayudaa, alguien sabe dΓ³nde leer el primer libro?
ahora me causa curiosidad leer el primer libro ππ pero este se ve muy interesante tmb!!