NORDURM, NORESTE DE IRLANDA 1994
DORIAT POV.
Mi mirada se perdía en las estrellas, tan brillantes e inmensamente bellas, siento que puedo tocarlas si solo me estiro un poco, pero estaba paralizado, en un rato más me convertiría en padre, no sabía que hacer o que esperar, tenia miedo, Nordurm deseaba con toda el alma a otro miembro real, yo por mi parte deseaba tener más tiempo para prepararme, pero algo andaba mal, desde que mi esposa Dianpra quedó embarazada, muchas cosas cambiaron, su salud empezaba a decaer, y no habia nada que pudiera hacer, los planetas se habían alineado y solo deseaba que ese suceso fuera un buen presagio. Escuche los pasos de un sirviente hacia mi dirección, su corazón latía desbocado, su miedo era perceptible.
Xxx: ¡¡MI SEÑOR, MI SEÑOR !!
DORIAT: ¿QUE PASA?
Xxx: ¡¡Lady Dianpra ha entrado en labor, su majestad solicita su presencia, nuestro rey va hacia los aposentos de la futura madre!!
El miedo y la alegría se mezclaron en mi interior, corría más rápido que de costumbre, al fin mi bebé iba a nacer, mi amada esposa decía que no me hiciera ilusiones con un niño, que la Diosa de la luna nos había bendecido con una hermosa niña, pero era difícil saberlo, muchas tradiciones milenarias perduran alrededor del trono y eso hace difícil saber ser generó del bebe, cuando corrí hacia mi esposa la escena que vi no era normal, Dianpra Había perdido mucha sangre, su palidez era antinatural, las parteras y el curandero estaban auxiliandola, pero no podía soportarlo, justo cuando corría hacia ella mi padre me sujeto.
Arhuhen: Deja que hagan su trabajo, no puedes ayudar, Ven.
Mi padre jalo mi brazo y me llevó hacia el pasillo, los gritos de Dianpra taladraban hasta lo más profundo de mi ser, caí de rodillas tapándose los oídos, algo estaba mal, no entendía la razón de todo esto, una de las parteras salió con la cara descompuesta sabía que algo estaba mal, la joven se llamaba Zamarian y a lado de ella venía una joven de tez blanca y cabello de color blanco, parecía el color de la nieve.
ZAMARIAN: Mi señor, la criatura no puede salir del vientre de su madre, Lady Dianpra esperaba a mellizos pero hemos perdido al niño.
ARHUHEN:¿Qué pasa con la niña?
ZAMARIAN: Esta ahogándose, el curandero hace lo que puede pero la bebé no puede salir, Lady Dianpra esta muriendo, el niño no tiene la runa real.
Escuchar que mi mujer moría no era la opción, no la perdería, sería su soporte, no dejaría que sufriera por nuestros hijos, pero no estaba dispuesto a perderla, no lo soportaría. Corrí hacia Dianpra, tome al curandero de los hombros para mirarlo con determinación.
DORIAT: Salve a mi mujer, quiero que ella...
DIANPRA: ¡¡¡¡NOOOOOOOOOO!!!!!!
Su grito me dejó helado, con la mirada más dura que pude haber visto, miraba fijamente hacia mi.
DIANPRA: ¡¡¡PERDÍ A UN HIJO DORIAT, NO LA PERDERE A ELLA TAMBIEN, MI HIJA ESTA SOBRE TODOS, ASI QUE TOMEN EL CUCHILLO Y SALVEN A SU FUTURA REINA O LES JURO QUE NO HABRA PEOR INFIERNO QUE EL QUE LES HARE PASAR!!!¡¡¡¡Ahhhhrggggggg!!!!!
Aquella pequeña niña que acompañó a Zamarian tomó algo metálico, sentándose frente a Dianpra con una mirada de determinación.
HAYUAEN: Voy a sacar a la bebe su majestad, resista, ella la necesitará.
Nadie la detenía, corrí para quitarla y mi padre me detuvo, estaba estupefacto, Dianpra solo se retorcía ya no podía gritar, todo era conmoción, de repente un llanto tocó lo más profundo de mi ser, se instaló en mi alma y no pude hacer más, las lágrimas salían como ríos y Dianpraabrio sus brazos para recibir a un pequeño bulto cubierto de sábanas blancas, estaba llena de sangre, pero su llanto anunciaba su llegada a este mundo, me acerqué a Dianpra, contemplando su mirada llena de amor infinito, aun débil, tomaba un pequeño trapo de seda para limpiar a la hermosa criatura que tenía en sus brazos, su mirada se cruzó con la mía y el amor que sentíaa por ella aumento— Mira Doriat, es nuestra hija, mira el regalo que hemos recibido, una estrella bajo a Nordurm y es perfecta.
Sentí que me deslizaba, justo cuando estaba cerca de Dianpra, ella me dio a una hermosa niña, era perfecta, su cabello era tan oscuro como la noche y su piel, a pesar de estar manchada, era blanca, tan blanca como el cielo, sus pestañas eran enormes, y un pequeño bostezo se formó en sus labios. Mi padre se acercó con alegría—Rey Ahurhen, Nordurm al fin tiene a la heredera legitima del trono y a un ángel que velará por nosostros desde los cielos.— Mi padre palidecío ante las palabras de mi esposa y yo no comprendía lo que quería decir —Dianpra...¿De que estas hablando?
—Tuve una visión Doriat, Nordurm tendría tendría la reina que tanto habia querido, pero caminara sola, de ella dependerá el futuro de todos, será conocida hasta el final de nuestra especie pero su camino tendrá muchos tropiezos, eso le enseñará su lugar.
Mi padre se aproximo hacia mi, abrió sus brazos para recibir a mi bebé, sus ojos estaban llenos de adoración y orgullo, la arrollada con tanta delicadeza, sus ojos se cristalizaron al tener a la pequeña en brazos —Mi pequeña niña, desearía decirte que tu vida será sencilla que el trono ko es peligroso, que un pequeño ángel como tu nunca va a estar en peligro, pero seria mentirte, eres un rayo de luz, eres esa esperanza que necesitamos, tu sabrás cuando darla...¿Qué nombre le pondrán a la niña?.
— Cydris, su nombre es Cydris.
NORDURM, NORESTE DE IRLANDA, 2023
Mi mente vagaba por aquel día, aquel momento que me convirtió no solamente en un guerrero, también en un rey, era parecido a este día solo que ahora la responsabilidad sería de mi primogénita, mi dulce e intrépida Cydris, recordaba su nacimiento y la felicidad de mi pueblo al ver el vivo retrato de aquella mujer por la cual mi hija se llama igual que ella, que nos dio libertad, no sólo a los Grishas, a cada alma licantropa que existía en toda la tierra. Siempre tuve miedo de no ser digno de ocupar su lugar, era una reina perfecta a pesar de lo que vivió, justa y benévola, fuerte como ningún alfa ha podido ser y a quien tuve honor de llamar madre.
Mi esposa Nedrien se acercaba a mi despacho, su dulce aroma me regresaba a la realidad y solo aumentaba mi amor por ella, corrí a la puerta y la abracé como si no existiera otra oportunidad:
NEDRIEN: ¡Hasam, suéltate!¡no encuentro a nuestra hija y ya es tarde!
HASAM: Los monarcas nunca llegan tarde, son los súbditos los que se adelantan.
NEDRIEN:¡¡ESCUCHAME, CYDRIS NO ESTA, NO SE DONDE SE METIÓ!!
La preocupación de mi esposa invadía todo nuestro vínculo, pero yo sabía exactamente donde encontrar a mi cachorra, sin más tardanza y de mala gana solté a mi compañera y fui en busca de mi hija, no tarde mucho para encontrarla, sabía que estaba sentada en aquel viejo árbol que había sido testigo de muchos momentos importantes para mí.
HASAM:Algo me decía que te encontraría aquí, ¿Qué haces hija?.
Mi hermosa jovencita volteo a verme con esos ojos color esmeralda, llenos de temor y preocupación, sabía que pasaba por su mente, era lo mismo que paso en la mía.
CYDRIS: Nada padre, solo estaba... quería... estar sola para pensar.
HASAM: Tienes miedo, ¿Verdad?.
CYDRIS: Si, mucho, yo no siento que...
HASAM: Acompáñame.
Sabía que era hora de que supiera aquella historia que me inspiró a entender que la vida es valiosa y un reino no es nuestro, es de todos, que como gobernante tengo que defender mi territorio y a mi gente, entramos al despacho y saque un viejo diario que guardaba con mucho cariño. Cuidadosamente lo puse frente a ella, esperando que entendiera lo que quería decirle.
CYDRIS: ¿Qué es esto padre?
HASAM: ES el diario de la primera Reina de Nordurm, y quiero que lo leas hija, nadie nace sabiendo ser rey o reina, depende de nosotros dar ese paso y entender que nunca estaremos solos.
Al decir eso ella exclamo: entonces...¿Quién es ella?.
HASAM: ¿Por qué no lo averiguas por ti misma?.
Las manos de mi hija pasaron por aquel libro que contenía la historia más fantástica que ella hubiera podido leer
CYDRIS: Bueno... no hagamos esperar.