κ°π·κ± Γnico.
Jimin bufΓ³ por quinta vez, desesperado e irritado; ya cansado de la bendita oscuridad que lo cubrΓa absolutamente. Se sentΓa aburrido, algo hastiado. Estar solo en un cuarto mientras la luz solitaria de la Luna se colaba por las cortinas, no era algo muy alentador que digamos.
La luz en su hogar se habΓa ido a causa de un apagΓ³n general, siendo eso ocasionado por la explosiΓ³n de un transformador. Justo habΓan mandado un comunicado diciendo que no regresarΓa hasta dentro de tres horas βlo leyΓ³ en un grupo al que sus vecinos chismosos lo habΓan agregado solo por vivir en el mismo edificioβ. Eso habΓa sido hacΓa una. Llevaba una hora estando despierto, a las dos de la maΓ±ana.
Jimin ya estaba chillando.
El calor era demasiado y su habitaciΓ³n comenzaba a sofocarlo totalmente. Consiliar el sueΓ±o se habΓa vuelto tarea exhaustiva, sumamente cansadora e inΓΊtil. Pegar el ojo ya era imposible, ni siquiera podΓa pestaΓ±ear sin sentir cierta tensiΓ³n en su parte baja.
MurmurΓ³ un par de maldiciones y descubriΓ³ su cuerpo por quinta vez en todo el rato que llevaba en su habitaciΓ³n. No es que no fuera consiente del gran calor que acarreaba el tener una manta envolviΓ©ndolo hasta el cuello, sencillamente se trataba de que dormir destapado no era algo que acostumbrase hacer. Ni estando loco. Muchas malas experiencias.
Y por lo general, siempre terminaba haciendo cosas que no querΓa ni debΓa hacer. Como lo era el fantasear con el contenido altamente nocivo que leΓa casi a diario. O ponerse a jugar con ese tipo de artefactos que le era prohibido tocar.
Y, carajo, no debiΓ³ pensar en ello, porque ahora ya no podΓa sacar la idea de su cabeza.
Maldito hormonal de mierda, se dijo, aceptando algo nervioso lo que sucederΓa a continuaciΓ³n.
El ambiente de por sΓ era caliente ya, asΓ que no hizo mucha falta el tener otra cosa de estΓmulo mΓ‘s que su morbosa mente.
Su mano traviesa descendiΓ³ hasta estar al comienzo de sus shorts cortos, tanteando la tela para llegar a su vientre bajo; se quedΓ³ ahΓ por unos segundos, mientras pensaba mΓ‘s de una vez acerca de lo que estaba por hacer; es decir, no todas las noches se encontraba caliente y necesitado sin razΓ³n alguna. Era anormal. Pero, suspirando se dijo, su coΓ±ito cachondo no estaba para arrepientimientos. Antes de continuar su recorrido, llevΓ³ su mano libre hacia sus pechos, los cuales se encontraban erectos bajo la tela de su camisΓ³n de dormir; jadeΓ³ cuando las cosquillas llegaron sin permiso; gimiΓ³ Γ‘vidamente tΓmido ante el roce de sus dedos con su florcita cubierta.
ComenzΓ³ a mover su mano en corridas lentas, torturΓ‘ndose a sΓ mismo, disfrutando el como su clΓtoris palpita bajo su caliente tacto. Con algo de fuerza, siendo ya prisionero de los cosquilleos que le recorrΓan entero, decidiΓ³ pasar a moler la misma perlita de nervios que en cuestiΓ³n de segundos, ya lo tenΓa gimiendo y babeando por el inmenso placer que se autoinfligΓa. Sus piernas estaban abiertas en una gran W, dejando al descubierto la zona ya mojada y goteante, misma de la cual escurrΓa un chorro igual de grande que mojaba hasta sus muslos.
Dio movimiento veloz a su mano, jadeando en alto por la cantidad de sensaciones que atormentaban a su coΓ±ito hambriento. Estaba tan caliente, tan necesitado, tan expuesto que solo pedΓa cada vez mΓ‘s con gemidos cuya potencia variaba demasiado.
Pronto, sintiΓ³ que su ropa lo sofocaba mΓ‘s, volviΓ©ndose tan estorboza, asΓ que rΓ‘pidamente de deshizo de ella, arrojΓ‘ndola por algΓΊn lugar en el piso de su habitaciΓ³n; no iba a prestarle atenciΓ³n a eso, ahora mismo solo le interesaba satisfacer a su capullo necesitado.
GemΓa gustosamente ante la fricciΓ³n de su inchado clΓtoris contra las bragas mojadas, la tela se frotaba con su flor y estaba pegajosa; sus pechos rebotaban conforme movΓa sus caderas, dΓ‘ndole una vista perversa de ellos, eran tan grandes como una pelota, y las pequeΓ±as protuberancias estaban rojizas y erectas, pidiΓ©ndo ser molidas y mordidas salvagemente; en busca de mΓ‘s contacto para darse mΓ‘s placer, comenzΓ³ a mover sus caderas mortalmente, por lo que echΓ³ su cabeza para atrΓ‘s.
Jimin estaba hecho un desastre. Su clΓtoris tan duro que ante el mΓnimo roce de aire se alteraba; chorros y chorros salΓan de su vagina hasta caer en las sΓ‘banas; sus pechos cubiertos por una capa delgada de sudor y restos de saliva, misma que escapaba de su boca al mantenerla abierta. El capullo se cerrraba y abrΓa, se contrΓa y expulsaba aΓΊn mΓ‘s lΓquidos de los que ya habΓan. Y tan ensimismado estaba en su nube de autosatisfacciΓ³n, que no se percatΓ³ de la presencia en la puerta.
Fue tarde cuando se dio cuenta, pues unas manos grandes, venosas y fuertes, pasaron a sujetar sus piernas en lo alto, abriΓ©ndolas de golpe para asΓ tener acceso inmediato a su vagina sumamente lubricada y mojada, al igual que cubierta. Minie sabΓa que su coΓ±o estaba abierto y preparado para recibir una jugosa polla entre sus pliegues, y la sola idea lo tuvo retorciendose contra esos largos dedos.
Jimin gimiΓ³ cuando sintiΓ³ una lengua sustituir su manita, e intentΓ³ alejarse confundido, pero pronto supo de quiΓ©n se trataba, asΓ que dejΓ³ sus manos sobre su cabeza, mostrando su faceta mΓ‘s sexy y caliente, y arqueΓ³ la espalda cuando sus bragas fueron retiradas de forma brusca, cortando Γ©l hilito que su inconsciente corrida mantenΓa con ella; su coΓ±ito palpitando a la nada, mirΓ‘ndose rojo y apetecible.
Minie se retorciΓ³ cuando una lengua larga y grande se paseΓ³ entre sus pliegues, dΓ‘ndole tanto gozo que no pudo evitar un quejido que pareciΓ³ mΓ‘s chillido. Se sentΓa tan delicioso, que sΓ³lo pudo rogar por mΓ‘s cuando la sin hueso atacΓ³ la rajita sin compasiΓ³n alguna. Ya lo dijo, era larga, muy, muy larga, abarcaba todo lo que Γ©l ofrecΓa sin pedir nada a cambio. Chupaba tan bien sus lΓquidos, era mucho, mucho placer y se sentΓa tan afortunado.
La habitaciΓ³n se inundΓ³ de sus jadeos y alaridos agudos, la estimulaciΓ³n en su conejita era malditamente genial, sentΓa que mΓ‘s de sus jugos caΓan, y como estos eran absorbidos por esa boca exquisita; Γ©l realmente agradecΓa tener a esa persona entre sus piernas, comiΓ©ndole el culo lascivamente y el coΓ±o cachondo que tenΓa; necesitarΓa vivir de eso a partir de ese momento. Lo aseguraba, aΓΊn cuando no fuese la primera vez que ocurrΓa.
GritΓ³ fuerte cuando la misma lengua se metiΓ³ en su hoyito de golpe, sacando de su flor un sonido chicloso que lo encendiΓ³ mΓ‘s si es que era posible; se estremeciΓ³ cuando esa nariz perfecta hizo contacto tambiΓ©n con su clΓtoris, moviΓ©ndolo y masacrΓ‘ndolo como tanto amaba. El juego de mete y saca dio inicio casi al instante, arrojΓ‘ndolo directamente en brazos del dios de la lujuria y el deseo.
MaldiciΓ³n, amaba que Γ©l hiciera eso, que lo tocara tan mal, que lo destruyera; que lo jodiera con su lengua tal y como sabΓa, le gustaba.
DespuΓ©s de todo, a eso se dedicaban cuando no habΓa nada que los interrumpiese. Justo como en ese momento.
Pronto, la persona que lo follaba de lengua se aburriΓ³ de comerle asΓ, cosa que le disgustΓ³ fuertemente, mΓ‘s no tuvo tiempo de quejarse cuando ya tenΓa una gruesa, gorda, larga y venosa polla enterrΓ‘ndose dentro de sΓ. Tan dentro, tan profundo, tan de repente.
βΒ‘Y-Yoongi!
Los movimientos de pelvis del pΓ‘lido contra Γ©l no demoraron en aparecer, siendo ejecutados con fuerza animal, como si estuviera en celo o como si un demonio se hubiese metido en su cuerpo; el lΓquido transparente inevitablemente se escurriΓ³ entre sus muslos, dejando un malicioso camino desde su coΓ±o abusado hasta la punta de sus pies, decorando sus pantorrillas y piernas. Jimin se habΓa corrido tan mal solo con unas cuantas arremetidas, con un poco de lo que casi a diario se le era proporcionado.
Y todo por ese hombre.
Por ese sujeto que siempre se lo cogΓa tan bien y a lo desgraciado.
Ahora, aquella lengua que momentos atrΓ‘s se escondΓa entre sus piernas, jodiΓ©ndolo de forma indebida, pasΓ³ a envolver uno de sus duros pezones, los cuales antes llamaban a gritos una boca sobre ellos; los chupΓ³ con morbo, sacΓ‘ndole mΓ‘s alaridos, para despuΓ©s mamar de Γ©l como si esperara que algo saliera de ahΓ. Por supuesto que jamΓ‘s saldrΓa nada, pero ambos amaban hacer y recibir eso.
La cabeza de Jimin se estrellΓ³ contra el colchΓ³n, encontrΓ‘ndose cansado y en la cΓΊspide de sensaciones. Esa polla caliente y dura lo llenaba tan bien, lo cogΓa tan bien... De tal forma, que un tercer chorro saliΓ³ de su interior maltratado, tan abundante y acuoso que fue suficiente para que sus paredes asfixiaran el falo dentro de Γ©l, asiendo asΓ que otro lΓquido muy espeso se vaciara dentro de Γ©l, estimulΓ‘ndolo mΓ‘s y alargando su abundante squirt; toda la corrida de ese hombre lo llenΓ³ hasta el tope, provocando que un bulto se formara en su estΓ³mago; joder, tenΓa un pene enorme dentro de su coΓ±o guarro, y le encantaba.
Un gruΓ±ido gutural y grave escapΓ³ de la boca del sujeto sobre Γ©l, haciendo contraste igual con el agudo gemido que escapΓ³ de sus labios. Se sentΓa estΓΊpidamente genial el haberse corrido al mismo tiempo, eso casi nunca ocurrΓa.
El pΓ‘lido saliΓ³ de su interior con cuidado, un sonido igual al de hace momentos dejandose escuchar, chicloso y pegagoso; se dejΓ³ caer a su lado como peso muerto. Γl chillΓ³ un poco cuando eso sucediΓ³, estaba tan sensible ahΓ abajo, que el simple efΓmero contacto le causaba escalofrΓos. Ambos respiraba agitados, buscando estabilizarse y controlarse un poco, sus miradas se mantenΓan en el techo, notando las pequeΓ±as pegatinas fosforescente que allΓ estaban pegadas. Las manos de minie fueron a parar a su rostro, intentando quitar algo del sudor que en este se adherΓa, sus costillass e marcaban mientras exhalaba.
QuerΓa mirar hacia su costado, abrazar a ese chico que siempre le daba lo mejor de sΓ, y dedicarle un par de palabras que seguramente terminarΓan en risas y finalmente en un beso como el que no se dieron al estar tan ensimismados en esa oleada tan extravagante.
No obstante, antes de que alguno hablase, la habitaciΓ³n rΓ‘pidamente se iluminΓ³, al igual que el resto del apartamento.
βBueno, al parecer la luz ha regresado antes de lo esperado, cariΓ±o.
Jimin sonriΓ³ ante el tono juguetΓ³n de su pareja. Estaba siendo bobo, pero βusa la palabra otra vezβ, le gustaba ser asΓ. GirΓ³ su cuerpo hasta quedar apoyado en su codo, asΓ podΓa observar la melena color menta de su chico cubrir parte de su rostro. Hicieron contacto, y se miraron durante un par de segundos, hasta que acariciΓ³ las facciones pertenecientes a su compaΓ±ero, y le plantΓ³ el beso que tanto ambos necesitaban.
El mayor de los dos sonriΓ³ gustoso, correspondiendo voraz; lo envolviΓ³ con su brazo hasta dejarlo pegado contra su pecho, aferrΓ‘ndose a Γ©l como si este se le fuese a ir. Sus lenguas se entrelazaron en una danza sensual y complaciente, morbosa y elocuente, jugando entre ellas y acariciΓ‘ndose como si no se hubiesen tocado en siglos. Compartiendo su saliva y degustando el sabor que ambos poseΓan.
βNo tienes idea de cuΓ‘nto te extraΓ±Γ©, eh... βmusitΓ³ bajito el peli naranja cuando fue depositado con cariΓ±o sobre la cama; igualmente siendo contemplado al cien por ciento por los iris grises y expresivos pertenecientes al mΓ‘s alto.
βSolo fueron tres dΓas, amor βYoongi le plantΓ³ un beso en la frente, antes de levantarse de la cama para ir a darle muerte a las luces de todo su hogar.
βΒ‘Tres dΓas! βreclamΓ³ el menor, sentΓ‘ndose de nuevo en la cama, ahora con una sΓ‘bana blanca tapando de sus pechos hacia abajoβ. Β‘Fueron tres dΓas en los que no te tuve aquΓ conmigo! AdemΓ‘s, ΒΏquΓ© es esa manera de llegar a casa? Β‘Y la hora! Β‘De no ser porque reconocΓ tu perfume, me hubiese puesto a gritar y a patearte, desquiciado!
Una grave risa que le causΓ³ mariposas en el estΓ³mago se abriΓ³ paso entre todo el lugar. Pronto concentrΓ‘ndose solo en el cuarto, cuya iluminaciΓ³n volviΓ³ a limitarse a la Luna y las pegatinas en el techo.
βLo disfrutaste, cielo, no puedes quejarte βdijo el pΓ‘lido, regresando a su cama ya con un pantalΓ³n de pijama puesto, mostrando su perfecta V y sus mΓΊsculos bien formados; y sonriΓ³, lanzΓ‘ndose sobre su prometido como si su peso fuera similar a una pluma.
Obviamente, no lo era.
βΒ‘Tarado, quΓtate, me aplastas! βse quejΓ³ minie, empujando con sus manos el rostro de Yoongi, no importΓ‘ndole el enterrar sus dedos entre sus facciones.
βQuieta, fiera βexclamΓ³ divertido, sujetando las manos de su pareja en lo alto para que dejara de atentar contra su bellezaβ. Si me dejas feo, ΒΏentonces quiΓ©n me va a querer?
βΒ‘De esa forma estΓ‘ mejor! βironizΓ³ el bajito, zafΓ‘ndose del agarre y dΓ‘ndole la espaldaβ. AsΓ las idiotas de tus compaΓ±eras dejan de mirarte como si no supieran que... Eres gay.
Hubo un momento de silencio.
Silencio que Yoongi rompiΓ³.
βEstoy completamente seguro de que ibas a decir "que te gusta el pene", pero recordaste que tΓΊ no tienes uno.
Un almohadΓ³n se estrellΓ³ contra su rostro.
βΒ‘Vete al sofΓ‘, imbΓ©cil!
βΒ‘Espera, mi amor, solo estaba jugando!
SΓ... Esa noche Min Yoongi cerrΓ³ los ojos en el sillΓ³n que ambos mantenΓan en la sala de estar, riendo como bobo porque sabΓa que tenΓa la razΓ³n y que Jimin, mΓ‘s que enojado, estaba avergonzado por no haber disimulado su mala elecciΓ³n de palabras.
En fin, una pareja de anormales que usualmente llevaban las cosas a otro lΓmite; siempre asegurΓ‘ndose de ser innovadores en todo.
Una pareja de tontos que se amaban mucho, mucho, mucho.









felicidades por los 728 seguidores ππππππ₯°
cuando dicen cachondo me hago acuerdo de heechul de super junior πππ
es que no lo supero
yoonmin era Run ππ