Customize readability
Aa

"ENTRE EL MAR Y EL CIELO" CHANKAI

Summary

Un anhelo va más allá de un simple deseo, es querer algo con mucha fuerza. Sé que todos hemos tenido deseos y anhelos y nuestros corazones pueden discernir la diferencia que hay entre ambas cosas. Los anhelos nacen en el corazón; cuando anhelas algo lo entregas todo, no pones condiciones ni reservas para lograr conseguirlo, pero muchas veces todas tus fuerzas no bastan para lograr alcanzarlo. ¿Alguna vez has deseado algo mucho? ¿Tanto que no puedes dormir, tanto que te duele el corazón? ¿Pero el caso es que ni siquiera sabes si eso que deseas es posible? ¿Ni siquiera sabes si alguna vez podría ocurrir? ¿Y está por completo fuera de tu control? Chanyeol enfrenta el anhelo de un amor, un amor que no sabe si podrá volverse realidad, pero él hará todo porque sea posible. Pareja Principal: Chanyeol X Kai 💕💕💕

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Hola~ al amor...

Chanyeol estudió muy duro, durante la mayoría de su vida, todo para lograr convertirse en médico cirujano, una carrera larga, demandante y difícil, pero no se rindió y lo logró. Trabajaba en un hospital en el Este de California, aunque él es originario del país del oriente, Corea del Sur.


Cuando terminó su carrera, recibió de inmediato una oferta de trabajo, donde realizó su residencia médica, no la pudo rechazar; aunque su plan inicial era regresar a su país de origen.


Su familia entendió y le desearon lo mejor en su carrera ya como médico profesional. Él cada que podía viajaba a visitarlos, pero ser médico no es fácil, y tampoco hay tiempo para uno mismo, poco a poco dejó de viajar a aquél país.


Los Park decidieron mudarse también a California, tenían la estabilidad económica para hacerlo, y además tenían una sorpresa para él.


Chanyeol llegó esa noche a la nueva casa de sus padres y su hermana mayor. Habían organizado una cena familiar de bienvenida. Aunque Chanyeol creyó que él era quien debía haberla organizado, pero así eran sus padres unos entusiastas de las reuniones familiares.


Lo que notó enseguida fue que había una chica desconocida sentada en la mesa, vestía elegante y era definitivamente de su misma nacionalidad. Él confundido tomó asiento al otro lado de la gran mesa, que fue elegantemente llenada con comida casera de su mamá.


Yoora su hermana mayor hablaba animadamente con ella, parecía que se conocían de hace años. Su padre lo saludó con una suave palmada en la espalda y se sentó a la cabeza de la mesa.


Su madre colocó un último platillo en el centro de la mesa, y tomó asiento a la derecha se su esposo, a lado de Chanyeol.


La conversación era normal, preguntas sobre su trabajo, como es el lugar donde el vivía, y su relación con sus compañeros de trabajo. Él aún no entendía que hacía aquella chica ahí, y como se mantenía tan callada. Fue hasta que todos terminaron de cenar, que su padre tuvo la cortesía de explicarle aquella extraña presencia.


— Chanyeol, ella es Susy – la presentó el hombre mayor con una gran sonrisa, característica de los Park – tu prometida.


Chanyeol se quedó sin palabras. ¿Desde cuando estaba comprometido? Su padre al no ver ni una reacción de su parte prosiguió.


— Ella es hija de mi mejor amigo y socio Bae Jun, hicimos un compromiso desde que eran ustedes pequeños, creemos que es momento de que se casen. Ya eres un médico exitoso y puedes iniciar tu familia.


Chanyeol asintió de acuerdo, en lo que llevaba de vida, en sus 35 años, no había experimentado algo como el amor. No conocía que era estar enamorado, y dudaba que fuera a sentirlo algún día.


Sus padres y su hermana estaban felices con su repuesta ante el compromiso y se fijó la boda en seis meses.


Chanyeol no sentía emoción alguna, pero espera al menos poder hacer feliz a la linda chica.


༄𖣔༄


Chanyeol trabajaba arduamente todos los días, consultas de día, y de noche resistir guardias pesadas, apenas llegaba a tener pocas horas de descanso, las cuales aprovechaba para dormir. Muchas veces, no llegaba a su departamento, usaba una habitación de residente en el mismo hospital.


Para su familia era difícil hacerlo salir por un momento, a una cita con su prometida. Pero mayormente eran interrumpidos por una llamada de emergencia y él tenía que volver al hospital. Su prometida era tan comprensiva y amable, entendía que era parte de ser médico, y que al casarse con él, tendría que lidiar con ello.


Una tarde salió para conseguir un café en la misma cafetería del hospital. Una cirugía de tres horas, lo tenía muy agotado, pero no podía ir a dormir, tenía una consulta en media hora.


Pidió su café expresso, y se fue de regresó a su consultorio. En el pasillo escuchó música clásica, algo fuerte y pensó que era extraño. Fue en busca la procedencia de aquella bella música, y llegó hasta la sala de niños con cáncer.


Se asomó por la puerta que estaba ligeramente abierta, todos los niños miraban al frente con una gran sonrisa, y algunos aplaudían emocionados. Él siguió la vista de ellos, y sintió como se quedaba si aliento ante tan hermoso panorama.


Un chico de piel bronceada, levantaba los brazos y giraba solo sobre las puntas de sus pies, su cuerpo se veía delgado pero hábil, tenía las proporciones perfectas, y él no podía apartar la vista, estaba encantando, más que eso se sentía enamorado por primera vez.


"Sublime " , pensó mientras veía tan cautivador espectáculo.


Sin darse cuenta abrió la puerta de la sala, justo al termino de la música, y él chico lo miró con una preciosa sonrisa.


¿Cómo lograba verse aún más bonito? No se lo explicaba.


— Doctor Park... Doctor Park – gritaban los niños emocionados.


Lo conocían muy bien, siempre iba a visitarlos en sus tiempos libres y jugaba con ellos.


— Doctor, pasé por favor – escuchó la dulce voz como miel del precioso chico.


— S...siento interrumpir – tartamudeó y se sintió realmente estúpido. Pero ese chico tenía facilidad para ponerlo nervioso.


Chanyeol pasó y saludó a los niños como era su costumbre con una gran sonrisa.


— Estoy aquí para darles clases de ballet a los pequeñines – explicó el precioso moreno – soy Kim JongIn bailarín profesional, retirado.


Chanyeol se perdió a mitad de oración, es que sólo podía pensar en el lindo nombre del precioso chico.


¿Ya había dicho que era precioso?


— ¡Oh! Es un gusto – se sintió torpe al darse cuenta que no había dicho nada por un tiempo – Soy Park Chanyeol médico cirujano en la área de pediatría en este hospital.


— Ahora entiendo porqué los peques se emocionaron al verlo...– sonríe al mismo tiempo que los niños vuelven a gritar emocionados. Chanyeol se volvió a perder en él.


༄𖣔༄


Apartir de ese día, todo fue tan casual. Chanyeol encontró a JongIn en la cafetería, otras tantas en la área de pediatría, y otras en algún pasillo del hospital.


JongIn siempre lo saludaba con una sonrisa, de manera educada y formal. Si había una diferencia grande de edad, pero a él, de cierto modo le molestaba, quería, anhelaba una cercanía con el menor. Un sentimiento que jamás había experimentado antes.


Cada que tenía tiempo, iba a verlo dar sus clases a los pequeños. Todos lo seguían cual polluelitos aprendiendo a volar. JongIn era un hermoso cisne, magnífico y radiante, cada movimiento era una expresión de divinidad y encanto.


Y él, cayendo mucho más profundo por ese magnífico ser.


Chanyeol salió temprano de una cirugía, su próxima consulta era en tres horas, pero sabía que JongIn no estaría en el hospital en ese tiempo, ya de alguna manera se había aprendido sus horarios.


Pensaba llamar a Susy y tener una breve cita, la chica siempre estaba dispuesta acompañarlo si él se lo pedía. Pero pasó primero a la cafetería por un café, para despertar bien, ya que ese día madrugó, pero para su sorpresa, el lindo moreno estaba solo en una mesa disfrutando de su café latte.


La chica que atendía le dió su expresso y algo inseguro, caminó hasta donde se encontraba el menor.


— Doctor Park...– se levantó y saludó formalmente como lo hacen en el oriente. Para gran sorpresa del mayor, JongIn también era sur coreano.


— Siéntate JongIn... no tienes que hacerlo... estamos en América – justificó su petición.


JongIn lo hizo, se sentó de nuevo y miró fijamente al mayor — Acompañeme ... no me gusta beber café solo...– le pidió el moreno de forma adorable, y un tierno puchero en sus gruesos y antojables labios.


Chanyeol se quería dar un golpe por pensar de esa manera en el más joven, no es correcto.


Tomó asiento y se quedó con él por horas, charlaron y descubrió cosas muy interesantes sobre la vida del menor. JongIn le confesó que tuvo que retirarse del baile profesional a muy temprana edad, a sus tan solo 23 años, fue el motivo por él cual decidió comenzar a dar clases a los pequeños del hospital, ayudar lo ayudaba, valga la redundancia, a no sentirse deprimido y desalentado. Aunque no le dijo la causa de su renuncia, pero no quiso preguntar. Espera que eventualmente él confie y se lo cuente voluntariamente.


JongIn se despidió primero. Tenía un compromiso y podría llegar tarde. Chanyeol se quedó pensando en el placentero momento que acababa de vivir, ésto sería para él la cita perfecta. Excepto que no era una cita y JongIn jamás lo vería de esa manera.


Su celular comenzó a sonar, y lo sacó de golpe de sus pensamientos. Vió con horror que era hora de su siguiente consulta, y la llamada era de Jennifer su secretaria. Salió rápido del lugar y llegó como pudo para atender a su paciente.


༄𖣔༄


De nuevo estaba mirando por la ventana, a su ángel bailar. No hay pasatiempo favorito para él, hasta dejó de ir a jugar ajedrez con el doctor Smith, el director general del hospital. No podía perderse de este magnífico espectáculo.


Los latidos de su corazón, eran tan potentes, sentía que podría tener una afección cardíaca.


La clase terminó, y las enfermeras a cargo, llevaron a los pequeños de vuelta a sus habitaciones correspondientes. Chanyeol pasa para poder saludar al hermoso chico.


- Hola JongIn- dijo con gran alegría.


El moreno lo miró sin alguna reacción, se sujetó débilmente de la barra, y cerró los ojos.


Chanyeol observó preocupado, estaba por preguntarle que sucedía, cuando el moreno abrió los ojos y sonrió.


— Hola Doctor... disculpe... sólo terminé agotado hoy...– explicó con naturalidad tomó su botella de agua y bebió de ella.


— No te preocupes... ¿Qué harás... – se detuvo cuando se dió cuenta de lo que iba a decir, nervioso no sabía como corregirlo.


— ¿Tiene tiempo libre? – preguntó JongIn, salvando el bochornoso momento.


— Si... de hecho pensaba ir a comer a un restaurante, aquí cerca... ¿ya comiste? – observó como JongIn sonreía de manera brillante, no pudo evitar pensar que es el ángel más hermoso que haya visto en su vida.


— No he comido, pero creo que no estoy presentable para comer en un restaurante – respondió, y Chanyeol lo mira detenidamente, pero no importa como vista, se ve perfecto, pero sabía a que se refería, ya que vestía con ropa cómoda para su clase.


— Te ves bien ... pero si te hace sentir más cómodo, podemos ir a comer algo en la playa... hay un lindo lugar dónde preparan los mejores mariscos.


JongIn aceptó sin ningún problema. Chanyeol lo llevó hasta el lindo lugar, las mujeres que atendían en lugar, lo conocían muy bien, ambos pasaron un momento agradable.


Chanyeol a menudo pensaba en como sería si él confesara su amor al moreno. Tenía pensamientos positivos, en los cuales, se veía a su lado tomados de las manos, caminando por la playa durante el atardecer. Pero también tenía pensamientos pesimistas, dónde JongIn lo rechazaba y lo miraba con repulsión y desagrado, era a lo que más le temía, por esa razón seguía guardando sus sentimientos en lo más profundo del corazón. Lo difícil, era que JongIn era realmente adorable, tan hermoso en todos los sentidos, que cada vez, se le hacía más complicado estar junto a él, y sentirse tan atraído y débil del corazón.


Caminaron por la playa, Chanyeol tenía guardia nocturna, por lo que estaba libre hasta entrada la noche. JongIn hablaba de su vida como bailarín, y sus amigos de Corea, como extrañaba estar con su familia, y también bailar.


— Perdón por ser entrometido, pero ¿Porqué te retiraste del baile a tan temprana edad? – preguntó Chanyeol, ya que se le hacía tan difícil imaginarse al mundo del ballet sin su gran estrella Kim JongIn.


— Pruebas que nos pone la vida... – su mirada se tornó triste y metabólica – pero cuénteme porque decidió convertirse en doctor — cambió el tema, y Chanyeol entendió que no se sentía aún listo para contarle, así que, respondió a su pregunta.


— Desde pequeño sentí ese interés de querer ayudar a las personas, de que si está en mis manos salvarles la vida, haría hasta lo imposible para hacerlo... no hay nada que me importe más... – hasta ese momento no lo había habido, no antes de conocer a JongIn.


JongIn sonrió y después giró su vista hacía el mar. Chanyeol se perdió en su majestuoso perfil. Aquella mandíbula fina y esa pequeña nariz , los labios gruesos sobresalían en un precioso puchero, y Chanyeol no podía pedir más. Sólo daba gracias por ser parte de este inolvidable momento.


༄𖣔༄


Chanyeol estaba en su cena semanal con Susy. La bella chica no paraba de hablar de sus días en su nuevo trabajo, había conseguido un puesto de recepcionista en un restaurante 5 estrellas, debido a su excelente imagen y un manejo fluido del idioma inglés, además aprendió francés y alemán en la universidad en Corea. Su emoción se es escuchaba en cada palabra.


Pero Chanyeol no tenia interés, no era por ser una mala persona, pero realmente no dejaba de pensar en JongIn. Se había hecho costumbre mirarlo bailar, salir a comer juntos, si no podía debido al trabajo, sólo tomaban un café en el mismo hospital, pero no podía mantenerse lejos de él por mucho tiempo. JongIn era tan enigmático, cultivador, todo en él era un imán para su persona.


Cada vez iba creciendo más su deseo por besarlo. Aveces se perdía demasiado mirando sus afelpados labios, cuando JongIn se daba cuenta de ello, sonreía lindamente y seguía con su conversación, y él estaba siempre agradecido de que no lo expusiera o avergonzara por ello. JongIn definitivamente era un ángel, su ángel.


— ¡Chan!– lo llamaba Susy al no recibir contestación de su parte – ¿Te sucede algo? – cuestionó de inmediato.


Chanyeol regresó su atención a su prometida, no tenía idea de que estaba diciendo la chica, cuando pensaba en JongIn se olvidaba del resto del mundo por completo.


— Oh, sólo recordé que tengo una consulta – revisó su reloj, y volvió a atención a su prometida – Lo siento debo estar en el hospital en media hora, apenas tengo tiempo para llegar. Disculpa nuestras citas siempre son tan cortas...


— No te preocupes...– Susy tomó su mano con cariño y comprensión– sé lo que implica tu trabajo, te admiro y... sé que tu familia está muy orgullosa de ti...


Chanyeol se sintió mal al escuchar a Susy decir aquellas palabras, porque él la está engañando con el pensamiento, si hubiera sabido que conocería el verdadero amor, se hubiera negado a ese compromiso. No quería lastimarla.


Regresó al hospital. Buscó a JongIn en el salón dónde da sus clases a los pequeños, pero en su lugar encontró a una chica, sólo cantando con una guitarra algunas canciones infantiles. Él desconcertado decidió buscarlo en otro lugar, fue a la área de oncología pediátrica, sólo había una enfermera con una pequeña que acaba de recibir radioterapia.


— Doctor Park – saluda la mujer.


— Hoy no vino... JongIn... perdón pase por el salón y no lo vi...– Trató de sonar casual.


— Él llamó que no podría venir hoy, mandó a una amiga en su lugar, para que los pequeños tengan su tiempo de entretenimiento... ese chico es un ángel – afirmó la enfermera, algo que Chanyeol ya sabía.


— Muchas gracias... la veo luego...– se despidió Chanyeol y caminó algo abatido de regreso a su consultorio. No tenía trabajo como aseguró a Susy, sólo quería ver a JongIn, pero tal vez el karma le jugó en su contra por haber mentido así a su pobre prometida.


Chanyeol sin saber en que ocupar su tiempo, hasta su hora de guardia, decidió practicar su hangul. Desde que se vino a estudiar a los Estados Unidos, tuvo que cambiar su idioma al inglés, si se comunicaba con amigos por vídeo llamadas y hablaba en coreano, pero honestamente estaba teniendo problemas en escribir y leer. Se dió cuenta cuando vió a JongIn escribiendo algo en hangul en un cuaderno, y no pudo entender por completo lo que decía. Eso le preocupó.


༄𖣔༄


No sabía de donde obtuvo el valor pero después de haber invitado a JongIn a dar un paseo por el muelle de Santa Monica, e ir a comer algo, le hizo una invitación poco usual.


— ¿Un paseo en un yate?– preguntó emocionado el menor.


— Si, bueno... yo compré uno hace unos meses, pero debido a falta de tiempo no he salido a pasear en él... el próximo fin de semana tengo horas libres...no quiero ir solo...


— Me encantaría mucho acompañarlo – respondió JongIn, interrumpiendo su desvariante explicación.


— Está bien, es una cita... oh bueno un...


— Si una cita – confirmó JongIn dejando algo sorprendido al mayor, pero muy feliz por esa respuesta.


El fin de semana llegó muy rápido para fortuna de Chanyeol. Había preparado el yate con provisiones, ya que pasarían la noche en alta mar. Tuvo que volver a mentir, y le dijo a su familia que tendría trabajo en el hospital, ya que ellos habían planeado un fin de semana familiar en un rancho cercano y claro Susy asistiría también. Ya no sabía como podría explicar que ya no deseaba casarse con ella.


JongIn se reunió con él en el muelle. Vistiendo cómodo y casual, pero todo le quedaba tan perfecto, que Chanyeol no pudo evitar casi desnudarlo con la mirada. Se dió cuenta de su descaro y desvío la mirada, notando un morral en la mano del menor.


— Te ayudo – le quitó la mochila, y le mostró por donde subir al yate.


JongIn no dejaba de verse sorprendido por todo a su alrededor. Chanyeol acomodó su mochila, y le dió un recorrido por el lugar. Al final, terminaron en la cabina, donde le mostró como navegar por el extenso mar.


— Esto es tan increíble- expresó el moreno mientras mantiene sus manos en el timón.


Chanyeol acomodó su enorme cuerpo detrás, y le ayuda a mantener el curso.


— Me alegra que te guste, yo también estoy disfrutando... mucho – pudo sentir el aroma que emanaba JongIn, tan ligero pero al mismo tiempo exquisito.


— Doc...doctor... – tembló su voz, de sólo sentir la cálida respiración a sus espaldas, y el calor del cuerpo fornido del mayor.


Chanyeol al ver la cercanía, se alejó rápidamente, no podía invadir así el espacio del menor, se sintió sucio y pervertido por pensar acercarse así a JongIn.


Tomó el timón de nuevo, y detuvo el yate. Tenía una cena preparada, y justo ese día se apreciaba en su fase más brillante, la luna llena.


A la luz de la luna y de las estrellas, como fondo el tranquilo mar. Chanyeol sirvió un exquisito platillo preparado por él mismo, y bebieron un dulce vino, que por supuesto ni uno de los dos espero que se sentirían achispados. No embriagados pero si un poco alegres y tontos.


- Esto es delicioso... yo creo que deberíamos ir a dormir- propuso Chanyeol al ver tan adormilado al moreno.


JongIn lo siguió sin protestar, iba hablando de lo mucho que disfrutó la cena y el paseo.


Bajaron a la habitación. Sólo se podía oír movimiento del mar, como el agua golpeaba contra el yate, y sus respiraciones.


Chanyeol miró al menor con deseo. Jamás se había sentido así, tan atraído, hechizado, era una verdadera locura, y dada su estado actual, sabía que debía detenerse, pero ¿Quién podría en contra de esos deseos? Él no, era claro, no cuando el chico frente a él, es la persona más importante de su vida, desde el día que lo conoció.


—JongIn – lo nombró con un susurro. JongIn lo observó de esa manera que lo desarma por completo, se movía sigilosamente hacía él, hasta quedar frente suyo, su sonrisa era coqueta, atractiva, sensual, podría decir todas los adjetivos para ello, y no encontraría la definición perfecta, lo que realmente le hacía sentir va más allá de este simple mundo terrenal. Chanyeol lo tomó por la cintura y respiró el delicioso aroma de su cuello, tiembla, y su anhelo se hace más intenso.


— Quiero hacerte mío – confesó y dejó un beso en la suave piel canela – ¿serás mío, Nini?– preguntó, pero por el temblor en el contrario, sabe que es correspondido.


—Si , doctor…sólo hazme tuyo – Chanyeol lo besó intensamente, quería devorarlo por completo, tanto tiempo conteniendo el deseo por él, y era su momento, no importa nada ni nadie, sólo son él y su bailarín estrella.


—No me digas doctor, no aquí JongIn – pidió como una súplica.


—Cha…Chanyeol, quiero ser tuyo, sólo tuyo – su petición salió cómo un ruego de sus dulces labios, arrinconado contra la puerta de la alcoba del lujoso yate.


Chanyeol sabía que hacer. Tal vez, sólo tuvo una aventura de una noche durante su vida universitaria, pero era algo con lo que había venido soñando durante un tiempo. Ver a JongIn bailar de esa manera tan brillante, cuando mostraba sus pasos de baile a todos esos niños en el hospital, no había nada que más deseara que, desnudarlo y hacerle el amor.


—Mío, y yo soy tuyo – dictó mientras va desnudando al menor, dejando a la vista la piel dorada, sinónimo de belleza astral y perfección.


Besos apasionados y a su vez algo torpes, son dejados mientras luchan por deshacerse de sus ropas sin pudor alguno. JongIn soltó un gemido cuando él le muerde el labio de manera suave, exploró y tocó cada centímetro de su húmeda piel.


—Hermoso, mi chico…


Chanyeol recitaba palabras dulces, a su oído, miéntras invadía su interior con sus largos dedos de experto cirujano, y Chanyeol no podía evitar sentir tanta adoración por él, quería llenarlo de las más tiernas caricias y dulces palabras de amor, pero al mismo tiempo destrozarlo apasionadamente, recordarle a cada segundo que sólo él lo puede hacer sentir en el cielo.


En un rápido movimiento, Chanyeol logró derribarlo en la cama, a pesar de que ambos hombres eran muy altos, la fuerza del mayor era superior, y pudo dominar fácilmente a JongIn, y quedó sobre de él, y a el moreno le gustó ser dominado, así que se quedó tranquilo esperando ser complacido. Chanyeol se puso el preservativo previamente preparado, y se acomodó para llenarlo. Alineó su eje y lo penetro poco a poco.


JongIn, como bailarín profesional era un chico flexible, logró recibirlo sin ningún problema, sintiendo el placer invadirlo en cada célula de su cuerpo.


—Oh … Chan…– se sostuvo de los hombros del mayor, mientras Chanyeol lo invadía hasta el fondo.


—Eres tan hermoso… te amo…– Susurra en su oído, y lo embiste una y otra vez, chocando caderas en su redondo trasero.


JongIn derramó lágrimas, desde hace mucho tiempo no era tan feliz, quería que ese momento no acabara jamás, preservar ese recuerdo por la eternidad.


—Yo también te amo Chan… ahhh~~


Chanyeol se dejó llevar por el placer infinito, aceleró sus movimientos, embistiendo y besando el suave cuello del menor, que seguro tendría marcas moradas después, pero no pudo contener todo ese deseo contenido por tanto tiempo.


Solo eran ellos, la luna y el mar. Y sus corazones latiendo a unísono, porque era el momento indicado para ellos, dictado por el universo.


༄𖣔༄


Chanyeol no se sintió culpable, debía hacerlo, pero realmente no lo hizo, porque por primera vez en su vida, se sentía infinitamente feliz. JongIn entró en su vida de otra forma.


Nunca se imaginó que viviría un romance ardiente. Que se encontraría escondido en cualquier rincón del hospital, besando con pasión a su encantador ángel. Que JongIn pasaría su tiempo libre con él, en su departamento, sólo haciendo el amor. Tardes de caminatas por la playa tomados de las manos, tal como lo había soñado.


Todo era tan perfecto, que se cuestionaba si era real.


Una noche de intenso sexo. JongIn lo besó tiernamente, y luego se levantó para ir por un poco de agua. Chanyeol estaba agotado, para su edad era difícil seguirle el paso a un joven tan lleno de vitalidad, pero no importaba, mientras lo viera feliz.


Escuchó un estruendo, y se levantó de inmediato, salió con sólo sus boxers puestos, y vió a JongIn nervioso recogiendo los vidrios del vaso roto.


— Lo siento...– dijo al borde de las lágrimas.


— No te preocupes bebé, sólo es un vaso... deja ahí, yo lo termino de levantar...


— Yo soy torpe... – fingió una sonrisa, pero Chanyeol se dió cuenta de ello, sabía cuando no era sincera su sonrisa.


— Tranquilo no pasa nada, yo también he roto cosas... anda ve a acostarte, en un momento voy contigo.


JongIn obedeció y se fue de regreso a la habitación. Chanyeol lo vió algo decaído, no entiende porque se ha puedo así por un simple vaso, pero era tierno al mismo tiempo, ya que JongIn siempre se ha preocupado demasiado por todo y todos a su alrededor.


Él terminó de recoger todo, y regresó a la habitación, se recostó junto al moreno y lo abrazó con cariño.


— ¿Todo bien?– preguntó Chanyeol, dejando un beso en su cuello.


— Si ... – respondió JongIn de manera simple.


— Es sólo un vaso, no debes preocuparte tanto... ¿Está bien? – JongIn sólo tarareo de acuerdo, y se acurrucó en su pecho.


Chanyeol lo abrazó más fuerte y ambos durmieron tranquilos.


Al otro día, Chanyeol tenía una cirugía temprano, le dejó un desayuno preparado al menor, y salió rumbo al hospital.


Cinco horas largas pasó en el quirofano, pero todo salió bien con su pequeño paciente. Ya más relajado, buscó a JongIn en la sala de baile, pero no había nadie. Después encontró a unas de las enfermeras, y le comentó que estaba recibiendo una curación por una caída que tuvo durante la clase.


Él fue hasta la sala de enfermería, donde un joven enfermero estaba limpiando una herida en su mano. No sabía porqué, pero una incomodidad y coraje se reprodujo dentro de él y decidió intervenir.


— Yo termino de hacerlo...– le indicó al joven chico. Quien soltó rápidamente la mano de JongIn, ante la mirada penetrante del alto doctor.


El enfermero salió, dejándolos completamente solos. JongIn miró nervioso a Chanyeol, ya que mantenía su ceño fruncido, mientras terminaba de curar su mano.


— Quedó listo...– comentó Chanyeol, levantó la vista y apareció a su hermoso moreno – ¿Cómo es que te lastimaste así? – preguntó al ver que su rodilla también fue lastimada.


— Me caí, perdí el equilibrio... no es nada grave, sucede cuando doy demasiadas vueltas... – explicó naturalmente.


— ¿Bailarín profesional? ¿En serio sucede seguido?– cuestionó preocupado, ya que alguien experimentado como JongIn no debería sufrir una caída así.


— También sucede... ¿y porqué estabas molesto, cuando entraste? El pobre enfermero se fue asustado – cambió rápidamente de tema, y sabe que funcionó.


— Estaba mirándote demasiado... no estaba siendo profesional – se justificó rápidamente.


— ¿Está celoso, doctor Park?– preguntó divertido JongIn. Chanyeol puso un puchero infantil, y JongIn sujetó su rostro entre sus manos, besando sus labios.


— Alguien pude vernos...- se separó de inmediato, temiendo que alguien los encontrara en tan comprometedora situación.


— Ok... me voy, tengo todavía que ir a recoger unas cosas al centro – se paró JongIn, y tomó su morral que estaba en el piso, a un lado de él.


— No te enojes... vamos Nini, estás lastimado, salgo en una hora...espérame y te acompaño...– Chanyeol lo abrazó y empezó a repartir besos por todo su rostro, JongIn empezó a reír divertido.


— Ok, Ok... te espero en la cafetería...


Chanyeol regresó a atender a sus pacientes. Pasó la hora y encontró a JongIn leyendo un libro. Se quedó observándolo por unos segundos, tan hermoso e irreal, su moreno con lentes, es algo que quiere conservar en su memoria por siempre.


JongIn dejó el libro a un lado, notó su presencia. Sonrió y se levantó para que ambos salieran del hospital.


Caminaron por las calles transitadas del centro, uno a lado del otro. JongIn charlando siempre de todo lo que extrañaba de su país, y de sus amigos. Sus deseos de regresar algún día y vivir tranquilamente allá. Chanyeol temía que JongIn de verdad quisiera irse, y él no sabría que hacer sin él. JongIn se había convertido en una parte fundamental de su vida.


Terminaron las compras, y JongIn pidió que dejara en la parada del autobús. Chanyeol aún no sabía donde vivía el moreno, y no entendía porque no quería mostrarle.


— Mi lugar es muy pequeño, además he estado afuera la mayoría del tiempo, es un verdadero desastre – explicó, convenciendo a Chanyeol de dejarlo en la parada más cercana.


Chanyeol ya no quiso insistir, no le agrada las discusiones, mucho menos con su chico. JongIn le da un beso rápido en los labios, y sube en el primer autobús que se detiene.


Chanyeol regresó a su departamento, no le gustaba tanto cuando JongIn no estaba con él, se acostumbró a su compañía, pero entendía que él también tiene una vida, y actividades que realizar solo.


༄𖣔༄


Chanyeol llevaba la cuenta de los días juntos, y como era tradición en su país natal, festejaría sus cien días saliendo juntos.


Le pidió a JongIn usar algo elegante, reservó en un famoso restaurante de la ciudad. Pasó por él en una parada cercana al hospital, y quedó encantado con JongIn en traje formal. Todo un adonis era su moreno hermoso.


— ¿Porqué no dejas de mirarme?– preguntó todo tímido el menor, que desde que subió al auto no había dejado de sentirse observado por Chanyeol.


— Te ves precioso en ese traje...– dijo con tanta seguridad, que provocó que JongIn se sonrojara intensamente.


Llegaron al restaurante. JongIn se quedó unos pasos atrás respondiendo un mensaje en su teléfono. Chanyeol pidió a la mujer en la entrada su mesa reservada.


— ¿Nombre?– preguntó la joven mujer.


— Park Chanyeol...– respondió.


Otra chica que estaba arreglando unas cosas, giró a verlo de inmediato.


— ¡Chan!– dijo emocionada Susy – ¡Wow! ¿que haces aquí?


— Ah yo... – Chanyeol no sabía como explicar, ni siquiera sabía que era el restaurante donde trabajaba su prometida – vine a cenar, con...un amigo – respondió de inmediato al ver que JongIn aún estaba entretenido en su teléfono.


— Oh ya veo ...– Susy miró al moreno que pronto alcanzó al mayor.


Un mesero los guió hasta su mesa correspondiente. Pero Chanyeol ya se sentía preocupado e incómodo, podía sentir la mirada de Susy en ellos de manera constante. JongIn se veía feliz, y debería estarlo él también, pero saber que no ha sido completamente sincero con él lo estaba mortificando, y no sabía como salir de esa situación, sin dañar a alguno de los dos.


Especialmente a JongIn.


— Te confieso Yeol que quedé encantado contigo desde el primera vez que te conocí – comentó JongIn repentinamente, llamando por completo su atención, olvidando las telarañas en su mente que ya había tejido.


— ¿Yo? ¿En serio?– preguntó sin poder creer lo que decía el moreno. Porque él fue quien quedó flechado desde el primer momento que lo vió, tan divino y majestuoso, bailando ante ese público inocente.


— Si... - confesó con sus mejillas sonrojadas – estabas tan desconcertado cuando entraste a la sala del hospital, y me pareciste gracioso, pero a la vez tan atractivo. Nunca pensé que... llegaríamos a estar juntos, te veías tan heterosexual.


— Jajaja...– comenzó a reír Chanyeol – no soy heterosexual obviamente, pero tampoco soy gay...– JongIn lo miró confundido ante su respuesta – soy más bien, JongInsexual...


— ¿Eso acaso existe?– se burló el moreno con su ocurrencia.


— Por supuesto bebé, sólo tú me haces sentir bien, sólo contigo quiero estar... – Chanyeol iba a tomar su mano pero se abstuvo cuando recordó la presencia de Susy.


— Me siento igual Yeol... soy muy feliz a tu lado... – JongIn es quien se acercó repentinamente y lo besó.


Chanyeol se alejó completamente en pánico, miró hacía la entrada donde había estado Susy, pero no vió a la chica por ningún lado, debía asegurarse de que no lo vió.


Se levantó y le mintió a JongIn diciendo que necesitaba ir al sanitario. JongIn asintió y esperó por él en su lugar.


El lugar era nuevo por lo que se volvió popular rápidamente, sin reservación no había posibilidad de conseguir un lugar ahí, así que el restaurante estaba en su máxima capacidad. Por suerte Chanyeol encontró a Susy ajustando algo a una compañera de trabajo.


— ¡Oh Chan!– Susy se acercó en cuanto lo vió – ¿te están atendiendo bien? ¿O hay algún problema?


— No, no te preocupes... sólo me acerque a saludar... creo que no nos hemos visto recientemente...


— Lo entiendo Chan... además la boda será en dos meses, ya tu familia se ha encargado de organizar todo, pero si me gustaría que me ayudaras a escoger algunos detalles, ya sabes los arreglos de mesa, el pastel...– Susy expresaba su necesidad de incluirlo en los planes de la boda.


— Lo sé... he tenido trabajo... – Chanyeol ya no quería mentirle más, pero no era el lugar correcto para decirle la verdad – este fin de semana iré a casa y veremos los asuntos de la boda...


— ¿De la boda? – Chanyeol escuchó la voz de JongIn detrás de ellos.


— Si de Chanyeol y mía – respondió Susy sujetando la mano del mayor – ¿no le habías dicho a tu amigo que nos vamos a casar?


— No JongIn...


— Felicidades, a ambos – respondió JongIn ignorando el llamado de Chanyeol y se fue de inmediato.


Chanyeol sintió como su mundo se venía abajo, es obvio que le rompió el corazón a JongIn, pudo verlo en su mirada, y honestamente no sabía como arreglaría eso.


— Tu amigo es algo extraño – comentó Susy después de ver salir a JongIn tan rápido del restaurante.


— Él no es mi amigo... JongIn es a quien realmente amo y siento no haber sido sincero contigo, pero no me puedo casar contigo, espero que lo entiendas.


— Chanyeol como puedes...– Susy dijo con decepción y tristeza, sus ojos se llenaron de lágrimas, y Chanyeol se sintió peor, rompió dos corazones en un día.


Chanyeol salió del restaurante con un sólo propósito, recuperar a JongIn.


༄𖣔༄


Dos semanas y no sabía nada de él. No sabía donde vivía, JongIn nunca se lo dijo, y tampoco volvió a dar sus clases al hospital, en su lugar había ido su amiga la cantante, pero ella tampoco pudo darle información sobre él. Es como si se lo hubiera tragado la tierra.


Bebía un café cargado, no había dormido y tuvo guardias nocturnas, pero sin JongIn todo se sentía fatal, su sonrisa, sus besos, su calor, todo extrañaba de él, sentía volverse loco sin él.


— ¿Está bien doctor Park?– preguntó la señora que atendía en la cafetería del hospital.


— Si, no se preocupe... – respondió sin ánimo.


— Ya no he visto al lindo jovencito que siempre lo acompañaba a beber café – comentó la mujer – El doctor Byun también preguntó por él hace unos días...


— ¿El doctor Byun?– preguntó de inmediato Chanyeol, no sabía que JongIn hablaba con otros médicos.


— Si, me parece que es su paciente.


Chanyeol se quedó pensando, porque JongIn vería a el doctor Byun Baekhyun neurólogo del hospital. Nunca le comentó nada. Agradeció a la mujer y salió de inmediato en busca de el neurólogo. Jamás habían cruzado palabras, pero él podría tener la información para encontrar a JongIn.


Byun Baekhyun conversaba con una enfermera, más bien parecía que coqueteaba, pero ese no era asunto suyo.


— Doctor Byun – se acercó Chanyeol al otro médico – ¿me permite unos minutos?


— Claro doctor Park – respondió con una gran sonrisa, como si fuera normal hablar entre ellos.


Pasaron al consultorio del neurólogo, para tener privacidad.


— Quiero preguntarle por alguien, parece ser un paciente suyo – comenzó Chanyeol algo nervioso.


— Oh ¿de quién se trata?


— Kim JongIn... estaba dando clases aquí de ballet a los pequeños...


— Si, si... sé de quién habla... – confirmó el doctor – es mi paciente desde hace unos meses, pero la semana pasada y esta no vino a su revisión.


— ¿Qué tiene doctor Byun? – cuestionó preocupado por su moreno.


— Lo siento doctor, pero no puedo darle esa información sin una autorización del paciente, usted lo sabe...


— Al menos sabe donce vive, donde puedo encontrarlo... necesito hablar con él – sabía que sonaba desesperado, pero es que necesitaba saber algo de JongIn.


— No, él nunca dió una dirección, después comentó algo sobre un centro para jóvenes sin hogar, tal vez ha estado durmiendo ahí...


Chanyeol no podía creer lo que escuchaba.


¿Porqué JongIn tenía tantos secretos?


༄𖣔༄


Un año después...


Chanyeol revisaba algunos archivos de sus pacientes. Sus días se convirtieron grises y oscuros sin JongIn, no volvió, ya nadie supo nada de él; aún así el doctor Byun se negó darle información médica sobre él.


Sus padres y su hermana se molestaron mucho por romper su compromiso con Susy. Regresaron a Corea y no volvieron a hablar con él. Jamás imaginó que ellos, le darían la espalda de esa manera, juzgandolo por haberse enamorado de una persona de su mismo sexo.


— Doctor Park – le habló Jennifer por el intercomunicador – un joven quiere verlo...


— Ya no estoy en consultas – respondió cortante. Todos habían sufrido su cambio de humor desde hace más de un año.


— Dice que es importante... algo sobre Kim JongIn...


— Hazlo pasar...– se levantó rápidamente y espero a que el chico entrara a su consultorio.


Un joven alto, de rostro atractivo, una mirada dura enmarcada por un par de cejas pobladas, piel blanca y labios delgados y rosados.


— Mi nombre es Oh Sehun -– se presentó con un inglés apenas entendible.


— Puedes hablar en coreano – propuso Chanyeol y él chico suspiró aliviado.


Por supuesto, Chanyeol recordó que JongIn mencionó a un tal Sehun en sus platicas.


— He traído algo para usted... – le entregó el chico un sobre amarillo.


— JongIn... ¿él donde está?– cuestionó de inmediato, recibiendo el sobre.


— Lea la carta... esperaré afuera...– salió dándole privacidad.


Mi doctor Park:


Espero que cuando leas esta carta me hayas olvidado y seas realmente feliz. No me fui por tu compromiso, incluso me sentí aliviado de que tuvieras a alguien con quien compartir tu vida, porqué yo no podría estar tu lado para siempre.


Me preguntaste varias veces porque dejé el baile de manera profesional. Cuando te conocí tenía poco tiempo de haber sido diagnosticado con "esclerosis múltiple ", como doctor comprenderás que era imposible que siguiera bailando, los síntomas empeoraron y era peligroso para mi permanecer en un escenario. No te lo dije porqué no quería atarte a mí, fui egoísta lo siento, pero no quería que me vieras empeorar cada día, dejar de ser útil es tan doloroso. Incluso tuve requerir ayuda para escribir esta carta .


No me busques, estoy seguro de que terminará pronto mi sufrimiento, sólo deseo que seas feliz.


Te amo, nunca mentí sobre eso, te amo y te amaré hasta mi último suspiro.


Cuídate Yeol...


Con cariño Kim JongIn.


Chanyeol dobló la carta, le dolía el corazón. ¿Cómo JongIn pensó que podría ser feliz lejos de él? ¿Como decidió sin ni siquiera preguntarle?


Limpió sus lágrimas y salió a buscar a Sehun, necesitaba más respuestas.


El chico se sentó frente a él, y movía sus manos con nerviosismo.


— ¿JongIn te mandó hasta este país para darme esta carta?– cuestionó de inmediato.


— No, él me pidió que le ayudara a escribirla, y después cuando él ya no... ya no estuviera en este mundo, yo debía enviar la carta.


— ¿Él murió?– preguntó tratando de controlar su llanto, su JongIn no puede estar muerto.


— No, no... yo vine sin su autorización, quise traerle la carta personalmente, y pedirle que vaya y lo convenza de que viva, él no está tan mal, puede recibir tratamiento, pero está deprimido, está en negación, por favor ayúdelo doctor, por favor JongIn debe vivir y ser feliz...- el chico se rompió y lloró frente a él.


Es todo lo que necesitó Chanyeol para regresar a Corea del Sur.


༄𖣔༄


Chanyeol tuvo que lidiar con un chico necio, se negaba a recibir ayuda, y lo corrió muchas veces de su hogar, pero después de tanto, Chanyeol lo logró. JongIn recibió tratamiento mejorando su calidad de vida.


Sus amigos y su familia estaban realmente agradecidos con él, fue el ángel que vino a salvarlo. Lo que no sabían era que para él, JongIn era el verdadero ángel.


— Eres un tonto Yeol – decía JongIn mientras Chanyeol lo ayudaba a ponerse sus zapatos, ya que saldrían a dar un paseo por el parque.


— ¿Porqué bebé?– terminó de atar sus cordones y se enderezó.


— ¿Qué haces... aquí? – cuestionó y buscó con su mano el rostro del mayor.


Las terapias ayudaron a su movimientos musculares, pero su visión fue difícil de salvar.


— Nini por favor... ya salgamos... aquí estoy... ya deja de preguntar lo mismo...estoy aquí porque te amo más que a nada en este mundo.


— Pero...— Chanyeol lo besó sin dejarlo terminar.


— Si sigues hablando te voy a besar y besar, y luego te haré el amor... y ya no saldremos a pasear – sentenció y JongIn ya no pudo decir nada, era inútil contra el mayor.


Pasearon por el parque, JongIn se detenía cuando escuchaba algún cachorro pasando, Chanyeol le ayudaba a acariciarlo. JongIn siempre expresó su amor por los caniches.


Chanyeol le regaló un perro guía en su aniversario de noviazgo, JongIn estaba feliz con su nueva compañía. Chanyeol entró a una organización de investigación para personas con esclerosis múltiple, volvió contactarse con el doctor Byun Baekhyun y juntos lograron grandes avances en tratamientos para aquella enfermedad.


Chanyeol volvió a llevar a JongIn al mar, esta vez fueron a Busan. Fue diferente a su primera vez en alta mar, pero era un momento importante para ambos.


— No se como siempre logras lo que quieres Yeol – comentó JongIn acomodándose en la toalla sobre la arena.


— Sólo te quiero a ti, y si tiene que ver contigo haré hasta lo imposible... esposo...


— Sabes que fue una locura... casarte conmigo, yo fui engañado...así que no puede ser válido...


— Es totalmente legal – confirmó Chanyeol – así que amado mío, estarás a mi lado por siempre... está de testigo el cielo y el mar...


— Siempre tan cursi doctor Park...


— Te amo Kim JongIn...


— Y yo a ti Park Chanyeol.


Chanyeol tomó con cuidado el suave rostro de su ahora esposo y lo besó con amor y dulzura, prometiendo estar en su lado hasta el final.


༄𖣔༄


— Doctor Park es una historia muy hermosa – limpia sus lágrimas el joven chico.


Chanyeol mira la sortija dorada en su dedo anular. Sus manos ya se ven arrugadas por la edad, y tiemblan, pero hace mucho dejó los quirofanos para sólo dedicarse a su esposo Kim JongIn.


— Si lo es, no fue fácil para mi esposo lidiar con su enfermedad, pero con paciencia y dedicación logró tener una vida feliz...


— Usted le dió eso Doctor, no conocía amor más puro...


— ¿Ahora entiendes la importancia de que tomes tu tratamiento?– cuestionó Chanyeol – la razón de este fundación es que todos vean la importancia de atenderse para llevar una vida feliz y plena... no se deben dejar vencer tan rápido. Mi JongIn fue diagnosticado a la edad de 23 años, y se había rendido... él pudo vivir hasta la edad de 57 años, y de verdad no sufrió en absoluto... todo pueden tener una vida larga y digna.


— Gracias Doctor Park, por contarme su historia. Su esposo fue muy afortunado de tenerlo...– el chico se levantó y buscó su bastón para poder ayudarse a salir de aquel consultorio.


Chanyeol mira la fotografía de su escritorio, él y JongIn en su aniversario 30 en el muelle de Santa Monica.


— No, yo fui el afortunado... por tenerte – dice a la fotografía — gracias mi amor, mi ángel.


꧁✫🄵🄸🄽 ✫꧂










Este one shot lo vengo escribiendo desde mayo, me inspiré en un viaje a la playa que hice junto a mi familia, y al oír las olas del mar en la noche apareció gran parte de esta historia.


La terminé como un auto regalo de cumpleaños 🎂🤭


Amo el ChanKai, es mi shipp suprema y siempre he luchado para que sea más reconocida y valorada, también para que haya más historias de ellos... es difícil pero no imposible así que...

Espero que hayan disfrutado de la historia


Cuídense mucho osit@s 🐻🥰🫂💕































































Start writing here…

Let Ani Kim know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

author

Oh my 🥺. Tan hermosa historia 😭. Me has sorprendido.

3 years

Further Recommendations

My Blacksmith Savior

MoonlightN🌕: I absolutely love Sully. He's such a mature, patient, and understanding character—a complete green forest. 💚I love Sorsha too. She's strong, resilient, and easy to admire. They're a perfect match, and watching their relationship grow with patience, trust, and love was beautiful.The way their bond d...

Read Now
Alien Claim: Book 1

Noor jahan: THE NOVEL WAS TRULY AMAZING, SO AMAZING THAT I WISHED FOR ME BEING KIDNAPPED BY SUCH ALIEN 🤣🤣🤣

Read Now
SECRET BILLIONAIRE

Janet: Very heart warning, shows what a kindness will be rewarded. Good reading.

Read Now
Sweet Caroline

Doridoo: I really enjoyed this story and had trouble putting it down at 2:00 in the morning but couldn’t read more due to blurry eyes! I even reread the chapter I left on so I could relive it again. The story had me tear up and gasp in parts. I Look forward to more stories from this author. Now I need to ca...

Read Now
What We Never Healed

elsa: Though there are flaws in the plot, the story is still beautiful

Read Now
Half-Claimed

Bargara4670: Half-Claimed was easy to read with a well-thought-out plot that kept me interested throughout. Many of these revenge stories seem to have the abused heroine turning into a vicious harpy who I end up disliking as much as her abusers. I like to feel empathy with the main characters, and I found that I...

Read Now
Alpha’s Claim

Juanita: What an amazing story📚, just loved it ❤️

Read Now