PIZZERÍA AT NIGHT 從 VMINKOOK THREE

Summary

❝Jimin trabajará en una pizzería, dónde dos animatrónicos, harán de todo para devorarle❞

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Complete
Chapters
3
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

PIZZERIA AT NIGHT : 1

La oleada de frío, le hizo temblar en el asiento copiloto de su automóvil. La neblina se extendía por el aparcamiento, dando un mal augurio del sitio. Su trabajo se situaba en una pizzería, un tanto alejada de la ciudad, pero no la menos visitada. Esta era su oportunidad de ganar dinero extra, tenía dos pequeñas y bellas hijas, que debía de mantener.


Además no olvidaba el delicioso estofado de cerdo, que estaría preparando su esposa yeri. La cual siempre le esperaba con un dulce beso y abrazo al regresar. Cuando este le repetía que descansará cuando el no estuviera en casa.


Era una mujer bastante terca, pero aún así la quería.


El azabache sonrió de plenitud, había alcanzado sus sueños, tener una familia y un trabajo con buena paga. Su turno comenzaba a las diez en punto, era un guardia nocturno. Al principio no le gustaba la idea de estar de noche cuidando un restaurante, pero recordó que le ofrecerían varios beneficios y a sus pequeñas les encantaba la pizzería, habían ido un par de veces en vacaciones, un panorama jovial para todos, música, excelente comida a precio de bolsillo.


Lo que siempre llamó la atención de park jimin, fueron los espectáculos que ofrecían. Habían dos animatrónicos atractivos, que cantaban a todo pulmón, bueno siendo estos de metal y tornillos. Eran la atracción más importante, dejando atrás al catpop, un pequeño robot que solía ser su favorito.

No comprendía el mecanismo de aquellos robot, poseían unas voces bastante reales y hermosas. ¿Por qué será que bear kook y tata fox, son tan similares a humanos de piel y carne?


Tantas dudas que se armaba en su mente. No solía ser alguien que le prestaba demasiada atención a lo que podría ser lógico, solo que le llama la atención, nada más.


-Ya es hora de trabajar. -El hombre observo su reloj de mano, que apuntaba a las diez en punto. Tenía claro que debía ser: Responsable y estar siempre alerta. Es capaz de mantener la calma. En su largo camino, en los que comenzó con su profesión como guardia, pasó por situaciones difíciles. Pero fue atento y amable con las personas, sabía mantener una charla amena y no impacientarse.


Claro que toda paciencia tiene un límite. Un vaso puede ser bebido hasta el fondo y quedar vacío. No tenían que ser humanos, para romper los estribos de un dulce trabajador.


-A ver llaves, teléfono celular, foto de mi pequeña jisoo y rose. Estoy listo para comenzar. -Sin olvidar que también poseía armamento y lo necesario para mantenerse calmado.


Su semblante sereno y brillante sonrisa. ¿cuanto duraría esta al ver lo que le espera? Mantenía su cabello bien peinado, cinturón que se ajustaba a sus curvas masculinas. Era un hombre hermoso. La oscuridad y la luna, no eran su única compañía.


A pasos lentos, miró la entrada de la pizzería, era enorme. Uh, había una pizza gigante adornando, imágenes de esos dos animatrónicos y un pequeño puesto de hotdogs. A altas horas de la noche, todo parecía tenebroso, fácilmente podrían confundir este sitio con una zona de terror. Park no creía en los fantasmas y no era un hombre miedoso, le parecía espectacular tener este enorme restaurante a su merced, hasta llegar a la hora de salida.


. . .


Observe a mi alrededor, sostenía una linterna y mi arma a un costado de mis jeans. Arregle mi sombrero, estuve vigilando los pasillos. Sabía que tenía que pasar a la sala de seguridad, la cual tenía cámaras por todos lados. ¿Desde cuando cambio tanto? La última vez que vino, había un tapiz diferente, ahora era un diseño rústico y dibujos pintados a mano, bastante lindo a la vista. Acá había dinero, millones para ser exacto. Mis hijas podrían venir algún día de estos, comeriamos papitas y soda gratis, mientras yeri nos regaña. "No seas mal educado park jimin, tus hijas deben comer como se debe" Si así sonaría su esposa, si le viera con la cara repleta de ketchup, es por naturaleza que se ensuciara al comer, sin saberlo ya se veía embarrado de ese rojo líquido espeso.


-Piensas demasiado, que lindo.


Un susurro ronco, aquel que erizo la piel de park, hizo eco en la recepción.

Jimin no se inmutó, tenía claro que podría haber sido su imaginación, jugandole una mala pasada en la soledad. Sus ojos examinaron las ventanas, sillas bien ordenas y limpias. No se esperaba aquello, pero por lo previsto era una broma de muy mal gusto.


Vamos jimin ¿cuantas veces viste jefe en cubierto? Nada malo pasará. Suspiro, posando sus pequeñas manitos en su cintura. Para ser alguien que no era de gran estatura, poseía la valentía de dos enormes hombres. Su linterna fue guiada a una figura de tata, no la había visto ahí antes. Este poseía unos hipnotizantes iris dorados, una piel canela que resaltaba, labios que mantenían una sonrisa cuadrada y generosa. ¿Siempre tuvo el cabello rojo? No lo recordaba del todo, que bien le sentaba al animatrónico. Un zorrito astuto, así le miraba jimin.


-Si fueras real... De seguro serías un modelo de gucci. Vaya atractivo, que envidia me das. -Se surco una liviana sonrisa, en sus gorditos labios. ¿Estas envidiando a un robot? Que dirían mis padres si me oyeran.


Continuo su recorrido, sin notar los ojos penetrantes que le seguían. Una sonrisa cuadrada macabra que se agrandó a medida que el ingenuo guardia se alejaba.


-Lindo, muy lindo... Pequeño juguetito. -Lamia sus labios, esperando a que bear despertara de su siesta. El podía ser un chico pacifico, pero el contrario era alguien de temer. ¿Que dirá mi querido amigo? Matar o tomar, los anteriores guardias siempre carecían de belleza, lo único que poseían eran unas caras de espanto, para nada satisfactorias. ¿Será que este es distinto? Me gusto su coraje, cuanto le durará.


Se me pone tan dura de solo pensarlo. No, aguarda tae, modales y no malas palabras. Ser bueno, ser bueno o te dolerá la desobediencia. Me gusta este, lo quiero probar. Quiero ver como es adentro ¿será igual de hermoso que afuera? Hay que averiguarlo.


Esperaba que la pizza que dejó en la sala de seguridad, fuera de su agrado. Estaba siendo un zorrito amable.


Corriendo, se encaminó a su escondite para que las horas pasarán. Sus orejas puntiagudas, se movían al igual que su cola suave y rojiza. Despierta bear, mira lo que papá nos trajo para jugar. Hablo con crueldad, de todo podría esperarle al pobre empleado. Si duraba hasta las cinco en punto ganaría, este día estaba generoso, pero no le duraría tanto como creía. Dos contra uno, ya es mucho decir que ellos ganarían y el pequeñito de park perdería. Nadie salía ileso y mucho menos vivo al descrubrir el sombrío secreto de este restaurante, tan reconocido.


Apretando los puños, comenzó a danzar al compás de su rasposa voz.

-Uno, dos, tres, el gatito subió al armario, cuatro cinco seis, el zorrito subió al armario... -Canto entre susurros tormentosos y ojos sin expresión. -siete, ocho y nueve el gatito murió ahorcado. Diez, once y doce, el gatito fue devorado.


Tomó entre sus ropas algo desgastadas, su preciado parche negro.


-Jeon a despertado. -Sintió una presencia oscura en una de las habitaciones, solo eso podía significar que su maligno amiguito, quería divertirse un rato. No iba a negar, que ansiaba con ver una cara de sufrimiento, en ese adorable guardia nocturno. Mi gatito, el sería mío, es un regalo de papá.


ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ₊🍕. ₊˚.༄


Bostezo, mientras masticaba la pizza de pepperoni's. No sabía quien diablos la dejo ahí, pero el hambre le ganó antes de rechistar. No parecía tener veneno ni nada que pudiese intoxicarle. Había llegado a la sala de trabajo, tomó asiento en una de las sillas giratorias y no se había percatado al instante de la comida, hasta que sintió el exquisito aroma de los ingredientes.


Trato de no llenarse de teorías, pues nada extraño podría suceder. Prefiero chequear las cámaras.


- A ver, la sala de juegos está vacía.- Las computadoras, mostraban imágenes del los alrededores. Todo parecía estar en orden. -Cocina, en buen estado, recepción en orden y entrada también. -Park fue paciente, esperando a que algo ocurriera o que tal vez nada sucediera. Lo que menos deseaba era tener problemas en su primer día, la paz era su única amiga.


Quizás no todo podía ser bueno en la vida. Tan solo miles de sorpresas le esperaban unas buenas y malas.


- Sala de empleados vacía... Habitación de cumpleaños y fox tata en orden. Todo está bien. - Sus ojos se movieron con rapidez hasta la cámara que daba a la sala de cumpleaños, juro a ver visto al animatrónico reventar uno de los globos que adornaba el lugar. Si su visión, jamás le había fallado antes.


Debía ir a asegurarse de que aquello que vio, no siguiera ahí.


-Vale, tengo que revisar. -Rasco su nuca y prendio su linterna nuevamente, al menos no se la pasaría sentado en esa molesta silla sin cojín. Tampoco le preocupaba si veía algo paranormal, solía ver las películas de los warren sin temor alguno. ¿Realmente creen en esas cosas tan fantásticas? Guió sus pasos, hasta llegar a una gran puerta de colores. Happy birthday decía en esta, que tierno. Sonrió por sus adentros, mis padres nunca celebraron conmigo. Creo que le pediré a mi mujer, que me haga un cumpleaños infantil, por los que no pude tener en mi niñez.


Jimin guiado por su seguridad, sin ausencia de peligro o riesgo.


Se abrió paso a ese salón. Una canción de cuna se oía en esta, aquella que hablaba de bebés llorando hambrientos, pidiendo que comer. De por sí, estaba algo distorsionado y chocaba en las cuatro paredes ¿En qué momento? Quizás la cámara está algo averiada y no capto el sonido. Se movió hasta agarrar una radio vieja y llena de polvo.


-Así que este es juguete del que tanto habla.


Otra voz aún más potente, llego a sus oídos, tan bajo, pero logro captar lo dicho. Aún era temprano y oía las mismas voces. Con su semblante serio, apunto con su arma a algunas direcciones.


-No estoy para juegos y no tengo miedo de nada. - Lanzó su arma blanca a atrás y se mostró sereno. -Deberías salir o ten en cuenta que no seré cordial contigo. -A pasos discretos miro abajo de las mesas y adornos de perros robot. Sin encontrar nada, también dividiso una estatua de bear kook, nada fuera de lo normal.


Bear no se movería a menos de que fuesen las dos en punto y su reloj se lo indicará. El siempre seguía las reglas, no caería en tentaciones absurdas, como lo era ese inofensivo hombre. Si quisiera, ya lo tendría entre sus brazos, quieto como a un perro asustado. No quería juzgar, pero olía la debilidad en ese cuerpo fornido y pequeño. Todos los humanos poseían un punto débil, que si aplastabas, ellos caerían.


Levantó la mano y fox corrió por los pasillos, le dejaría el resto a ese mediocre.


-Con que te gusta correr... Pues a mi también. -Park tomo el artefacto que antes se encontraba tirado y huyó en busca del animatrónico rojo.


Ya eran las doce y taehyung debía distraer al guardia. Si park se salvaba esta noche, esperaba verlo el día de mañana. Pero nadie se aseguraba de que este saldría intacto de sus manos metálicas.

ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ🍕 🍕 🍕

No pude hacer un separador bonito, pero espero, este bien. Ya pasaron varios meses, desde que me había ido. Wattpad ya no era lo mismo, me habían borrado está historia, pero bueno, es resubida, cómo regalo por mi desaparición.