TOGETHER (Kookmin)

Sinopsis

Jimin y Jungkook llevan una relación un poco… peculiar ¿Que sucederá cuando ciertas actitudes, despierten los sentimientos que han permanecido ocultos hasta ahora?

Estado:
Completado
Capítulos:
10
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5.0 10 reseñas
Clasificación por edades:
18+

1

Ah!

Todo a mí alrededor parece apagarse, mis sentidos se extinguen y mi sensibilidad aumenta exponencialmente. Siento los toques de su pene en mi interior, acariciando mi punto dulce hasta hacerme enloquecer.

El placer es enorme y no puedo para de gemir en su oído, mientras su cabello alborotado cae sobre mi rostro y siento la calidez de su respiración encima de mí. Sus caderas no dejan de arremeter. Mi cuerpo se desliza de adelante hacia atrás con fuerza. Porque está decidido a dejar mis huesos reducidos a polvo.

Puedo observa su rostro un poco borroso, mis lagrimas de placer me obstaculizan la vista, pero puedo escucharlo gemir y gruñir, mientras sostiene mis manos con fuerza por encima de mi cabeza, estoy inmóvil y me encanta, porque confío en este chico.

-Jimin-ssi… mmm –gime roncamente en mi oído. Podría simplemente correrme con su voz gruesa y sexi, pero su mano libre, esta aprisionando mi pene, negándome el deseado orgasmo.

Me está sobre estimulando.

-Jungkookie…. Por favor. –le suplico lloriqueando de placer. Necesito correrme o podría morir en cualquier momento. Mis pies están a cada lado de su cuerpo y mis dedos se están entumeciendo. Su peso sobre mi cuerpo me está llevando al mismísimo paraíso.

-No. –me lo niega y afianza su agarre en mi miembro con más fuerza, pero sin lastimarme. –Llegaremos juntos. –me dice con voz fuerte y siento mis piernas temblar., mientras continua con sus feroces embestidas.

Esta siendo demasiado intenso, parece enojado. Tal vez le ocurrió algo esta tarde, pero él estuvo a mi lado en cada momento, realmente no recuerdo que pudo haber ocurrido.

Mi cabeza da vueltas y no sé en qué momento cerré mis ojos, pero sentí la humedad de las lágrimas recorrer mis mejillas hasta perderse en mi cuello.

Otra embestida certera. Mi espalda se arquea y Jungkook muerde mi oreja. -¡Ah! Mgh… ¡ah! E-es d-demasiado. –gimo, mi garganta no se inmuta a la hora de soltar sonidos demasiado vergonzosos.

Estoy lleno de sudor y de marcas en todo el cuerpo. Mis pezones están hinchados y enrojecidos, producto de sus labios. Mi cuello está ardiendo y siento el cosquilleo en mi parte baja más intenso que nunca, se me ha negado el orgasmo y estoy seguro de que cuando me corra, voy a llorar.

Jungkook me lame el cuello hasta delinear con su lengua mi mentón. –Mírame precioso… -me dice, pero yo niego con mi cabeza y apretó los ojos. Siento que si los abro voy a desmayarme.

Una nueva embestida directa a mi punto me hace lloriquear. –Mírame Jimin. –me ordena y yo lloriqueo. –Mírame Jiminnie… -me indica y besa mi nariz. Obedezco con todas mis fuerzas y Jungkook me clava la mirada de forma intensa.

Sigue arremetiendo en mi interior y mi garganta se resiente por mis gritos. Sus ojos aún están en mi y entonces lo siento vibrar.

Va a correrse.

Jungkook suelta mi pene y toma mi nuca para unir nuestros labios. Su lengua de inmediato se introduce en mi boca sin darme tiempo de respirar.

Y entonces lo hago.

Me dejo llevar por las corrientes eléctricas que me recorren, y pronto mi esencia humedece nuestros abdómenes. El orgasmo hizo estragos en mi cuerpo. Mis gemidos son apresados por su boca y mis piernas se desestabilizan, cayendo de forma instantánea a su cama. Mientras siento como Jungkook se corre en mi interior.

No puedo moverme, no puedo ver nada. Mi cuerpo queda inerte sobre las sábanas y siento a Jungkook salir de mi interior con delicadeza. Mi respiración se ralentizó y mis ojos se cerraron inmediatamente después.

Lo último que sentí, fueron los dedos de Jungkook peinando mi cabello hacia atrás despejando mi frente, un beso en la cabeza y una suave sábana cubriendo mi cuerpo.

-Jimin-ssi… precioso ¿Te gustaría reunirte en mi casa esta noche? –me pregunta. No me siento cómodo cuando me visitan en el trabajo. Porque podrían llamarme la atención.

-¿Quiénes irán? –pregunto mientras tomo las latas de sopa y las ordeno en los estantes. Hago una lista mental de todos los productos que debo ordenar en los pasillos, mientras la gente los toma y los desordena. Pero mi trabajo es volver a acomodarlos y atender al cliente con una sonrisa.

Falsa, muy falsa.

-Seremos solo tú y yo… -me responde con la voz en tono bajo. Me volteo abruptamente y le clavo los ojos.

Esta siendo demasiado directo. Aunque no me molesta.

-¿Ah sí? –le pregunto y el asiente, sonriéndome muy coqueto. Este idiota no sabe disimular ni un segundo, pero tampoco tengo nada que hacer esta noche.

-Está bien Taemin… Nos vemos en tu casa. –le respondo y el ensancha una sonrisa muy grande.

-Te pasaré a buscar mejor, ¿No crees? –me ofrece. ¿Debería aceptar? Jungkook estará en casa y sé muy bien que no se soportan.

Al diablo, no quiero caminar.

-Sí, está bien. A las ocho, supongo. –le respondo con una sonrisa, mientras arreglo mi delantal, que es parte del patético uniforme que estoy obligado a usar.

-Por supuesto Jimin-ssi. –me dice y me besa la mejilla antes de irse.

-Te he dicho que no traigas a tus amigos al trabajo Park. –me regaña con voz seria, el gerente Kang. –Esto es un súper mercado, no el parque. ¡Continua! –me indica y me tiende una pila de cajas, llenas de recipientes de plástico, para empacar comida.

Hijo de puta.

-Si señor… -le respondo y las tomo, para comenzar a ordenarlas en el pasillo respectivo.

Voy caminando a mi casa y cuando estoy llegando puedo ver a Jungkook, afincado a su auto junto a una chica rubia. Puedo ver cómo le regala una sonrisita muy sensual y coqueta, mientras ella se sonroja tímidamente.

Esta ligando.

Vaya, Jungkookie es rápido, recuerdo haber visto a esa chica ayer en el restaurante. Cuando estaba cenando con Lee Taemin y Jungkook llegó muy molesto, insultando a Taemin y jalándome del brazo. Cuando llegamos a nuestra casa, tuvimos sexo de esa manera tan intensa, en donde parecía muy enojado. ¿Qué carajos le ocurre?

Tengo sexo con Jeon, con quien comparto la renta de la casa, y somos amigos como si nada ocurriera.

Paso frente a ellos y no volteo a mirarlo, no quiero interrumpirlo porque la chica parecía querer besarlo, pero su voz me detiene antes de que pueda introducir la llave en la cerradura de la puerta. –Hey Park. –me saluda, con su voz intensa.

-Jeon. –le devuelvo y entro a la casa.

La situación es algo incómoda. No sé el por qué.

Voy a mi habitación y tomo un baño. Lavo mi cabello, mientras me imagino que Jungkook debe estar llevándose a la chica a un hotel o algo así. Como siempre sé que será algo de una noche, pues desde que lo conozco, sé que nunca se ha involucrado con alguien de forma importante.

Aunque conmigo tiene sexo, pero es diferente, pues ambos somos amigos y estamos acostumbrados a la presencia del otro. Además, tenemos nuestras metas claras y sabemos que no hay sentimientos involucrados.

Por supuesto que no.

Me cambio de ropa y son las siete y media de la noche. No tardará mucho para que Taemin llegue a buscarme. Bajo a la cocina y me sorprendo por la imagen; Jungkook no se había ido a follar con la chica, estaba allí, frente a la cocina, sin camisa, preparando la cena. -¿Ya cenaste? No importa, igual comerás un poco más. –me dice, sin voltear a mirarme. Tengo una vista esplendida de su ancha y musculosa espalda.

Sus músculos se tensan cada vez que usa sus manos y su piel brilla por la luz de la cocina. ¿Por qué se quitó la camisa? No importa, porque la vista es muy agradable. Aún puedo notar la marca de mis rasguños en su piel. -¿Jimin? –me llama al no oír mi respuesta.

Lo siento, me quede embobado viendo tu jodida sensualidad.

Aún me sigue dando la espalda, pero estoy seguro de que sabe que me quedé viendo su espalda como estúpido. –Voy a salir… -le respondo y Jungkook frena sus movimientos.

Sus músculos volvieron a tensarse y se voltea quedando frente a mí. Clavándome la mirada. -¿Ah sí? –me pregunta, arqueando una de sus hermosas y perfectas cejas.

-Taemin no tarda en venir a buscarme. –le digo y Jungkook hace una pequeña mueca de disgusto.

¿Por qué le molesta?

-Ese chico no me agrada. –me informa.

Disculpa, no sabía que tenían que agradarle las personas con las que me hablo.

-No es mi problema. A ti no te agrada nadie. –le respondo y me encojo de hombros. Me sentí por un momento culpable; Jungkook estaba haciendo la cena para ambos y yo no voy a comer.

-Oh Jiminnie… -mierda, el siempre usaba ese apodo, cuando las cosas se ponían un poco…. ¿Calientes? ¿Cuándo cambió el ambiente?

Pensé que íbamos a discutir.

-Respuesta incorrecta. –me dice con voz ronca y se acerca a mí. Rodea la cocina y se para frente a mí, dejándome afincado a la barra. –Esta noche tenía un par de cosas preparadas. –me dice y se acerca aún más a mí, apresándome con su cuerpo y dejando nuestros rostros muy cerca.

-Tendrá que ser otro día. –le respondo arrogante y una sonrisa ladina se forma en su rostro.

-¿Seguro? –me pregunta y une nuestros labios en un beso demasiado demandante. Su lengua se hundió instantáneamente en mi boca, deslizándose hasta tocar la mía, la atacó y acarició, sacándome muchos espasmos, sus labios se movían frenéticamente, buscando abrir más los míos, aunque creo que ya es imposible.

Comencé a corresponderle, recuperándome torpemente de la impresión y sus manos viajaron hasta mi cintura, tomándola con fuerza como si fuera suya. Mis manos, tomaron sus brazos desnudos y los apreté.

Sus dientes mordieron mi labio inferior y succionó mi lengua. Sacando un gemido involuntario tan intenso, que no pude callarlo. -¿Prefieres tener sexo con él que conmigo? –me pregunta con la voz ronca, una vez se separa unos centímetros.

No estaba en mis planes tener sexo con Taemin hoy, tal vez algún día, pero hoy no. Aunque nunca voy a responderle eso, porque a él no le tiene que interesar lo que haga con los demás.

Me sentía extasiado, su erección estaba presionándose contra mi pelvis y estaba a punto de decirle que no iría, que me quedaría con él, para que me tomara una vez más, pero el ruido del motor de un auto, estacionándose al frente, me hizo separarlo, tocando su pecho con mis manos, aprovechando la ocasión.

Él sólo quería molestarme y arruinarme la salida.

-Debo irme Jungkookie… Nos vemos. –le dije, con una sonrisa muy burlona, porque sinceramente su cara de pocos amigos y de enojo por no haber logrado lo que quería, me causó mucha gracia.

Me escapé de la prisión de su cuerpo y acomodé mi ropa, cuando la puerta fue tocada, por quien sabia era Taemin. Abrí la puerta y de inmediato me regaló su sonrisa coqueta y sensual. –Hola Lindo… ¿Nos vamos? -se acerca y besa mi mejilla, mientras escucho un gruñido tras de mí.

-¡Hola Jungkook! –le saluda, mirando sobre mi hombro y sonríe con burla. –Me llevaré un rato a Jimin, prometo traerlo completo. –le dice y toma mi mano.

-Vámonos. –dije, cuando sentí que Jungkook iba a responderle a Taemin.