sassy ; kookmin

Sinopsis

❝ 我 : los omegas eran tan raros de encontrar, o ser vistos que jimin no espero ser uno y estar escondiéndose bajo las cálidas mantas de su habitación para que nadie pudiera encontrarlo.❜❜ : gráficos by ! : smut ⟡ fluff ⟡ chicoxchico ! : sexo maduro ⟡ sexo oral ! : dos capítulos - two shot ! @𝗪𝗜𝗡𝗜𝗘𝗠𝗜𝗡𝗜𝗘 • © 19𝗢223 𝗻𝗼 𝗰𝗼𝗽𝗶𝗮𝗿. 𝗻𝗼 𝗮𝗱𝗮𝗽𝘁𝗮𝗿.

Genero:
Erotica/Romance
Autor/a:
winie.
Estado:
Completado
Capítulos:
2
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

omega.

JiMin se había presentado como omega hace por lo menos cinco minutos tal vez. En lo que menos podía pensar ahora era en el tiempo que pasaba cuando estaba aguantando las olas de calor que estaban abordando con lentitud su cuerpo.

Era un omega macho, una casta imposible de ver hoy en día, cuando los omegas en general se había extinguido y solo el diez por ciento de la sociedad conformaba aquella cifra mínima que existía. Fue una sorpresa, una muy dolorosa.

Él estaba preparado para convertirse en un beta, o simplemente alguien que no abordaba alguna casta o aroma en la sociedad, después de todo luego que los omegas se comenzarán a extinguir, muchas parejas eran conformadas por alfas y betas o simplemente personas con alguno de ellos, las parejas predestinas se habían extinguido hace ya muchos siglos y eran pocos que lograban tener una pareja como si realmente existiera un lazo de por media.

Ser omega era una posibilidad entre un millón, y a él le tocó ser uno.

Nunca preparó siquiera supresores para aliviarse, pero siempre mantuvo para sí mismo un par para alfa por su mejor amigo, JungKook.

La persona más amable que conocía, además de la única que logro que sintiera algo.

Sí, tenía sentimientos hacia su mejor amigo, algo tan cliché que lo avergonzó en primera instancia hasta que fue consciente que porque había caído entre aquellos sentimientos.

JungKook siempre fue alguien que imagino, sería amable, gentil y amoroso, siempre lo fue con él después de todo, escuchándolo y aconsejándolo, limpiando sus lágrimas con dulces palabras luego de un desastroso día. Nunca se equivocó.

Pero ahora que su omega pedía a gritos buscar una pareja y pedir su polla, lo que menos necesitaba ahora era pensar en lo perfecto que es JungKook. No iba a salir de la cama ni de su hogar, se mantendría allí hasta que el calor culminará, siendo tal vez luego de dos días dónde calambres atormentaran su sexo exigiendo algo que llenará su agujero.

Fue tan inesperado sentir como comenzaba a humedecerse que velozmente, tan pronto como JungKook fue a buscar el tazón de las palomitas, corrió hacia su habitación a esconderse. No sé, perdonaría si sus estúpidas feromonas hacían que la persona en la que estaba depositando los sentimientos más sinceros, lograban que se sometiera sin estar cuerdo y consciente de quererlo a él.

Y fue así que esperaba que JungKook se fuera sin decir nada más, sin que se acercará a su habitación y oliera sus feromonas dulces que desde que había comenzado a segregar habían causado que su cuerpo se volviera caliente y funcionará como un afrodisíaco para su diminuta nariz, no pensó que fuera tan eficaz en su casta.

Pronto otra ola de calambres lo inundó, su pequeña polla ya dura desde el comienzo, su dulce agujero corriendo lubricante como si fuera una pequeña fuente, él trata de aguantar la tensión de tocarse y gemir, su mano deslizándose castamente hasta que hay un roce despistado que logra que suelte un gemidito, casi como un jadeó.

Las lágrimas escurren lentamente de sus ojos con impotencia, el sudor deslizándose lentamente por cualquier curva de su cuerpo, esperando que la puerta de la entrada de su hogar suene.

No quiere que el alfa lo escuché.

Aguanta y trata de recordar cualquier cosa hasta que da con el día en donde quiso experimentar con su corto cabello, recuerda que se puso extensiones esperando ver alguna reacción de negación por parte de JungKook, pero en su lugar vio como terminó sonrojándose luego que le dijera que era un estilo nuevo, no quiso pensar mal, fue inevitable como lentamente terminó observando la actitud de su mejor amigo. Aquel día había sido tan torpe que se sintió tímido ser el causante de ello.

Como ahora, el rosado rodeando lentamente su cuerpo desnudo de la parte inferior, no pudo evitar imaginar cómo reaccionaría JungKook tocando su cuerpo, como se emocionaría y besaría cada parte de él como si fuera algo que adorar, no pudo evitar el calor que lo alentó para comenzar a tocarse.

Sus pequeños dedos dirigiéndose a su adolorida polla, tocando lentamente para lograr una mayor estimulación, bajo y subió lentamente, suspiros, escapando escasamente de sus labios agrietados por los resoplidos y leves gruñidos. Su mano derecha se dirigió plácidamente hacia su pecho, levantando la camiseta blanca que lleva puesto, sus pezones inmediatamente se respingan, quita a regañadientes su mano izquierda de allí dirigiéndola hacia sus regordetes labios chupando como si realmente pudiera saborear lo que tanto anhela su omega.

Su mente no demora en recordar todas las veces en las que vio al alfa llegar sudando luego del gimnasio, las veces en las que flexionó sus músculos para llevarlo de un lugar a otro o ayudarlo a cargar una que otra cosa, lo grande que es cuando intenta levantar algo sin ayuda ocasionando que miles de veces tuviera una reacción inmediata en su miembro, gimotea cuando siente la corriente de lubricante derrumbarse entre sus nalgas, sabe que su rostro debe estar rojo mientras se masturba con sus pequeños dedos metidos entre sus labios y trata de amortiguar el ruido.

JungKook no se ha ido, lo sabe.

Pero no puede detenerse.

Sus sentidos están sensibles, olfateando a la distancia al alfa, necesita compañía, necesita sentir que JungKook lo pueda usar como le apetezca.

Su mano izquierda abandona sus labios abultados, su respiración es errática para cuando sus dedos se pasean antes de abrir las piernas, se siente patético.

Estúpidamente necesitado.

Toca con suavidad su borde y masajea antes de atreverse a entrar en sí mismo.

—O-Oh Y-Yo—gimotea, sus labios abiertos y ensalivados.

Pronto se encuentra hundiendo dos dedos, luego tres, y sabe que necesita más, sus fluidos escapan de su trasero goteante, consciente que puede deslizarse sobre una polla y ser utilizado, pero él solo quiere a alguien, pero no quiere que ocurra de aquella forma.

No quiere obligarlo.

Sabe que pronto perderá el conocimiento y lo único que le interesará será su propio placer, y espera que JungKook se haya ido ya para esa oportunidad.

Antes de siquiera comenzar a gimotear con impotencia mientras se masturba, su nariz capta un olor familiar cerca de él, muy cerca, sus ojitos están nublados por el placer, apenas logra pararse, corre rápido hacia atrás del sillón de su recámara y la encuentra.

Un suéter con capucha de gran tamaño, sabe que es del alfa que se encuentra afuera de su habitación, parece que su nariz corre cuando se hunde finalmente en la prenda, se está embriagando llevando la prenda hacia su propia cama para seguir con su propio trabajo manual. Y no se le ocurre mejor idea que ponerse el suéter verde.

Su cuerpo modela, su pequeña nariz hundida y perdida como si estuviera drogado, poco a poco sabe que no es consciente de sus acciones cuando está sobre sus codos y sus largas piernas abiertas, su trasero respingón hacia arriba con sus diminutos deditos explorando cada gorgoteo de lubricante que se desliza entre sus nalgas, piernas y finalmente el colchón húmedo de su mancha de lubricante.

Sigo buscando con la nariz el olor a champán, lo siente saborearlo mientras un hilito de saliva se escapa de sus labios, pronto quiere más. Él necesita más.

Por primera vez quiere sentirse dominado, su omega necesita que lo follen a fondo mientras gimotea y pide más, quieren que lo magullen en la cama.

Sabe que ha perdido el conocimiento de sí mismo cuando su cuerpo se restriega ignorando lo que le pide, su mano derecha sigue en su miembro bombeando repetidas veces, quiere llegar, necesita tanto llegar para liberarse unas dos horas por lo menos.

Sus piernas siguen abiertas esperando la fuerza de sus dedos mientras lloriquea y se sigue golpeando así mismo, está tan cerca.

Su mente se llena de pensamientos para alentarlo, los fuertes brazos del alfa magullando su suave pecho, pidiendo chupar, su borde desparramado de lubricante, dulce de vainilla con chocolate, embistiendo como se le diera la gana a la par que muerde su nuca susurrándole palabras sucias de aliento para decirle lo fácil que parece y lo mucho que necesita que esté con él para complacerlo con su gran polla, sus bíceps chocando constantemente contra su pequeña espalda para protegerlo del exterior.

Y es tan repentino el golpe que siente al exterior que su blando cuerpo ahora cae contra las sábanas, desparramándose sin desborde luego de su primer orgasmo con sus dedos.

Con los ojos entreabiertos puede ver un cuerpo musculosamente grande, los bíceps duros y bien definidos con aquel abdomen en “v” hasta que se pierde en la cinturilla de los shorts.

Tiene la extraña sensación de chupar por aquí y por allá, algún día quiere pasar tan lentamente su lengua hasta la parte de abajo, su omega sabe quién es, aquel joven, es su alfa.

—Omega— escucha tan cerca de su oído, sintiéndose desfallecer, gimoteando tan pequeño cuando un maulló se escapa de sus labios al percibir una caricia en la mejilla. —Gatito se portó muy mal ¿No? — pregunta el alfa.

El omega asiente ronroneando, una sonrisa suave, apoderándose de sus labios como si estuviera hipnotizado, aunque no está muy lejos.

—Vamos gatito, hay que bañarte, luego me ocuparé de ti, tu bonito trasero y tu pequeño agujero.

JiMin gime bajito, sabe que lo dice en serio aguantando todo para él, no muy lejos puede ver la puerta de su habitación rota en el suelo.