única parte
Louis caminaba apresuradamente por los pasillos del batallón londinense, se sentía afanado por la necesidad de ver con sus propios ojos el regreso del grupo élite N°4, cuyo jefe era el General Styles. El mencionado grupo había sido enviado en una misión especial, acompañando al ejército británico en una ofensiva militar en un país árabe.
Su alfa se había sentido preocupado, sin tener noticias del General luego de un largo mes por fuera. Sabía que Styles era un alfa fuerte, no por nada era el general con solo 30 años. En el batallón, era conocido por su hostilidad con los cadetes de primer año que estaban a su cargo.
Louis había ingresado como cadete hace exactamente un año, había sido duro, a pesar de ser alfa, siempre fue sometido a burlas por su complexión y estatura; sin embargo, a pesar de todo ello, era un alfa de nivel 8. Su voz de alfa era fuerte e inclusive podía doblegar a alfas de su mismo nivel. Como hijo de un excomandante de las milicias británicas, el alfa de ojos azules siempre fue educado estrictamente y con rudeza para enfrentarse al mundo, su destino no sería distinto a enlistarse, hacer una carrera militar, conseguir una omega y construir una familia.
Era extraño como el Louis que era antes de llegar a la milicia anhelaba con todas sus fuerzas ello. A pesar que aún amaba continuar con su carrera militar, sus deseos de una omega y familia cambiaron radicalmente luego de ver los ojos verdes del duro y descortés General Styles; sintió que sus piernas flaqueaban y que su fuerza alfa se veía doblegada con una sola mirada verdosa y un profundo olor a picante y masculinidad que siempre rodeaba al alfa nivel 10, el más alto de los rangos entre lobos alfa en el mundo.
El General Harry Styles era exquisito por donde se le mirara, contaba con unos hermosos ojos verdes bosque, acompañados de una fuerte mandíbula que Louis inconscientemente deseaba mordisquear con fuerza, su cuerpo no era corpulento; sin embargo era alto, esbelto, con unos brazos fibrosos, unas piernas kilométricas y una estrecha cadera, que a juicio del alfa lucía perfectamente dentro del traje verde oliva que se caracterizaba por usar. Su cabello daba indicios de ser rizado, pese al rigor militar que exigía mantenerlo muy recortado a los costados, solo dejándolo ligeramente largo en la parte de arriba, creando un pequeño tupe que a veces se escondía bajo una gorra de doble barbuquejo que solía usar con su traje protocolario azul.
Fue él quien hizo notar a Louis que había algo mal consigo mismo al desear a otro alfa. Louis deseaba ser dominado por aquel gran alfa, fue impactante para el descubrir por primera vez que ansiaba a alguien de su mismo género. Su padre moriría de enterarse de algo así, inclusive era algo prohibido en la sociedad, sobre todo en la milicia, donde ambos podrían perder su cargo si son descubiertos en una relación homosexual.
Era antinatural, dos alfas no podían estar juntos, al punto que sus cuerpos no estaban preparados para tomar un nudo o procrear, como si ocurría con los omegas. Mas, contra todo pronóstico aquí estaba Louis, perdidamente enamorado de su General, un alfa que le robó el aliento desde el primer momento en que lo vio cuando estaban en fila presentándose a sí mismos como nuevos cadetes.
Harry por su parte, le impresionó que aquel alfa tan pequeño y curvilíneo, moviera algo dentro de él que estaba dormido hace tiempo. Como General, la vida de Harry era la milicia, no se interesó nunca por conformar una familia o conseguir pareja mas que para sus celos. Pero, ahí estaba Louis un pequeño alfa que con la miraba le rogaba que lo tomara y lo dominara, el alfa no se daba cuenta, pero Styles podía sentir sus feromonas tentándolo, insinuándosele, lo cual era inusual, porque tanto alfas como omegas solo empleaban ello para tener sexo, lo cual era algo imposible entre alfas. Louis olía a paraíso, con un olor sutil para un alfa de su nivel, olía a madera y mar, delicioso al paladar de Harry, quien sintió su miembro moverse en sus pantalones más de una vez, mientras ponía a los cadetes a correr bajo la lluvia. A pesar que estaba mojado y untado de barro, para Harry no había nada más sexy que el cadete Tomlinson con su uniforme pegado a su cuerpo por la humedad.
Ambos intentaron negárselo, trataron de seguir su vida, pero la tensión sexual se podía cortar en el aire. El cristal fue roto, cuando Harry se decidió a citar a Tomlinson en su oficina y luego de una charla no fue difícil que ambos terminaran con sus pantalones abajo, mientras la enorme mano de Harry masturbaba sus miembros juntos hasta que sus nudos estallaron entre sus abdómenes; Para el rizado, los besos de Louis sabían a gloria, fue una lucha de alfas, al principio fue incómodo que sus lobos se acoplaran y dejaran de luchar por dominar a su compañero sexual, pero luego de un momento el alfa de Louis cedió a ser dominado, tal como lo deseo desde el primer día.
Cuando Louis finalmente llego a la puerta del General, sentía sus piernas como gelatina, mientras la expectativa crecía en su abdomen, pensó que vomitaría de los nervios en cualquier momento. Mas, se llenó de valor para finalmente tocar la puerta del alfa y esperó hasta que escucho un fuerte y ronco “pase”, abrió la puerta y se adentró a su pequeño nido clandestino.
Harry se encontraba de espaldas a él, vestía su pulcro uniforme azul de gala, mientras observaba por la pequeña ventana que se encontraba en su despacho. Louis supuso que fue al sentir su olor que se decidió por cerrar las cortinas y voltear hacia él. Sintió su alfa aullar en sumisión cuando los ojos verdes de Harry, casi negros lo observaron con atención, desde sus botas militares hasta encontrarse con sus ojos azules, el olor a picante de Harry se incrementó en la pequeña oficina al punto de sentirse un poco asfixiado, mientras un bulto crecía en sus pantalones.
¡Demonios! lo había extrañado tanto. Ahora Harry estaba frente a él, luego de un mes en que Louis apenas durmió; Louis notó que su General estaba a punto de entrar en celo, provocando que el alfa de Louis se sintiera en combustión, provocando su celo también, aún ninguno de los dos entendía la naturaleza de sus lobos de desearse tan fuertemente, y con el tiempo incluso llegando a amarse. Todavía no habían tenido un celo durante su extraña relación, así que este era el primero que vivirían, y contra todo pronóstico el calor de Harry: estaba provocando el de Louis.
Louis salió de la ensoñación cuando lo escuchó hablar, mientras se acercaba a Louis acorralándolo a la puerta.
—Cadete Tomlinson, es un placer verlo luego de un mes. —susurró Harry lentamente y con voz ronca muy cerca del rostro de Louis. Lo mantuvo acorralado contra la puerta, mientras se disponía a poner seguro con su mano derecha—. He de asumir que ha extrañado mis mandatos durante todo este mes.
—Sí señor, este batallón no ha sido lo mismo sin su General en él. —dijo el alfa escuetamente mientras sentía la presencia de Harry en todas partes. Había un aura de dominación rodeándolo, sobre todo cuando el cuerpo de Harry se pegó al de él.
—Hable por usted cadete. Estoy casi seguro que habla en plural para hacer un intento inútil de ocultar que quien realmente me extrañó no es más que el mismo pequeño alfa que vino a mi oficina. —dijo el alfa ásperamente, mientras tomaba al ojiazul de la cadera juntando sus pelvis, sintiendo la dureza de ambos entre sí. Trataba de demostrarse el deseo que sentía por él—. No mentiré, debo decir que yo también extrañé a mi pequeño alfa.
—¡Oh Harry!. —gimoteó vergonzosamente el alfa, sintiendo como los labios del alfa mayor se cerraban sobre la fuente de olor de su cuello, chupando y tirando fuertemente de la piel de la zona. La lengua de Harry se paseaba delicadamente por su cuerpo dejando rastros de saliva y marcas que se tardarían en borrar—. Te extrañe alfa... ¡ugh! mucho.
—Lo sé. Por eso estás aquí, tan apresurado por tomar mi nudo ¿no es así?, siempre tan deseoso solo por mí, por tu alfa. —mencionó Harry orgullosamente. Soltó un pequeño gruñido, cuando escuchó al alfa más pequeño gimotear en su oído, debido a la deliciosa fricción sus miembros aún cubiertos por la tela de sus uniformes.
Louis se sentía húmedo, muy húmedo en sus pantalones, el pre-semen salía profusamente por su hendidura, con solo sentir la enorme polla de su alfa restregarse con la suya. Quería que Harry lo tomara, se estaba quemando por todas partes, ambos estaban muy calientes al punto que sentía que harían combustión en cualquier momento.
Estaban en pleno golpe del celo. Observó cómo los ojos de Harry ahora eran completamente negros como asumía que estaban los suyos. Harry estrujaba su esponjoso trasero con fuerza, Louis sabía lo que él quería, Harry quería tomarlo y era extraño porque el alfa de Louis no se sentía incómodo con ello, por el contrario, quería sentir esa enorme polla raspando su interior y llenándolo luego, también quería una marca, nunca lo había hecho, era imposible, no sabía cómo reaccionarían sus alfas al marcar a un igual. Pero, Louis ahora en celo moría por sentir los fuertes colmillos de Harry rompiendo su piel.
Harry agarró fuertemente el trasero de Louis mientras sentía como este enroscaba las piernas a su alrededor, con su cadera moviéndose de forma acompasada sobre su polla, ambos se retorcían juntos en sincronía, al tiempo que sus labios se juntaban en un beso rudo, con una lucha de lenguas y mordiscos. Louis gemía deliciosamente en sus labios, rodeando con sus brazos su cuello, para que finalmente sus pequeñas manos tomaran su corto cabello entre sus manos y lo jalara; y eso definitivamente lo volvía loco.
Tomó a su pequeño alfa en brazos para sentarlo sobre su escritorio y ver su cuerpo. Louis estaba ardiendo, estaba en celo, sus ojos eran completamente negros; inclusive, gruñó cuando sintió los labios de él separarse de los suyos. Su lobo se inquietó al sentir el intento de dominación por parte de su pequeño alfa, Louis ardía, al punto que cuando Harry lo dejó sentado en su escritorio y el alfa desplegó su fuerza en un acto meramente sexual, tomando entre sus ahora pequeñas garras la camisa de su uniforme y rompiéndola en dos pedazos, los botones volaron, dejando al descubierto el pecho de Louis que subía y bajaba con dificultad.
Harry sentía que se volvería loco en cualquier momento mientras veía las apetitosas clavículas de Louis, y sus erectos pezones, estaba tentándolo. Estaban en pleno calor, al punto que Louis se acomodó palpando su polla sobre sus pantalones con una mano, mientras que con la otra jugaba con una de sus tetillas, mirándolo fijamente, seduciéndolo.
—Tómame alfa ¿o quieres ser tú el anudado? —dijo rudamente Louis, usando su voz de alfa.
Harry, se congelo mientras sentía una corriente eléctrica recorrer su cuerpo, el pequeño alfa se había atrevido a usar su voz con él, con un alfa de nivel diez. Su alfa aulló fuertemente haciendo que Louis se encogiera un poco; Harry empuñó sus manos fuertemente. El rostro de Louis le decía que no esperaba causar ese impacto en él.
Harry rápidamente se quitó la gabardina que contenía sus medallas, revelando bajo ella la camisa de su uniforme. Louis deseaba demasiado, ver los tatuajes que él sabía marcaban el cuerpo del General, sin embargo, este no lucía con ánimos de desnudarse. El alfa de nivel 10, simplemente no pudo resistirlo, se acercó con largos pasos hacia el alfa menor, mientras lo tomaba fuertemente de la cadera.
—Eres mío, pequeño alfa, solo mío. Me tomarás, te llenaré de mí al punto que pedirás más. Es por eso que estás aquí ¿no? Mírate... tan listo para mí, tocándote como una pequeña puta necesitada de mí, un alfa puta.
Louis cerró los ojos mientras sentía su cuerpo estremecerse ante el agarre casi doloroso de Harry y su voz de alfa retumbando en su oído, su polla se puso más dura si eso era posible. Harry lo besó con rudeza, tomando su plumoso cabello entre sus manos. Fue entonces, cuando lo impensable pasó. Harry jaló su cabello con fuerza al punto de tenerlo de rodillas justo en frente del bulto apretado en sus pantalones azules, era enorme,sus manos picaban por abrir los pantalones y tomar esa enorme polla en sus manos, sin embargo, sentía que debía esperar órdenes.
—Escúchame bien cadete Tomlinson, tomarás mi polla en tu boca, sin usar tus manos más que para quitar mis pantalones. Has sido una mierdecilla provocadora y lo pagarás. La tomarás toda y te vendrás en tus pantalones sólo con mi polla en tu pequeña boca. ¿entendido?
—Si...
—¿sí qué?
—Si general
—Ese es mi pequeño alfa, tómala.
A Louis le temblaban ligeramente las manos, mientras desabrochaba los pantalones del General y bajaba la corredera. El General Styles no usaba ropa interior, así que su gran polla salió de su pequeña prisión justo en frente de sus ojos, era grande, ligeramente más gruesa en la cabeza y en la base donde se formaría su nudo al venirse, era enorme, las venas se pintaban alrededor; Louis sintió su propio miembro dar un tirón mientras veía esa enorme polla frente a él. Puso sus manos detrás de su espalda, mientras levantaba la mirada hacía Styles, quien lo observaba con ojos negros expectantes. Sacó ligeramente la lengua mojando un poco sus labios en un gesto provocador hacia el alfa, quien gruño fuertemente tensionando el agarre de su cabello, impulsándolo hacia delante, obligándolo a engullir su polla.
La polla de Harry se sentía pesada en su lengua, mientras él ahuecaba sus mejillas succionándola fuertemente, siempre mirando a los ojos al alfa mayor; Harry tenía la mandíbula tensa y su nariz aspiraba fuertemente mientras lo miraba comer su polla como si de un caramelo se tratase. Harry sabia como olía, era picante, su polla era dura y tan grande que apenas cabía en la pequeña boca de Louis. El pequeño alfa se sentía al borde, su polla rozaba levemente con la pretina de su pantalón, estaba tan húmedo en sus boxers, con sólo tener la polla del general en su boca. Comenzó a gemir causando que las vibraciones volvieran solo al oji-verde, notando como su polla adquiría más grosor, se notaba que estaba en celo, su polla estaba mucho más grande de lo normal.
A Louis le gustaba la sensación de tener cosas en la boca, a pesar que estaba en una posición incómoda y sus rodillas lo estaban matando, le gustaba sentir que estaba dándole placer a Harry, succionando habilidosamente su polla, quería en algún punto sentir el nudo del alfa en su boca, quizá no hoy, pero se dijo a sí mismo que pronto. Continuó gimiendo un poco alrededor de la polla de Harry, mientras con su lengua lamia el pre-semen que botaba el alfa por su hendidura.
Harry simplemente perdió el control después de eso, mientras olía como Louis enviaba más feromonas y gemía alrededor de su polla, tomó la cabeza del castaño por los costados, sosteniendo su cabello, empezando a follar fuertemente su garganta; notó como el castaño se atragantaba un poco con la polla hasta su garganta, Harry era implacable, le excitaba los sonidos ahogados de Louis y su hermosa cara ruborizada con lágrimas corriendo por sus mejillas.
Louis hipaba y respiraba fuertemente mientras lo miraba con sus ojos negros inundados de lágrimas, estaba cerca, Harry podía olerlo, el pequeño alfa estaba a punto de venirse en sus pantalones.
—Eso es. Tan bueno siempre con tu alfa ¿no es así?, tomando mi polla hasta la garganta. Tan hermoso, siempre. —dijo el alfa secando las lágrimas de Louis con sus dedos, sin dejar de follar su garganta—. Ahora vas a venirte, ¿te gusta que mi polla sólo sea tuya no alfa? Que sólo te folle a ti y mi semilla sea solo tuya.
Eso bastó para que Louis se viniera en sus pantalones. Era un alfa después de todo, amaba que Harry fuera suyo, la posesión era inherente a él y amaba que ese poderoso alfa solo fuera de él. Tosió un poco cuando el alfa saco su aún erecta polla de sus labios dándole un respiro, mientras él sentía que había corrido una maratón. Sus rodillas dolían por la posición y su nudo se encontraba apretado en sus pantalones; sin embargo, él sentía que no podía moverse. Aún en la bruma del orgasmo, dejó caer su trasero cayó sobre sus talones, mientras más lágrimas de placer corrían por sus mejillas.
A penas notó cuando el General lo tomó en brazos, sentándolo en el escritorio obligándolo a acostarse sobre él. Louis solo podía echarse y dejarse hacer, Harry quitó las botas de sus pies y para luego quitar sus pantalones y boxers, dejando expuesto su polla y nudo a su vista manchado de las corridas sucesivas que había tenido Louis, mientras su nudo de deshinchaba. No estaba preparado cuando Harry tomó su polla en su boca, limpiando todo rastro de semen y succionando su última corrida hasta que su nudo había desaparecido y su pene caía flácido sobre su abdomen, soltó un gemido cuando el alfa se alejó de su vista, pero volvió con un bote en sus manos, su polla tembló en anticipación. El general no se había desnudado, aún conservaba su camisa y pantalones con su polla apenas oculta, eso le excitaba de sobre manera, le gustaba la idea de que él tuviera puesto el uniforme mientras lo tomaba.
—Ahí están esos hermosos ojos azules. —observo el alfa mayor—. Voy a tomarte alfa, pero primero te prepararé.
Sin la bruma del celo en él por unos minutos, Louis sintió su pecho hincharse, al notar que el alfa se preocupaba por él a pesar de que debía estar sufriendo por correrse con el calor del celo, el rostro del alfa era serio mientras, usaba lubricante para omegas menopaúsicos en él. Louis flexionó sus piernas y expuso su agujero para él, sintiendo un dedo del alfa rodear su borde para luego introducirse en él.
Picaba, sentía una quemazón en su esfínter mientras era penetrado por el largo dedo de Harry, trataba de relajarse para poder tomar más. Notó que Harry se dio cuenta de lo que sentía porque el alfa se inclinó y tomo un pezón en su boca tratando se distraerlo del ardor inicial, eso sin dudas hizo que su polla se elevara nuevamente, a pesar del orgasmo anterior exigiendo atención y eso fue justo lo que el alfa hizo, Harry tomó a Louis en su boca mientras introducía un segundo dedo en su ano.
Louis balbuceaba incoherencias, mientras se sentía estirado por el alfa y su polla recibía atención, se levantó como puedo en sus codos para observar como Harry lo succionaba con avidez, con sus labios rosados pegándose a su pelvis, tomándolo hasta su garganta.
—¡Ugh! alfa, si... tan bueno, más alfa, dame más.
Sintió el tarareo de Harry en su polla como aprobación mientras ahora eran tres dedos, los estiraban, Louis deseaba correrse de nuevo, quería anudar en los labios de Harry, su alfa lo impulsaba a querer tomar la cabeza de Harry y dominarlo, sin embargo, reconocía que en este momento quién dominaba era el otro alfa. Aunque no pudo evitar que sus caderas empezaran a balancearse contra los dedos del alfa, sintiendo que este rozaba el punto que lo hacía voltear sus ojos, mientras gemidos agudos salían de su boca.
—Por favor alfa... por favor...
—¿por favor qué pequeño? Usa tus palabras. —dijo el alfa con una sonrisa socarrona mientras no dejaba de torturar el punto de Louis.
—Fóllame.
Esta vez el alfa de Harry no se sintió incómodo por la palabra de dominación, al contrario, se sentía más que gustoso de obedecer al alfa menor y tomarlo. Así que tomó a Louis por la cadera bajándolo de la mesa, colocándolo de pie e inclinándolo sobre el escritorio, mirando justo hacía la puerta, el culo pomposo de Louis se encontraba exhibido frente a él mientras su pecho se encontraba sobre el escritorio y su duro pene se encontraba aprisionado entre la dura mesa y su abdomen. Harry bajo sus pantalones hasta las rodillas, mientras lubricaba su dura polla, sentía que ya no pensaba estaba perdiendo la cordura por la posición tan sumisa de Louis, colocó una mano sobre su cabeza para evitar movimiento alguno en un gesto de dominación y la otra pesaba mano sobre la cadera, apalancando el cuerpo de Louis para usarlo sólo para su placer, sin que el pequeño alfa pudiera moverse de la mesa más que por el golpeteo de sus embestidas.
No fue cuidadoso, debe admitirlo, simplemente entró de golpe en el alfa ojiazul, mientras este soltaba un fuerte gemido y sus pequeñas garras aruñaban el escritorio. Una vez sintió el calor del agujero de Louis no puedo evitarlo, era tan apretado y asfixiante para él, sin duda muy diferente a un omega, Louis era apretado por todas partes.
—Tan apretado mi pequeño alfa, sólo para mí. Tu culo está hecho para mi polla. —dijo el alfa mientras empezaba a embestir el pequeño cuerpo delante de él, y veía su polla desaparecer dentro y fuera de Louis—. MIO, solo mío.
—Tuyo alfa. —lloriqueó Louis mientras sentía como Harry torturaba su agujero dando en su próstata con embestidas fuertes, al punto de mover la mesa duramente y que su pene raspara dolorosamente con la madera y su abdomen
Las embestidas de Harry no tenían pare, eran fuertes, al punto que en la oficina solo se escuchaba el rumor de los gruñidos de Harry y los golpeteos de sus pesados testículos contra la tierna carne del trasero de Louis. Sus dientes habían crecido pidiendo marcar al alfa debajo de él, mientras él trataba de evitarlo mordiendo sus propios labios hasta sangrar. Gimió de júbilo cuando el trasero de Louis empezó a succionarlo, mientras el ojiazul gemía con más fuerza, sin dudas su polla se estaba asfixiando dentro del calor del culo de su alfa, Louis lo tomaba tan bien, que sentía que se correría pronto, los gemidos de Louis y el chirrido de la madera debajo de sus garras, le hacían creer que el alfa también estaba a punto.
Louis sentía que estaba siendo follado hasta los sesos, la polla de Harry lo había estirado al máximo, no sabría lo que sentiría cuando el nudo estallara dentro de él, lo quería, quería su corrida, quería su mordida, ¡mierda! lo quería todo. Gimió con fuerza cuando Harry lo tomó con fuerza del cabello levantando su cuerpo del escritorio sin dejar de follarlo, poniendo sus labios sobre la fuente de aroma, mordisqueando levemente, logrando hacer gemir a Louis con anticipación.
Harry estaba siendo tan rudo con él, follándolo tan rudo contra el escritorio y ahora poniéndolo en un ángulo casi doloroso mientras mantenía su culo levantado y él se encontraba en la punta de sus pies, con su cabeza hacia atrás exponiendo el cuello al otro alfa, sintiendo sus propios colmillos crecer en anticipación, con ganas de marcar a alguien, sentía su desesperación crecer con la de Harry de marcar a alguien, todo producto del calor del celo que estaban viviendo ambos.
—Quiero tanto marcarte... Mío mi alfa, te llenare tanto. —musitaba Harry roncamente en su oído—. Si fueras omega te mantendría lleno de mis cachorros, te anudare alfa, te llenare tanto que quedarás preñado aunque sea imposible.
—Ugh alfa, márcame. —decía Louis delirantemente—. Marca-me ¡ah! lléname, soy tuyo alfa.
El alfa de Harry gruño de satisfacción al oír las palabras de Louis, era una locura, pero no pudo contenerse comenzó a lamer la fuente de olor de Louis, mientras el olor a madera se intensificaba mezclándose con su olor a picante, creando un ambiente más caliente y tensionante en la oficina. Sólo pensaba en morder y marcar.
Louis sudaba mientras sentía la humedad del pre-semen correr por su polla, olía a dominación, mordía sus labios tratando de controlar su instinto de morder, mientras bajaba una mano a su polla empezando a masturbarse con fuerza, mientras las mordidas en su cuello y las arremetidas de Harry no paraban contra su punto, haciéndole ver estrellas.
Lo que pasó minutos después fue indescriptible, Harry puso su antebrazo, donde fácilmente podía verse su vena frente al rostro de Louis, mientras los ojos de este se ponía negros exponiendo el deseo profundo que sentía. En el momento en que Louis mordió su brazo con fuerza, el lobo de Harry gruño ante el ardor de la mordida de otro alfa, entonces paso... Harry hundió sus dientes con fuerza en el cuello de Louis causando que este se tensionara en su posición y mordiera con más fuerza su brazo, el pequeño alfa comenzó a anudar en la nada y a venirse sobre su escritorio, Harry se apresuró a usar su mano desocupada a apretar el nudo del alfa menor, mientras este se alejaba de su brazo y gruñía con fuerza viviéndose sin parar al sentir su nudo apretado entre la gran mano de Harry, mientras este último lamía la marca en el cuello de Louis, sintiendo como el trasero de Louis lo apretaba con fuerza, provocando su orgasmo y que su propio nudo empezara a crecer.
Dolía un poco, Louis se sentía estirado al máximo mientras sentía la punzada en su cuello y en su trasero por partes iguales, pero a la vez sentía un placer inimaginable mientras se corría con la mano de Harry y su nudo profundamente enterrado en su culo, sentía que no podía respirar, si no fuera porque estaba contra Harry habría caído, estaba llorando sin parar a causa del placer en el momento en que las largas tiras de semen de Harry empezaron a llenarlo.
—Alfa... alfa, estoy tan lleno, siento que caeré.
—Sh sh, buen alfa. Eso es, estas tomándolo todo, mi semilla, mi nudo. Siempre tan bueno y ahora lleno de mí. —dijo el alfa consoladoramente mientras sostenía a Louis contra sí, pasando una mano por su ahora hinchado abdomen reafirmando lo dicho, mientras lamía la enrojecida marca en el cuello de Louis.
Harry sentía su propio cuerpo temblar por la intensidad del orgasmo mientras caminaba hacia atrás, debido a la unión del nudo con Louis y buscaba a tientas sentarse en su gran silla giratoria, con el pequeño alfa en su regazo mientras el nudo bajaba. Louis temblaba en sus brazos. Al final, el alfa menor quedó totalmente laxo sobre él cuando logró sentarse; gimió un poco por el tirón del nudo anclado dentro de Louis.
Lamió la marca en el cuello de Louis, mientras sentía sus suspiros temblorosos hasta que el nudo de deshizo; puso de pie al alfa pequeño, solo para tener el placer de observar como el semen se escurría fuera del abusado agujero del pequeño alfa. Tomó un poco con sus dedos tratando de ingresarlo nuevamente dentro de él, mientras Louis gemía por la hipersensibilidad. Cuando estuvo satisfecho, notó como Louis observaba anhelante su brazo sangrante, sabía que el instinto de Louis, le pedía curarla, así que con un asentimiento le ofreció su brazo al alfa para que este la lamiera a su gusto.
Cuando ya estaban más calmados y sus alfas dejaron de gruñir por la incomodidad de las mordidas, Louis se acurrucó en el regazo de Harry, mientras este lo abrazaba y acariciaba su espalda desnuda, con sus manos en un gesto distraído, sintiendo a Louis relajarse en sus brazos. Optó por levantar el rostro del alfa ojiazul y observar los ojos que tanto amaba, mientras lamía sus mejillas gentilmente, para finalizar besando profundamente sus labios, Louis le correspondía ansiosamente, hasta que se quedaron sin respiración. Juntaron sus frentes, solo entonces él pensó que era el momento adecuado para decirlo.
—Te amo alfa, suena imposible, pero amo a un alfa, a un igual, a mi cadete, al pequeño Louis. —Notó como los ojos del ojiazul se llenaban de lágrimas.
—Yo también te amo alfa, tenía miedo de perderte en la misión.
—Siempre volveré a ti pequeño alfa, eres mi razón para siempre salir bien de las misiones y ahora que tenemos estás marcas, te siento más mío, no hay razón para perderme o perderte.
Gracias totales