🌸': Prólogo
¿Coco Chanel o Sakura Christian Dior?
No podía decidirme. La verdad es que esos son los aromas favoritos de Jungkook y los dos me van bien para la ocasión.
Jungkook me había citado a nuestro café de siempre, dijo que me tenía que decir algo importante y yo también, planeo darle la sorpresa de que esperamos un hijo... Bueno, no es que sea específicamente bueno dado a qué apenas tenemos 18 años y somos muy jóvenes, pero podemos cuidarlo. Somos de las familias más poderosas de corea del sur y a este bebé no le faltará nada, mucho menos amor.
Jungkook ama a los niños, aún así tengo miedo de su reacción.
Unos días después esa vez que nos acostamos por primera vez, Jungkook estuvo un poco distante, no sé la razón pero siempre que nos texteamos él dice que se encuentra bien y que no debo preocuparme.
Y yo no me preocupo porque Jungkook siempre es de los que no ocultan sus sentimientos y yo amo eso.
En fin, hoy nos vamos a reencontrar después de tres semanas y hoy será un lindo día.
Me decidí en fin por el Coco Chanel y veo a mi mejor amigo Taehyung entrar por mi puerta.
-Hola enano,--él se acerca y huele mi perfume-- Coco Chanel, eh. Buena elección.
-Creo que sí, hoy el clima, las flores de cerezo, el viento, el sol... Todo es perfecto. Creo que es una buena señal.
Taehyung se lanza en mi cama y juguetea con las sábanas.
-De todas formas no cantes victoria, recuerda que en ese hermoso y costoso bolso--señaló mi bolsito de lado rosa-- tienes una prueba de embarazo de un bebé tuyo y Jungkook... Es probable que él... Ya sabes.
Taehyung lo dijo con un todo relajado poniéndome de nuevo en la tierra. Él tiene razón, no sé cuál será su reacción.
-Es verdad taetae...
Me senté a su lado un poco desanimado y al notarlo él no dudó en abrazarme.
-No te lo pongas así lindo~~ porque te ves más adorable. Mira, no importa lo que te diga Jeon, yo siempre estaré para ti y ese lindo mini tu.
-¿Lo dices enserio Tae?
-¡Claro que sí! Seré el tío perfecto, mientras tú estés en la uni yo te puedo ayudar a cuidarlo, soy mejor que una niñera. Y cuando vuelvas comemos pizza y vemos una peli.
Abracé a Tae y sonreí.
-¿Pero y tus clases?
-Voy a seguir llendo obvio, pero puedo cambiarme de turno, Minnie.
Amo tener un amigo tan comprensivo y leal como Tae.
-¿Ya te había dicho que eres el mejor amigo del mundo mundial?
Él infló su pecho y se levantó de la cama con una sonrisa.--No, pero no hace falta, es obvio que lo soy.
-Mentiroso~ si te lo he dicho.
-Está bien si lo hiciste enano...bueno, es hora de que te vayas, tu "kookie" te espera--Tae se burló del apodo que le puse a Jungkook pero no me molestaba... No lo hacía para molestar.
-Bien, me voy a mi cita. Suerte con conseguirte una, byeeee~
🌷🌷🌷
Llegué a la cafetería y no pude evitar tomarle una foto, se veía realmente hermosa rodeada de árboles de cerezo con sus flores rosadas cayendo y adornando el piso, invitandome a entrar. Por la ventana pude ver a Jungkook sentado en el lugar de siempre junto a la ventana y sonreí inconscientemente.
Cuando entré a la cafetería los ojos de Jungkook se posaron en mí e inmediatamente dejó de verme, buscaba desesperadamente un punto a dónde mirar, uno que no sea yo.
Entonces los nervios empezaron a aparecer, Jungkook estaba raro y yo debía decirle que esperamos un bebé... Ah, y sin contar que no sé su reacción y probablemente sea el peor día de su vida.
Me senté al frente de él buscando sus ojos.
-Hola Jungkookie, hace un tiempo no nos vemos... ¿Te pasa algo?--pregunté con voz suave.
-Hola Jimin, yo también debo decirte algo.--su tono era cortante, casi sin ganas de hablar pero estaba decidido y sus palabras no dudaron en salir... Estaba dispuesto a arrasar.
-Oh, entonces tú primero, kook.
Él se enderezó y carraspeó, entonces sus ojos miraron los míos y juro que me estremecí, sentí miedo, ese miedo que siempre tuve de que Jungkook algún día me mirara de esta forma tan vacía e indiferente, sin amor.
-Ya no quiero seguir con esto Jimin, me dí cuenta que no eres la persona que amo. No puedo hacernos esto.
El escalofrío que sentí en mi columna viajó hasta el último de mis cabellos y me congelé. Esto no podía ser verdad, ¿Que debía decir?
Él móvil de Jungkook sonó y pude ver en el identificador de llamada el nombre de una de las viejas amigas de Jungkook, pero ahora estaba agendado con un corazón. Jamás olvidaré eso: Ye-sol ♥️
Él tomó su móvil rápidamente cortando la llamada.
-Me engañaste...
-No, no fué así.--me interrumpió.--ella no tiene nada que ver en esto Jimin, no busques un culpable porque nadie tiene la culpa.
¿Nadie tiene la culpa? ¿Cómo puede decir eso?
Volví a ver a la nada tratando de pensar que otra cosa decir pero mi mente estaba en blanco, solo pude pensar en:
-Está bien Jungkook, me voy.
Lo miré y mis ojos soltaron lágrimas que no pasaron desapercibidas por él, pero de todas formas me vió salir y no hizo nada.
Mientras yo lloraba como si el mundo se fuera a acabar los pétalos de flores caían tan hermosamente que me hacía llorar más fuerte. El mundo estero parecía tener el mejor día y yo estaba muriendo.
Lo que más me temía era tener que cuidar a este bebé solo.
Llegué a casa y Tae me estaba esperando en la cocina con tres platos de su rica fusilli napolitana seguro pensaba que vendría con Jungkook, pero a pesar de que esa es mi comida favorita mi estómago se cerró completamente. Solo me lanzé a los brazos de Taehyung a llorar.
Él no preguntó nada, simplemente me abrazó con mayor fuerza y me acariaba repitiendo una y otra vez:
-Llora, pero todo estará bien pequeño. Te amo, Jimin.
—Stitches, prólogo 🌷