CAPITULO UNICO
El despertador sonó a las 8 de la mañana en punto en la casa de los Kim, despertando al castaño que se encontraba durmiendo plácidamente en la gran cama de su habitación, Seokjin se despertó lentamente sintiendo el lado frio de la cama en dónde su esposo Namjoon debería dormir.
Había pasado casi un año desde que Namjoon había tenido que ir a servir a su país y aunque hablaban dos veces al mes, el pelinegro le hacía demasiadas falta, su gran cuerpo, su calor, sus brazos rodeándolo al dormir, extrañaba todo de él.
Pero esta vez no despertó triste ni con esas ansias terribles de buscarlo, está vez en su hermosa cara tenía una gran sonrisa y la alegría estaba presente en ella, ya que por fin su esposo volvería a casa y en lo poco que habían hablado el día anterior, este volvería sano y salvo.
Jin se sentó en la cama estirando sus músculos, aunque estuviera completamente relajado, sin más se colocó las pantuflas rosas que tanto le encantaba y las cuales Namjoon le había dado en su primer aniversario de novios.
Su sonrisa se agrando aún más al ver la pequeña cunita que estaba a su lado, se levantó de la cama y camino hasta ella, encontrando dentro de esta a su pequeño bebé, Kim Soobin envuelto como un pequeño burrito en sus mantas, este tenía sus pequeños bracitos fuera de la mantita y se encontraba completamente despierto moviéndolos de lado a lado.
Cuando vio a su Papi Jin, no dudo en sonreír mostrando su pequeños hoyuelos idénticos a los de su Papá Nam y sus pequeñas encías, Jin rio bajo por eso y no dudo en tomar a su hijito en brazos acariciando con su nariz las regordetas mejillas y dejando varios besos en las mismas causando que Soobin soltará risitas.
—¿Como amaneció el bebé más lindo del mundo? —Hablo Jin completamente enamorado de su pequeño angelito, recibiendo varios balbuceos de este, ya que el pequeño bebito tan solo tenía 6 mesecitos.
Cuando Nam y Jin se enteraron de que él menor estaba embarazado, no pudieron de la emoción, habían estado esperando con demasiadas ansias comenzar a formar una familia desde el día en que se casaron y por fin lo habían logrado.
Pero su completa felicidad tan solo había durado 3 meses ya que el mayor fue llamado a servir y no podía negarse, Namjoon se había enojado al comienzo ya que no quería dejar a su esposo embarazado sin su atención y cuidado, pero cuando les dijeron las consecuencias de incumplir con el llamado, Jin supo que Nam tendría que irse y aunque este no quería, el menor lo convenció.
Seokjin se había deprimido los dos primeros meses después de que su amado esposo se fuera, había estado triste y no podía parar de llorar, eso más los síntomas del embarazo hacían sentir a Jin fatal, aunque tenía a Jimin, su hermano menor preocupado por el y ayudándolo en todo lo que necesitara, no tener a Namjoon a su lado y más aún en su embarazo lo entristecía.
Fue a finales del segundo mes que Namjoon pudo comunicarse con él, preocupándose completamente al ver a su hermoso chico tan decaído, Jin lo había visto llorar por no poder estar con él y eso le había partido el corazón un poco más, el mayor le había hecho prometer que no estaría triste y le prometió igualmente que volvería lo más pronto posible, el menor lo prometió, ese día había podido hablar varios minutos, en dónde Namjoon se había preocupado completamente en escuchar a su esposo y decirle todas las palabras de amor que no podía haberle dicho en todo ese tiempo.
Antes de colgar la vídeo llamada, Namjoon le había rogado a su hermoso castaño que le mostrará su pancita, este se había avergonzado un poco, pero no había podido decirle que no a esos ojitos que Nam ponía cuando quería algo de él, así que se había levantado y con las mejillas levemente sonrojadas se había subido el dobladillo de su camisa, mostrando su pequeña pancita y haciendo que el mayor volviera a llorar.
Después de eso Jin se prometió cuidar bien de su bebé y de sí mismo mientras su esposo volvía, saliendo poco a poco de la depresión y aceptando la ayuda de su hermano, así siguieron pasando los días y meses, mientras su embarazo seguía y las vídeo llamadas con Nam era lo que más esperaba en el mes.
El día del parto Nam tampoco pudo asistir, Jin había estado completamente aterrado por encontrarse solo en ese lugar, pero como siempre su hermano y sus amigos estuvieron para él, Namjoon lo había llamado horas después de que descansará, rogándole que lo perdonada por haberle fallado de nuevo y aunque Jin había estado un poco triste por no verlo, lo entendía.
Los siguientes meses fueron estresantes al cuidar de su bebé siendo padre primerizo, aunque Soobinie dormía cuando debía y comida todo lo que Jin le daba, este no había podido evita estar paranoico cada vez que sus bebé dormía, controlando su respiración y alarmándose por cualquier pequeña fiebre o llanto.
Pero al pasar de los días iba aprendiendo como cambiar pañales, que papilla darle a su bebé y qué hacer cuando tuviera cólicos o fiebre, siempre que podía le enviaba a Nam fotos o cuando estaban en video llamada el mayor se quedaba viendo por todo el tiempo que pudiera a su pequeño bebé en brazos del amor de su vida.
—Vamos a darte un baño calientito y ponerte guapo para ver a papá. —Jin volvió a hablar encontrándose con los grandes ojitos de su bebé viéndolo con atención, río sin más y beso de nuevo las regordetas mejillas y la punta de su naricita.
Camino con el bebé en brazos hasta su baño, antes de que Namjoon se fuera, ambos habían alcanzado a comprar la mayor cantidad de cosas ya que este había insistido de que sería mejor que tuvieran todo en casa cuando fuera el día, así que sacó unos pañales de uno de los cajoncitos del bebé y una toallita grande y calentita, para cuando tuviera que secarlo.
Lo recostó delicadamente en la mesita dónde siempre lo cambiaba y con demasiado cuidado comenzó a desvestirlo, recibiendo balbuceos y algunas quejas del bebé, que hacían reír a Jin, el baño fue algo rápido, ya que no le gustaba dejar a su pequeño tanto tiempo en el agua, lo había secado y envuelto protectora mente en la toallita, dejando tan solo su carita por fuera y enterneciéndose al ver a su pequeño burrito completamente feliz.
Después había escogido uno de los conjuntos que Namjoon había escogido especialmente para el antes de que si quiera supieran que era un niño, en los primeros meses el mayor había jurado que sería un niño y aunque Jin lo había negado, nunca cambio de opinión y había acertado.
Desenvolvió a Soobin de su toallita y rápidamente le coloco el pañal, para que no se resfriada, lo bueno de su pequeño hijito era que no crecía demasiado rápido como Jimin había asegurado que lo haría, así que cuando le probó el conjunto de Nam, este le había quedado perfecto.
Cuando terminó de arreglar a su bebé miro el reloj, emocionándose aún más al ver que faltaba muy poco, Jimin llegó unos minutos antes de la hora acordada aliviado a Jin ya que no podía dejar a Soobin solo mientras se bañaba.
—Buenos días. —Escucho la cálida voz de su hermano abajo y sonrió viendo a su bebé quien buscaba sin parar de dónde venía esa conocida voz, de toda su familia y amigos Jimin parecía ser el tío preferido de Soobin ya que este no se despegaba de él en ningún momento y más cuando Jin no estaba.
—Estamos arriba. —Dijo suave el castaño volviendo a tomar a su bebé en brazos, mientras esté seguía buscando a Jimin.
No pasó mucho cuando esté entro por la puerta con el pequeño Yeonjun en brazos, el sobrino de Seokjin quien era completamente parecido a su cuñado, Yeonjun tenía año y medio, unos bonitos ojos castaños y el cabello castaño como el de la familia Park, aunque sus facciones eran más parecidas a los Min y era el orgullo de Min Yoongi, su padre.
—¿Estas emocionado? —Hablo el peli rosa sonriendo apenas vio a Soobin y a su hermano.
—Completamente. —Hablo con una gran sonrisa el mayor de los dos. —Ya falta poco. —Jin parecía vibrar de la emoción y Jimin no pudo evitar reír por eso.
—Cambio. -dijo sin más y Jin sonrió ya que siempre que alguno decía eso, significaba que Jimin alzaría a Soobin y Jin a Yeonjun, los bebés rieron en el intercambio y ambos chicos no dudaron en besas las mejillas de los bebés.
—Yeonjun ya está pesado. —Dijo Jin tomando bien al bebé para que no sé cayeran. —Comes mucho cariño. —Le pregunto al bebé quien sonrió y trato de decir algo, aunque tan solo salieron algunas palabras sin sentido, que Jin contesto como si lo hubiera entendido.
—¿Le estás diciendo gordo a tu sobrino? —Jimin se quejó divertido mientras seguía mimando a Soobin.
—Para nada, Yeonjun es hermoso y tiene que comer para ser grande y fuerte. —Yeonjun aplaudió sabiendo que hablaban de él.
—La pasaré por hoy. —Dijo de forma juguetona haciendo reír a Jin. —¿Porque aún no estás listo? —Pregunto Jimin cuando dejo de olor el sube perfume que Soobin llevaba.
—No podía dejar a mi angelito solo, ¿Puedes cuidarlo mientras me arreglo? —Pregunto formando un puchero y haciendo reír a Jimin.
—No te demores. —Jin asintió y sin más beso la mejilla de Yeonjun, pasándoselo a Jimin quien era todo un experto cargando a ambos veces, igualmente beso la mejilla de su angelito y la de su hermano haciéndolo reír.
Tomo la ropa que necesitaba y se metió rápidamente al baño, se dio un relajante baño de 20 minutos y emocionado se visto rápidamente, colocándose una camisa de vestir blanca suelta y unos pantalones cómodos, viéndose completamente relajado pero hermoso, se peinó un poco su castaño cabello y se aplicó un poco de brillo en los labios, algo completamente natural.
Cuando salió del baño, encontró a Jimin con ambos bebés sobre la cama, completamente concentrado en lo que Yeonjun trataba de decirle, con Soobin sentado entre sus piernas mirando igualmente a Yeonjun. Jin rio por esa imagen y antes que alguno se moviera tomo su móvil y grabó un poco de lo que estaba pasando.
—Ya estoy listo. —Dijo apenas guardo el móvil.
—Wow, te vez hermoso. —Jin sonrió por eso. —Nam se morirá cuando te vea.
—Ojalá no, porque quiero pasar mucho tiempo con él y con nuestro bebé. —Dijo son una gran sonrisa.
Jimin también estaba hermoso como siempre con un abrigo negro que sabía pertenecía a Yoongi y unos vaqueros Negros ajustados, su cabello rosa estaba bien peinado y el leve maquillaje que traía lo hacía ver casi como un bebé.
—Tú también te vez hermoso. —Jimin sonrió por ese cumplido. —Yoongi se desmayará cuando te vea. —Jimin soltó una risita.
Min Yoongi, el cuñado de Seokjin, también había sido llamado para ir con Namjoon, aunque este si había podido estar en todo el embarazo de Jimin y conocer a su bebé en vivo y en directo, Jin alguna vez lo envidio por eso, pero después supo que la envidia que sentía era una sana y feliz ya que su hermanito era tan feliz como él.
—Estoy ansiando verlo. —La mirada soñadora de Jimin hizo que Jin se preguntara qué si esa sería la misma mirada que él ponía cuando hablaba de Namjoon. —Pero ya que estás listo, este bebé igual. -dijo estrujando las mejillitas del pequeño Soobin quien río. —Y mi pequeñito también, es hora de irnos.
La emoción de nuevo recorrió el cuerpo de Jin, y quiso salir corriendo para por fin encontrarse con el amor de su vida, trato de calmarse un poco y tomo a su bebé en brazo para que Jimin pudiera cargar a Yeonjun, tomo todo lo necesario de Soobin y sus cosas.
Cuando estuvieron en el primer piso, Jin se colocó su abrigo y envolvió a su angelito con una gran bufanda para el frío, ya que aún era temprano, los cuatro salieron y cada uno entro a su correspondiente auto, aunque al comienzo Jin temía dejar a Soobin en la silla especial del coche, después de algunos ataque de preocupación se había dado cuenta que a Soobin le encantaba viajar en él, así que lo sentó y puso todos los seguros bien, mirándolos dos veces por cualquier cosa, dejo que tomara un pequeño juguete de goma que tanto le gustaba al bebé y beso su frente para sentarse en el asiento del conductor y emprender el viaje.
Jimin iba delante en su auto y Jin lo seguía, ambos manejando con cuidado, aunque quisiera apretar el acelerador y llegar rápido, primero estaba la seguridad, el camino duro 30 minutos y cuando por fin llegaron, la emoción regreso.
Jin se bajó del auto, caminado rápidamente hasta su bebe, viendo sus ojitos cerrarse poco a poco por el sueño, sonrió por eso y dejando varios besitos suaves en sus mejillas lo arrullo un poco hasta que se durmió, al ver que el clima estaba cálido, decidió quitarle la gran bufanda, pero el abrigo marrón se lo dejo por si el clima empeoraba.
Volvió a tomarlo en brazos suavemente y camino hasta donde su hermano, quien estaba sacando el coche de Yeonjun, mientras esté seguía sentado en su sillita esperando por ser rescatado. Jimin era un experto con los bebés, mientras que Jin, aunque no era desastroso, a veces batallaba.
Cuando el coche estuvo listo, fue por su pequeño, quien sonrió y dejo un beso en la mejilla de su papá antes de que este lo acomodara en el cochecito, Jin sonrió enternecido por eso, mirando a su bebé quien roncaba levemente entre sueños haciéndolo reír.
—Es hora, ¿Estás listo? —Fue lo primero que dijo Jimin cuando comenzaron a caminar hacia el aeropuerto.
—Estoy algo nervioso, pero ya quiero verlo. —Jimin asintió completamente de acuerdo.
El camino desde el estacionamiento hasta el lugar donde los soldado llegarían fue en silencio, cada uno conteniendo su emoción y ganas de correr, Jin se encontraba algo nervioso como le había dicho a Jimin, mientras caminaba apretaba suavemente a su bebé quien seguía durmiendo plácidamente.
Tenía algo de miedo por la reacción de Nam cuando se vieran, aunque siempre que hablaban lo hacían por video llamada, no era lo mismo que estar en vivo y en directo, poderse besar, abrazar y mimar el uno al otro, aunque había superado su leve depresión, aun se sentía algo inseguro con su cuerpo por todos los cambios que tuvo cuando Namjoon no estuvo con él.
Mordió levemente su labio al darse cuenta de hacia dónde iba sus pensamientos y sin más miro a su bebé, con suavidad acomodo un mechón de cabello de la frentecita de su pequeño y sonrió al verlo, dejo de lado el miedo y solo dejo los nervios, aunque relajándose un poco.
Cuando llegaron al lugar se sorprendió al ver a demasiadas, personas, familias enteras esperando, mujeres y hombres con niños y bebés esperando a que llegarán sus seres queridos, sus ojos picaron un poco al saber que no era el único que estaba esperando, Jimin también era parte de esto, pero al ver a tantas personas su sentimiento se intensificaba.
Miro su reloj como pudo, viendo que faltaban algunos minutos para que su chico llegara, se sentaron en un lugar que encontraron con suerte y sin más se pusieron a esperar, una que otra vez hablaban, aunque eran conversaciones sin sentido por qué estaban más pendientes de ver si ya había llegado el avión que en lo que decían.
Pasaron exactamente 30 minutos cuando el primer soldado apareció, haciendo que las personas se levantarán emocionadas esperando a ver a su ser querido llegar, gritando y llorando al verlos.
Ambos chicos se levantaron igual de emocionados, viendo llegar a varios hombres y mujeres uniformado, las familias llamando la atención de su familiar y los grito, llantos y abrazos se intensificaron, Jin miraba por todos lados esperando ver a la persona que tanto había esperado, tuvo que arrullar a su bebé cuando este se quejó por el ruido, besando sus mejillas y mirando en lugar de nuevo, Jimin se encontraba aun a su lado concentrado en ver hacía el mismo lugar.
Jin tuvo que bajar un poco su mirada cuando escucho el leve llanto de Soobin que le indicaba que estaba comenzando a molestarse por el ruido, acarició sus mejillas y su ceño fruncido haciendo que el bebé se relajara, sonriendo un poco por eso y dejando un beso en su frente.
Cuando volvió a subir su mirada, parecía como si todo se hubiera congelado en ese momento, los grito ya no existían ni el llanto de las demás personas, frente a él un poco lejos se encontraba Namjoon, su esposo, el amor de su vida, con su uniforme se veía más intimidante, su piel un poco más morena que la suya, su cabello negro levemente corto, su musculatura había aumentado un poco más, tan solo cargaba un bolso militar grande.
Jin quiso correr en ese mismo instante, estrellarse contra ese gran y cálido cuerpo, volver a sentí su tacto y sus besos, Namjoon también parecía estarlo buscando y las ganas de correr, tirarse en sus brazos y besarlo incrementaron, volvió su mirada a Jimin quien seguía buscando, después a Soobin que aún con el ruido había vuelto a dormirse.
—Jimin, ten al bebé. —Fue lo primero que dijo llamando la atención de su hermano.
—¿Que? —Pregunto mirándolo.
—Jimin, por favor ten al bebé. —Volví a repetir Jin, acercándose a su hermano y con cuidado entregándole a Soobin, Jimin lo miró raro, pero al ver que Jin le estaba entregando a Soobin, lo tomo en brazos rápidamente y con mucho cuidado. —Gracias. —Dijo sin más, mirando de nuevo al frente, encontrándose con los ojos de Namjoon, esos que tanto ansiaba ver y sin más comenzó a caminar hacia él, esquivando personas, sin apartar sus mirada.
Namjoon lo miraba detenidamente, quedándose quieto en su lugar, completamente concentrado en él y eso fue lo que hizo que Jin comenzará a correr, ansiando su contacto y sus brazos al rededor, cuando estuvo a unos pocos metros, Namjoon acortó la distancia, abriendo sus brazos y dejando que Jin se estrellada contra su pecho.
Nam lo abrazo fuertemente rodeándolo con sus fuertes brazos y dándole todo el calor que había extrañado, Jin envolvió sus brazos en la cintura de Nam y escondió su cara en el cuello de su esposo, aspirando su olor característico y relajándose al instante, tener los fuertes brazos de Nam de nuevo a su alrededor, apretándolo contra él, era la mejor sensación.
Sintió el abrazo soltarse un poco, pero en vez de separarse, Namjoon colocó sus grandes manos en la hermosa cara de su chico y sin hacer o decir algo lo beso, conectando sus labios como tanto lo deseo en todos los meses que estuvieron separado, Jin suspiro por el contacto y casi se derritió en sus brazos, Namjoon movió sus labios, saboreándolos y grabando de nuevo el suave contacto, Jin dejo que lo besara como tanto quería y se dejó llevar envolviendo sus brazos en el cuello de su esposo, permitiendo que lo abrazar de nuevo apretándolo a su cuerpo.
Había soñado todos los días con eso, que quiso llorar en ese momento, podía sentir algunas lágrimas caer por sus mejillas, pero no las detendría, estaba feliz y aliviado de que Nam estuviera de nuevo con él, entreabrió sus labios permitiendo que Namjoon lo besara mejor, soltando un pequeño gemido cuando sus lenguas hicieron contacto, se besaron por unos minutos más, completamente en su mundo, hasta que el aire se agotó y el sentimiento de Jin de que algo le faltaba volviera, aunque ya no tan fuerte como cuando Namjoon no estaba.
—Dios, estás tan hermoso. —Las gruesa voz de Namjoon hizo que abriera los ojos y lo mirara sonriendo sin dejar de llorar. —Te extrañe tanto. —Volvió a dejar algunos besos en sus regordetes labios. —Te amo, cariño. —Jin río por eso, haciendo sonreír a Namjoon.
—También te amo. —Hablo como pudo tranquilizándose y dejando de llorar. —También te extrañe demasiado. —Nam sonrió aún más y ayudo a secar las lágrimas de sus mejillas con sus pulgares y algunos besos, apenas Jin dejo de llorar Nam acunó su cara entre sus manos, mirándolo detenidamente y haciéndolo sonrojar por la intensa mirada.
—¿Dónde está mi bebé? —Pregunto Namjoon tiernamente acareándole las mejillas.
—Esta con Jimin. —Dijo sin pensarlo mucho al estar tan concentrado en Namjoon, cuando se dio cuenta de lo que había hecho, abrió los ojos grandemente. —Dios, lo deje con Jimin y él estaba igual que yo, esperando a que Yoongi llegara, y está con Yeonjun, soy el peor hermano del mundo.
—Tranquilo Jinie. —Nam lo tranquilo, haciéndole sonreí un poco.
—Extrañaba que me dijeras Jinie. —Volvió a hablar olvidándose por un momento de su hermano y haciendo reír a Namjoon.
—Cielo, me estabas hablando de Jimin. —Y de nuevo abrió los ojos grandemente.
—Está por allá. —Jin señaló el lugar y Namjoon asintió, le dio otro beso rápido y tomándolo su mano dejo que Jin lo guiara.
Tener a el mayor cerca hacía que la mente de Jin fuera un lio, sentir de nuevo el calor y poder tomar su manos parecía como un sueño hecho realidad, pudo ver ya más cerca de Jimin y a Yoongi juntos, el mayor abrazaba delicadamente al menor, con Yeonjun en brazos y podía ver a Jimin llorar levemente aún con Soobin en sus brazos, ahora completamente despierto mirando a la pareja, Jin sonrió por eso y aunque no quería, soltó la mano de Nam para caminar rápidamente hasta su hermano.
—Oh por Dios, ¿Como pude hacerte esto? —Hablo apenas supo que lo escucharían, caminando hasta Jimin. —Lo siento por dejarte a Soobinie, en vez de llevármelo conmigo. —Jin en verdad estaba apenado y más al saber que había interferido así, a qué el reencuentro de su hermano y su cuñado fuera inolvidable.
—Está bien. —Jimin hablo entrecortadamente aun llorando.
—Bueno, ahora tendremos que hacer otro bebé, porque al verte con Soobin, como que hizo que la idea me agradara. —Jin río un poco por el comentario de Yoongi y más aún por el sonrojo de Jimin.
—Yoonie. —Jimin se quejó aun sonrojado y con una pequeña sonrisa.
—Bienvenido Yoongi. —Jin hablo regalándole un cálido abrazo a su cuñado. —Ahora dejaré que se reencuentren mejor, voy a tomar a mi bebé. —Dijo mientras alzaba a Soobinie quien río un poco y movió sus piernitas, le dio un beso esquimal, haciéndolo reír un poco más y después acarició su mejilla.
Alzo la mirada buscando a Namjoon y lo encontró a algunos metros en dónde había soltado su mano, el mayor los miraba sorprendido y con su mirada levemente húmeda, el menor sonrió un poco y después de acomodar a Soobin en sus brazos comenzó a caminar de nuevo hacía el, con algo de nervios.
Namjoon siguió cada uno de sus pasos hasta que Jin estuvo de vuelta a su lado, mirando desde las hermosa cara de su esposo, hacía el pequeño bebé entre los cálidos brazos del amor de su vida, cuando esté se encontró completamente frente a él, sonrió levemente.
—Cielo, este es Kim Soobin, tu hijo. —Seokjin hablo completamente tranquilo.
En todo el tiempo que estuvo fuera Namjoon había soñado y querido con demasiada fuerza ver a su pequeño hijito en vivo y en directo, tenerlo entre sus brazos y compartir cada momento memorable con los dos seres que más amaba, pero al tenerlo frente el pánico llegó, Soobin era mucho más pequeño de lo que se veía en la pantalla y mucho más frágil.
El miedo a dañarlo con su toque brusco hizo que mirara a su esposo pidiendo ayuda, la hermosa y cálida sonrisa de su castaño, lo tranquilizó un poco.
—No debes preocuparte, también me costó un poco al comienzo. —Seokjin se acercó aún más a Namjoon pidiendo que extendiera sus brazos, y con mucho cuidado le pasó al bebé, enseñándole como debía alzarlo para no lastimarlo.
Namjoon se encontraba completamente quieto, pensaba que si se movía demasiado podría lastimar al bebé, el siempre trataba de ser cuidadoso cuando estaba cerca de Seokjin, pero este era fuerte y podía resistir a veces su toque brusco, pero el bebé entre sus brazos era otra historia.
—Relajarte cariño, el confía en ti. —Namjoon miró a Seokjin con una pequeña sonrisa nerviosa, y después miró a su pequeño angelito entre sus brazos, encontrándose con unos hermosos ojos castaños parecidos a los de Seokjin, una naricita de botoncito y unos labios pequeños y regordetes, todo en él era igual a SeokJin.
Soobin lo miraba completamente atentó estudiando en silencio su rostro, Namjoon sonrió aún más, haciendo que el bebé también sonriera mostrando unos pequeño hoyuelos en sus mejillas. —Dios, eres tan hermoso. —Dijo casi en un susurro, escuchando la melodiosa risa de Jin, volvió a mirar a su esposo, su rostro iluminado con alegría y paz, todas esas veces que hablaron por video llamada no se compraba a este momento.
Namjoon un poco más confiado, de tener a SeokJin cerca por si cometía algún error, acercó un poco más al bebé a su cara, besando con demasiadas delicadeza la regordeta mejilla y haciendo que Soobin riera, Nam abrió los ojos sorprendido por ese sonido tan tierno y volvió a besar ahora la otra mejilla queriendo escucharlo de nuevo y sonrió alegre cuando lo consiguió.
—Tendré que aprender mucho para ayudarte. —Dijo mirando a su esposo ya más relajado al ver que Soobin parecía tranquilo en sus brazos.
—Y yo te enseñaré todo lo que se. —Sonrió por sus palabras y se acercó a SeokJin dejando a Soobin en medio de ambos y besando los cálidos labios de su castaño, esos que tanto había extrañado.
Ambos se separaron al escuchar una queja del bebé, Namjoon un poco asustado por haberlo lastimado, pero tranquilizándose al ver la tierna sonrisa en la cara de su chico.
—Puede que seas su padre, pero debo avisarte que este pequeño bebé es un poco celoso. —Dijo pellizcando levemente la naricita de Soobin, recibiendo una risita.
—Bueno me alegra y me tranquiliza saber que nuestro bebé no dejo que otro hombre o mujer se acercara a nuestro Jinie. —Hablo sonriendo. —Porque él es nuestro, ¿verdad Soobin? —La pequeña sonrisa de Soobin fue lo único que necesito para una respuestas.
—Ya veo de dónde saco lo celoso. —Nam río cuando Jin hablo, aun sonriendo. —Aunque se parezca más a mí, todo en él es igual a ti. —Dijo dejando un besito en la regordeta mejilla del bebé y otra en la de su esposo.
—Así que es juicioso, inteligente y amoroso. —El mayor se describió con una sonrisa juguetona haciendo que Jin pusiera los ojos en blanco.
—Le encanta que le haga mimos a toda hora y cuando quieres algo hace esos ojitos a los que no me puedo resistir ni en él, ni en su padre. —Especifico Seokjin haciendo sonreír al mayor.
—Bueno, sabes que eso te encanta de mí. —Volvió a hablar divertido, completamente acostumbrado a tener a su bebé en sus brazos, el miedo se había ido, aunque el cuidado seguía ahí, para no lastimarlo.
Jin negó aun sonriendo y tomando a Soobin de nuevo en sus brazos, la sola imagen de su esposo con su bebé en brazos hizo que su corazón revoloteara en su pecho, sus ojos picaron al recordar que Seokjin estuvo solo cuando el más lo necesito, pero, aunque se hubiera negado la consecuencia hubiera sido peor.
Se acercó sin más a sus dos hermosos chicos y abrazo a su castaño rodeando también a Soobin. —Perdóname por no haber estado contigo en los momentos en que más me necesitabas. —Dijo con la voz levemente temblorosa por el sentimiento.
Seokjin negó y apoyo su mejilla contra la de Namjoon acariciándola levemente, el mayor dejó un suave beso en esa mejilla, y apretó un poco más su agarre en ambos cuerpos, teniendo cuidado con Soobinie.
—No tengo nada que perdonar, era tu deber y yo te insistí, me habría encantado pasar todo mi embarazo a tu lado y los primeros meses de Soobin, pero si te hubieras negado, de todas formas no habías podido estar y en este momento no estarías de regreso en casa.—Dijo sin más, Namjoon negó levemente pero no dijo nada, sabía que la culpa de no estar con su chico en el momento más feliz para ambos, permanecería por un tiempo, pero no dejaría que eso le quitará la felicidad de este momento y de los que vendrían.
—Los amo y no volveré a irme de su lado en mucho tiempo. —Dijo con voz baja dejando un besito en el cuello de Jin y haciendo que este se erizará. Se separaron de nuevo.
—Volvamos a casa. —Seokjin volvió a hablar, Namjoon asintió y tomó su mochila, colocándola en su hombro y rodeando a Jin por su cintura, quería tenerlo cerca y lo haría por mucho tiempo, hasta que volviera a acostumbrarse a tenerlo a su alrededor como antes.
Caminaron hasta Jimin y Yoongi quienes estaban abrazados, mientras que Yeonjun les costaba alguna cosas que parecían no entender, aunque actuaban como si lo entendiera completamente, Namjoon sonrió por eso, Yoongi había sido su mejor amigo desde antes de conocer a su chico, y cuando éste le había presentado a su pequeño hermano, fue amor a primera vista para el más pálido y el más bajo.
Ellos habían sido los primeros en salir y casarse, después Nam había encontrado el valor para proponerle matrimonio a su castaño, 5 años ya habían pasado desde su matrimonio y estaban mejor que nunca, el único pequeño bache en su relación fue este, en donde tuvo que dejar a Jin durante mucho tiempo.
—Namjoon. —Jimin lo miró dejando que Yoongi se encargará del pequeño Min y caminara hasta el mayor para abrazarlo. Y este correspondió feliz. —Jin está sano y salvo, y el pequeño Kim también. —Namjoon río por eso.
—Gracias por cuidarlos Jimin. —Él sonrió y asintió para después mirar a Jin.
—Nos vamos primero, nos vemos mañana. —Pregunto y este sonrió.
—Como siempre. —Jimin sonrió y ambos hermanos se despidieron con una beso en la mejilla y un abrazo, después cada uno se despidió de su sobrino y cuñado.
Los tres Min fueron los primeros en irse y Namjoon, Seokjin y Soobin habían vuelto al estacionamiento al conocido auto de Namjoon, Seokjin lo había estado usando desde que este se había ido, ya que el auto conservaba su olor, el ambiente familiar y cálido, el mayor dejó su gran mochila en el baúl y cuando volvió a ver a SeokJin, este estaba envolviendo a Soobin en una gran bufanda y poniendo todos los seguros correspondientes en su lugar verificando dos veces.
Verlo así era tan raro, pero a la vez tan él que no pudo evitar enamorarse aún más de Seokjin y su nueva faceta de padre. —¿Lo dejas solo en la silla? —Pregunto al ver a SeokJin besando las mejillas de su bebé y cerrando la puerta.
—Lo sé, al comienzo me aterraba, pero Jimin me dijo que estaría bien y después me di cuenta de que a Soobin le encantaba esa silla. —Dijo sin más haciendo que Namjoon sintiera algo de tristeza al saber que Jin estaba aterrado al comienzo.
—Después de hoy no tienes que preocuparte demasiado. —Dijo Namjoon abrazando a Jin, haciendo que este abrazada su cuello con sus manos. —No volveré a irme. -Seokjin asintió, pero no dijo nada, tan solo se dejó besar como tanto había esperado y Namjoon quería besarlo hasta que se cansara.
Se separaron unos minutos después y Nam pidió manejar, Jin lo dejo dejó sin dudar, ambos dieron una rápida mirada a Soobin quién estaba completamente juicioso en su silla jugando con un juguete de goma suave para no lastimarse.
El camino hasta su casa fue tranquilo, Namjoon contaba algunas cosas que le había pasado en el servicio, aunque las más tranquilas para no preocupar a su esposo, Jin igualmente le contaba sobre lo que había hecho en ese tiempo, todo lo que había aprendido de cuidar a Soobin y como se había sentido en todo momento, Namjoon presto completa atención para saber lo que debía hacer y todo lo que les daría a sus muchachos de ahora en adelante.
Cuando llegaron a la casa, Namjoon la encontró por fuera igual que cuando se había ido, era una casa tranquila, de dos pisos y completamente adecuada para ellos, era su primer hogar juntos y lo sería por mucho tiempo más.
De nuevo, Namjoon observó en silencio a SeokJin quitar los seguros de la silla de Soobin y alzarlo tan fácilmente como si hubiera nacido para ser padre, Namjoon sonrió y se juró aprender todo lo que Jin le enseñaría para ser un buen padre y un esposo atento.
Cuando estuvieron en la puerta Namjoon sonrió y antes de abrir miró a Jin. —Agarra bien a Soobinie. —Dijo sin más haciendo que Jin lo mirara con el señor levemente fruncido. Se acercó a él y con mucho cuidado los alzó en sus brazos, haciendo que Jin diera un pequeño grito y Soobin riera emocionado.
—Nam, ten cuidado. —Jin hablo sonriendo al ver que su bebé tan solo sonreía.
—Nunca los dejaría caer. —Nam beso las mejillas de sus chicos, mirado un poco la sala cuando entraron, el lugar seguía igual, el ambiente cálido y hogareño estaba en todos lados, no se detuvo y tan solo subió a la habitación, conociendo el camino de memoria y sin ninguna dificultad. —Hogar dulce hogar. —Dijo apenas sentó a Jin en la cama, acariciando la mejilla de Soobin. -desempacare la mochila y seré todo de ustedes.
Seokjin sonrió y asintió quitando el abrigo y la gran bufanda de Soobin dejando que Namjoon pudiera ver el conjunto que el bebé vestía, sonriendo grandemente al saber que él lo había escogido, se trataba de un overol beige, una camisita de vestir blanca y un moñito del mismo color que el overol, todo eso iba acompaño de unos zapatitos beige, haciéndolo ver muy guapo.
Nam bajo rápidamente las escaleras para sacar su mochila e igual de rápido subió las escaleras, entrando de nuevo a la habitación, frunciendo un poco el ceño al no ver a sus chicos, cuando escuché el agua correr en el baño, relajo el ceño, sabiendo que ahí se encontraban.
Decidió guardar todas las cosas limpias de su mochila y dejó lo sucio en donde siempre dejaban la ropa sucia, igualmente se cambió el uniforme que ya molestaba, colocándose algo menos incómodo, relajándose cuando estuvo con la suave ropa que a Jin tanto le gustaba que usará.
Cuando ya estuvo cambiado y su ropa en donde debía, camino descalzo hasta el baño, viendo cómo Seokjin volvía a acomodar la ropita de Soobin después de cambiarle el pañal, sonrió recostándose en el marco de la puerta y siguiendo los movimientos de su castaño por todo el lugar, cuando éste se giró, dio un pequeño brinquito al verlo, haciéndolo reír un poco.
—Me asustaste. —Dijo sin más sonriendo y acomodado al bebé mejor en sus brazos. —¿Porque te cambiaste? —Pregunto acercándose al mayor para quedar frente a él.
—El uniforme me molestaba. —Dijo sin más levantando su mano y acariciando la mejilla de su esposo, quién se recostó en su toque, sentir la suave piel del menor después de tantos meses era lo mejor y sabía que en mucho tiempo no podría quitar sus manos del castaño.
—El uniforme se te ve bien. —Dijo con una pequeña sonrisita. —Pero me gusta más verte así. —Nam sonrió por eso y sin poder evitarlo lo rodeo con sus fuerte brazos, esta vez Soobin no se quejó, haciendo que ambos mirarán al pequeño bebé, quién estaba a punto de quedarse dormido. —Es hora de la siesta. —Seokjin río suave contagiando a Namjoon, este le dio un suave beso y ambos volvieron a la habitación.
—Debes estás cansado por el vuelo. —Volvió a hablar Jin, meciendo suavemente a Soobin haciéndolo dormir.
—Un poco, tampoco pude dormir mucho, ya que no dejaba de pensar en que los vería pronto. —Jin sonrió.
—Si tienes curiosidad, yo tampoco dormí mucho al saber que volverías. —Nam sonrió acercándose de nuevo a el menor, viendo a Soobin dormir cómodamente entre sus brazos, queriendo también estar entre ellos. Acarició ahora la regordeta y suave mejilla del bebé, haciendo que este sonriera entre sueños, ambos padres rieron por lo tierno de esa acción.
—Podríamos tomar una siesta los tres, que te parece. —Jin no tuvo que pensarlo dos veces, los dos chicos se acostaron cada uno en su lado de la cama, dejando a su pequeño angelito en medio de los dos, Nam no dudó en acercarse a ambos, rodeándolos con mucho cuidado, Jin igualmente paso su brazo hasta abrazar la cintura del mayor.
—Descansa. —Nam asintió completamente feliz por estar de nuevo en casa, no se preocupaba mucho por moverse de más en la cama, ya que ambos padres no eran de moverse entre sueños.
Aunque se sentía cansado, en todo el tiempo que duró la pequeña siesta, Nam no pudo cerrar los ojos, estudiando la expresión pacífica de Jin y la carita tranquila de Soobin, los había extrañado tanto, al punto de que en varias ocasiones en lo único que pudo pensar cuando estuvo lejos fue en huir y tomar el primer vuelo de vuelta a casa, casi lo intenta una vez si no fuera porque el mismo día, habían dejado que hablara con su esposo, recordándole porque debía quedarse.
Después de la siesta, fue Soobin quién despertó al menor, Nam había podido ver al bebé haciendo algunas muecas entre sueños, se había asustado un poco y cuando había empezado a llorar se sintió un poco inútil al no saber que hacer, cuando Seokjin se despertó se encontró con Namjoon totalmente aterrado haciendo que se sintiera un poco mal, entendía porque era, pero después de hoy él le enseñaría todo lo que debía saber.
Después de eso, ambos chicos se la pasaron con el bebé, Jin le enseñaba a Nam lo que debía saber, cuando tenía que cambiarlo y cómo hacerlo, la hora de la comida y que era lo que debía darle. También tuvo que explicarle que cuando Soobin lloraba era porque quería algo, ya que Nam siempre se asustaba al verlo llorar.
La noche fue llegando y con ella la Cena, Jin le entrego al bebé ya que debía cocinar, confiaba plenamente en Namjoon, además este era el padre de su angelito y conocía lo sobreprotector que era, así que no se preocupa, cuando comenzaron a comer, ni siquiera pensó en decirle a Nam que le pasará a Soobin, este se había relajado teniéndolo en brazos así que tan solo disfruto de la vista, su guapo esposo con Soobinie quien se veía aún más pequeño entre los fuertes brazos de Namjoon.
La expresión en la cara de Namjoon le hizo entender que este se adaptaría demasiado bien al trabajo de ser padre.
Como siempre cuando era la hora de dormir, Soobin comenzaba a irritarse un poco por el sueño, otra cosa que tuvo que explicarle a Nam, ya que éste había pensado que había hecho algo mal, Jin se había reído un poco haciendo que el mayor se quejara, aunque su ceño fruncido se relajó cuando le dio un pequeño beso.
Ahora se encontraban en la habitación, Jin había dejado a su pequeño bebé en la cuna después de un baño calientito y haberlo arropado completamente, coloco las manos en las barandillas de la cuna y se quedó mirando a su angelito, observándolo en la suave oscuridad de la habitación.
Cerro los ojos cuando sintió los brazos de Namjoon rodeándolo, sintiendo su calor y su firme pecho, había soñado demasiadas noches con eso y por fin se había cumplido, sonrió un poco cuando Nam beso suavemente su mejilla.
—Es hermoso. —Dijo en un murmullo, apoyado su barbilla en el hombro de Jin con demasiado cuidad.
—Y es nuestro. —Respondió Seokjin haciéndolo sonreír.
Ladeó un poco el cuello cuando Namjoon dejó un pequeño beso en él, para después pasar su nariz por el mismo lugar, aspirando su agradable olor natural, apretó un poco su agarre en su cintura, acariciando su plano abdomen por sobre la tela de su delgada camisa de dormir, el cuarto de Seokjin cosquilleaba por el toque que tanto extrañaba.
Se giró lentamente entre esos fuertes brazos encontrándose con la mirada de Namjoon levemente dilatada, aunque mostrando tanto amor y cariño hacia él, sonrió por eso, llevando sus brazos al cuello del más alto, abrazándolo y acercándolo más a él, las grandes manos de Namjoon ahora se encontraban en su espalda, abiertas para poder abarcar más de su pequeña cintura.
—No sabes cuánto ansío hacerte el amor. —Namjoon murmuró en su oído ya que se encontraban completamente abrazados. —Volver a sentir tu hermoso cuerpo, tu cálida piel contra la mía. -cada palabra era susurraba en su oído haciéndolo temblar.
—Entonces hazlo. —Jin hablo en medio de una jadeo, erizando igualmente la piel del mayor.
—¿Qué pasa con el bebé? —Pregunto sin más.
—Ahora dormida profundamente hasta mañana por la mañana, no debemos preocuparnos por eso. —Nam asintió sabiendo que Jin no mentiría. —Quiero que me hagas el amor Nam. —El menor no tuvo que decir más, Namjoon se apartó un poco de él sin soltarlo, para besarlo.
Jin suspiró por eso, dejándose besar y correspondiendo el beso, entre abrió los labios permitiendo que Nam ingresará su lengua profundizando el beso, una de sus manos bajo por el costado del menor tomando suavemente su muslo y haciendo que este envolviera sus delgadas piernas en la cintura del pelinegro, con pasos lentos y sin dejar de besar a su esposo los llevo a ambos hacia la cama.
Depositando el hermoso cuerpo de su chico en la cama con demasiada suavidad, mirándolo y estudiándolo lentamente, hipnotizado por el suave rubor que adornaba las adorables mejillas del castaño, sonrió un poco por ello, llevando sus manos a los tobillos del menor, abriendo suavemente sus piernas para poderse recostar entre ellas.
Jin jadeo cuando sintió el gran cuerpo de Namjoon recostado sobre él, volviendo a besarlo y pasando sus grandes manos por toda su anatomía, tocando por sobre la ropa que aún estaba en su cuerpo, el menor apretó más sus ojos cuando Nam comenzó a bajar sus besos lentamente por su cuello, mordiendo con cuidado y dejando leves marca en la pálida piel.
Esta era otra de las tantas cosas que había soñado estando lejos, poder sentir el delicado cuerpo de sus chicos bajos el, bajo su toque, escuchar los leves murmullos que salían de sus regordetes y deliciosos labios, cuando llegó a sus clavículas, llevo una de sus manos a los botones de la delgada camisa de pijama de Seokjin.
Con dedos expertos comenzó a soltar uno por uno los botones de la misma, bajando sus besos y deleitándose con la cremosa piel, cuando llegó al penúltimo, Jin hizo que se detuviera. —Nam. —Gimió suavemente, con su mano impidiendo que el pelinegro abriera los últimos botones.
—¿Qué pasa, cielo? —Pregunto al ver la expresión triste en medio de la excitación.
—Ya no estoy como antes. —Dijo bajo, el color en sus mejillas aumentando un poco. —Tengo algunas estrías y la cicatriz de la cesaría. —Por cada palabra parecía entristecerse un poco más. —Ya no soy tan bonito. —Dijo al final, evitando su mirada.
Namjoon sintió un nudo comenzar a formarse en su garganta, desde hace cuánto tiempo, su Jinie, el amor de su vida había comenzado a pensar que ya no era bonito, negó parpadeando levemente al sentir lágrimas formará en sus ojos, al ver a su hermoso esposo, con una expresión tan triste.
—No debes pensar eso cariño. —Hablo cuando supo que su voz no se quebraría. —Antes mis ojos, eres el hombre más hermoso de toda la existencia. —Dijo haciendo que Jin lo mirara con sus ojitos humedecidos, sin dejar de mirarlo termino de desabrochar los últimos dos botones, abriendo la suave camisa y dejando que el hermoso cuerpo de Seokjin se mostrará ante sus ojos.
Después de darle una pequeña sonrisa bajo su mirada, encontrándose con la cremosa y blanca piel del menor, podía notar algunas pequeñas estrías en su piel, y sobre la línea del pantalón podía ver esa cicatriz que Jin le había dicho, estaba completamente curada y se veía bien, el miedo lo recorrió por un momento al pensar que Jin tuvo que cuidarse solo al no estar el para ayudarlo y que podía haber corrido peligro.
Algunas lágrimas cayeron por ese pensamiento, pero antes de que su hermoso esposo se hiciera falsas ideas, bajo lentamente para depositar un beso en cada una de las "imperfecciones" que Jin decía tener, escuchando un pequeño sollozo de su parte, volvió a subir su mirada viendo cómo pequeñas lágrimas defendían de los hermosos ojos de su chico.
—No dejaré que pienses que ya no eres bonito. —Hablo con suavidad subiendo hasta que su cara estuvo frente a la del menor, comenzando a limpiar con delicadeza las rebeldes lágrimas que seguían saliendo. —Porque todo eso que dices que ya no te hace ver bien, es lo que te hacen aún más hermoso que antes, porque es lo que me recuerda que eres lo mejor que me ha pasado en la vida, y la persona que me ha dado felicidad desde siempre. —Nam beso cada mejilla del menor.-y quién me ha dado el mejor regalo del mundo.
Jin sollozo por sus palabras, pero no se atrevió a decir nada. —...Me has dado una familia y un hermoso bebé que salió de ti y te amo por eso. —Jin sonrió por eso, sintiéndose un tonto al pesar en que Namjoon dejaría de amarlo por su cuerpo. —Ahora te haré el amor como tanto lo soñé. —El menor asintió y sin más se dejó besar, calmando su inseguridad y queriendo dejarse amar por el amor de su vida.
—También te amo. —Respondió en un murmullo, había llegado a pensar por un pequeño momento en que debía disculparse con Namjoon, pero ese pensamiento se fue sabiendo que al final su pelinegro no tenía nada que perdonar.
Volvió a dejar su mente en blanco disfrutando de las caricias y besos de su esposo, el cosquilleo que dejaban los dedos de Namjoon al pasar por cada rincón de su cuerpo, sintió la grandes manos del mayor sacar lentamente y con suavidad su pantalón y ropa interior dejándolo completamente desnudo antes sus ojos.
Namjoon miraba el delgado y hermoso cuerpo de su chico, deleitándose con cada rincón que sus ojos seguían, sus anchos hombros, sus pequeños botones rosas que lo llamaban suavemente, sus plano abdomen que antes de irse comenzaba a hincharse lentamente por el crecimiento de un bebé fruto de su amor, sus delgadas piernas y su erección completamente excitada, un hombre hermoso de pies a cabeza y completamente suyo.
Se inclinó de nuevo y dejó un beso sobre la tetilla derecha, haciendo que Jin gimiera y arquera la espalda, comenzó a besar suavemente, pasando la lengua por esa pequeña protuberancia que comenzaba hincharse por su atención, comenzó a dar pequeños mordiscos, jalando la delicada piel y causando temblores en su castaño. Cuando el pequeño botón estuvo completamente erguido siguió con el otro, haciendo lo mismo que antes disfrutando escuchar las quejas del menor.
Siguió bajando sus besos por el abdomen de Jin volviendo a besar esa cicatriz que comenzaba a amar con locura, haciendo temblar a SeokJin, cuando se topó con el dispuesto pene de su chico, no dudó en besar el rosado glande, causando que gimiera fuerte, aunque tratando de no despertar a bebé.
No pudo evitar sonreí al ver a su chico completamente entregado al placer, su palabras anteriores completamente olvidadas, siguió bajando por toda su longitud dejando besos suaves, queriéndolo tenerlo de nuevo es su boca y sin pensarlo más, lo hizo, volvió a besar el glande para tomarlo profundamente en su boca, sintiendo el agradable sabor de Seokjin en su paladar, llegó una de sus manos abriéndola completamente, abarcando todo el abdomen que se contraía por sus lamidas.
Subía y bajaba su cabeza enloqueciendo a SeokJin y a sí mismo, sintió los largos dedos de Seokjin enredarse en su cabello tratando de hacer que se detuviera, pero Namjoon no podía hacerlo, necesitaba saborear cada parte de su anatomía, estuvo enloqueciendo a SeokJin por algunos minutos más, besando y lamiendo toda su erección causando lloriqueos bajos de parte del menor.
Cuando lo sintió tensarse en su boca, pensó en seguía hasta que este se corriera en su lengua, pero necesitaba hacerle el amor, mostrarle cuanto lo amaba, así que se detuvo sacándola de su boca y dejando un beso en la punta húmeda para después mirarlo, deleitándose con su castaño completamente despeinado y sudado, sonrió por eso y paso su lengua por todo el abdomen del menor hasta llegar a su barbilla.
Beso el mentón y rápidamente comenzó a desabotonar la camisa de pijama a juego, ya que Namjoon aún seguía vestido completamente, apenas se la quitó Jin no pudo evitar estudiar el trabajado cuerpo de Namjoon, completamente fuerte y musculoso, se sentó lentamente en la cama, aún con Namjoon en medio de sus piernas y llego sus delicadas manos a la piel un poco más bronceada que la suya, sintiendo la suave pero fuerte piel bajo sus delgados dedos.
El mayor lo miraba con completa adoración mientras que el castaño acariciaba su piel, dejando un cosquilleo por cada lugar en donde su toque pasaba, sonrió cuando estos se adentraron en su pantalla y ropa interior, tembló al sentir esas manos bajar su pantalón liberando su erección que se encontraba completamente necesitada, gruñó cuando los largo dedos de Seokjin se envolvieron en su pene comenzando a mover la mano lentamente, ver a Jinie completamente concentrado lo enloqueció aún más, quería tomar a su esposo, hacerle el amor hasta que se cansara o Soobin despertara.
Quería tenerlo toda la noche, adentrarse en su cálido interior una y otra vez, hacerle correr en su abdomen y el correrse en lo profundo de su ser, la idea de un hermanito para Soobin le agradaba, poder estar está vez todo el camino con él, apoyarlo, mimarlo y consentirlo, que no tuviera que hacer nada más que descansa, jadeo al sentí un tirón en su pene, volviendo al ahora y viendo a SeokJin aun masturbando su erección.
Llevo una de sus manos al mentó del menor haciendo que lo mirara, acercándose para besarlo, se separó, aunque no quisiera terminado de quitarse la ropa y viendo maravillado el cuerpo del menor, ahora un poco marcado por el, volvió a subirse sobre el menor, abriendo suavemente sus piernas para volver al lugar al que pertenecía, se alzó un poco más para sacar el lubricante de la mesita de noche a su lado.
Beso de nuevo los hinchados labios, lamiéndolos, adentrando su lengua en esa caliente cavidad, con su otra mano abrió la botellita de lubricante derramando un poco sobre su pene, comenzando a acariciar para lubricarlo, se separó dejando un pico en sus labios para llevar su mirada a su paraíso personal.
Abrió un poco más las delgadas piernas poniéndolas en cada hombro y haciendo que alzada un poco más la cadera, dejando que mirara su hermoso trasero, puso sus manos en cada nalga y con sus pulgares las abrió dejando ente sus ojos la apretada y rosada entrada de su castaño, mordió su labio inferior ante la imagen, viendo el sonrojo de Jin llegar hasta sus orejas, no lo pensó demasiado cuando bajo su cara pasando su lengua de arriba hacia abajo saboreando ese lugar.
Jin abrió la boca grandemente al sentir la humedad lengua acariciar su entrada, jadeo al sentirla presionar para entrar y el aire se fue cuando está logró su cometido, Namjoon comenzó a follarlo lentamente con su lengua, causando jadeos y sollozos por parte del castaño, una que otra vez dejaba besos en sus nalgas para después volver a adentrar su lengua.
Fueron tan solo uno minutos en donde el lubricante paso a segundo plano y la lengua de Namjoon se encargó de dilatar la entrada de Seokjin, este se había tapado la boca cuando supo que sus gemidos eran demasiado altos, apenas el mayor supo que estaba listo, se separó de ese adictivo lugar y permitió que Jin apoyará su cadera de nuevo en el colchón.
Namjoon beso su cuello, mejillas y frente, haciendo que el menor dejará de taparse la boca, este lo miro completamente perdido, pero con una pequeña sonrisa en su cara. -necesito tenerte dentro, ya no puedo aguantar mucho sin ti. -el mayor sonrió y beso los labios de Jin de nuevo comenzado otro beso profundo, el menor pudo sentir como su esposo volvía abrir sus nalgas y se posicionaba en su entrada.
Pudo sentir el glande presionando y pidiendo permiso para entrar y profanar su interior, Jin estuvo a punto de gritar cuando Namjoon comenzó a entrar lentamente, cerro los ojos sintiendo como comenzaba abrirlo lentamente jadeando cuando la punta estuvo complete dentro, abrió más las piernas envolviendo la cadera del mayor y con ellas empujó el trasero de Namjoon haciendo que su pene terminara de entrar de una sola estocada, casi grito por eso, pero se tapó la boca para no hacer ruido.
—¿Estas bien? —Pregunto el mayor totalmente preocupado, con la voz ronca por estar completamente dentro de ese apretado canal, el menor asintió sin poder decir palabras, pero todo se sentía estupendo, quería que Namjoon comenzará a moverse abriéndolo completo y entrando hasta el final.
Namjoon siempre era cuidadoso con Jin cuando de sexo se trataba, aún más cuando hacían el amor y aunque se lo agradecía, había pasado un año desde la última vez que habían estado en una situación así y necesitaba sentirlo, que lo abriera bruscamente y sentirlo hasta lo más profundo se su interior, poder seguir sintiéndolo por días, aunque no lo estuvieran haciendo
—Necesito que seas rudo. —Dijo como pudo, sintiéndose levemente avergonzado.
—¿Que necesitas? —Pregunto Namjoon con toda la fuerza de voluntad que se requería para no moverse aún y lastimas a su hermoso esposo.
—Por favor, muévete y hazlo rudo. —Dijo un poco más claro viendo la sorpresa en la cara de su chico.
—No quiero lastimarte. —Dijo sin más comenzando a moverse, pero lentamente aun así haciendo jadear a Jin.
—No me lastimaras, puedo soportarlo. —Estaba completamente convencido y cuando Namjoon apretó su cadera y dio una profunda y brutal estocada, Jin se arqueo y jadeo en busca de aire.
Namjoon gruñó por lo bien que se sintió eso, pero aun así preocupado por su castaño, cuando Nam lo miró pudo ver sus ojos llorosos y su boca entre abierta, comenzó a salir de nuevo de ese cálido lugar hasta que solo el glande estuvo dentro y volvió a envestir fuertemente, escuchó a SeokJin sollozar preocupándolo, pero cuando lo miró pudo ver qué está disfrutándolo.
Así que puso sus manos a cada lado de la cabeza de Jin y volvió a salir para envestirlo de nuevo hasta lo más profundo comenzando con un vaivén esquisto, beso de nuevo sus labios para acallar los jadeo y gemidos de Jin, a él siempre le encantaba oírlo gemir, jadear y rogar, pero en este momento eso no se podía.
Siguieron así por unos minutos más, llegando al punto en el que Namjoon salía completamente de su interior y volví a entrar hasta el fondo y sin piedad, Jin abrazaba el cuello del mayor clavando sus cortas uñas en su espalda y dejando marcas rojas y dolorosas que solo incrementaban la excitación de Namjoon, estaba a punto de llegar y necesitaba esa liberación, tanto como se habían necesitado el uno al otro.
Nam beso la frente de Jin mientras esté sollozaba y jadeaba, podía sentir el interior de Jin tensándose a su alrededor y como temblaba por la pronta liberación, Namjoon jadeo y beso la nariz del menor, el igualmente estaba a punto de correrse y quería hacerlo tan dentro de Seokjin que apretó los dientes cuando casi se corre fuera.
Volvió a entrar profundamente profanado cada vez más ese músculo de nervios en el interior de Jin, su próstata había sido encontrada desde la primera envestida profunda y profanada hasta el punto en el que todo el cuerpo de Seokjin temblaba, su pene igualmente estaba siendo atendido por la fricción de sus abdomen que se encontraban completamente juntos, resbalando por el sudor, se apretó al rededor del pene de Namjoon tan pronto como esté estuvo aún más en su interior, corriéndose con un grito silenciosos, que si hubiera salido como debía, hubiera desgarrado sus cuerdas vocales.
Corriéndose fuertemente entre ambos, sollozando por la sobre estimulación que estaba sintiendo en ese preciso momento, ya que Namjoon no había parado con sus envistes, el mayor se tensó y dos envestida después se corrió en lo más profundo de su interior, tomándolo de las caderas para que no se moviera y permitiendo que todo su semen quedara en su apretado canal, Jin podía sentir el cálido líquido llenarlo, era demasiado, que no sería raro que quedara embarazado de nuevo.
Sonrió sin poder evitarlo por esa idea, otro bebé suyo y de Namjoon sería bienvenido si pasaba, dejó de lado esa idea cuando el mayor comenzó a besarle la cara nuevamente, y el devolvió todos besos igualmente sintiendo a Namjoon aún en su interior y sin no tuviera la mente nublada, pensaría que Namjoon había pensado lo mismo de un nuevo bebé próximamente.
Después de unos minutos el mayor por fin salió del castaño, causando un gemido por la perdida y dejando que Jin sintiera como el semen comenzaba a salir lentamente de él, haciéndolo temblar, ambos estaban completamente sudados y agotados, Nam se encontraba a su lado, acercándose a él y besándolo de nuevo, se sentía bien volver a tenerlo en casa, poder dormir entre sus brazos y no estar pensando en cada momento que algo malo iba a ocurrirle, deseaba que nunca más su Namjoon se fuera de su lado.
—Jinie. —Jadeo Namjoon después de unos minutos, permitiendo que el menor sintiera su necesidad apretándose contra su cuerpo, Seokjin sonrió al sentir como su esposo volvía a ponerse Duro y sintiendo su propio pene elevarse hasta el punto de golpear su estómago, casi gritando que estaba listo. —¿Cuánto falta para que Soobin despierte?
Jin rio y disimuladamente miró el reloj, viendo que hasta ahora era media noche, sonrió grandemente al saber que aún faltaba más de 5 horas para que su pequeño angelito despertara, no dijo nada y tan solo se dio la vuelta, subiéndose al regazo de su esposo con una sonrisa juguetona, Namjoon sonrió igualmente colocando sus manos en la pequeña cintura.—Vamos por un segundo bebé.—Dijo juguetón Seokjin haciendo que la sonrisa de Namjoon creciera aún más, se elevó un poco y con su mano llevo el pene nuevamente duró de su esposo a su entrada ya dilatada, tomándolo de nuevo en su interior y comenzando un movimiento lento de caderas sobre él.
Namjoon no podía negarse a esa invitación, así que tan solo apretó el agarre en la cintura y dejó que el menor siguiera moviéndose sobre él, montándolo y rogándole que lo embarazara de nuevo y claro que lo haría, si eso era lo que su hermoso castaño quería.
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Ya habían pasado varios meses desde que Namjoon había regresado a casa, le había prometido a SeokJin que no volvería a irse y lo cumpliría, había encontrado un nuevo trabajo, algo tranquilo para poder estar mucho tiempo con su familia y que no lo agotara demasiado para las noches calientes que Seokjin había hecho regla inquebrantable desde que volvió.
Las cosas habían cambiado para bien desde ese día, Soobin seguía creciendo y él había aprendido todo lo que Jin le enseño de cuidar a su bebé, quién era hermoso como su Papi Jin y con la misma actitud de su Papá Nam, había comenzado a balbucear y a tratar de caminar, cosa que enorgullecía a ambos padre. Igualmente le habían decorado su habitación y ahora dormía solo, aunque ambos padres primerizos no podían evitar tener un ojo sobre el a cada comento.
Igualmente, las noches había dejado de ser tan tranquilas como antes, algunos días tan solo eran algunos besos candentes y toqueteos a toda regla, pero otras, eran las mejores, ya que ambos chicos habían llegado al punto de no poder quitar sus manos de encima del otro a cada momento como dos adolescentes hormonales, follando hasta altas horas de la madrugada. Cosa de la cual disfrutaba demasiado.
Ahora se encontraba en la sala con el pequeño Soobin sobre sus piernas viendo algo de muñequitos, ya que tenían un horario para ver la televisión, el bebé gritaba y reía por lo que pasaba en la televisión y Namjoon no podía evitar reír por eso, Jin por otro lado se encontraba en la habitación, había tenido algunos malestares desde hace varios días, en donde Nam tenía que cuidar del bebé y de Seokjin, estaba completamente preocupado, pero ahora era el momento de Soobin y aunque quería estar en la cama abrazando a SeokJin y mimándolo, él le había insistido que viera la televisión con el pequeño y cuando acabará el tiempo lo acostara a dormir.
Había aceptado y se estaba divirtiendo con Soobinie en todo momento ya que su bebé era igual de importante, estaba a punto de descubrir algo importante en las caricaturas del bebé, pero un grito de Seokjin hizo que ambos chicos dejarán de lado la televisión.
—Nam. —Jin grito llamándolo y este no dudó en alzar al bebé y correr escalera arriba sosteniéndolo para que no se callera. Cuando estuvo en la habitación vio a el castaño salir del baño, completamente sorprendido y asustandolo aún más, apenas sus ojos se encontraron pudo ver la leve humedad en los de su esposo.
Escuchó a Soobin sollozar suavemente ya que a este no le gustaba ver a papi Jin llorar, Nam abrazo al bebé para que no llorará, esperando a que Jin hablara.
—Estoy embarazado. —Dijo bajo y Namjoon casi ni lo escucha por el murmullo de la televisión, aunque pudo entender algo de lo que había dicho.
—¿Que? —Pregunto totalmente sorprendido, rogando que no fuera una broma.
—Vamos a ser padres de nuevo. —Hablo aún más emocionado, mostrándole la prueba de embarazo y haciendo que Nam abriera los ojos sorprendido, Soobin se quejó cuando lo apretó contra su pecho de más, haciendo que se asustara un poco, como siempre lo hacía cuando parecía que estaba haciendo algo mal con el bebé.
—¿Estás hablando enserio? —Pregunto aún sin creerlo haciendo que Seokjin asintiera casi entre lágrimas de alegría, Namjoon sonrió de nuevo igual de emocionado y dejó a Soobin justo en el centro de la cama, rogándole que no se moviera todavía y sin más tomo a SeokJin en sus brazos dando vueltas con él y haciéndolo reír.
Ambos rieron aún más al escuchar la carcajadas infantiles de su bebé y cuando Nam dejó a Jin en el suelo ambos miraron a Soobin quién aplaudía emocionado sin saber que estaba pasando, Seokjin se acercó a Soobin y lo alzó emocionado besando sus regordetas mejillas y haciéndolo reír de nuevo, Namjoon se unió a ellos abrazándolos a ambos, besando igualmente a Soobin en la mejilla y a Jin en los labios, demorándose un poco más.
—Me haces el hombre más feliz y afortunado del planeta. —Hablo completamente feliz casi al punto de llorar, Jin por su lado lo miró con los ojos humedecidos sonriendo hermosamente. —me diste el amor que tanto quería, comenzamos una familia hace poco. —Dijo acariciando la mejilla de Soobin quién los miraba atentamente. —Y ahora volveremos a ser padres. —Jin sollozo un poco por sus palabras y más aún al sentir la gran mano de Namjoon en su vientre levemente hinchado, que por lo que ahora sabían era un nuevo ser. —Te amo Kim Seokjin.
—Te amo Kim Namjoon.—Namjoon asintió besando a SeokJin como tanto quería, para después ambos chicos besar las mejillas regordetas de su bebé al mismo tiempo, preparados para lo que venía en camino.
-Fin-








