Prólogo: Sobre una mujer lobo
Desde que escribí este libro, he recibido muchas reseñas e historias conmovedoras de personas que han pasado por cosas parecidas a Layla. He conocido todo tipo de abusos y eso me hizo sentir que ya no estoy sola. Solo quiero decir que los admiro por su fuerza. Este libro está dedicado a todos mis hermosos sobrevivientes. ❤️❤️
En el mundo de los hombres lobo, es muy importante entender que cada historia es diferente. Este relato se sale de lo común al explorar los detalles del vínculo de pareja. Aquí, la conexión entre compañeros va más allá de reconocerse al instante. Aunque el vínculo no se note del todo al principio, existe un gran cariño y deseo de proteger a esa pareja de segunda oportunidad o al futuro compañero. Este giro le da misterio a la historia típica de hombres lobo y sugiere una red de relaciones más profunda. ¡Espero que lo disfruten!
- ♥ Chaos
Perspectiva de LAYLA
Mi nombre es Layla Ann Rhodes. Decir que no soy como la mayoría de los adolescentes sería quedarse corta.
Tengo el cabello largo de color chocolate y ojos verdes claros que cambian según mi humor. También tengo labios carnosos, una sonrisa bastante decente y una piel morena clara natural.
Nunca he sido fea. Pero supongo que cuando la chica más popular de la escuela te odia, todos los demás también lo hacen. Paso la mayor parte del tiempo intentando ser invisible. Eso suele funcionar en la escuela, pero no en casa.
Siempre he sido muy pequeña para ser una hembra Beta. Sin embargo, cuando llegué a la pubertad, mi cuerpo se desarrolló bastante. Me han dicho que tengo cuerpo con forma de pera.
Ojalá mi estilo para vestir fuera igual de bueno. Pero no ayuda que no tenga ropa y que la poca que tengo esté rota y llena de agujeros.
Aun así, estoy emocionada. En tres días, cuando cumpla 18 años, tendré mi primera transformación y seré una loba por primera vez. Y lo mejor de todo es que finalmente podré oler a mi pareja.
Ser un hombre lobo no es como en las películas. Es más un gen heredado de mis dos padres, Tanya y Jacob Rhodes.
La mayoría de los lobos vivimos en comunidades privadas llamadas manadas. Tenemos nuestros propios médicos, escuelas y negocios.
Para muchos esto parecerá una secta, pero para los lobos es algo completamente normal.
Tener nuestra propia comunidad protege nuestro anonimato. Esto es vital para guardar nuestros secretos. El mundo humano no puede ni imaginar que existimos, bueno, no todos ellos.
Mi padre, Jacob, era el Beta de nuestra manada. Ahora está en proceso de pasarle su título al siguiente Beta. Un Beta es el segundo al mando y el segundo más fuerte. Ellos suelen hacer gran parte del trabajo de los Alphas.
El Alpha siempre es el más fuerte y es el líder de la manada. Lo que él diga se hace, a menos que vaya contra la ley de los lobos. En ese caso, habría que reportarlo al Consejo de Lobos, pero eso casi nunca pasa. Así que en nuestra manada hacen prácticamente lo que quieren.
Una Luna es la madre de la manada. Cuando un Alpha toma a una pareja, ella es entrenada para ser la Luna. Se encarga de cuidar a la manada y tiene el mismo rango que el Alpha.
Un Gamma suele ser el tercer lobo más fuerte, pero es igual de importante. Generalmente es quien cuida del Alpha y la Luna. Es como un mejor amigo que puede calmar tus ánimos.
Los Gamma ayudan a tomar decisiones y calman a los miembros de la manada cuando hace falta. También pueden ser la voz de la razón. Están muy bien entrenados para saber cómo cuidar a sus líderes. Lamentablemente, en mi caso, esas reglas no se aplican.
La mayoría de los Omegas son sirvientes y muy dependientes. Cocinan, limpian, lavan la ropa y hacen cualquier cosa que necesites.
Siempre he sentido que a los Omegas no se les valora como merecen. Las manadas se irían a la mierda sin ellos porque ellos lo hacen todo.
Dicho esto, a veces los miembros con rango deciden tomar a una pareja elegida. Esto tendrá más sentido luego en mi historia.
Mientras trabajes en la manada, siempre estarás bien cuidado. Todos tienen su lugar y sus tareas, lo que ayuda a que todo funcione bien. Pero si no tienes manada, se te considera un Rogue.
Los Rogues son lobos que fueron desterrados o que dejaron su manada por alguna razón.
Estar solos es muy peligroso, así que su lobo toma el control para proteger al humano. Esto los vuelve más animales. Son como bestias salvajes, ya que suelen esconderse en el bosque para evitar peligros sin tener contacto humano.
Después de un mes, pierden todo rastro de humanidad. Se vuelven salvajes y, a veces, bestias feroces.
Por desgracia, no se puede razonar con ellos. A la mayoría de los Rogues les dan muerte si ya es muy tarde. Si hubiera podido, yo ya me habría ido como Rogue. Pero sé que no sobreviviría ahí fuera; soy muy pequeña y no conozco el mundo exterior.
También recibimos parejas predestinadas de nuestra creadora, la Diosa Luna.
La Diosa Luna crea a una persona especial solo para ti. Todo en esa persona, desde su olor hasta su forma de hablar, está hecho para encajar contigo a la perfección.
Esto le da un significado totalmente nuevo a lo que es un alma gemela.
Es saber lo que quieres y lo que debes tener. Al mirarlos a los ojos, te das cuenta de que nunca querrás a nadie más. He oído que la pareja que te da la Diosa es irresistible. Todo en ellos puede dejarte sin aliento y no puedes pensar en otra cosa; son tu razón de vivir. Pero eso no quita que algunos lobos intenten luchar contra eso. Cuando pasa, puede ser devastador. Si el vínculo se completa, tu pareja saca lo mejor de ti. Pero no siempre sale bien.
Como los lobos somos increíblemente posesivos, el vínculo se vuelve mucho más intenso.
El vínculo de pareja es tan fuerte que ser rechazado puede llevar al suicidio, aunque no es común. Es amor a primera vista y a primer olfato; esa es la mejor forma de explicarlo.
Cuando encuentras a tu mate, lo normal es sentir su aroma primero. Ese olor suele ser tan adictivo y atrayente que no puedes evitar seguirlo hasta que te lleva ante tu pareja.
Dicho esto, en tres días por fin podré encontrar a mi Mate.
He esperado tanto tiempo con la esperanza de ser libre. Quiero dejar esta manada y escapar de los maltratos de mi madrastra, Marie Harlow. Ella es un monstruo; esa es la mejor forma de describirla.
Me obliga a cocinar, limpiar y lavar la ropa. Tengo que estar a su entera disposición durante todo el santo día.
Si no termino su enorme lista de tareas, suelo sufrir consecuencias terribles.
A veces me rompe un hueso, me da latigazos o me deja sin comer. Me ha hecho muchísimas cosas. Marie incluso llegó al extremo de dejar que su hijo menor me torturara.
Vamos a la misma escuela, así que le gusta acercarse y quitarme el almuerzo para que no coma nada.
Cuando llego a casa, tampoco me permiten comer. Por suerte, mis amigos me ayudan en la escuela y mi hermano hace lo que puede.
He sobrevivido gracias a que los padres de mis amigos me empacan un sándwich extra, papitas o jugo.
Mi día consiste en recibir órdenes y aguantar los abusos de cualquiera que decida cruzarse en mi camino.
No tengo pasatiempos. Ni siquiera me dejan tener un teléfono porque no quieren pagar la cuenta, aunque les dije que yo misma la pagaría.
Mi existencia es patética desde que mi madre murió y mi padre encontró a su segunda mate.
¡Así es! La Diosa Luna puede darte una segunda oportunidad, aunque no le pasa a todo el mundo. Sucede de vez en cuando.
Cuando pasa, más vale que la aproveches. No hay una tercera oportunidad.
Así que, por supuesto, uno toma esa oportunidad, justo como hizo mi padre.
La segunda mate de mi padre es una perra total y la hija de un Alpha imbécil. Aunque ella no tiene un rango alto en nuestra manada.
Marie tiene el cabello rubio oxigenado, la piel pálida y ojos grises. Sus rasgos son muy afilados y no tiene ni un poquito de feminidad.
Tiene las caderas muy anchas y siempre parece que lleva ropa diez tallas más chica de lo que debería.
Se le nota cada marca y hoyuelo del cuerpo. Se viste con muy mal gusto. Sus tetas se desbordan por todos lados; me da miedo que asfixie a mi hermanito cada vez que lo abraza.
¡Y no, no me estoy burlando de su cuerpo!
Las mujeres grandes son hermosas, pero Marie está podrida por dentro. Ella es la que siempre me está criticando por mi físico.
A veces pienso que lo hace porque se siente insegura con su propio cuerpo.
Coquetea y se le lanza a cualquier hombre que se le cruce. He intentado avisarle a mi padre sobre esto y sus posibles amantes, pero ella finge llorar y pone cara de víctima. Él siempre le cree.
Nunca entendí qué le vio mi padre. ¿Cómo puede estar con alguien tan diferente a mi madre? Ella se parecía mucho a mí; era menudita, de baja estatura y rasgos dulces. Siempre olía a manzana y canela. La extraño horriblemente; ojalá algún día nos volvamos a ver. ❤️
Por otro lado, tengo medio hermanos que son polos opuestos. Taylor, el mayor de los dos, es muy bueno conmigo. Es una gran persona y siempre me defiende de su madre.
Ellos dos no se llevan nada bien.
Pero el más chico, Kyle, es igualito a su madre. Su único objetivo en la vida es hacerme la existencia imposible.
Pobre de su mate, si es que algún día llega a tener una.
Creo que si no tuviera a Taylor, Kayla y Melissa, no habría aguantado. Me habría rendido hace mucho tiempo.
Melissa, Kayla y yo hemos sido un trío inseparable desde que aprendí a hablar.
Somos como hermanas y sus padres también me quieren mucho.
Ellos siempre se esforzaron por hacerme sentir especial. Con la vida que llevo, eso significa mucho para mí.
Estudio en una escuela para hombres lobo. Se hacen pasar por un colegio privado prestigioso donde solo entra la élite... bueno, al menos eso creen los humanos.
No tienen idea de que el lugar está lleno de lobos de todos los rangos.
Esa es otra cosa en la que las películas se equivocan.
Los lobos no comen gente ni matan por diversión. Respetamos a la madre naturaleza y a sus criaturas. También somos humanos. Solo usamos la fuerza del lobo para protegernos a nosotros mismos, a nuestros seres queridos o nuestro territorio.
Esto se logra con sistemas de seguridad o defensa militar. Igual que los humanos, tenemos leyes y reglas que debemos cumplir, o de lo contrario seremos castigados.
Amamos a la Luna y a la Diosa Luna, que es nuestra Creadora...
Podemos transformarnos en nuestras bestias cuando queramos.
Aunque somos criaturas posesivas y a veces territoriales, no somos peligrosos por naturaleza. Pero podemos serlo si nos hacen enojar.
Ahora que ya expliqué casi todo, puedo empezar a contarte mi historia.
★♥♥★
Debo advertirte que esta historia contiene abuso, pensamientos suicidas, escenas sexuales, sexo, S.A. y lenguaje vulgar. Es probable que algunas partes te hagan enojar, pero espero que sigas leyendo. Hay una escena de S.A. en los próximos capítulos. Esto no es un cuento de hadas; la historia tiene elementos tristes. Si buscas algo color de rosa, mejor no leas. Aun así, Layla tendrá su propio final feliz.
♡✿ ♡✿ ♡✿ ♡✿ ♡✿ ♡✿ ♡✿ ♡✿ ♡✿ ♡