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Sinopsis

Natalia E. Castro estudiante de penúltimo año en la carrera de Lengua y Literatura de la Universidad Nacional del Ecuador, actualmente iniciando sus pasantías como profesora auxiliar en la Universidad tecnológica de Guayaquil donde estudió su primera carrera universitaria, donde conoció a su ex novio y donde tuvo un crush con su profesor de inglés. Por lo que al elegir su antigua alma mater como opción para realizar su pasantía no esperaba nada, no esperaba verlo, ni mucho menos esperaba que siguiera trabajando como docente ahí hasta que lo volvió a ver en su 1er día de pasantías. Ricardo D. Álvarez profesor de inglés principalmente de 2do a 4to semestre aunque también era profesor de matemáticas solo para los de 1er semestre, mientras que sus alumnos iban y venían se sorprendió de conocer a una alumna cuyas notas eran muy buenas en inglés; y aún así no menospreciaba a los que no sabían inglés. Aquella chica le había llamado la atención porque siempre estaba rodeada de gente, aunque luego no la volvió a ver hasta el 1er día del nuevo año lectivo donde fue presentada como profesora pasante para 2do semestre.

Genero:
Romance/Drama
Autor/a:
Natty_Torres
Estado:
En proceso
Capítulos:
5
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capitulo #1

Luego de entregar los últimos papeles al rector de la Universidad tecnológica de Guayaquil para que mis pasantías queden formalmente activas, me indicó el horario de trabajo y las fechas límites para la entrega de notas parciales, para luego con un leve gesto de su mano me indicó que saliera de su oficina, a lo cual yo asentí saliendo de la oficina para ser interceptada por la vicerrectora.


-Usted es Natalia Castro, ¿verdad?


Asentí en afirmación ante la pregunta mientras ella se daba media vuelta empezando a caminar, por lo que la seguí sin ninguna objeción, mientras la seguía iba observando cada una de las aulas hasta ir a la planta baja llevándome hasta una sala la cual decía en su letrero en la puerta "Sala de Profesores". Ingresamos a sala observando a varios profesores que estaban concentrados en sus laptops y en varios documentos, lo cual a simple vista parecía un caos.


-Ella es Natalia Castro, estará haciendo pasantías aquí como profesora auxiliar de lenguaje, así que trátenla como una colega más desde ahora.


-Es un placer con todos, algunos me deben conocer, ya que en el pasado fui su alumna, así que espero me puedan seguir instruyendo, pero ahora como una profesional.


Luego de las presentaciones, la vicerrectora estaba hablando con varios docentes sobre el área que podía ocupar para atender a los estudiantes, pero algunos ya compartían entre 2 o 3 una misma aula, oficina o laboratorio; al ver que aún no llegaban a un acuerdo estuve a punto de negarme para no incomodar a nadie, pero fui interrumpida mucho antes de poder pronunciar palabra alguna.


-Ella puede venir conmigo al laboratorio 4, solo estoy yo usándolo y de 15:00 pm a 18:00 pm daría clases de refuerzo en ese laboratorio, así que no le veo ningún inconveniente compartir el laboratorio con ella.


Volví mi mirada bruscamente, ya que aquella voz le era inolvidable y no podida dudar el hecho de que fuera realmente la misma persona, por lo que al verlo parad en la entrada de la sala cargando como siempre su maletín y un parlante hizo que sonriera con un dejo de alegría, puesto que seguía siendo el mismo de siempre.


-Muchas gracias Ricardo, entonces Natalia, él es Ricardo D. Álvarez, profesor de inglés a tiempo completo desde el semestre pasado, ya que antes por falta de docentes de matemática tuvo que compartir la carga de ser profesor de esa cátedra... Por favor Ricardo llévala al laboratorio para que se instale.


-No se preocupe Ms. Carmen, yo me encargaré de guiarla en lo que haga falta, así que Srta. Natalia sígame por favor.


Asentí un tanto perdida, ya que no esperaba volver a ver a mi crush y mucho menos que él se volviera mi canguro hasta que me acostumbrara al ritmo de trabajo, tomé mi mochila acomodándola en mis hombros y lo seguí fuera de la sala de profesores. Subimos las escaleras que daba en dirección a las aulas de años superiores, el lugar guardaba buenos y malos recuerdos de mi época como estudiante... Mientras estaba entretenida viendo las aulas escuche como se aclaraban la garganta seguida de una voz tan dulce que deseaba seguir escuchándolo.


-Pasa por favor...


Volví mi mirada asintiendo mientras entraba al laboratorio donde había pocas computadoras, a diferencia de cuando era alumna, había un escritorio en él frente al centro con una muy buena visión panorámica a los ordenadores; con la mirada busque otro lugar para dejar mis cosas porque aquel escritorio le pertenecía a su colega.


-Puedes usar ese puesto, pedí que quitaran las computadoras cuando dijeron que habría un pasante, así que se puede usar esta mesa como un escritorio improvisado pero amplio.


-Gracias profesor Álvarez, en realidad no esperaba molestar a ningún profesor durante mis pasantías aquí, así que de momento me disculpo por cualquier cosa que legue a suceder.


Dije mientras dejaba mis cosas en la mesa empezando a ver el horario de las clases que tenía que impartir, todas eran de 2.º A hasta 2.º E de Desarrollo de Software... Lo bueno de todo es que ya había preparado las clases con antelación, así que no habría mucho problema hasta terminar ese semestre; estaba por guardar mi horario cuando sentí como se acercaban a mí por la espalda, lo cual me hizo voltear del susto.


-Lo siento no quise asustarte... Yo solo estaba viendo tu horario, así que te pusieron con los de 2.º... Vamos, que me queda de camino y otra cosa ¿Podrías ayudarme llevando esa carpeta por mí?


Observando como él tomaba sus cosas de nuevo para luego darme espacio para tomar la carpeta que estaba en su escritorio, noté su atenta mirada a cada movimiento que daba antes de salir del laboratorio. Luego de cerrar la puerta con llave caminamos a un paso lento, el cual yo agradecía en silencio, ya que por tratar de vestir bien como una profesional había hecho una mala elección de calzado, mi colega se detuvo un momento frente a un aula observando hacia el suelo específicamente en dirección a mis pies.


-Un consejo... Usa un calzado más cómodo a partir de mañana, por el hecho de que caminaras mucho a diario sin contar que subirás y bajaras escaleras... Acompáñame dentro, voy a dejar mis cosas ahí y a dejarles un taller para llevarte a tu aula.


Asentí con brevedad mientras murmuraba un inaudible "lo siento" mientras entraba primero al aula dejando la carpeta sobre el escritorio, mi colega pasaba justo tras de mí con una sonrisa agradable en dirección a sus alumnos.


-Good nigt class, form group only with five people now please... Mi colega pasará por cada grupo entregándoles la hoja del taller a realizar, háganlo mientras vuelvo tienen hasta el receso para entregarlo... Natalia proceda por favor.




Empecé a entregar las hojas mientras mi mente y corazón estaban saltando por la euforia de haber escuchado de nuevo a su ahora colega hablar en inglés, la forma en que pronunciaba cada palabra era magnífico y mucho más cuando pronunciaba mi nombre... Estaba por terminar de entregar las hojas del taller cuando vi a una persona que no esperaba volver a ver en mi vida, por lo que entregué la última hoja lo más pronto posible y salí del aula en dirección a las escaleras donde me quede parada tratando de calmarme cuando escuché unos pasos apresurados llegando en mi dirección.




-¿Qué sucede Srta. Natalia?




-¿Conoce esa sensación de haber visto a un fantasma?... Porque yo acabo de ver a un fantasma que en realidad no esperaba ver aquí...




-¿Fantasma?... Disculpa si hago una pregunta personal pero... ¿David y usted no eran novios?




No esperaba que él pronunciara aquel nombre en inglés, lo cual me hizo relajar un poco mientras buscaba las palabras correctas para poder darle una respuesta clara sin opciones de indagación, por lo que respiré hondo volviendo mi mirada a mi colega mirándolo fijamente a los ojos.




-Fuimos novios... Pero dejó de ser una relación cuando él empezó a comportarse como un imbécil...




Luego de decir aquello seguí mi camino bajando las escaleras rápidamente olvidando mi dolor en los pies, mientras comenzaba a buscar cuál sería mi el aula que me tocaba presentarme hasta que sentí como unas manos apretaban con suavidad mis hombros haciéndome voltear en dirección a las escaleras por donde había bajado escuchando una leve risa.




-God please... Deja de forzar tus pies a una posible caída, tu aula está justo al bajar las escaleras así que vamos Kitty.




-Lo siento... Pero no soy una gatita...




Aquel apodo no le molestaba en lo absoluto, pero tenía que mantener el profesionalismo, aunque daba gracias porque él estuviera a mis espaldas, así no podría ver la sonrisa que me había sacado. Mientras retornaba o mejor dicho me llevaban de regreso, observe cuál era el aula al que me tocaba impartir clase, ya que era un caos...




-Well... Esta es tu aula como es tu primer día, solo preséntate, responde a algunas preguntas y luego demuéstrales quien tiene el control de su pase de semestre... Good luck Kitty.




Por un momento pensé en pedirle ayuda a controlar a los alumnos, pero luego de verlo irse casi huyendo no pude evitar reír, ya que se había tomado la molestia de acompañarme y de desearme, suerte que solo podía escuchar su consejo, por lo que entre al aula saludando a todos mientras dejaba mis cosas en el escritorio empecé a presentarme y a responder a las preguntas...




2 horas después


Por alguna razón me sentía orgullosa y agotada luego de presentarme a las dos únicas aulas en donde tenía que impartir clase ese día, por lo que luego de que sonara el timbre dando inicio al receso tomé mis cosas saliendo del aula yendo en dirección a los laboratorios por lo que mientras subía las escaleras escuchaba a varios estudiantes hablar de lo enfadado que estaba un profesor por un taller, por lo que subí un poco más rápido llegando hasta el aula donde estaba su colega enfatizando varios temas que estaban en la pizarra escrita en inglés lo cual al parecer no le daba mucha gracia... Por lo que me asomé un poco para que pudiera verme, ya que había iniciado el receso y varias chicas tenían una mirada llena de posibles quejas, así que cuando logro verme le dedique una sonrisa amable recibiendo un pequeño gesto de su mano para que pasara al aula mientras hablaba.




-Mañana tomaré una lección sobre los temas que están en la pizarra, quede muy decepcionado al ver que hay estudiantes homologando la carrera y que aún no sepan lo que es un simple past...




-Chicos, su salvadora llego así que vayan a receso, en cuanto a usted Teacher permítame ayudarlo.




No pude evitar sonreír ante mi sarcasmo al haber enfatizado la palabra Teacher mientras varios alumnos me veían con curiosidad, y aún más cuando mi colega me observaba sorprendido para luego dedicarme esa sonrisa a la que años antes había apodado "La sonrisa mata ovarios" me acercó la misma carpeta que había dejado antes mientras asentía sin borrar su sonrisa.




-Let's go my beautiful Kitty




Estábamos por salir del aula cuando aquel fantasma de mi vida se acercó a nosotros manteniendo una mirada hostil sobre mí mientras hablaba con mi colega sobre el taller, por lo que me adelante en salir del aula volviendo mi mirada a mi colega indicándole con un leve gesto de mi cabeza que iría al laboratorio. Mientras caminaba un tanto apresurada llegué al laboratorio donde puse mis ojos en blanco, ya que la puerta estaba cerrada con llave, cosa que había olvidado pedir, por lo que me toco esperar no mucho tiempo porque por lo visto mi colega había venido pisándome los talones, pero no esperaba es que su alumno con el que estaba hablando minutos antes viniera cargando el parlante de su colega.




-David, deje eso en aquella mesa y retírese, Natalia dame esa carpeta y deja tus cosas, vamos a comer algo... David ¿Qué hace aún aquí?




Luego de entregarle la carpeta sus planes de comer algo me venían muy bien y, ya que era receso, podríamos comer algo y volver era una merecida recompensa, pero inconscientemente empecé a morderme mi labio inferior cuando la voz de mi colega se había vuelto a un tono frío y cortante hacia su alumno.




-Necesito hablar con Natalia de un tema personal si no le importa...




-Lamento oír eso, pero la Srta. Natalia no tiene nada personal que hablar con un alumno, así que vuelva a su receso.




-Está bien profesor Álvarez... Sr. Lima puede hablar libremente, como dice querer hablar sobre un tema personal, no se preocupe por mi colega, a él no le interesa lo que se vaya a decir.




Comenté mientras me sentaba sobre la mesa quitándome mi calzado de tacón, ya libre de mis dolorosas 2 horas, volví mi mirada a mi colega, el cual con una sonrisa burlona empezaba a revisar las hojas de la carpeta lo cual me pareció un poco malo para sus alumnos. La molesta voz del alumno de mi colega me saco de mis pensamientos, ya que había empezado a hablar directamente sobre temas que hubiera deseado mantener en secreto hasta el día de mi muerte...




-No sé qué demonios haces aquí, pero donde trates de jugar con algún alumno o profesor, me encargaré de hablar con el rector y decirle que la nueva profesora Natalia, la cual proclama a los cuatro vientos ser supuestamente virgen, es nada más y nada menos que una prostituta que se vende a cualquiera.




-¡David Lima! ¿Cómo se atre...?




Al escuchar como la silla de mi colega se arrastraba en la cerámica del suelo mezclando el chillido de la silla con su voz, me baje de la mesa caminando hasta mi colega, poniendo mi mano diestra sobre su pecho mientras volvía mi mirada al alumno de mi colega el cual parecía sorprendido por el accionar de mi colega a lo que sonrío lo más que puedo para poder disimular mi rabia.




-Sr. Lima agradezco su preocupación por sus compañeros y por mis colegas de trabajo, pero... Le doy la razón, es verdad que sigo siendo virgen no es algo que me avergüenza aunque tampoco es algo que grite a los cuatro vientos, aunque en lo que voy a discrepar más con usted es que no soy una prostituta que se vende a cualquiera; ya que usted quería de mis servicios sin pagar por ello o aún peor sin ganarse mis servicios porque en ese entonces era su novia, así que le invito a retirarse que como puede ver mi colega y yo tenemos trabajo que hacer...




Sin borrar mi sonrisa aparte mi mano del pecho de mi colega para luego hacer un gesto firme en dirección a la puerta indicándole que se retirara, por lo que al parecer entendió el mensaje que salió azotando la puerta haciendo que por el sonido me dolieran los oídos. Pero de alguna forma sentí como la tensión se iba de a poco por lo que suspire poniendo mis ojos en blanco, ya que no esperaba que esa bomba explotara en su cara y justo frente a un colega.




-Lamento que escuchara esa sarta de estupideces viniendo de un alumno suyo... Es mi ex, pero antes y ahora nunca aprendió a separar lo profesional de lo personal...