Bad boy - Taekook

Sinopsis

Koo es un guitarrista malcriado, porque quiere ser follado por su manager.

Genero:
Erotica/Romance
Autor/a:
Koonwjo
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
5.0 1 reseña
Clasificación por edades:
18+

<3

Jungkook parpadea pesadamente, sus ojitos brillaban, dejando correr el rímel negro que llevaba puesto. De sus labios salían gemidos lastimeros y necesitados, ya que sus piernas dolían por el esfuerzo de rozar su coño mojado en la pierna de su novio.

Quizá se burlarían de él si vieran esa faceta suya. Nadie se imaginaria que el baterista explosivo y mal humorado, podría estar rogando por más fricción, montando la rodilla de su manager.

— Tú puedes, Bonito. — Susurra Taehyung al oído del pelinegro. Siente cómo esas esbeltas piernas rebotan. Acaricia su cadera, que ahora sólo llevaba la mitad de una faldita roja a cuadros.

— P- por favor, Taehyungie. — Implora, agrandando sus ojitos para que le tenga piedad. Los chapoteos no dejaban de sonar—. Deje que monte su polla.

El castaño sólo rio.

— Claro que no, no lo mereces. — Su mano acarició por un momento el trasero esponjoso de Koo, para después darle una fuerte nalgada, sobresaltándolo —. Fuiste un niño malo. ¿Crees que no te vi gritando e insultando en el bar?

Bajó la cabeza, avergonzado. Su novio tenía razón, se puso un poco borracho y le faltó el respeto a algunos meseros. Hizo un puchero y la única forma de hacer berrinche, fue rozando su coño con más fuerza, lo cuál lo acercó más a su esperado orgasmo.

— ¡P- por favor, Hyung! — Sus piernas empezaron a temblar, el mencionado lo tomo de las caderas ayudándolo a no caer —. ¡Prometo ser un chico bueno, ya no seré grosero!

Entonces lo tomó del cuello, apretando su garganta suavemente y mirándolo directo a los ojos.

— Abre las piernas, Koo. — La voz gruesa lo hizo temblar, con dificultad abrió un poco más sus piernas, dejando ver el pequeño charco de humedad —. Esto será lo único que tendrás.

Sin más, dos de sus dedos se abrieron paso por el apretado agujero. Jungkook gimió de sorpresa cuándo sus paredes se abrieron, sintiendo los falanges largos y delgados, enterrados hasta el fondo. Dándose cuenta de que Taehyung no soltó su cuello, al contrario, lo estaba asfixiando, le encantó, dejando salir su lengua.

Fue un niño malo, así que debe de soportar el castigo.

Sin previo aviso, Taehyung arremetió con más severidad , sus dedos estocando contra la florecita mojada. Sus ojos yendo hacia atrás, se sostuvo cómo pudo de los hombros ajenos. La sensación era tan fuerte que no pudo evitar sollozar. Quería gemir más alto, pero la fuerte mano en su cuello sólo dejaba salir quejidos.

— ¡C- cariño! — El intento de grito fue suficiente para el castaño, quién quitó la mano de su cuello y la llevó a su cabellos, jalándolos un poco hacia atrás, dándose espacio para besar esa zona, marcándolo con chupetones y mordidas rojizas. — ¡Más fuerte, Hyung! ¡Por favor, rómpame!

Su voz sonó tan lasciva, pero los ojos que ponía parecían ser de un angelito. Podía notar el desespero en todo el cuerpo del menor, incluso sus caderas parecían haber olvidado el dolor de antes, para pasar a buscar más profundidad.

¿Y cómo negarse a esa cosita necesitada? Le dio lo que quería.

Sentía los dedos largos de Tae empujar fuerte en su interior, sólo lo hacía apretarse amando lo bueno que era estirándolo. Escuchó los gruñidos y la respiración agitada de éste, se sentía en el cielo, cómo siempre quiso estar.

— ¿Estás tan cerca, Bonito? .— susurró sobre su oreja, obteniendo cómo respuesta lloriqueos —. Te dejaré terminar, pero no lo hago por ti. Lo hago para mí, para que estés preparado cuándo estés durmiendo.

Estaba siendo usado, usado por su novio. Su coño se apretaba pensando en ser sólo un muñequito para ese hombre, ser de su completa disposición y seguir todas sus órdenes.

— ¡Mhm! ¡Ah, Taehyungie!

El gritó raspó su garganta, sus piernas temblaron en demasía cuándo por fin llegó a su orgasmo. Se dejó caer en los hombros ajenos, cuándo sintió cómo su coño expulsaba chorros y chorros. Tae ni siquiera paró cuándo lo vio retorcerse en su regazo, sólo siguió estocando duro y profundo el sensible coño hasta dejarlo hinchado, alargando lo más que pudo su orgasmo.

Segundo después, Jungkook sólo hipaba y se quejaba, demasiado somnoliento y adolorido cómo para decir algo. Nada más dejándose acariciar por las manos de su novio.

— Seguro que así se te quita el mal humor ¿No es así, Bebé?

Se burló Taehyung, dejando a Koo sobre la cama, a lado suyo, para dormir abrazaditos