Capítulo 1
Gabriel estaba sentado en su oficina, pensando en su exnovia, Ashley.
Flashback
«¡Estoy harta de esto, Gabriel!», dijo Ashley con rabia.
Gabriel se sintió confundido y sorprendido por su arrebato. Acababa de llegar de la oficina y no se esperaba ese recibimiento.
«¿De qué estás hablando?»
«¡Argh!», exclamó Ashley enfadada.
«Todavía no lo entiendes, ¿verdad?», preguntó ella, frustrada por su falta de luces.
«Si te explicas mejor, supongo que entendería de qué me hablas».
«¡TE ODIO, GABRIEL!», soltó ella.
Gabriel se quedó desconcertado ante eso.
«Llevo esperándote las últimas tres horas, Gabriel, para ir a la estúpida cita que prometiste. Pero, una vez más, no apareciste. O debería decir que estabas demasiado ocupado para venir».
Entonces, Gabriel cayó en la cuenta. Había olvidado la cita que le había prometido a Ashley. Ahora, se sentía culpable. Esta vez no tenía excusa, más allá de que simplemente se le había olvidado.
«Cariño, lo siento. Se me pasó por alto debido a una reunión urgente a la que tuve que asistir».
«Genial. ¡Simplemente genial! Siempre tienes algo importante que atender. ¿Qué hay de mí, eh? ¿Tu empresa es más importante que yo?»
A Gabriel no le gustaba hacia dónde iba esta discusión. Él amaba a Ashley, pero su empresa también era importante para él.
«Lo siento, ¿vale? Te lo compensaré», dijo, sin ganas de discutir con ella.
«¡NO QUIERO ESO, ¿VALE?!», gritó ella.
«Siempre dices lo mismo, pero nunca cumples. Siempre sacas excusas nuevas. ¡Eres increíble, Gabriel!», replicó ella, soltando lo último con sarcasmo.
«Eres patético con esto, Gabe...»
«Ashley, ¿podemos dejar de hablar de esto? Prometo compensar mi error. Si quieres, podemos pasar el día de mañana solos».
Sugirió Gabriel, con la esperanza de que Ashley se calmara y se sintiera mejor. No negaba el hecho de que había sido un novio terrible.
«¿Y después de mañana, qué?», preguntó ella.
Gabriel puso cara de desconcierto, sin entender lo que Ashley quería decir.
Ashley cerró los ojos y respiró hondo, preparándose para lo que iba a decir a continuación.
«No creo que sea necesario que pasemos el día de mañana solos. Ya he recogido mis cosas. Solo esperaba a que llegaras a casa para decírtelo en persona».
«¿Qué quieres decir con que has recogido tus cosas?»
«No puedo seguir viviendo así, Gabriel. Me das asco. Así que creo que deberíamos terminar con esto».
Gabriel no pudo ocultar su sorpresa. Ashley no solo había mencionado que se llevaba sus cosas de la casa, sino que también quería romper con él.
«¿Estás intentando cortar conmigo?», preguntó, queriendo entender mejor lo que acababa de decir.
«No estoy intentándolo, Gabe. He cortado contigo».
Gabriel quedó devastado por su declaración. Vio cómo Ashley salía por la puerta sin mirar atrás. Ni siquiera pudo darles una segunda oportunidad. Simplemente se fue, dejándolo completamente destrozado.
Fin del Flashback
Aquel incidente ocurrió hace cinco años y Gabriel todavía no puede sacárselo de la cabeza. Sigue presente, y no cree que pueda olvidar aquel día nunca.
Esa es la razón por la que ahora está más dedicado a su trabajo que nunca, porque sabe que es lo único que lo quiere y lo entiende, pero su madre opina lo contrario.
Sus padres están preocupados por él. Quieren que pase página y encuentre a alguien nuevo, especialmente su madre. Ella llama todos los meses para ver si ya tiene novia nueva. Está desesperada por ser abuela, pero Gabriel no está por la labor.
Flashback
«Gabe, hijo mío, tienes
que escucharme. Tienes que seguir adelante, olvida a Ashley. Si ella te quisiera, no se habría ido como lo hizo».
«Mamá, por favor, ¿podemos no hablar de esto?»
«Tenemos que hacerlo, cariño. No eres cada vez más joven. Cumplirás cuarenta años en un par de meses, Gabe. Deja de hacerte daño viviendo así, ella no vale la pena».
«Necesito volver al trabajo, mamá. Hablamos más tarde».
«Justo de lo que estaba hablando. Deja de ahogarte en el trabajo. Sal fuera, relaciónate, haz nuevos amigos... Cariño, hazlo por tu madre».
«Hmm... Ya lo pensaré».
«No hay nada que pensar. Quiero enterarme de que tienes novia nueva la próxima vez que te llame, ¿vale?»
«Pero, ma...»
«Adiós, cielo». Y con eso, su madre colgó.
Fin del Flashback
Esa fue la última conversación que tuvo con su madre. Estaba bajo mucha presión, no solo por parte de ella, sino también del público y de la prensa, que ya empezaban a etiquetarlo con todo tipo de orientaciones sexuales.
Tiene que idear algo y tiene que pensar rápido.